martes, 9 de junio de 2026

 

EXTRAORDINARIO CONCIERTO DE MARIO BENZECRY A SUS 90 ESPLENDIDOS AÑOS

 

Palacio  Libertad, temporada 2026. Concierto a cargo de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional “Libertador General San Martín”, Director: Mario Benzecry.  Solista: Milena Steiner Arias (Violín). Programa: Obras de Giacobbe, Beethoven, Saint-Saëns y Prokofieff. Auditorio Nacional, 07 de Junio de 2026.

 

  Gracias Maestro. Por su tenacidad, por sostener proyectos mas allá de la adversidad, por cambiar para siempre el rumbo de la formación musical de los jóvenes instrumentistas de Argentina, iniciándolos en repertorios impensados hasta hace algunos años atrás. Porque mientras algunos (tal vez con justa razón) dicen que es mejor descansar, Ud. sigue entregando todo lo mejor de si mismo.

 

  No son solamente los últimos treinta años a  los que el querido Maestro ha empeñado sus fuerzas. Imposible no olvidar su gestión al frente de la Orquesta de Cámara Mayo  tanto como el haber sido Director Musical del Ballet Estable del Teatro Colón en los tiempos en que comenzaban a despuntar en sus carreras los jóvenes Julio Bocca, Maximiliano Guerra y Eleonora Cassano. Tantos y tantos conciertos al frente de la Sinfónica Nacional, de los que destaco la única vez que tuve la oportunidad de escuchar la bellísima “Sinfonía para una Boda Rústica” de Karl Goldmark. Ya mencionando este título, podrán apreciar que la ampliación y renovación del repertorio es una constante en El.

 

  La programación de las fechas de conciertos de la Orquesta, hizo que coincidiera esta presentación a horas de que el Maestro cumpliera sus 90 años (fue al día siguiente). Fiel a su estilo, Mario Benzecry lo hizo una vez más, innovando.

 

    El concierto se inició con una obra argentina que ya puede incluírsela en el repertorio de la San Martín: la “Gagliarda Hispánica” de Juan Francisco Giacobbe, pieza que está conformada por una serie de danzas en estilo antiguo pero en orquestación moderna. Sumamente interesantes, fueron interpretadas de manera muy  ajustada por los jóvenes y muy bien recibidas por el público.

 

  Seguidamente ocurrió algo que suele suceder. Debió escucharse el concierto para Violín y Orquesta de Max Bruch en interpretación del violinista Miguel Angel Negri. Un fuerte estado gripal  del solista (común en esta época del año) hizo imposible que pudiera llevarse a cabo. Y aquí, el elogio para la violinista Milena Steiner Arias (miembro de la Orquesta), quien virtualmente salió “al toro” para interpretar con mucha justeza la “Romanza para Violín y Orquesta Nº 2”, Op. 50 de Beethoven, siendo acompañada en muy buena forma por el conjunto.  La solista demostró buenas condiciones, sonido muy grato y se entendió perfectamente con el Maestro y sus Compañeros. Vaya nuestro saludo y el deseo de poderla escuchar nuevamente en presentaciones programadas  con obras de alto vuelo.

 

  Antes del intervalo se produjeron dos momentos de alto voltaje emotivo. El reconocimiento de los asistentes, personal y músicos de la Orquesta a su Maestro, en donde como símbolo de gratitud  se le obsequió un libro con mensajes manuscritos de salutación por muchísimas figuras de la música y  el escudo de la Orquesta tallado por el gran orfebre Juan Carlos Pallarols para que luego, tras un muy emotivo video que repasó algunos de los momentos personales más importantes de su trayectoria, Valeria Ambrosio, Directora del Palacio Libertad (del que hoy depende la Orquesta), le dirigiera al Maestro unas muy emotivas palabras destacando los rasgos personales que tanto conocemos.

 

  Entrando de lleno en la segunda parte, llegó la innovación.  Se inició con el raramente frecuentado poema sinfónico “Le Rouet d’Omphale” del Op.31 de Camille Saint-Saéns, que describe la condena que Apolo le aplica a Hércules, desterrándolo al reino de Omphale por tres años en los que deberá hilar en una rueca vestido de mujer. La página va desde la oscuridad inicial, el impulso y el movimiento que toma la rueda con el pedaleo que Hércules le imprime al artefacto,  hasta llegar paulatinamente a una detención definitiva. La versión fue estupenda. A partir de las indicaciones y la entrega del Maestro, los jóvenes músicos se brindaron de manera total, ofreciendo una interpretación plena de brillo y colorido musical. Se percibieron todos los detalles, intensidades y tensiones de la página con total claridad.

 

    Para el final otra rareza. La “Suite Escita” de Serguei Prokofieff. Obra compuesta en plena primera guerra mundial, la página surge de parte de la música del ballet “Ala y Lolly”. Prokofieff extrajo cuatro momentos que se transformaron en esta suite: “Invocación a Veles y Ala”, “El Dios Malvado y la Danza de los Monstruos Paganos”, “La Noche” y “La Gloriosa Marcha de Lolly y el  Cortejo del Sol”.  Música intensa, vibrante, con instantes de total fuerza orquestal  a la que el maestro hizo honor con maravilloso despliegue de energía en sus marcaciones. Cabe preguntarse porque no se ve esta página en el repertorio de las orquestas profesionales. La ovación con gran parte del público de pié habla a las claras del impacto que produjo en El esta versión. Tras dos salidas al escenario a saludar, una de las directoras asistentes subió al podio, para  que,  como no podía ser de otra forma, la Orquesta le interpretara el “Cumpleaños Felíz” al Maestro.

 

      Gracias Maestro Benzecry por tanto, y eso que aún quedan muchas cosas por venir!.

 

Donato Decina

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