EXTRAORDINARIO
CONCIERTO DE MARIO BENZECRY A SUS 90 ESPLENDIDOS AÑOS
Palacio Libertad, temporada 2026. Concierto a cargo de
la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional “Libertador General San Martín”,
Director: Mario Benzecry. Solista:
Milena Steiner Arias (Violín). Programa: Obras de Giacobbe, Beethoven,
Saint-Saëns y Prokofieff. Auditorio Nacional, 07 de Junio de 2026.
Gracias Maestro. Por su tenacidad, por sostener
proyectos mas allá de la adversidad, por cambiar para siempre el rumbo de la
formación musical de los jóvenes instrumentistas de Argentina, iniciándolos en
repertorios impensados hasta hace algunos años atrás. Porque mientras algunos
(tal vez con justa razón) dicen que es mejor descansar, Ud. sigue entregando
todo lo mejor de si mismo.
No son solamente los últimos treinta años a los que el querido Maestro ha empeñado sus
fuerzas. Imposible no olvidar su gestión al frente de la Orquesta de Cámara
Mayo tanto como el haber sido Director
Musical del Ballet Estable del Teatro Colón en los tiempos en que comenzaban a
despuntar en sus carreras los jóvenes Julio Bocca, Maximiliano Guerra y
Eleonora Cassano. Tantos y tantos conciertos al frente de la Sinfónica Nacional,
de los que destaco la única vez que tuve la oportunidad de escuchar la
bellísima “Sinfonía para una Boda Rústica” de Karl Goldmark. Ya mencionando
este título, podrán apreciar que la ampliación y renovación del repertorio es
una constante en El.
La programación de las fechas de conciertos
de la Orquesta, hizo que coincidiera esta presentación a horas de que el
Maestro cumpliera sus 90 años (fue al día siguiente). Fiel a su estilo, Mario
Benzecry lo hizo una vez más, innovando.
El
concierto se inició con una obra argentina que ya puede incluírsela en el repertorio
de la San Martín: la “Gagliarda Hispánica” de Juan Francisco Giacobbe, pieza
que está conformada por una serie de danzas en estilo antiguo pero en orquestación
moderna. Sumamente interesantes, fueron interpretadas de manera muy ajustada por los jóvenes y muy bien recibidas
por el público.
Seguidamente ocurrió algo que suele suceder.
Debió escucharse el concierto para Violín y Orquesta de Max Bruch en
interpretación del violinista Miguel Angel Negri. Un fuerte estado gripal del solista (común en esta época del año)
hizo imposible que pudiera llevarse a cabo. Y aquí, el elogio para la
violinista Milena Steiner Arias (miembro de la Orquesta), quien virtualmente
salió “al toro” para interpretar con mucha justeza la “Romanza para Violín y
Orquesta Nº 2”, Op. 50 de Beethoven, siendo acompañada en muy buena forma por el
conjunto. La solista demostró buenas
condiciones, sonido muy grato y se entendió perfectamente con el Maestro y sus
Compañeros. Vaya nuestro saludo y el deseo de poderla escuchar nuevamente en
presentaciones programadas con obras de
alto vuelo.
Antes del intervalo se produjeron dos
momentos de alto voltaje emotivo. El reconocimiento de los asistentes, personal
y músicos de la Orquesta a su Maestro, en donde como símbolo de gratitud se le obsequió un libro con mensajes
manuscritos de salutación por muchísimas figuras de la música y el escudo de la Orquesta tallado por el gran
orfebre Juan Carlos Pallarols para que luego, tras un muy emotivo video que
repasó algunos de los momentos personales más importantes de su trayectoria,
Valeria Ambrosio, Directora del Palacio Libertad (del que hoy depende la
Orquesta), le dirigiera al Maestro unas muy emotivas palabras destacando los
rasgos personales que tanto conocemos.
Entrando de lleno en la segunda parte, llegó
la innovación. Se inició con el
raramente frecuentado poema sinfónico “Le Rouet d’Omphale” del Op.31 de Camille
Saint-Saéns, que describe la condena que Apolo le aplica a Hércules, desterrándolo
al reino de Omphale por tres años en los que deberá hilar en una rueca vestido
de mujer. La página va desde la oscuridad inicial, el impulso y el movimiento
que toma la rueda con el pedaleo que Hércules le imprime al artefacto, hasta llegar paulatinamente a una detención
definitiva. La versión fue estupenda. A partir de las indicaciones y la entrega
del Maestro, los jóvenes músicos se brindaron de manera total, ofreciendo una
interpretación plena de brillo y colorido musical. Se percibieron todos los
detalles, intensidades y tensiones de la página con total claridad.
Para el final otra rareza. La “Suite Escita”
de Serguei Prokofieff. Obra compuesta en plena primera guerra mundial, la
página surge de parte de la música del ballet “Ala y Lolly”. Prokofieff extrajo
cuatro momentos que se transformaron en esta suite: “Invocación a Veles y Ala”,
“El Dios Malvado y la Danza de los Monstruos Paganos”, “La Noche” y “La
Gloriosa Marcha de Lolly y el Cortejo
del Sol”. Música intensa, vibrante, con
instantes de total fuerza orquestal a la
que el maestro hizo honor con maravilloso despliegue de energía en sus
marcaciones. Cabe preguntarse porque no se ve esta página en el repertorio de
las orquestas profesionales. La ovación con gran parte del público de pié habla
a las claras del impacto que produjo en El esta versión. Tras dos salidas al
escenario a saludar, una de las directoras asistentes subió al podio, para que, como no podía ser de otra forma, la Orquesta
le interpretara el “Cumpleaños Felíz” al Maestro.
Gracias Maestro Benzecry por tanto, y eso
que aún quedan muchas cosas por venir!.
Donato Decina
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