viernes, 20 de marzo de 2020


Impresiones de un viajero al Centro Nacional de Cultura y la  Ópera de El Cairo

EGIPCIA, CLÁSICA Y MODERNA
Martha CORA ELISEHT

            Cuando una visita El Cairo, la primera impresión que se tiene es la de una ciudad superpoblada, llena de locales y turistas y caótica respecto de su tránsito. Y sin embargo, es muy interesante para visitar. No sólo es maravilloso recorrer sus museos, mezquitas y monumentos históricos –muchos de los cuales son verdaderas joyas del arte islámico-, sino también explorar su vida cultural. Un buen lugar para empezar es el Centro Nacional de Cultura, sito en la isla de Gezira sobre el río Nilo, en el distrito de Zamalek de la capital egipcia. Representa el principal centro de artes escénicas del país y es un moderno complejo que consta de los siguientes edificios: la Ópera de El Cairo, siete teatros, una galería de arte, una biblioteca de música y un museo.
            Asimismo, el complejo es sede de los siguientes organismos artísticos: Orquesta Sinfónica de El Cairo, Compañía de Ópera de El Cairo, Orquesta de la Ópera homónima, Compañía de Ballet de la Ópera de dicha ciudad, Conjunto Nacional de Música Árabe, Conjunto de patrimonio para la música árabe y el Teatro de Danza moderna.
            A diferencia de este moderno edificio, su antecesora (Ópera Khedivial)fue fundada en 1869 por el khedive Ismail con motivo de la inauguración del Canal de Suez. Era una manera de fomentar las artes y la música mediante la construcción de un fastuoso edificio en pleno centro de la ciudad, cerce del distrito de Azbakeya. El diseño fue obra de los arquitectos italianos Avoscani y Rossi y se completó en la friolera de 6 meses.
            Para su inauguración, el khedive encargó al arqueólogo francés Auguste Mariette una obra que reflejara la gloria del Antiguo Egipto. El resultado fue un complot que sirvió al famoso libretista italiano Antonio Ghislanzoni para componer nada más ni nada menos que el libreto de Aída, con música de Giuseppe Verdi. Y si bien el khedive quería a toda costa que Verdi estrenara su obra maestra en El Cairo en tiempo y en forma, hubo una serie de contratiempos que lo impidieron. En primer lugar, la escenografía, los decorados y el vestuario se hicieron en París y no pudieron llegar a tiempo debido a los retrasos provocados por la guerra franco- prusiana. Yen segundo lugar, bien son conocidos los contratiempos que tuvo Verdi en la elección del director de orquesta y los cantantes. Por lo tanto, la Khedivial Opera House abrió sus puertas con Rigoletto en ese mismo año. Fue el primer teatro de ópera en el continente africano que no sólo representó óperas de fama mundial, sino también obras sinfónicas maestras. Finalmente, en 1871 se produce el estreno mundial de Aída en El Cairo, transformándose inmediatamente en un éxito rotundo.  Poco más de un siglo después –por desgracia-, la Khedivial Opera House fue completamente destruida por un incendio el 28 de Octubre de 1971.
            A raíz de la visita del entonces presidente Hosni Mubarak a Japón en 1983, se decidió construir un nuevo complejo cultural para las artes. Mediante un convenio de cooperación entre Egipto y Japón, este último país donó los fondos necesarios para la construcción del mismo. Las obras comenzaron en 1985 y duraron tres años. Se inauguró el 10 de Octubre de 1988 con la presencia de Mubarak y el príncipe Tomohito de Mikasa -hermano menor del Emperador Hirohito- y fue la primera vez que se representó una función de teatro Kabuki en Egipto y en todo el continente africano.
            También tuvo lugar en sus instalaciones la Arab Oud House (Casa árabe de Oud), antes de mudarse definitivamente a su sede actual, dentro del casco antiguo de la ciudad. Y la Royal Philharmonic Orchestra eligió a la Ópera de El Cairo como su sede para su primera actuación en África y Medio Oriente en Enero de 2007.
            El edificio de la Ópera posee tres salas:
1)      Sala Principal
                      Se utiliza para representar ópera, conciertos sinfónicos y ballet. Posee una capacidad de 1200 butacas y presenta cuatro niveles: platea, palcos, pullman y paraíso. La araña en forma de flor de loto que ilumina la sala es íntegramente de cristal. El escenario tiene una profundidad de 30 metros, posee foso para la orquesta y está equipado con modernos elementos de luminotecnia.

2)      Small Hall
                  Posee una capacidad de 500 butacas en un solo nivel y se utiliza para música de cámara y recitales. Debido a que las butacas son desmontables, puede funcionar como hall de recepción para eventos importantes.

             A estas salas se accede por la puerta principal y el foyer, ricamente alfombrado en rojo.

3)      Teatro al aire libre
                               Se encuentra al costado de la entrada de la Sala Principal y es un escenario de forma cuadrada –similar al patio de una mezquita- con capacidad para 600 personas. Está diseñado acústicamente para actuaciones al aire libre durante los meses de Julio y Agosto, coincidente con la Temporada de Verano.

            Además, el Teatro de la Ópera cuenta con un museo, donde se exhiben no sólo los trajes empleados en las representaciones de las óperas, sino retratos de celebridades de la música clásica egipcia y un piano cromático; es decir, aquel cuyas teclas negras tienen forma de zig- zag, permitiendo lograr los diferentes semitonos.
            Dentro del complejo del Centro Nacional de Cultura existen otras dependencias: una biblioteca especializada –totalmente gratuita para músicos y estudiantes del Conservatorio- y el Instituto de Música Árabe, que cuenta con tecnología de punta y está perfectamente adaptado para representar actuaciones de auténtica música de este tipo.
            Las visitas guiadas –en inglés- comprenden el recorrido por las tres salas del teatro, el museo y las instalaciones y tienen un costo de 50 libras egipcias (3 dólares). Realmente representa una muy buena opción para todos aquellos interesados en conocer la vida cultural de El Cairo, ciudad llena de lugares recónditos, muy interesantes para recorrer y visitar y que no están contemplados dentro de los circuitos turísticos tradicionales.
           
           


NUESTRA MUJER EN  EL CAIRO


MARTHA Y SU VISITA AL TEATRO DE LA OPERA


EL ESPIRITU DE "AIDA" SOBREVOLANDO EN LA VISITA








jueves, 19 de marzo de 2020


Único concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional

Auditorio Nacional
Miércoles 11 de marzo de 2020 
Escribe: Graciela Morgenstern

Ciclo 2020 de la Orquesta Sinfónica Nacional
Director: Gustavo Fontana
Programa: A. Borodin: "Danzas Polovtsianas", de la ópera "El Príncipe Igor" (versión para orquesta)
                  M. Mussorgsky: "Una noche en el Monte Calvo"
                 A. Dvorak:  Sinfonía en mi menor, Op. 95, "Desde el Nuevo Mundo"

            La Orquesta Sinfónica Nacional ofreció su primer concierto del Ciclo 2020, que por el momento, sería el último, ya que al día siguiente se procedió al cierre temporal de salas de espectáculos. También, se debió reemplazar el que originalmente fuera programado, ya que el director asignado para el mismo, Mariano Chiacchiarini, llegó desde Alemania, su lugar de residencia, y debió quedar en cuarentena. Por esta razón, se cambió el programa y el director, por Gustavo Fontana.
               La función comenzó con un sentido homenaje al violoncellista Jorge Pérez Tedesco, desaparecido en diciembre. Sus colegas interpretaron en su memoria y fuera de programa, la bellísima obra, Himno de la Consagración, de Félix Ruggater, una de sus preferidas. Una vez concluido, se inició el programa con las "Danzas Polovtsianas". La OSN ofreció una versión correcta de la misma, sin demasiado vuelo interpretativo. Lo mismo ocurrió con  "Una noche en el Monte Calvo", de M. Mussorgsky, cuya orquestación fue completada por Nicolai Rimsky-Korsakov.
            Tras un breve intervalo, Gustavo Fontana y la OSN realizaron una discreta interpretación de la sinfonía "Desde el Nuevo Mundo", de Dvorak, con un segundo movimiento excesivamente rallentado. Es bien sabido que el Auditorio Nacional presenta algunas dificultades en cuanto a su acústica. La pared de fondo, de granito, hace que según como esté dispuesta la orquesta, pueda haber un desequilibrio sonoro difícil de manejar. A pesar del cortinado que se agregó a la sala y los paneles acústicos, el tema fue resuelto parcialmente. Y eso fue lo que ocurrió. En algunos momentos de los dos últimos movimientos, los bronces ahogaron el sonido de los violines en detrimento de los momentos de mayor lirismo de la partitura.
Sin embargo y teniendo en cuenta la premura con que se tuvo que preparar este concierto para no verse obligados a cancelarlo, puede decirse que todo se desarrolló en un marco de corrección y no fue un mal comienzo.

CALIFICACION: BUENO

lunes, 16 de marzo de 2020




El nuevo trabajo discográfico de “Artis”

SONIDOS NUESTROS BIEN RECREADOS

“Músicas Argentinas”, “Artis” Orquesta de Cámara, Directora: Marta Luna. Solistas: Natalia González Figueroa (Piano), Jorge Morel (Guitarra). Obras de Pablo Aguirre, Ramiro Gallo y Jorge Morel (Aqua Records AQ582)

Como lo adelantaran en Ntro. programa del pasado Sábado 14 tanto Marta Luna (Directora) como Luis Rocco (Coordinador Artístico de la agrupación y Flauta Solista de la misma), este trabajo de “Artis” Orquesta de Cámara marca la reaparición de este conjunto en el mercado discográfico argentino tras su “Vivaldi en Buenos Aires” del año 2004. Dos obras de reciente grabación con el adosado de una toma del año 2004 realizada en la inolvidable “Manufactura Papelera” de Parque Lezama correspondiente a “Suite del Sur” de Jorge Morel conforman este CD.

  Los registros actuales, realizados íntegramente en Fort Music entre Setiembre y Octubre de 2018, se inician con  “Concierto por tu Presencia”, para piano y orquesta de cuerdas de Pablo Aguirre, cuyo estreno mundial en vivo tuvo lugar en la sala mayor del Teatro Colón de Buenos Aires en el marco del “Ciclo de Interpretes Argentinos” con la misma solista de esta versión grabada, Natalia González Figueroa. Tras un inicio de reminiscencias “Chopinianas”, la música va adoptando la forma ciudadana y va expresando un  sinfín de sensaciones. En este fragmento el piano toma un muy acentuado protagonismo con un amplio discurso absolutamente tonal, con dificultades a resolver por su interprete, las que Natalia González Figueroa sortea sin ningún inconveniente, haciendo gala de su energía interpretativa y su acostumbrada entrega, mientras que muy bien conducidas por Marta Luna, las cuerdas de “Artis” suenan de manera admirable dando el “ropaje” justo a la solista. El segundo movimiento es un extenso discurso del piano al que las cuerdas acompañan de modo muy sentido y el Tercero es un “Allegro Rítmico” de características muy similares a los “Presto” con los que Astor Piazzolla acostumbraba a cerrar sus composiciones de corte académico. Sorprende gratamente este trabajo de Pablo Aguirre . Sabe cómo asimilar lo popular para darle un lenguaje clásico.

  Bien conocido en el ámbito de la música ciudadana, Ramiro Gallo ostenta sin embargo una amplia formación clásica y al igual que en la obra de Aguirre, El también sorprende con una muy interesante obra: “Nueve Miniaturas”, las que si bien las concibió para una formación más reducida, las adaptó especialmente para “Artis” y Marta Luna , a quien le va dedicado el arreglo. Son nueve fragmentos independientes en donde cada unova transitando desde el “Tutti” hacia los momentos de intervención de pequeños sectores, graficando el ritmo urbano y plasmando los colores (tanto los del conjunto como los ciudadanos) de manera muy eficaz.  La Orquesta luce a pleno y Luna le exprime hasta el último detalle.

  Jorge Morel es un compositor, arreglador y guitarrita argentino, afincado desde largas décadas en los Estados Unidos. Su “Suite del Sur”  para Guitarra y Orquesta, compuesta hace ya un muy largo tiempo fue estrenada en Los Angeles en el marco del Festival de Música Latinoamericana con la Filarmónica local y el inmenso Zubin Mahta en el podio. Es una composición en cinco movimientos con dos danzas en “punta”, un Malambo central y dos momentos lentos: un “Preludio” y una “Canción” a ambos lados de este, La fuente de inspiración se basa en el Folcklore “Surero”, típico de la campaña bonaerense. Morel se revela como un muy exquisito interprete, dueño de una calidez absoluta y su técnica guitarrística es impecable. Luna va al fondo de las cosas en el acompañamiento y la simbiosis entre todos es perfecta. Súmese a ello el estupendo marco que la sala de “La Manufactura Papelera” brindó para que la grabación haya tenido un estupendo resultado.

  El producto final es muy noble,  para escucharlo en absoluta intimidad y con detenimiento. Dos estupendos solistas, tres compositores de fuste y una agrupación sabiamente guiada por su Directora. No saldrá defraudado al llevarlo.

Donato Decina  

sábado, 14 de marzo de 2020


COLUMNA DE OPINIÓN
CORONAVIRUS: ¿PREVENCIÓN O PSICOSIS GENERALIZADA?
Martha CORA ELISEHT

            A causa de la pandemia mundial de coronavirus COVID-19, las principales casas de ópera y teatros líricos del mundo han cancelado sus actividades. Naturalmente, la primera que lo hizo fue el celebérrimo Teatro Alla Scala de Milán, y posteriormente, otros importantísimos teatros de ópera en Italia- Massimo de Palermo, San Carlo de Nápoles y la Arena de Verona, entre otros- siguieron su ejemplo. Posteriormente, la Staatsoper Berlin y la Ópera de Viena (Wien Staatsoper) se sumaron a la medida, al igual que la Opéra Garnier de París y otros prestigiosos teatros europeos.
            Ante el aumento de propagación de casos en Argentina, tanto el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como el Gobierno Nacional dispusieron las respectivas medidas de cancelación de espectáculos públicos en los museos y dependencias oficiales a su cargo, entre los que se encuentran el Teatro Colón, la Usina del Arte y el Centro Cultural Kirchner, respectivamente.
            En el primer caso, el Colón suspendió sus actividades hasta fines de Abril inclusive, mientras que en el CCK optaron por suspender las actividades hasta el 25 del corriente en forma momentánea, y posteriormente, retomarlas o proseguir con la suspensión acorde a la situación epidemiológica.
            Naturalmente, la nación más poderosa de la tierra no podía dejar de estar en sintonía con el resto del mundo y el Metropolitan de New York también canceló sus actividades y presentaciones, compensando a los abonados y a la audiencia de las transmisiones HD mediante una serie de transmisiones de grandes funciones de ópera por streaming a partir del 16 de Marzo, emulando a sus pares europeos.
            Desde el punto de vista médico, el oyente se preguntará: si no hay circulación local de virus, ¿es necesario llegar a tal extremo?.... Por supuesto que sí. Las medidas que se tomaron han sido las adecuadas no sólo para evitar  contagios, sino también la propagación viral en ámbitos cerrados ante pacientes que presenten síntomas de infección respiratoria aguda (tos, catarro, expectoración). Si ha venido un elenco de un país con alta incidencia (ej: “NABUCCO,” con director de orquesta italiano y algunos intérpretes residentes en dicho país), lo mejor es suspender la Temporada, postergar las representaciones y realizarlas con elenco local. Lo mismo sucedió en el CCK con el maestro Mariano Chiacchiarini –residente en Alemania- , quien debió guardar la respectiva cuarentena luego de los ensayos. Puede sonar un poco ridículo que se debieron haber tomado antes, pero se actuó a tiempo.
            Habitualmente, el coronavirus se encuentra dentro de los 89 tipos diferentes de virus que causan el resfrío común, pero tiene la particularidad de mutar y originar epidemias a nivel mundial. Ya ocasionó el SARS en China y Hong Kong en 2012 y en 2015, en Medio Oriente (MED coronavirus). El COVID-19 es otra mutación que tiene la particularidad de propagarse rápidamente por vía inhalatoria, es altamente contagioso y como no existe aún una vacuna disponible ni inmunidad local en la población expuesta,  la única arma con la que se cuenta es la prevención. Eso no implica que haya que salir corriendo a comprar todo el stock de alcohol en gel que haya en el supermercado ni que haya que usar barbijo las 24 horas del día, porque no sirve absolutamente para nada. Es alarmar y amedrentar a la población inútilmente
            En  Salud Pública, con pequeñas acciones se logran grandes resultados. Basta y sobra con un buen lavado de manos con agua y jabón y, en caso de no poder acceder a un lavatorio cerca, ahí recién se debe apelar al alcohol en gel. El barbijo sólo deben llevarlo aquellos que presentan síntomas tales como tos seca, fiebre o síntomas asociados con catarro (mocos, expectoración). Y si alguien presenta decaimiento general o alguna condición clínica predisponente (DBT, bronquitis a repetición, EPOC), lo ideal es quedarse en casa para evitar contagiarse o contagiar a otros.
            Como médica, una jamás pensó que volvería a tener que vivir otra psicosis generalizada como sucedió en 2009 con la epidemia de gripe A H1 N1, donde cundió el pánico por la gran cantidad de muertes que produjo –el mismo número que la gripe común- y los únicos beneficiados fueron los fabricantes de alcohol en gel, barbijos y el laboratorio que produjo el oseltamivir que se llenaron los bolsillos. Por eso hay que ser cauto y prudente a la hora de informar, para evitar caer en un sensacionalismo barato o difundiendo noticias falsas –el auténtico cáncer de las redes sociales-. Ojalá que esta epidemia sirva para demostrar a la humanidad que ante una enfermedad que no tiene tratamiento específico, todos somos iguales. Y sobre todo, que pueda aprender de sus errores, que viene cometiéndolos sistemáticamente desde que el mundo es mundo.

viernes, 13 de marzo de 2020


Inauguración del Ciclo de Conciertos 2020 de la Sinfónica Nacional en el CCK

LA MEJOR ORQUESTA JUEGA EN TODAS LAS CANCHAS
Martha CORA ELISEHT

            La Orquesta Sinfónica Nacional ha comenzado su Temporada de Conciertos 2020 el miércoles 11 del corriente en el tradicional escenario de la Sala Sinfónica del Centro Cultural Kirchner (CCK) y debió hacerlo con un concierto en homenaje al 250° aniversario del nacimiento de Ludwig van Beethoven (1770-1827) bajo la dirección de Mariano Chiacchiarini. En  dicha ocasión debió producirse el  estreno del Concierto para vibrafón y orquesta del compositor argentino Guillermo Zalcman. Lamentablemente, el maestro Chiacchiarini reside en Alemania y por ende, debió guardar la cuarentena correspondiente como consecuencia de la activación del protocolo de prevención de coronavirus, motivo por el cual fue reemplazado en último momento por Gustavo Fontana.
            Se ofreció un programa alternativo, compuesto por las siguientes obras: Danzas Polovtsianas de “El Príncipe Igor” de Alexander Borodin (1833-1887); Una Noche en el Monte Calvo, de Modesto Mussorgsky (1839-1881) y la Sinfonía n° 9 en mi menor, Op.95 (“Del Nuevo Mundo”) de Antonin Dvorak (1841-1904).
            Si bien el Auditorio Nacional no estuvo colmado de público ante los rumores que circularon sobre una posible cancelación del concierto, la gente se dio cita en el CCK para escuchar a la mejor orquesta del país –ganadora del Premio KONEX de Platino 2019 y recientemente reconocida por el Ministro de Cultura, Tristán Bauer-, que sonó muy compacta en la afinación. Y llamó la atención que hubiera ocho sillas colocadas en círculo alrededor del podio en la formación. Cuando ingresaron los músicos, todos tomaron sus lugares –a excepción de los cellistas-. Posteriormente, los mismos ingresaron para rendir homenaje a Jorge Pérez Tedesco- primer violoncello de la agrupación, desaparecido físicamente en Diciembre pasado- y lo hicieron con una obra fuera de programa, que era una de sus predilectas y que ejecutaba muy a menudo: Himno de la Consagración, de Félix Ruggater. Es un hermoso canon para 10 cellos, que van alternando y tomando la melodía. Al finalizar, la solista Myriam Santucci no pudo contener las lágrimas y se la vio profundamente emocionada luego de haber tocado su parte.
            Seguidamente,  la orquesta ofreció una muy buena versión de la celebérrima obra de Borodin, compuesta en 1869 y orquestada por Rimsky- Korsakov y Glazunov luego de la muerte de su autor, que falleció sin haberla concluido. En la ópera, las Danzas Polovtsianas son cantadas y danzadas por los jóvenes de dicha nacionalidad en el campamento del Khan Kontchak, en homenaje a Igor y su hijo Vladimir, quienes cayeron prisioneros del Khan en su intento por liberar a Rusia. Se inicia con la  Canción de las Esclavas –en este caso, sin acompañamiento del coro-. Fontana logró un muy buen equilibrio sonoro en la  Alabanza al Khan, donde se destacaron los percusionistas sin  caer en excesos. También se logró un buen equilibrio instrumental en el contrapunto entre el Allegro frenético de la Danza de los guerreros polovtsianos, contrastante con la Canción y Danza de las Esclavas – notable y destacable los solos de los diferentes instrumentistas-, que se mantuvo hasta el final.
            Seguidamente, la orquesta sorprendió con una excelente versión de Una Noche en el Monte Calvo. Su nombre original era La Noche de San Juan en el Monte Calvo y fue compuesta en 1867. Es la única obra escrita originalmente para orquesta en vida del compositor –hay que recordar que Cuadros de una Exposición fue concebida como una suite para piano, brillantemente orquestada a posteriori por Maurice Ravel- y está basada tanto en el cuento fantástico de Nikolai Gogol (La Noche de San Juan) como en la Danza de los Muertos de Franz Liszt. Según palabras del mismo Mussorgsky: “…Las brujas se reúnen en dicha montaña, preparan trucos de magia y esperan a Satán. Cuando el diablo llega, ellas forman un círculo alrededor del trono donde se sienta con forma de una cabra y cantan su alabanza. Cuando Satán se siente omnipotente ante el canto de las brujas, inicia el Sabbath y arma una orgía…”   “Pero mi Noche de San Juan en el Monte Calvo es rusa en su forma y carácter, manteniendo la tradición y el folklore rusos y nutriéndose del pan que crece en suelo ruso”. Mediante una serie de leitmotivs, Mussorgsky representa fielmente sus palabras y los personajes en música, hasta que las campanas de una iglesia anuncian el fin del aquelarre y el alba da paso a la luz del día. Las actuaciones de los diferentes grupos de instrumentos fueron muy destacadas, al igual que los solistas. Lamentablemente, no se pueden precisar los nombres de los mismos por la ausencia de programas de mano, de modo que sería muy injusto olvidar u omitir algún nombre.
            Tras los aplausos, Gustavo Fontana anunció las obras anteriores y la Sinfonía n° 9 de Dvorak. Y lo hizo con su título original (“Desde el Nuevo Mundo”) porque en el último acorde, la melodía decrece a piano y da la idea de alejamiento de la vieja Europa. Si bien Dvorak la compuso durante un viaje a Estados Unidos en 1893, lo curioso es que nunca incorporó temas de los nativos americanos en su sinfonía, sino que compuso música bohemia pura. Según palabras del mismo autor: En realidad no he utilizado ninguna de las melodías de los nativos americanos. Simplemente he escrito temas originales que incorporan las peculiaridades de la música indígena y usando estos temas como sujetos, los he desarrollado con todos los recursos del ritmo, el contrapunto y el color orquestal modernos.  Y pese a que estaba interesado en los negro spirituals y en la música nativa, no los utilizó. En cambio, se inspiró en el poema de Longfellow La Canción de Hiawatha para componer el bellísimo Largo del 2º movimiento, donde se destaca el maravilloso solo de corno inglés -magistralmente interpretado por la solista-. También se inspiró en dicho poema para componer el Scherzo del 3º movimiento, haciendo alusión a la danza de los nativos. La versión ofrecida por Fontana y la orquesta fue memorable- pese a algunas notas fallidas por parte del 3° corno-, pero que no le restaron mérito. Si se tiene en cuenta que es una sinfonía caracterizada por el diálogo y el contrapunto constante entre los diferentes grupos de instrumentos, sonó magistralmente. El consabido Allegro con fuoco final fue de una perfección absoluta, donde la orquesta demostró su alto grado de profesionalismo.
            Afortunadamente, y pese a todos los contratiempos, el concierto inaugural de la Sinfónica Nacional se puso realizar. Y una vez más, demostró su altísimo nivel artístico y profesional. Por algo es la mejor orquesta del país, capaz de desenvolverse con holgura en todas las canchas y con cambios de repertorio en último momento.

lunes, 9 de marzo de 2020


Gran concierto en homenaje al Día Internacional de la Mujer con Lucía Zicos en el CCK

DE MUJER A MUJER
Martha CORA ELISEHT

Entre los numerosos festejos y homenajes en conmemoración del Día Internacional de la Mujer –que tendrá lugar el 8 de Marzo próximo-, el Centro Cultural Kirchner (CCK) decidió organizar un concierto de homenaje a la mujer en la música académica, que se llevó a cabo en el Auditorio Nacional –Sala Sinfónica- el pasado viernes 6 del corriente a cargo de la Camerata Argentina de Mujeres, bajo la dirección de Lucía Zicos, con la presencia de la pianista Natalia González Figueroa en calidad de solista.
La mencionada directora de orquesta es una de las mejores de la actualidad y cuenta con un extenso curriculum. Cursó sus estudios en la Facultad de Música de la Universidad Católica Argentina (UCA), bajo la tutela de Guillermo Scarabino y  Carlos Vieu -entre otros-hasta obtener el título de doctora en Música que otorga dicha Universidad. Ha dirigido numerosas agrupaciones sinfónicas en nuestro país y en el exterior con gran suceso de público y crítica. Entre sus próximos compromisos figuran conciertos con las Orquestas Sinfónica Nacional y Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, así como también las representaciones de la ópera “IRIS” de Mascagnien el Teatro Roma de Avellaneda, con producción de Boris Laures.
Debido a la ausencia de programas de mano, Zicos fue anunciando y explicando las diferentes obras de siete compositoras argentinas, ya que el espectáculo fue grabado para ser transmitido por la Televisión Pública y la plataforma digital CONT.AR.
Desde el inicio del concierto, la Camerata logró un sonido muy compacto, afinado y afiatado que alcanzó bellísimos matices en “Devisel” de la compositora platense Micaela Canualdo. Esta música se escribió para ilustrar un cortometraje que narra las aventuras de un niño (Devisel) que vive en una cápsula y sueña con conocer las estrellas. Finalmente, toma una llave para poder salir de su encierro y concretar su sueño. Pero vuela un pájaro, que toma la llave y la rompe con su pico. Al escuchar el llanto desgarrador del niño, el ave rompe la cápsula con su pico y permite que Deviselcumpla su sueño. La música se inicia con un cantábile en los violines, que es tomado posteriormente por los cellos. Que da una sensación de misterio e inquietud ante la curiosidad del niño. Luego de un trémolo en cuerdas, el piano ejecuta una melodía alegre y majestuosa, mientras los cellos retoman el tema principal. Seguidamente, el cello ejecuta variaciones sobre el tema principal, que es retomado por los violines en 4/4, con cadencias que remedan el viaje al espacio, mientras el piano y los violines toman la línea melódica lenta hasta el final de la obra.
La segunda de las obras pertenece a la cordobesa María DE CANSO y es una fantasía en ritmo de zamba y tango (“El amor no es la zamba; La zamba es el amor”). Se inicia con una melodía con ribetes folklóricos (cantábile) en los cellos, retomada por los violines, lográndose un perfecto contrapunto entre los tonos agudos y graves. Mientras que el primer tema posee una hermosa línea melódica envolvente en ritmo de zamba –el amor se esconde bajo el pañuelo de la zamba, envolviendo a la pareja-, el segundo tema posee ribetes tangueros en 2/4, que se fusiona con el primero mediante trémolo en cuerdas.
La tercera de las obras, denominada “Amor en Abstracto” pertenece a Denise Arteshoven y según comentarios de la autora, representa “la lucha entre el mundo interior y el exterior. Es la carga pesada que nos toca vivir a diario, pero siempre se encuentra una salida cuando uno se siente abrumado”. En este caso, los tonos graves dan la sensación de desazón y preocupación, mientras que los tonos agudos representan la esperanza y la posibilidad de encontrar una solución. La obra comienza en tono menor por parte de los cellos y contrabajos, sostenido por las violas y violines en tono grave, con ribetes que –por momentos- remiten al Adagio para cuerdas de Samuel Barber y al 3° movimiento de la Sinfonía n° 4 (“La Inextinguible” de Carl Nielsen. Esto se muestra más en el trémolo en cuerdas, que da esa sensación de claroscuro a la que alude su autora. El final consta en un diáfano contrapunto introducido por las violas y los violines en tono mayor, que da la sensación de alivio y ánimo ya descripta.
El concierto continuó con “Alma de Tango” de la compositora mendocina Adriana Figueroa Magna. Es una obra escrita según la tradición y el estilo clásico de composición, con ritmos de tango y ribetes experimentales, con una línea melódica agradable, ágil y armónica desde su inicio. No sólo posee elementos del 2/4, sino también ribetes mozartianos, de ciertas composiciones de Dvorak y también, de la Suite Argentina de Eduardo Falú. El fraseo del violín solista contrasta perfectamente con el contrapunto del contrabajo en la experimentación, que posteriormente toma el ritmo del tema principal mediante una cadencia “en cascada”, con ribetes de melodía española, que desemboca en el crescendo final.
Seguidamente, se presentó el Adagio para orquesta de cuerdas de Dina FIGI, que alterna dos melodías: una introvertida y otra, extrovertida, que lleva a la meditación y la introspección, alternando luminosidad con oscuridad. Se inicia con un cantábile en violines y cellos, con ribetes del Nocturno de la Suite n° 2de Grieg y de Stenhammar, cin desarrollo que desemboca en un crescendo sostenutocon cierto aire de misterio, sin interrupción de la línea melódica. Posteriormente, las violas recapitulan el primer tema y la línea melódica, seguida por la orquesta hasta el final.
Tras un breve intervalo, Lucía Zicos anunció las dos últimas obras, donde se desempeñó como solista Natalia González Figueroa. Pertenece a la nueva generación de pianistas argentinos y su desempeño durante el presente concierto ha sido excelente, merced a su prodigiosa digitación y su excelente pulsación. Posee una técnica que le permitió sortear sin dificultad los arabescos, arpegios y otros elementos de técnica pianística en las obras interpretadas. La primera de ellas, denominada Clouds (Nubes) pertenece a Lucía Caruso –compositora argentina radicada en Estados Unidos- y está considerada como abstracta por su autora. No obstante, posee una línea melódica armónica y agradable, fácil de escuchar. El piano inicia con una melodía sencilla, que posteriormente es retomada por un vibratoen cuerdas (pianissimo/ in crescendo), hasta que el piano retoma el tema principal y su recapitulación por parte de las cuerdas. Por último, el concierto cerró con el Concierto en blanco y negro de la compositora bonaerense Claudia Montero –también radicada en Estados Unidos-. Posee tres movimientos: Allegro/ Lento/ Elegíaco y el primero se inicia con un punteo de las cuerdas en 2/4, hasta que el piano hace su entrada triunfal en ritmo de tango, tomando la melodía principal. Posteriormente, la orquesta toma el tema principal mientras que el piano ejecuta un glissandimediante numerosos arabescos y arpegios. Luego, la orquesta recapitula el tema principal y se repiteesta alternancia entre piano y orquesta dos veces más.La melodía posee ciertos ribetes característicos de las composiciones de Mariano Mores o Atilio Stampone, quienes llevaron al tango sinfónico a su máxima expresión. El movimiento Lento se inicia con una melodía grave en cellos y contrabajos, en contrapunto con violines y violas en tono menor, seguida por el piano, quien introduce una melodía en tono mayor en contrapunto con el cello. El último movimiento se inicia con el piano en compás de 4/4 en una melodía que es tomada por la orquesta y que si bien posee ribetes de tango, también tiene un estilo propio y personal.  Seguidamente, luego del cantábile de las cuerdas, el piano toma el tema principal y lo desarrolla mediante una serie de escalas cromáticas para recapitular con el 1° tema del 1° movimiento, seguido por la orquesta.
Tras los numerosos aplausos del público, Natalia González Figueroa interpretó un bis a tono con la última composición: un número de la Suite “En blanc et noir” (En Blanco y Negro), de Débussy.  Y luego de los consabidos aplausos, tanto las integrantes de la orquesta como las compositoras de las diferentes obras y la pianista salieron a saludar juntas desde el escenario del Auditorio Nacional. Un concierto donde se representaron obras compuestas por mujeres, interpretado por mujeres y dirigido por una mujer. De mujer a mujer y para la mujer, grandes protagonistas –muy a menudo, olvidadas- de la música sinfónica argentina. 


EDITORIAL
Han pasado ya 3 años desde aquel primer sábado de Marzo de 2017, cuando Donato Decina me convocó para participar de un nuevo programa de radio, con todos los desafíos que ello implicaba. No sólo por ser un programa propio, sino por transmitirse en forma digital. Algo totalmente nuevo para esta cronista, acostumbrada a la señal de frecuencia modulada en el viejo “ÓPERA CLUB”, donde  participó como invitada.
En este caso, estuve presente desde la primera transmisión como invitada y colaboradora conjuntamente con Boris Laures, a quien reencontré después de muchísimos años. Y retomé una profesión que no ejercía desde hacía más de 30 años. Posteriormente, a medida que pasó el tiempo mi participación fue mayor, hasta que tuve que reemplazar definitivamente a la querida e inolvidable Mónica Rossi por problemas de salud.
A lo largo de estos tres años, las cosas también cambiaron. Comenzamos a contar con la presencia de numerosos invitados que venían a comentar sus actividades y promocionar sus espectáculos, mientras que otros salieron al aire en forma telefónica. Hasta que posteriormente, también nos hemos reunido en bares y cafés  con artistas que no podían concurrir a la radio por diferentes motivos en numerosas oportunidades. Esto motivó a que el programa tuviera mucha más producción y un crecimiento exponencial, motivado y amplificado también tanto por nuestras críticas y comentarios en el blog como a través de las redes sociales. Hoy en día, nuestro blog cuenta con 52.467 visitas: no sólo de Argentina, sino de diferentes partes del mundo.
Ahí nos dimos cuenta que no bastaba con una hora de programa para poder pasar música, verter nuestra opinión al aire y pasar nuestras entrevistas.
Por otra parte, también era imposible poder abarcar sólo entre dos o tres personas la enorme oferta cultural que posee Buenos Aires en materia de música clásica, motivo por el cual no sólo se decidió extender el horario para poder cumplir con todas nuestras expectativas, sino también aumentar el número de colaboradores.
Afortunadamente, a partir de este año se pudo concretar este sueño y esta nueva aspiración, merced a la valiosa incorporación de Graciela Morgenstern y Eduardo Casullo como colaboradores en forma permanente, y también contar con la valiosa presencia de Roberto Falcone como especialista en ópera. Y muy especialmente, agradecer a las autoridades de ON RADIO y a su director –Víctor Hugo Guffrida- por habernos ampliado el horario.
Naturalmente, la transmisión tampoco sería posible sin la valiosísima colaboración de nuestras operadoras -Yamila Rodríguez y Lorena Lozano-, quienes manejan las nuevas tecnologías y recursos para lograr calidad de imagen, sonido y subtitulado electrónico.
Y fundamentalmente, sólo resta agradecer a la audiencia y a todos nuestros seguidores en Facebook e Instagram.  Porque sin nuestros oyentes, nada podríamos hacer. Porque al igual que para bailar un tango, se necesitan dos personas. Un programa de radio no es otra cosa más que un maravilloso romance entre el locutor y su audiencia.
Martha CORA ELISEHT