martes, 22 de enero de 2019

UNA VELADA MUY AUSPICIOSA Ciudad de Mar del Plata: Teatro Radio City, Concierto Sinfónico. Actuación de la Orquesta Sinfónica Municipal de General Pueyrredón (Mar del Plata), Director: Diego Lurbe. Solista: Mariano Rey (Clarinete). Programa: Obras de Beethoven, Von Weber y Brahms. Sábado 19 de Enero de 2019. NUESTRA OPINION: MUY BUENO. Si hay algo que ha caracterizado a Mar del Plata en los últimos 75 años es la realización de Conciertos Sinfónicos durante la temporada estival. Si tenemos en cuenta (tal el testimonio que nos han dejado en su libro Daniel Varacalli Costas y Sebastiano de Filippi) que el pionero fue nada menos que Héctor Panizza al frente de músicos de la Orquesta Estable del Teatro Colón en el por entonces recién inaugurado Teatro Auditorium del Casino Central (mientras que en el Hotel Sasso de Punta Mogotes en simultaneo cobraba vida la versión castellana de “Aurora” tal como hoy se la conoce con la Canción a la Bandera que entonábamos en la escuela primaria). Luego desde 1946 la recién formada Orquesta Sinfónica Municipal de Buenos Aires (Hoy nada menos que la Filarmónica Porteña) siguió esos pasos probándose ante el público en “La Felíz”. En 1945 nace el primer conjunto sinfónico Marplatense por iniciativa de músicos que convocaron al maestro Néstor Romano para que los conduzca, los que finalmente en 1949 fueron incorporados como conjunto Estable por la Municipalidad de General Pueyrredón adquiriendo desde entonces la denominación de Orquesta Sinfónica Municipal que este año por lo tanto cumplirá 70 años como Organismo del Estado Comunal. Si le sumamos las presencias de Grupos como los Cuerpos Estables del Teatro Argentino de La Plata, la Orquesta Sinfónica Nacional, los Ciclos realizados por la Sinfónica de Bahía Blanca en la pasada década y desde el año pasado los Cuerpos Estables del Teatro Colón ( dado que desde este año el Teatro Tronador funcionará como sede externa del Coliseo Porteño), con sus mas o con sus menos, la música sinfónica tiene su lugar cada verano en Ntra. Principal ciudad veraniega. Es importante también la cantidad de excelentes solistas que año tras año se presentan junto a la Sinfónica Marplatense. Comenzando por el mayor solista que diera la ciudad: Manuel Rego. Junto a su nombre los de Fernando Favero, Darío Volonté, Vera Cirkovic, Luís Lima, Gustavo López Manzitti, Hernán Iturralde, Rubén Martínez, María Bugallo, María Pía Piscitelli, Patricia Gutiérrez, Alicia Ceccotti o créditos locales como María José Dulín y Antonio Grieco. Batutas titulares además de Romano que participaran junto al conjunto en temporadas estivales: Guillermo Scarabino, Washington Castro (Titular e Invitado), Guillermo Becerra (Titular e Invitado), Carlos Vieu, José María Ulla, Pedro Ignacio Calderón (Titular e Invitado) . Directores Invitados: Mario Perusso, Jorge Fontenla, Simón Blech, Lalo Schiffrin. Es decir, que estamos hablando de gran parte de lo más granado de los últimos tiempos en materia de Dirección Orquestal Argentina. Instrumentistas surgidos o con paso por la Orquesta: Roberto Calomarde, José Garrefa o quienes desde la Sinfónica Marplatense acompañaron a Manuel Rego en el inolvidable Quinteto Municipal de Piano y Cuerdas (mas conocido cómo “Quinteto Rego”), el que luego de la “Camerata Bariloche” y el “Cuarteto Almerares” fuera la formación camarística más trascendente de Ntro. País: Mario Morelli, Aaron Kemmelmajer, José Di Pilato y Hugo Tagliavini (este último hoy también en la Estable del Colón) y por entonces muy joven y hoy un consagrado: Mariano Rey, solista de esta velada. Saquen conclusiones de la importancia de estos ciclos, aún en épocas de “vacas flacas” y vean como surgen datos para el asombro. El 2018 concluyó con la determinación del entonces titular del Organismo, Juan Martín Miceli de presentar su dimisión al cargo. El titular de la Secretaría de Cultura Municipal, Christian Rabe, convocó a Diego Lurbe (antecesor de Miceli en el cargo) para volver a la función y este la ha aceptado. Tras un comienzo con un programa de música popular en fusión sinfónica (Correspondió a temas de Joan Manuel Serrat y la próxima presentación será dedicada a Gustavo Ceratti), llegó por fín el turno del género Sinfónico propiamente dicho y tal como lo conocemos, sorprendiéndonos gratamente por el hecho de que no se trató de una programación “estival”, sino de un Concierto con todas las de la ley. Para el comienzo se ofreció la Obertura de la Opera “Fidelio” de Beethoven, ideal para un comienzo, en una versión a un “Tempi” un poco mas lento de lo habitual. Pudo percibirse un claro “desbalanceo” entre una cuerda muy disminuida en todos sus sectores con respecto a vientos, bronces y percusión, estos con un número más aceptable de miembros, por lo que el sonido de las cuerdas fue muy débil, opacadas ampliamente por el resto del orgánico. No debe achacársele a un tema acústico el problema, ya que se puede decir que la sala del Radio City es muy aceptable en cuanto a sonido natural (Y entiendo que al estar el Teatro Municipal Colón afectado a espectáculos de carácter rentado de compañías privadas, se dispuso el empleo de esta sala). Aun así pudo percibirse una idea clara de Diego Lurbe, quien trató de llegar al fondo de la composición y el espíritu “Beethoveniano” estuvo presente en la sala. Sabemos de la excelencia de Mariano Rey como interprete. Sus presentaciones lo testimonian de modo permanente, como también valoramos la amplitud de su repertorio. Aquí abordó el Concierto Nº 2 para Clarinete y Orquesta, Op. 74 de Carl María Von Weber. Un toque exquisito, técnica formidable y pleno en la interpretación. Se lo vió disfrutar del hecho artístico. Un “allegro” inicial muy bien expuesto. Una “Romanza” central en la que se floreó, no dejando detalle alguno librado al azar, con momentos de hondo lirismo y magnífica expresividad y una “polacca” de cierre en la que remató su labor de modo descollante. La Orquesta muy bien guiada por Lurbe, acompañó con suma corrección. Aquí el hecho de requerir un orgánico instrumental mucho más reducido favoreció a la versión, por lo que el conjunto se fue asentando y su sonido fue mucho más homogéneo. La segunda parte mostró a Lurbe asumiendo el desafío de abordar la Cuarta Sinfonía Op.98 de Johannes Brahms. Obra Capital de la Música Sinfónica, con la que se mostró una progresión cronológica en cuanto a épocas y estilos en la Alemania del Siglo 19 (Beethoven, Weber, Brahms) y un tránsito entre Romanticismo y Post-Romanticismo muy bienvenido. Aquí la versión fue de menor a mayor, ya que volvió a percibirse la carencia de cuerdas, Ello sumado a algunas pifias y desacoples en un sector del bronce, especialmente en el sector de Cornos los que a pesar de ello afrontaron satisfactoriamente el inicio del segundo movimiento. Aquí afloró la personalidad del Director, quien fraseó muy correctamente, dirigió de memoria, estuvo atento a todo detalle y con mucha firmeza mantuvo el espíritu Brahmsiano. Y sobre todo, en los dos últimos movimientos se pudo apreciar lo mejor de la Sinfónica Marplatense ya que aquí sí pareció que los interpretes de cuerda lograron captar la necesidad de cubrir con plena energía la falta de un mayor número de compañeros, por lo que la “passacaglia” de cierre fue expuesta imbuida de vitaidad, ímpetu y plena de la consabida “rebeldía” que Brahms despliega en cada variación . Por lo que el final fue vibrante y desbordante de entusiasmo. Previo al comienzo de la Sinfonía se anunció que la velada marcaba la despedida del Cornista Adrián Toyos, un histórico de la Sinfónica Marplatense, el que tras 28 años ininterrumpidos de desempeño se acogía a la jubilación. Gustavo López de Felice, Secretario del Conjunto le entregó un testimonio, que el maestro visiblemente emocionado agradeció, siendo ovacionado por la concurrencia que ocupó más del 75 % de la sala abonando entradas muy accesibles. Vistas las circunstancias que el País y Mar del Plata en particular atraviesan, suena utópico el cubrir cargos vacantes en la Orquesta. Ojalá para el Maestro Lurbe y los músicos que el entusiasmo no decaiga y que los desafíos musicales que se planteen en el futuro tengan el mismo resultado que en los dos últimos movimientos de Brahms. Y para los responsables del área cultural, primera prioridad ni bien se atraviese la emergencia es cubrir cargos vacantes. Estos ciclos son vidriera de Mar del Pata ante el país y la ciudad no merece resultados mediocres. Donato Decina

lunes, 21 de enero de 2019

RECREADA CON CREATIVIDAD E INTELIGENCIA Ciudad de Mar del Plata: Museo Municipal Juan Carlos Castagnino (Villa Ortíz Basualdo). Compañía “Lírica Libre”: “La Traviata-Opera Intima” (Basada en la Obra de Giuseppe Verdi con libreto de Francesco María Piave, inspirado en “La Dama de las Camelias” de Alexandre Dumas [H]). Interpretes: María José Dulín (Violetta Valery), Iván Maier (Alfredo Germont), Fernando Santiago (Giorgio Germont), Edith Villalba (Annina), Pablo González Aguilar (Giuseppe Verdi-Dr. Grenvil). Piano: Horacio Soria, Violin: Jon Crespo Herrero. Vestuario cedido por Mariela Daga, Caracterización. Equipo de “El Camarín”, Objetística y Video: Adriana Padra, Dirección Musical: Horacio Soria, Dirección Escénica: Pablo González Aguilar. Función del 18 de Enero de 2019. NUESTRA OPINION: EXCELENTE. Si hay algo que debe reconocérsele a Pablo González Aguilar es su creatividad para concretar ideas en base a obras operísticas ampliamente conocidas y en un medio como Mar del Plata en donde la lírica solo llega hasta el “estado embrionario” y no se registran apoyos que sostengan los esfuerzos, por lo que muchas veces los intentos por conformar compañías líricas naufragan a poco de iniciarse. Es así que hace unos años atrás sorprendió con la presentación del primer acto de “La Walkyria” de Wagner, recreando la exhibición que el compositor hiciera en su exilio de Lago Triebschen (Suiza) ante un grupo de selectos amigos. Ello fue en los salones del Mar del Plata Golf Club con un elenco que integraron Juan Borja (Siegmund), Irene Burt (Siegliende) y Claudio Rotella (Hunding) en medio de una cena servida en el lugar. Ahora, una idea de la Soprano María José Dulín obró como disparador para presentar las escenas mas intimas de “La Traviata”, la inmortal Obra de Giuseppe Verdi con Libreto de Francesco María Piave, en el imponente marco de la Villa Ortíz Basualdo, sede del Museo Municipal Juan Carlos Castagnino, utilizando alguno de los interiores de ese magnífico lugar y, por supuesto, su fastuoso mobiliario como ambientación de esas escenas, los cuales fueron revisados y sujetos a una intervención visual por Adriana Padra. Y es así como el Director de Escena se coloca la máscara del genio de Buseto y como tal recibe a los espectadores ( Los que por razones de espacio no pueden exceder los 40) , para ponernos en situación con las circunstancias históricas en las que se concretó la composición del trabajo y en la narración del argumento de la Opera . Se nos ofrecerá una degustación de repostería, traída por Aninna la que estará acompañada convenientemente por una copa de Vino Espumante, tras lo cual se ascenderá al comedor en el que se presenciará la escena del brindis entonado por Violeta y Alfredo alrededor de la concurrencia, continuar con la Intimidad de la protagonista y el “E Strano” por supuesto con el “Sempre Líbera” cerrando este instante. Pasamos a un hall de distribución en el cuál presenciaremos ya sentados todo el primer cuadro del segundo acto, tras lo cual un conveniente intervalo nos habrá de depositar nuevamente en el hall de ingreso en donde se nos convidará un “Sundae” heládo de muy buena factura, para retornar al nivel superior al mismo espacio en el que tuvo lugar todo el primer cuadro del segundo acto, pero ahora con las sillas dispuestas en forma absolutamente invertida a la escena anterior y apreciar todo el tercer acto íntegro y el trágico desenlace de la obra. Todo el trabajo de escena y el soporte lumínico tuvo una formidable realización, el tener tan cerca a los intérpretes, participar dentro del “Sempre líbera” o seguir de cerca el desgarrador “Addio del Passato”, constituyen de por si un fuerte golpe de efecto al que el final le otorga un ataque fuertemente demoledor, tal el Shock en el que quedan tanto intérpretes como espectadores. El vestuario aportado por la muy reconocida Mariela Daga, hecho con muy buen gusto y elegido acorde al espacio escénico en el que se desarrolla la representación realza aún más la versión y las caracterizaciones y maquillajes que aportó la gente de “El Camarín” no pudieron ser más ajustadas a todo el conjunto visual, por lo cual esa faz tuvo un resultadoinmejorable. En lo actoral, el Director logró extraer de cada interprete toda la creciente carga dramática que todos sabemos contiene “La Traviata” con lo cual redondeó una labor sencillamente perfecta. En lo musical, Horacio Soria en Piano y Jon Crespo Herrero en Violín acompañaron de manera acertada y precisa a los interpretes vocales, por supuesto descollando en el cierre de la Opera con la muerte de Violeta, pero además se incluyeron la irradiación de fragmentos grabados de las escenas de conjunto para acompañar a “Verdi” en la narración del argumento. Soria además tuvo a su cargo la Dirección Musical del espectáculo, logrando un superlativo rendimiento de todas las voces. En lo vocal, María José Dulín sobresalió en lo protagónico. Profundamente consustanciada con el rol, tuvo firmeza, garra vocal y escénica y logró conmover en el final al público con total entrega. Iván Maier, quien debutaba el rol de Alfredo, tuvo el “Physique du Rol”. Joven, con muy buen canto, con presencia, fue el joven deslumbrado por Violeta, impulsivo, capaz de hacer todo por amor. Fernando Santiago fue “el Giorgio Germont”. Voz profunda, segura, con una actuación impecable, de total presencia en los dúos con Violeta y Alfredo y un “Di Provenza al Mar” descollante. Por segunda vez en la semana disfrutamos de la voz de Edith Villalba ahora encarnando a una Aninna fiel a Violeta hasta el último aliento de Esta y el propio Pablo González Aguilar asumió por un instante la Piel del Dr. Grenvil, dando en el tipo justo de quien se apiada de la infortunada protagonista acompañándola hasta su último suspiro. Restan tres fines de semana en Viernes Y Sábados en los que habrán funciones siempre a partir de las 22 hs. Se está en tratativas para poder agregar más fines de semana en Febrero. Por las redes sociales se pueden efectuar reservas. Mi consejo es que si está allá, concurra y no deje para último momento la adquisición de las localidades. Vale mucho la pena y este esfuerzo “a pulmón” merece entradas totalmente vendidas en cada función. Donato Decina
UNA GALA JERARQUIZADA POR MUY BUENAS VOCES Ciudad de Mar del Plata: Actuación de la Banda Sinfónica Municipal, Director: José María Ulla. Solistas: Edith Villalba (Soprano), Antonio Grieco (Tenor). Programa: Gala Lírica con fragmentos de Opera y Canzonettas populares. Teatro Roxy, 15 de Enero de 2019. NUESTRA OPINION: MUY BUENO Y en apenas quince días después del inicio del 2019, comenzamos la actividad de crítica musical cubriendo esta simpática e interesante gala lírica que sirvió de marco a la celebración del centenario de la municipalización de este organismo decano de las agrupaciones musicales estables de la “Ciudad Felíz”. Es ahora el Maestro José María Ulla quien ejerce la titularidad de Esta agrupación y dos valores muy reconocidos del medio Marplatense, la Soprano Edith Villalba (recordada en el medio Porteño por ser quien estrenó en el rol de “Medora” de “Il Corsario” de Giuseppe Verdi en el Teatro Municipal Roma de Avellaneda) y el Tenor Antonio Grieco (de vastísima trayectoria tanto en La Plata como en Avellaneda y Buenos Aires), muy estimado en la “Perla del Atlántico” por sus actuaciones tanto en opera como en recitales de amplia convocatoria de público. Debo destacar que si bien el repertorio ofrecido estuvo integrado por fragmentos y canciones “Que conocemos todos”, tiene mucho valor la categoría de los arreglos ofrecidos, especialmente realizados para esta Banda Sinfónica tanto por sus integrantes como por reconocidos interpretes del medio local como Perla Delucchi o Guillermo Becerra (Anterior titular de Este Organísmo). Digamos entonces que la Gala se inició con una muy efectiva versión de la Obertura de “El Barbero de Sevilla” de Rossini y mas sorprendente aún en el centro del programa, una muy exquisita transcripción del “Intermezzo” de “Cavallería Rusticana “ de Mascagni, la que dejó una inmejorable impresión, acompañando luego a las voces de acuerdo con las precisas marcaciones del Maestro Ulla. En lo Vocal, Edith Villalba se lució en una muy delicada versión de “O Mio Babbino Caro” de “Gianni Schicchi” de Giacomo Puccini, una sentida interpretación de “Vissi D’Arte” de “Tosca” del mismo compositor y pasar a una formidable intervención en “Torna a Sorrento”, rara vez escuchada por una interprete femenina y lo hizo con una encomiable entrega. En tanto Grieco lució a pleno en “E Lucevan La Stelle” de “Tosca”, un “Vesti la Giubba” de “I Pagliacci” de Ruggiero Leoncavallo cantado con toda la garra y rematar la parte lírica con una excelente intervención en “Nessun Dorma” de “Turandot” del gran creador de Lucca y en Canzonettas un excelente “Core N’grato” vertido con toda la pasión. Por supuesto hubo lugar para dúos, el clásico Brindis de “La Traviata” y para el cierre una muy lograda versión de “O Sole Mío” en donde Grieco cedió caballerescamente a su compañera de labor los adornos vocales principales que Villalba abordó harto satisfactoriamente. El público, que respondió cubriendo en casi un 75 % la sala con entradas pagas, respondió con cerrados aplausos las intervenciones y se quedó con ganas de mas, por lo que se debieron reiterar ambos dúos para ahora sí concluir la grata velada. Donato Decina

lunes, 31 de diciembre de 2018

HORA DE BALANCE Y DE RENOVAR LA ESPERANZA A pocas horas de la llegada del 2019, corresponde entonces realizar el lógico balance del año musical que se va el que de modo formal culminó anoche en el Teatro Colón con la última función del ballet “El Cascanueces”. Trataré de ser preciso en la enunciación y rescatar desde estas líneas lo mejor del año y, por lógica consecuencia, lo mas olvidable. En cuanto a este espacio, el mayor número de visitas a la página lo registro el increíble fin de semana de las 48 horas memorables para la música clásica argentina, con epicentro en el debut de Anna Netrebko y Yusif Eyvasov en el Teatro Colón mas la actuación casi a continuación de ese debut de Martha Argerich junto a Graciela Reca en la Sala Sinfónica del CCK y la posterior (Al día Siguiente) de Maxim Vengerov junto a Vag Papian en el Colón para el Mozarteum. Creo que no se registra en la historia de Buenos Aires y de la Argentina toda semejante constelación de nombres en tan poco tiempo. Tambien, lógicamente, la presencia de Daniel Barenboim en la que pareciera ser la última edición del Festival que lleva su apellido con la integral de Sinfonías de Brahms, la secuencia Debussy y “La Consagración de la Pimavera” en el CCK, mas la imponente versión de“Tristan e Isolda” del Colón, sín dudas el mejor espectáculo lírico del año. Estos hitos fundamentales, mas el recital de Juan Diego Florez constituyeron el nivel mas alto del año. La contrapartida se nos dio, lamentablemente, con el fallecimiento de Ntra. Querida Mónica Rossi , una ausencia que perdurará en Ntros. Aunque su recuerdo se mantendrá por siempre. Luego de semejantes nombres, cabe destacar la presencia del Gales Bryn Terfel en una actuación que dividió aguas entre los que estaban a favor y en contra del repertorio elegido. Me ubico entre los primeros y señalo que disfruté mucho de su solidez y su innegable oficio. Presencias como las de Yuja Wang, el “Sesteto Stradivari”, el Violinísta Domenico Nordio junto al Pianísta Orazio Sciortino, Orquestas del nivel de la Suisse Romande , con un Jonathan Nott en plena posesión de medios musicales mas el aditamento de un increíble Nelson Goerner para una magistral versión del Concierto el Sol de Ravel, La Filarmónica de Dresde que bajo la guía de Michael Sanderling brindó un espectacular Tercera de Bruckner o la Sinfónica “Evgeny Svetlanov” de Rusia bajo las ordenes de Terje Mikkelsen con versiones increíbles de “Peer Gynt” de Grieg y la siempre bienvenida Quinta de Tchaickovsky. Grupos como la “Gaechinger Kantorey” junto al Bach Collegium de Suttgart, la Orquesta de Cámara de Viena, pianistas de la talla de Jan Lisiecki o solistas como el Violinista Ruso Pavel Milyukov, la también violinista Ucraniano-Norteamericana Mira Khomik y la siempre bienvenida presencia de Misha Maisky en el País, en esta oportunidad junto a sus hijos para la Filarmónica, marcaron la categoría de la presente temporada. En Opera, una muy buena Laetonia Moore para protagonizar “Aida” acompañada muy eficazmente or María Luján Mirabelli y el experimentado Roberto Scandiuzzi., Una interesante versión de “Tres Hermanas” de Peter Eötvos (Deuda de la pasada temporada) para iniciar el abono con una impecable puesta de Ruben Szhuchmacher, el que volvería a gratificarnos, en este caso en el Coliseo y para el Argentino de La Plata con el estreno absoluto de “Candide” de Leonard Bernstein y un formidable cierre con una “Norma” con todas las de la ley, con la dupla Anna Pirozzi-Annalisa Stroppa descollando en escena bajo la sabia batuta de Renato Palumbo. La Opera de Cámara del Colón entregó las propuestas mas solidas de la temporada, todas en formidables trabajos de equipo. Los estrenos de “Il Trionfo dell’Onore” de Alsessandro Scarlatti y de “Powder Her Face” de Thomas Adés junto a la justiciera reposición de “Piedade” de Joao Guillaume Ripper, mostraron la capacidad de este organismo integrante del Teatro Colón. Valores locales que trascienden: Fabián Veloz, Daniela Tabernig, Oriana Favaro, Jaquelina Livieri, Karin Lechner. Grupos como “La Barroca del Súquía”, la Orquesta de Camara del Congreso de la Nación. Orquestas como las cuatro principales de Ntro. País (Estables del Colón y del Argentino de La Plata, Sinfónica Nacional y Filarmónica de Buenos Aires). Labores solidas de dirección como las de Walter Hilgers (Santa Fé), Emmanuel Sieffert (San Juán), Luís Gorelik (Entre Ríos), Emilio Rocchioli (Posadas), Andrés Tolcachir (Neuquen) o Jorge Lhez (Universidad Católica de Salta), sumado a un cierre de año con la designación de Guillermo Becerra como titular de la Sinfónica de Córdoba jerarquizan a Ntro. Medio musical. En cambio la partida de David del Pino Klinge (Rosario), la falta de culminación del proceso de titularización de cargos en la Sinfónica de Mar del Plata, mas allá de la muy buena designación de Juan Miceli como titular, echan sombras al panorama. En Danza, saludamos la actuación del Ballet del Teatro Argentino de La Plata con un memorable programa Aráiz, el retorno al Ballet Estable del Colón de “El Corsario” , “Coppelia”, “Romeo y Julieta” y el siempre bienvenido “Cascanueces” mas el estreno de “La Viuda Alegre” que marcó el lamentado adiós a la compañía de Karina Olmdo y Alejandro Parente. Conciertos muy buenos de la Filarmónica de Buenos Aires con la increíble “Cuadros de una Exposición” de Diemecke, de la Sinfónica Nacional con un descomunal Stefan Lano como arista sobresaliente, de la Estable Platense con un luchador incansable como Pablo Druker. Galas bienvenidas de ballet como el “Giulietta e Romeo” del Balletto di Roma, del San Carlo di Napoli en homenaje a Nureyev y Rossini o la tradicional Gala Internacional de Ballet. Tres realizaciones de calidad marcaron el aporte privado al arte lírico: “Hamlet” de Thomas por Juventus Lyrica, “Suor Angélica” en el Templo escondido de Santa Felicitas por “Lírica Lado B” y “Falstaff” por la Compañía Lírica Giuseppe Verdi. Y por ultimo la labor infatigable de la Fundación Konex con sus tradicionales “Vamos a la Opera”, “Vamos al Ballet” y los Festivales de Música (Este año Barroco). En cambio fueron olvidables la apertura del ciclo “Nuova Harmonia” en donde defeccionó el Tenor Vincenzo Costanzo y mucho mas su acompañante Giovanni Auletta con la insólita decisión de ofrecer el recital con amplificación. Un muy irregular “Lago de los Cisnes” por el Ballet de Moscú. Una olvidable actuación del Director Aleman radicado en Brasil Stefan Geiger, la irregularidad de las voces de Ricardo Massi y Mark Ruckert en “Aida”. La mediocre realización de “La Italiana en Argel” de Rossini, salvada en parte por las prestaciones vocales. Tal vez esto conforma lo menos recordable del año. Asoma 2019, hay promesas de excelencia y también ausencias que serán notadas. Tambien el momentopara la pausa, el descanso y luego sí el reencuentro con Uds. en este espacio. ¿Felicidades para Todos! Y gracias por estar siempre ahí.

sábado, 22 de diciembre de 2018

Cierre de Temporada de Ballet con “CASCANUECES” en el ColónLA ÉTOILE YA TIENE SU SUCESORA Martha CORA ELISEHTEl año va llegando a su fin y la Temporada de Ballet se despide con un clásico navideño: “CASCANUECES” de Piotr Illych Tchaikowsky, que se representará en el Colónentre los días 18 al 30 del corriente, con coreografía de Rudolph Nureyev – repuesta por Aleth Francillon- a cargo del Ballet Estable del mencionado organismo, bajo la dirección dePaloma Herrera junto a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, dirigida por Luis Goreliky el Coro de Niños del Colón, dirigido por César Bustamante. Los roles principales serán interpretados en forma alternativa por figuras destacadas del Ballet Estable, entre las que se encuentran Macarena Giménez; Camila Bocca, Emilia Peredo Aguirre y Ayelén Sánchez (Clara); Maximiliano Iglesias, Juan Pablo Ledo, Facundo Luqui y Gerardo Wyss (Drosselmeyer/ el Mago/ Príncipe); Facundo Luqui, Emiliano Falcone, Emanuel Abruzzo y Edgardo Trabalón (Fritz, hermano de Clara); Emilia Peredo Aguirre, Ayelén Sánchez, Natalia Pelayo y Carla Vincelli (Luisa, hermana de Clara); Norma Molina y Claudia Pereyra (Abuela); Julían Galván y Roberto Zarza (Abuelo); Facundo Luqui, Leonardo Bisogno y Martín Vedia (Cascanueces); Maximiliano Cuadra (el Rey de los Ratones); Georgina Giovanonni y Natalia Pelayo; Ayelén Sánchez y Camila Bocca; Ludmila Galaverna y Eliana Figueroa (Copos de Nieve); Paula Cassano y Alejo Cano Maldonado; Eliana Figueroa y David Juárez; Manuela Rodríguez Echenique y Matías Santos (Danza Árabe); Emanuel Abruzzo, Martín Vedia y Emiliano Falcone; Jiva Velázquez, William Malpezzi y David Gómez (Danza China); Camila Bocca, Ayelén Sánchez y Gerardo Wyss; Georgina Giovaninni, Natalia Pelayo y Emiliano Falcone/Facundo Luqui (Pastoral); Analía Sosa Guerrero e Igor Vallone/ Natalia Saraceno/Leandro Tolosa (Danza Rusa), mientras que la Danza Española será interpretada por los bailarines que actúan como los hermanos de Clara.En el caso de la función cubierta por esta cronista, la pareja protagónica estuvo integrada por Juan Pablo Ledo y Camila Bocca, mientras que Facundo Luqui asumió el rol de Cascanueces. Los hermanos de Clara fueron Ayelén Sánchez y Emanuel Abruzzo; los padres, Natalia Saraceno y Leandro Tolosa y los abuelos, Claudia Pereyra y Roberto Zarza.Siempre es un placer escuchar la exquisita música que Tchaikowsky compuso para este ballet, cuya fama universal se debe a la maravillosa utilización de la misma para el film“FANTASÍA” de Walt Disney- la más maravillosa coreografía en materia de dibujos animados, según opinión personal- . Luis Gorelik tuvo un muy buen desempeño al frente dela Filarmónica, aunque por momentos, la música estaba muy ralenteada. Al principio, una pensó que había aminorado el ritmo para que la música concordara con el tiempo de los bailarines, pero hubo momentos donde se disminuyó mucho el tempo. Tal es el caso del Trepak (Danza Rusa), donde sonó más a un Allegro que a un Presto agitato (según especificación de la partitura para versión de concierto). Si bien se respetó la coreografía original de Nureyev, sonó muy lento y – por momentos- soporífero. Según criterio personalde quien escribe, hubiera sido mejor respetar el ritmo original y haber insertado en la coreografía una drushba – danza tradicional ruso/ ucraniana, donde los hombres patean hacia adelante estando agachados, impulsándose con ayuda de las manos- . Los bailarines se hubieran lucido más, mientras las mujeres acompañan dando giros y souplées. El otro punto flojo de la noche fue el traspié que sufrió Emiliano Falcone en el trío de la Pastoral (Danza de las Flautas de junco), donde perdió seguridad. No obstante, salvó el inconveniente sobre la marcha, pero no pasó desapercibido para el público. Georgina Giovanonni y Natalia Pelayo – que también fueron las solistas de la Danza de los Copos deNieve- compensaron dicho inconveniente y ofrecieron una excelente interpretación en ambos números. Excelentes el desempeño de Emanuel Abruzzo y Ayelén Sánchez en la Danza Española- quienes, además, interpretaron a Luisa y Fritz en el 1° Acto-, al igual que de Eliana Figueroa y David Juárez en la Danza árabe, con una perfecta coordinación de movimientos y un magnífico developée. David Gómez, William Malpezzi y Martín Vedia demostraron en la Danza China sus habilidades de acróbatas (único número que es bailado sólo por hombres en la versión Nureyev), mientras que Claudia Pereyra y Roberto Zarza demostraron que los Abuelos también son capaces de bailar y hacer piruetas sobre el escenario y recibieron un justo aplauso por parte del numeroso público presente esa noche. Y en cuanto a las escenas de conjunto, estuvieron correctas, pero quizás faltó el brillo observado en otros ballets ofrecidos durante la presente temporada. A título personal, las mejores las ofrecieron los ratones, los soldados de juguete y los copos de nieve (a criterio del cronista, la más bella coreografía para dicho número).¿Qué se puede decir de la pareja protagónica?... Una vez más, Juan Pablo Ledo demostró por qué es el Primer Bailarín del Colón. Sus pirouhettes, solages y arabesques fueron de gran precisión, manifestándose con total soltura y comodidad sobre el escenario. En esta versión, el primer bailarín interpreta tres roles claves: Drosselmayer, el Mago y el Príncipe, que se van alternando a medida que se desarrolla la música. Demostró expresividad e histrionismo en los dos primeros papeles, para luego, brillar en el tercer rol. Pero la gran sorpresa de la noche fue la magnífica actuación de Camila Bocca, cuyos movimientos y trucos sobre el escenario fueron de una perfección absoluta. Posee un muy buen cambré- que, por momentos, hacía recordar al de Karina Olmedo- y un excelente souplée. Cuando bailó la Danza del Hada Confite del consabido Pas de Deux del 2° Acto, lo hizo con una perfección absoluta. Sus arabesques, panchés y developées estuvieron perfectamente logrados y coordinados con precisión matemática, pero además, derrochó gracia, técnica y espontaneidad arriba del escenario. Naturalmente, fueron ovacionados por el público, que estalló en aplausos. ¿Y el protagonista que da el nombre al ballet?... Si bien en el reparto original figuraba Martín Vedia, Facundo Luqui tuvo a su cargo el rol del Cascanueces, que supo interpretar muy bien, con buena precisión de los trucos y piruetas en las escenas de combate; sobre todo, cuando los soldados del Cascanueces hacen la carga de caballería. A pesar de ciertos altibajos, ha sido una muy buena versión, que cierra la presente temporada de ballet de este año, donde hubo que lamentar el retiro precoz de dos grandes figuras del Ballet Estable: Alejandro Parente y Karina Olmedo. Pero esta última puede quedarse tranquila, que ya tiene a Camila Bocca como su sucesora natural, según el ojo clínico de esta periodista. El tiempo lo dirá.

jueves, 20 de diciembre de 2018

“FALSTAFF” de VERDI EN EL TEATRO DEL GLOBO EL “PANCIONE” CORRIO CON UNA SONRISA EL TELON AL 2018 “Compañía Lírica Giuseppe Verdi”, Temporada 2018, Opera: “Falstaff”, Comedia Lírica en Tres Actos y 6 cuadros con Música de Giuseppe Verdi y Libreto de Arrigo Boito, basada en “Las Alegres Comadres de Windsor” de William Shakespeare. Elenco: Luis Gaeta (Sir John Falstaff), Sabrina Cirera (Alice Ford), Sebastián Sorrarain (Mr. Ford), Laura Domínguez (Meg), Alicia Alduncin (Mrs. Quickly), Natalia Salardino (Nanetta), Ivan Maier (Fenton), Gabriel Sala (Dr. Cajus), Luis Glyndenfeldt (Pistola), Fernando Tasende (Bardolfo), Agustín Aduriz-Bravo (Tabernero-Rol Actuado). Escenografía Digital y Proyecciones: Manu Tangir Farrés, Vestuario: Sidney Page, Maquillaje: Catalina Sofía. Maestra Preparadora: Eduviges Picone. Orquesta y Coro . Director Musical: Ramiro Soto Monllor. Regie y Dirección General: Adriana Segal. Teatro del Globo de Buenos Aires, 19 de Diciembre de 2018. NUESTRA OPINION: MUY BUENO. Con este “Falstaff” que la “Compañía Lírica Giuseppe Verdi” ha puesto en escena en el Teatro del Globo, en materia de espectáculos líricos ha caído el telón para la temporada 2018. Algunos conciertos y funciones de Ballet como “El Cascanueces” restan aún para los próximos días, pero entiendo que en lo que hace a funciones encabezadas por primerísimas figuras de Ntro. Medio, con la función que a continuación comentaré el telón cayó definitivamente y cerramos el año lírico con un muy buen espectáculo, el que tuvo estupendas voces, muy buena realización musical y detalles visuales de muy buen gusto. La “Compañía Lírica Giuseppe Verdi” se mueve fundamentalmente merced al esfuerzo de Adriana Segal,, quien además fue la responsable de poner en escena el espectáculo. Mayoritariamente se hace todo a pulmón. Y cuando manifiesto esto créanme que es así. Todo el vestuario (Incluído los calzados) se realiza de manera artesanal. Aquí se notó mucho la creatividad de Sidney Page, el que en base a corbatas de diferentes fondos y múltiples fantasías diseño los trajes de todos los personajes a excepción de Nanetta, la que lució un vestido de tono rosa pálido con grandes lunares cubierto por un saco tejido en tono natural. Fue a tono con la época de la acción. Igualmente merece la mención la caracterización del protagonista a quién se le colocó un relleno acorde a la fisonomía de Falstaff con una cobertura que dejaba al aire la gran barriga y hacía visible hasta el ombligo. Primeros aciertos de este noble espectáculo. De igual manera, la ambientación en base a pocos pero acertadísimos muebles y con proyecciones de fondo que mostraban una taberna de época con los barriles estibados en el fondo y la simpática imagen de un gato reposando sobre la parte superior de uno de ellos. Los jardines de la casa de los Ford, ésta en estilo Tudor, con sus sogas de tendido de ropa y hasta animales de corral pastando allí. El interior de la casa con su infaltable hogar a leños y sus vitrales en las ventanas. La parte trasera de la posada con un angosto callejón (la expresión justa es de antaño: “Callejón de Mala Muerte”). El bosque, el roble, los espectros de fantasmas y hasta la sombra del propio Fastaff rondando por ahí y las imágenes de este ilustrando el pensamiento de Alice como las de Esta y el protagonista juntos ilustrando el pensamiento de Ford. Vaya entonces mi reconocimiento para Manu Tangir Farrés, quien supo interpretar el Libreto y el Sentir de la Directora de Escena, plasmando una estupenda realización Visual. Completó la realización un estupendo maquillaje de Catalina Sofía, el que de ningún modo cayó en las recargas y estuvo en todo momento ajustado al vestuario, a la escena y a la luz, esta ultima muy ajustada, dando a lo largo de la función un marco por demás rico en imágenes. En pocos momentos del segundo cuadro del segundo acto y del también segundo cuadro pero del tercero, intervino el Coro de la Compañía muy bien preparado y con una correctísima actuación de conjunto, moviéndose con amplísima soltura en escena. Una Orquesta reducida pero magníficamente preparada por Ramiro Soto Monllor dio marco a las voces. El Joven Director realizó una concertación sin fisuras, con pleno entendimiento con el palco escénico. Desde mi posición en la sala (en la parte delantera), hubo al comienzo alguna saturación del sonido del conjunto que por momentos no permitió escuchar a pleno a los cantantes. Sin embargo, durante ese primer acto esto fue percibido por Soto Monllor y paulatinamente se fue subsanando, por lo que la función culminó con una realización musical de estupenda factura. En cuanto a la parte vocal, comienzo por señalar que se contó con una preparadora del nivel de Eduviges Picone, la que dejó a los interpretes en una forma ideal al llegar al escenario. Sabrina Cirera fue una estupenda Alice con voz firme, segura y muy grato timbre, tuvo soltura escénica y la exacta vis femenina para la caracterización. Sebastián Sorrarain fue un buen Ford con timbre muy claro, seguridad en la emisión y buen juego escénico. Natalia Salardino fue una Nanetta Ideal, voz fresca de estupenda emisión con buenos recursos actorales, dejó una imagen convincente. Su correlato lo encontró en un magnífico Ivan Maier con un Fenton de altísima calidad , estupenda voz y muy buena actuación. Alicia Alduncin realizó una buena caracterización de Mrs. Quickly con correcta voz y buena entonación, la que se cumplimentó con una buena veta de comedia. Una grata sorpresa la constituyó la presencia en el elenco del tenor Gabriel Sala (Quien además es jefe de cuerda del coro interviniente) en el Rol del Dr. Cajus. No hace en lo cotidiano del canto su medio de vida. Sin embargo, mostró muy buen registro, muy buena actuación y fue preparado de tal forma que estuvo al nivel de los muy buenos profesionales que estaban en escena, por lo que la decisión de su participación fue absolutamente acertada. Magníficos laderos de Falstaff y de Cajus constituyeron Luis Glyndenfeldt (Pistola) y Fernando Tasende (Bardolfo), este ultimo de descollante actuación en el segundo cuadro del tercer acto, con veta de comedia formidable. Pero lo verdaderamente sobresaliente de la noche lo constituyó la actuación de Luís Gaeta en el protagónico. Dueño y Señor del escenario, de la actuación y del canto. Comediante nato emerge con absoluta naturalidad y traza una criatura querible y entrañable. Casi se podría decire que es el “titiritero” que mueve todos los hilos. Adriana Segal fue el nervio-motor de este espectáculo, con muy buen gusto en las marcaciones actorales , haciendo un esfuerzo titánico al poner en escena este título con semejantes nombres en el escenario. Supo rodearse de magníficos colaboradores, con lo cual el cincuenta por ciento de la propuesta estuvo cubierto desde el vamos. El resto fue todo suyo y ojalá sea Esto el estímulo a persistir en la pelea. Donato Decina

domingo, 16 de diciembre de 2018

A LA MEDIDA DE MARCELO LOMBARDERO Teatro Colón, Temporada 2018, Opera de Cámara: “Powder Her Face”, en dos actos con música de Thomas Ades y Libreto de Philip Hensher en estreno Argentino. Interpretes: Daniela Tabernig (Duquesa), Oriana Favaro (Criada), Santiago Bürgi (Electricista), Hernán Iturralde (Manager del Hotel). Escenografía: Noelia González Svoboda, Vestuario: Luciana Gutman, Iluminación: Horacio Efron, Video: Natalio Ríos/Paula Rodríguez, Sonido: Gustavo Bruno/Nicolás Di Chiazza. Orquesta bajo la Dirección Musical de Marcelo Ayub. Puesta en Escena: Marcelo Lombardero. Teatro 25 de Mayo, Función del 13 de Diciembre de 2018. NUESTRA OPINION: EXCELENTE. A la medida de Marcelo Lombardero. No puede decirse otra cosa. Un título que tiene todos los ingredientes capaces de motivar al talentoso Regisseur para una puesta en escena. Una protagonista ingresando en la absoluta decadencia. Situaciones límite. Escandaletes dentro de la Nobleza Británica. Denigración. Prostitución. Hipocresía. Burla. Todo servido en bandeja. La vida de la Duquesa de Argyll, su tempestuosa vida junto al Duque. Su Divorcio. Sus escándalos, sirvieron a Thomas Ades para encarar con un interesante Libreto de Philip Hensher su primer título operístico en 1995. Con música basada en el Tango para iniciar y culminar el trabajo (El primero en estilo “Apache Francés”, el segundo mas “Piazzoleano” y sín caer en la cita, ni muchos menos en el plagio), la que vira hacia formas mas condensadas que van aumentando en intensidad a medida que en igual forma progresa la trama, va cautivando al espectador hasta llegar a un desenlace en el que música y en este caso escena deja exhausto al público. ¿Verísmo de fin de siglo veinte?. Es muy probable que así lo sea, dada la temática extraída de la vida real, las formas musicales empleadas y las situaciones cotidianas que a lo largo de la intensa vida de la protagonista se van produciendo. Lo importante aquí es que Lombardero presenta la acción con altura, sin excesos y sin caer jamás ni en el golpe bajo ni la grosería, extrayéndole a cada interprete lo mejor de las respectivas vetas actorales, haciéndolos desplazar sobre un escenario el que con poquísimos elementos escénicos y apoyo de interesantes proyecciones de fondo hicieron meter a la concurrencia dentro de la acción misma. Una muy sobria y estupenda realización de vestuario, realzada además por un ajustadísimo diseño de iluminación , junto a momentos de sonido que apoyaron la acción, fueron corolario de todo el equipo de realización escénica que acompaña a Lombardero en cada trabajo suyo. Vaya entonces para: Noelia Gonzalez Svoboda (Escenografía), Luciana Gutman (Vestuario), Horacio Efron (Iluminación), Natalio Ríos y Paula Rodríguez (Video) y Gustavo Bruno y Nicolás Di Chiazza (Sonido) nuestro mayor reconocimiento. En el plano musical, sobresalió sin dudas la estupenda Dirección de Marcelo Ayub al frente de un grupo integrado con total equilibrio por instrumentistas consagrados y jóvenes músicos con ganas de crecer, la que no se limitó a la concertación en sí misma, sino que interpretó y llegó hasta el fondo mismo de las tensiones de la partitura, con total conexión con el palco escénico, redondeando una faena formidable. En lo vocal, tanto Oriana Favaro (Criada) como Santiago Bürgi (Electricísta) no se limitaron a esos simples personajes, ya que además la acción los va transformando desde la amante del Duque a una periodista que cubre escándalos en el caso de la Soprano, hasta un botones u otro periodista en el caso del Tenor, integrándose ambos a la trama con solidez, total entrega vocal y estupendas actuaciones. Hernán Iturralde no solamente interpretó el Rol del Manager del Hotel que desaloja a la Duquesa sinó que también su actuación se desdobla en el atribulado esposo (el Duque) y hasta en el Juez que atiende el Divorcio. Mostró todas sus cualidades interpretativas tanto vocal como actoralmente, cumpliendo una labor formidable. Pero sin dudas Daniela Tabernig en el personaje protagónico fue la que enfrentó la mayor exposición, dando siempre en el punto justo al desarrollo dramático-musical de la trama. Desde la seducción al libertinaje, la experiencia de los años vividos y la llegada a la desgarradora imagen final cuando todo concluye. Con este rol culmina así un año descollante que la llevó desde otro angulo a componer una estupenda “Suor Angélica”, pasar por sus partes solistas en “Las Estaciones” de Haydn y culminar en esta caracterización de la Duquesa de Argyll, yendo desde la belleza al patetismo. La Opera de Cámara produjo a mi entender las mejores realizaciones líricas del Colón a lo largo de la presente temporada. Desde la Sorprendente “Il Trionfo dell’onore” de Scarlatti, la muy bienvenida reposición de “Piedade” de Ripper y este estupendo estreno de Ades . Hay que intensificar la labor. Lo visto y escuchado este año arroja un balance infinitamente positivo. Donato Decina
Estreno latinoamericano de “POWDER HER FACE”, a cargo de la Ópera de Cámara del ColónMORDAZ, SAGAZ Y ESPLÉNDIDAMartha CORA ELISEHTEl pasado jueves 13 del corriente tuvo lugar el estreno latinoamericano de “POWDER HER FACE”(“Empolven su cara”) del compositor británico Thomas Adés, a cargo de la Ópera de Cámara del Teatro Colón en la sede del Teatro 25 de Mayo (Villa Urquiza), bajo la dirección escénica de Marcelo Lombardero. La dirección musical estuvo acargo de Marcelo Ayub; la escenografía, de Natalia González Svoboda y el vestuario, de Luciana Gutman. Los roles principales fueron interpretados por los siguientes cantantes: Daniela Tabernig (Duquesa de Argyll), Oriana Favaro (Camarera y Mucama), Hernán Iturralde (Gerente de Hotel, Duque de Argyll) y Santiago Bürgi (Electricista, botones de hotel, Sacerdote y Turista).Nacido en Londres en 1971, Thomas Adés es uno de los más importantes compositores británicos de la actualidad. Estudió piano en la Guildhall School of Music y se perfeccionó en el King’s College de Cambridge. La obra que se estrena en nuestro país es su primera ópera y se basa en un hecho verídico: los escándalos sexuales de Margaret, duquesa de Argyll, que fueron motivo de su divorcio en 1963 y que ocuparon las tapas de los principales tabloides británicos. Fue compuesta por encargo en 1995 por la Ópera Almeida para el Festival de Chattenham, con libreto de Philip Henshes. Su orquestación lleva 15 instrumentos: quinteto de cuerdas, 2 clarinetes, clarinete bajo, saxofón, corno, trompeta, trombón tenor, percusión, arpa, bandoneón, sampler, acordeón y piano. En cuanto a los roles principales, con excepción de la Duquesa de Argyll- quien es interpretada por una soprano dramática- las demás voces se caracterizan por interpretar varios roles en las diferentes escenas de los dos actos que componen la obra. En el caso del bajo, interpreta cinco roles (Duque de Argyll, Gerente del Hotel, Hombre de la Lavandería,Juez e Invitado); la soprano ligera, cinco (Mucama, Confidente, Amante del Duque, Turistay Periodista de notas sociales), y el tenor, otros cinco (Electricista, Camarero/botones de Hotel, Periodista, Turista y Repartidor de periódicos). La obra es una profunda crítica a la frivolidad y el esnobismo del, espectáculo y a la pacatería de la sociedad inglesa, quien condena a una mujer que enfrentó valientemente a los prejuicios de la época.En la presente versión, la dirección musical de Marcelo Ayub y la puesta en escena de Marcelo Lombardero fueron impecables, de muy buen gusto, haciendo énfasis en la escena de la felación- motivo por el cual se la conoce en el mundo entero como “la ópera de la fellatio”-, donde la Duquesa debe realizar esta práctica sexual con el botones del hotel. El tratamiento de esta escena se basó en lograr algo implícito, donde el espectador puede apreciar lo que está pasando pero sin mostrar absolutamente nada. Es mucho más erótico insinuar que mostrar una escena de sexo explícito, y esto se logró perfectamente, sincaer en bajezas. Las escenas de los diarios fueron tratadas mediante proyección de video, aligual que las verdaderas escenas del casamiento con el duque de Argyll.Tras una obertura breve- donde la orquesta interpreta un tango apache-, la música deAdés carece de atonalidad: muy por lo contrario, reúne elementos dodecafónicos y vanguardistas, con toques de jazz, tango contemporáneo- al estilo Piazzolla- y solos de clarinete bajo y saxofón para las escenas eróticas, apoyadas en el piano y la percusión, mientras que el arpa anuncia las escenas donde la Duquesa evoca su pasado, su soledad y su angustia al no poseer un centavo y tener que irse del hotel por no poder pagar la cuenta. Daniela Tabernig interpretó magistralmente a la Duquesa, poniendo los matices de su voz a las escenas más dramáticas que transcurren luego de su divorcio, en el segundo Acto (decadencia, desprecio por parte de una sociedad pacata, que la juzga por haber cometido un escándalo sexual siendo mujer, cuando su esposo no se quedaba atrás en materia de amantes, para desembocar en la soledad y la incertidumbre de no saber dónde ir a parar, ni cómo continuar viviendo sin dinero). Oriana Favaro se encuentra en una etapa defranco crecimiento vocal y actoral. Los numerosos agudos que tienen determinados pasajes (escena entre el Duque y su Amante, quien revela el secreto de la Duquesa) alternan con notas más graves, que supo resolver perfectamente merced a su excelente técnica vocal. Y actoralmente, realizó perfectamente los numerosos roles que debe interpretar la soprano ligera. Lo mismo sucedió con Santiago Brügi, quien también resolvió perfectamente los cinco personajes que debe interpretar el tenor. Pero el plato fuerte de la noche fue, precisamente, la famosa escena de la fellatio que debe interpretar junto a la Duquesa. Lo hizo con muy buen gusto y haciendo hincapié en sus dotes histriónicas. Hernán Iturralde también supo responder a las exigencias de los diferentes roles que debe interpretar el bajo y la escena entre el Duque de Argyll y su Amante fue memorable. Lo mismo sucedió en la escena final, donde el Gerente del Hotel debe comunicar la difícil decisión a la Duquesa que debe dejar el hotel por falta de pago. Al cierre de esta nota, las autoridades del Teatro Colón han decidido incluir esta obra en la Temporada 2019 de Ópera de Cámara. Es un gran acierto, ya que a esta altura delaño, mucha gente no ha podido apreciarla por diferentes motivos. Y con una versión de lujocomo la presente, bien vale la pena verla. Es una obra inteligente, mordaz y sagaz, profundamente crítica y altamente recomendable para todos aquellos que deseen iniciarse en obras contemporáneas.
Una excelente versión de “NORMA” al cierre de la Temporada Lírica del ColónUN BROCHE DE ORO PARA FIN DE CICLOMartha CORA ELISEHTLa Temporada Lírica del Teatro Colón llega a su fin con una de las más grandes obras maestras del bel canto: “NORMA”, de Vincenzo Bellini (1801-1835), cuya reposición tuvo lugar entre los días 2 al 7 del corriente bajo la dirección escénica de Mario Pontiggia, con escenografía de Enrique Dartiguepeyrou y Claudia Bottazzini, vestuario de Aníbal Lápiz e iluminación a cargo de Rubén Conde. Participaron la Orquesta y Coro Estables del mencionado teatro bajo la dirección musical de Renato Palumbo y Miguel ángel Martínez, respectivamente, mientras que los principales roles fueron interpretados porlas sopranos Anna Pirozzi y Christina Major (Norma), las mezzosopranos Annalisa Stroppa(Adalgisa), y Guadalupe Barrientos (Clotilde), los tenores Héctor Sandoval (Pollione) y Santiago Bürgi (Flavio) y el bajo- barítono Fernando Radó (Orovesio).La sacerdotisa celta es un rol destinado a grandes sopranos; no sólo por su carga dramática (se enamora del procónsul romano Pollione, quien no sólo es enemigo de su pueblo, sino también el padre de sus hijos, a quienes mantiene en secreto), sino porque las arias y diálogos de los diferentes protagonistas son de extrema complejidad vocal. En nuestro mayor coliseo fue interpretada por sopranos de la talla de María Callas, Leyla Gencer, Joan Sutherland, Adelaida Negri y June Anderson- entre otras- y es con este papel que hizo su debut en el Colón la soprano italiana Anna Pirozzi. Dueña de una voz potente, caudalosa y de gran musicalidad, fue ovacionada desde la primera aria – nada más ni nada menos que la celebérrima Casta Diva-. Su perfecta técnica vocal y su dominio escénico completaron el conjunto de ingredientes necesarios para interpretar este rol. Los dúos con su compatriota Annalisa Stroppa- quien interpretó una Adalgisa de antología- fueron magníficos: línea de canto impecable, perfectas inflexiones de ambas voces en las escenas de mayor dramatismo y excelentes dotes histriónicas por parte de las dos protagonistas lograron una composición perfecta de ambos personajes. También se lució Guadalupe Barrientos en el rol de Clotilde- la aya de Norma, quien queda al cuidado de sus hijos- . Si bien es un rol menor, supo desempeñarse con holgura sobre el escenario.En cuanto a los roles masculinos, Fernando Radó interpretó un excelente Orovesio, rol que supo ejecutar con maestría y estando prácticamente sentado todo el tiempo- como consecuencia de un accidente automovilístico-, lo que dificulta la respiración por compresión parcial del diafragma. No obstante, no fue impedimento para cumplir adecuadamente con su rol. Al igual que en el caso de Guadalupe Barrientos, Santiago Bürgise puso en la piel del oficial romano Flavio- otro rol menor-, que supo ejecutar muy bien, acompañando al tenor mexicano Héctor Sandoval en el rol de Pollione- que iba a ser cantado por el uruguayo Gastón Rivero, quien canceló su actuación a último momento- . Al igual que en el caso de tantos otros intérpretes que cantaron roles principales de ópera en el Colón, durante el transcurso del corriente año, posee una voz melodiosa, pero falta de caudal, lo que- por momentos- hizo que sonara un tanto deslucida en los diálogos (dúos y tríos) con las dos principales protagonistas femeninas. No obstante, supo interpretar bien supapel, sin desafinar y logrando las notas en los pasajes más difíciles (cavatinas, adagios, concertanti, tempi di mezzo y tempi d’atacco). La dirección orquestal de Renato Palumbo fue magnífica, haciendo brillar a la Estable en todo momento. El Coro Estable sonó perfecto en las escenas de mayor dramatismo y la escenografía y el vestuario fueron magníficos. En el caso particular de quien escribe- quien tuvo la oportunidad de ver la producción del Metropolitan de New York de la Temporada 2017- 2018, con Sondra Radanovski y Joyce Di Donato en los roles protagónicos-, la presente producción de NORMA no tuvo nada que envidiar a la de su homónima neoyorquina; por el contrario, hubo gente que- al igual que una- apreció ambas versiones y ésta le gustó más (tanto en línea de canto como en cuanto a la puesta en escena). Por lo tanto, fue un gran mérito del Colón poder haber cerrado la temporada de ópera con un gran título, a modo de broche de oro de una temporada que –salvo TRISTÁN E ISOLDA- se caracterizó por ser muy floja y presentar numerosos altibajos. Ojalá que las autoridades del Colón inviten a cantar más seguido a artistas de este excelente nivel, que ya se ganaron el corazón de los melómanos argentinos.