miércoles, 25 de enero de 2023

 

 

 

UN VERANO DE MUY BUENA MUSICA

 

  Tal cual lo hago desde el año 2004 (Con esta son ya veinte temporadas consecutivas), una vez más he cubierto gran parte de la temporada musical estival que se lleva a cabo en la ciudad de Mar del Plata. Me detengo en este punto para señalar que si bien existen desde hace un tiempo festivales de música  por fuera de Buenos Aires (Usuhaia, Semana Musical Llao-Llao o Caminos del Vino), la Costa Atlántica y la Argentina toda se deben un gran Festival musical acorde a un País con tanta tradición de genero clásico  y Mar del Plata como capital del verano debe ser sí o sí  su sede. Para reflexionar: Todos los espectáculos por mí presenciados se llevaron a cabo al 100% de capacidad habilitada. Esto habla a las claras de la avidez del público por continuar el contacto con el género y que la ópera escenificada y la danza deben sumarse a los conciertos líricos, de cámara y sinfónicos que con notable calidad se ofrecen. Hay lugares para ello, solo falta voluntad para hacerlo.

 

Tuve el privilegio de estar presente en el que con seguridad ha sido el primer concierto del año musical 2023 y el honor le cupo a la Sinfónica Municipal de General Pueyrredón guiada por segunda vez como titular desde hace unos pocos meses por el Maestro Guillermo Becerra. Ello ocurrió el Sabado 7 de Enero en el Teatro Colón Marplatense con un programa acorde al orgánico titular reducido, más el aporte de refuerzos contratados para cada concierto que este conjunto puede ofrecer al día de hoy. Un muy buen enfoque de la Obertura de la Opera “El Empresario Teatral” de Mozart, continuando un una exquisita versión de la “Pequeña Sinfonía para Instrumentos de Viento” de Charles Gounod en donde 9 integrantes del conjunto muy bien guiados por su titular descollaron en esta poco frecuentada página y en el cierre una magnífica versión de la Sinfonía Nº 104 “Londres” de Franz Joseph Haydn, coronaron de este modo una noche estupenda.

 

  Días más tarde en una Gala Lírica llevada a cabo en Villa Victoria presencié la actuación de la soprano María del Rocío Giordano junto a su anfitrión Marplatense el tenor Miguel Silva Macías, acompañados por el Mtro. Horacio Soria al Piano y por el clarinetista Gonzalo Borgognoni en un repertorio muy ecléctico con epicentro en una magnífica sección francesa integrada por el “Salut…” de Fausto de Gounod, el aria de Micaela del tercer acto de “Carmen” de Bizet y el quinto acto completo de “Romeo y Julieta” de Charles Gounod. Público hasta en las galerías exteriores de la casa principal, que reclamó en varias ocasiones la presencia de los intérpretes y varios bises para complacer a la concurrencia fueron el corolario entre el muy buen momento vocal de Giordano y la entrega generosa y sin límites de Silva Macías.

 

   Un par de días después y en el mismo escenario, pero en esta ocasión en sus jardines, tuvo lugar el “Summer Jazz”, preludio al “Abril Jazz” que año tras año se celebra en Mar del Plata con nombres muy importantes en su programación. En esta oportunidad disfrutamos de un repertorio para entendidos con el dúo Orne & Earling y el Sole Curien Trío al que aportó su voz la vocalista Nina Serravalle, con repertorio de comienzos del siglo XX hasta bien entrada la década del 70 del mismo.

 

  Dos voces excepcionales de nuestro medio, Laura Rizzo y Enrique Folger se florearon en un repertorio íntegramente popular en base a tangos y boleros. “Historia de Un Amor”, tal su título, narra las vicisitudes de una pareja tomando para cada situación las cuatro estaciones del año graficadas por un repertorio inteligentemente desarrollado por Eduviges Picone, una vez más formidable en el acompañamiento.  Otra vez, el público desbordando las instalaciones, en este caso las de la sede Playa Grande del Yacht Club Argentino.  Éxito rotundo para esta propuesta con producción de Sergio Sosa Battaglia.

 

  Y en el cierre de mi visita, una vez más la Sinfónica Marplatense y Guillermo Becerra para desarrollar un repertorio conformado por la Obertura de “La Flauta Mágica” de Mozart en un justísimo “tempi”, la muy poco frecuentada “Kammarinskaja” de Mikhail Glinka en un muy interesante y revelador enfoque por parte del Director y una formidable versión de la 7ª Sinfonía Op. 92 de Ludwig Van Beethoven que culminó de manera arrolladora, arrancando una gran ovación de un público agradecido que hizo colgar el cartel de “No hay Más Localidades” dejando a muchos más en la puerta del teatro.

 

  Si sumamos a lo visto las presencias de la “Camerata Mar del Plata” con músicos invitados de las Orquestas Estable del Teatro Colón y Filarmónica de Buenos Aires. Concierto de música contemporánea organizado por músicos de la Sinfónica Local- Presentaciones de la Banda Sinfónica local con Dirección del Maestro José María Ulla, las cenas Show que organiza “Opera Bis” en el marco del Mirador Cabo Corrientes, las próximas presentaciones de Horacio Lavandera, el Trío conformado por Edith Villalba, Leopoldo Gailliour y Gonzalo Borgognoni en el espacio ECEM, un nuevo Recital de Miguel Silva Macías con canciones de cámara Argentinas en Villa Victoria y que en Febrero tendrán lugar las representaciones de “Tosca” y “Carmen” presentadas con gran suceso en Mar de las Pampas y Villa Gesell junto al clásico concierto-Homenaje a la Ciudad del 10 de Febrero, todo hace presagiar que será una formidable programación estival como hace tiempo no ocurría. Agradezco a mi colega, compañero y amigo Eduardo Balestena por la inestimable colaboración brindada, a los invitados en vivo al programa en las tres emisiones desde Punta Mogotes: Susana Frangi, Edith Villalba, Miguel Silva Macías, Mario Fiocca y Horacio Massone. Y a quienes nos concedieron su palabra para ser emitida: Georgina Espósito, Marina Biasotti, Cristina Conforti, Horacio Lanci, Pablo González Aguilar y Mauro Espósito. Todos absolutamente aportaron para que se vieran engalanadas Ntras. emisiones desde Mar del Plata, con mi compañeros de mesa y Ntro. operador sosteniéndonos desde Buenos Aires.  ¡Muchas Gracias a Todos!.

 

Donato Decina

martes, 10 de enero de 2023

 



Concierto de la Orquesta Sinfónica Municipal

 

.Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata

.Director: Maestro Guillermo Becerra

.Teatro Colón, Mar del Plata, 7 de enero, hora 21.

 

            La Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata, bajo la dirección del maestro Guillermo Becerra brindó –a sala llena- su primer concierto del año en el Teatro Colón de nuestra ciudad.

            La Obertura del singspiel El empresario Teatral, (K. 486) de Wolfgang Amadeus Mozart, fue la primera del programa.

            En segundo término, fue interpretada la  Pequeña Sinfonía en si bemol mayor para nueve instrumentos de viento,  Op.216, de Charles Gounod. Sus intérpretes fueron –según la formación adoptada y de izquierda a derecha: Alexis Nicolet (flauta); Mario Romano y Ernesto Nucíforo (clarinetes); Rubén Passaretti y Marcos Tallarita (cornos); Gerardo Gautin y Sabrina Pugliese (fagotes) y Andrea Porcel y Mariano Cañón (oboes). Estructurada en cuatro movimientos: adagio/allegro; andante cantabile, quasi adagio; scherzo, allegro moderato; y finale, allegretto.

            Obra poco frecuente en el repertorio, es muy rica en inflexiones melódicas, en rápidos diálogos entre los instrumentos solistas y en vivacidad. El movimiento inicial es un allegro de sonata con temas contrastantes y la obra nunca abandona el brillo inicial, tanto en la belleza de los temas como en su elaboración formal.

            Su demandas son muchas: precisión en el armado, lirismo, limpieza tímbrica y está claramente destinada a consumados solistas. Se trató de una muy lucida versión de este bello y poco conocido opus.

            En la segunda parte fue interpretada la Sinfonía nro. 104 en re mayor, Londres de Franz Joseph Haydn.

             Última de las sinfonías del padre del género, quien le dio su base formal, al transitar prácticamente todas las combinaciones posibles, implica –como las obras del clasicismo- pureza tímbrica en sus nítidas y amplias líneas melódicas y una arquitectura precisa en los tríos de flautas oboes y fagotes, por ejemplo en el pasaje del primer tema al segundo en el movimiento Andante. Los temas iniciales aparecen casi siempre como motivos danzantes, lo que le confiere elegancia, fluidez y belleza.

            No son los compases aquello que pauta la música sino que se trata de una línea con inflexiones, como la del habla: así lo asumían las indicaciones del maestro Becerra, dándole importancia a la respiración y al pulso; antes de cada movimiento dejaba ver en su gestualidad la impronta que deseaba darle. Ello y los aspectos puramente formales que fueron pulidos en el ensayo general son indicadores de la puntualización en el trabajo.

            Ante las circunstancias que ha venido atravesando –y que aún atraviesa- la orquesta, el nivel de preparación y detalle con el que está trabajando es algo que debe ser destacado.

           

 

 

 

Eduardo Balestena


viernes, 23 de diciembre de 2022

 

UN CORRECTO CASCANUECES EN EL CIERRE

 

Teatro Colón, Temporada 2022. Ballet: “El Cascanueces”, en dos actos basado en el cuento “El Cascanueces y el Rey de los Ratones” de E.T.A. Hoffmann. Coreografía en versión de Rudolf Nureyev con reposición de Alleth Francillon. Música de Piotr Illich Tchaickovsky. Principales Protagonistas: Rocío Agüero (Clara), Jiva Velázquez (Drosselmeyer-Mago-Principe). Ballet Estable del Teatro Colón, Director: Mario Galizzi. Alumnos de Danza del Instituto Superior de Arte. Coro de Niños del Teatro Colón, Dir-: César Bustamante. Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Director: Ezequiel Silberstein. Escenografía y Vestuario: Nicholas Georgiadis. Iluminación: Ruben Conde. Función del 22 de Diciembre de 2022.

 

 NUESTRA OPINION: BUENO.

 

  Llegamos a la actividad final de esta temporada del Teatro Colón con el último espectáculo del Ballet Estable, cuerpo este que como todos sabemos comenzó el año sumido en una fuerte crisis que motivó la solicitud por parte de las anteriores autoridades de la casa, encabezadas por María Victoria Alcaraz,  de la renuncia a su entonces titular, Paloma Herrera, la que fue reemplazada por Mario Galizzi, hombre formado en el Colón y anteriormente por dos veces titular de este cuerpo, el que evidentemente en sus primeros pasos en esta nueva etapa logró aunar posiciones dentro del mismo, obteniendo presentaciones muy aplaudidas por el público como “Giselle” con la  espectacular actuación de Natalia Ossipova en el protagónico o “Romeo y Julieta” con un estupendo Herman Cornejo encabezando el elenco.

 

  Una de las primeras decisiones tomadas por el nuevo  Director fue reemplazar el Ballet “La Viuda Alegre” por el clásico de navidad: “El Cascanueces”, pero recurriendo a la versión montada por Rudolf Nureyev en 1967, que el mismo Bailarín/coreógrafo presentara en 1971 en el Colón con un extraordinario suceso, siendo acompañado en el rol de Clara por las Argentinas Olga Ferri y Norma Fontenla (esta última a pocos meses de su trágica desaparición física). Quizás el rasgo  más llamativo de la muy interesante versión realizada por el gran genio ruso sea la reinterpretación de la ensoñación de Clara en donde la figura de Drosselmeyer adquiere una marcada presencia paternal  por lo que se resumen en una persona los roles masculinos de Drosselmeyer,el Mago y el Príncipe, mientras que la propia Clara asume en el gran pas de deux el rol que en el original está conferido al Hada Confite y en algunas de las danzas intervienen convertidas en figuras que intervienen en las mismas los familiares y amigos asistentes a la casa de la joven esa noche de navidad (por ejemplo Padres y Abuelos).

 

En la función a la que asistí la dupla protagónica la conformaron Rocío Agüero como Clara y Jiva Velázquez asumiendo los tres roles masculinos. La primera tuvo un correcto desempeño con buena técnica, correctos desplazamientos y siempre en la búsqueda de una permanente conexión con su compañero. En cuanto a Jiva Velázquez no ha sido esta su mejor noche. Se lo notó preocupado por estar en todos los detalles y hasta tratando de asistir del mejor modo posible a su compañera por lo que no lució a pleno y con la frescura que nos tiene acostumbrados. De todos modos fue muy correcta su participación.

 

  Dentro de la extensa nómina de personajes que intervienen en los diferentes momentos de la obra, rescato la simpática intervención de la dupla de hermanos de Clara que fue compuesta por Beatriz Boos y Vinicius Vasconcelos. La pareja de abuelos compuesta por Claudia Pereyra Sábato y un impagable Rodrigo Cuadra. El propio Cascanueces que al cobrar vida en el sueño es muy bien interpretado por Franco Noriega y su oponente, el Rey de los Ratones, magníficamente compuesto por Maximiliano Cuadra.  Los copos en la escena final del primer acto caracterizados de modo impecable por Natalia Pelayo y Caterina Stutz. Ya en el segundo acto la pareja que compusieron en la Danza Arabe Eliana Figueroa (con exquisita plasticidad) y Alan Pereyra (secundando encomiablemente a su compañera). Un simpático trío compuesto por Luciano García, Williams Malpezzi y Sebastián Bustos brindó gracia y frescura en la danza china, mientras que nuevamente Caterina Stutz, Natalia Pelayo y Franco Noriega lucieron en la danza pastoral.

 

  En las escenas de conjunto el Ballet Estable lució plenamente, aun cuando se detectaron algunas pequeñas  imprecisiones. Muy bien elegidos, se presentaron en muy correcta forma los alumnos del Instituto Superior de Arte. Siempre vigentes tanto la escenografía como el vestuario de Nicholas Georgiadis  y, de impecable factura, la iluminación de Rubén Conde resaltó las características de cada escena. Estupenda intervención en la escena final del primer acto le cupo al Coro de Niños del Teatro con la preparación de César Bustamante. Ezequiel Silberstein, al frente de la Filarmónica de Buenos Aires,  brindó una estupenda concertación del primer acto con momentos de altísimo refinamiento. Ya en el segundo se mantuvo muy atento a cada una de las danzas que requieren tiempos ajustados a cada bailarín y lo hizo con creces.

 

  La sumatoria de todo lo expuesto dio por resultado un correcto espectáculo, magnífico en lo visual, con momentos de alto vuelo musical y algunos muy buenos desempeños. Esperamos ahora los desafíos del 2023. Y como viene ocurriendo en el último mes, Orquesta y Bailarines elevaron sus pancartas reclamando recomposición salarial y discusión de la carrera laboral, ante el cerrado aplauso de adhesión del público presente.

 

Donato Decina

sábado, 17 de diciembre de 2022

 Este último 4/12 bajo de escena la opera Ariadne auf Naxos, que, con la regie de Pablo Maritano, se estrenó el 18/11 en el Teatro San Pedro de São Paulo, Brasil.

Con una escenografía de Desiree Bastos colorida y contemporánea, con elementos clichês de la cultura pop brasileña e iluminación de Aline Santine, la ópera del compositor Richard Strauss, quien supo conquistar  un lugar destacado en la historia, transitando a través de sus 15 creaciones operísticas, obras modernas y disonantes, como Salomé, o composiciones repletas de valses, como Der Rosenkavalier y casi siempre con libretos de H. Von Hofmannsthal
Con un elenco conformado por cantantes ya conocidos en Argentina, Eiko Senda, Luisa Francesconi y Eric Herrero , que estuvieron a la altura de las circunstancias como lo hicieron en sus presentaciones en el ámbito porteño, se pudo disfrutar también de hermosas voces en la escena,Carla Domingues,Igor Vieira, Marcelo, Ferreira Giovanni Tristacci, Cintia Cunha, Tati Reis,Fernanda Nagashima, Luiz Päetow, Fulvio Souza, Gilberto Chaves, Vinícius Cestari y Robert Willian  Destaco a Carla Domingues una memorable Zerbinetta
La Orquesta del Teatro São Pedro fue hábilmente dirigida  por el  Maestro alemán Felix Krieger.
La acción se desarrolla  en la mansión de un nuevo rico, donde se organiza una fiesta, tomando ejemplo de las casas habituales de celebridades brasileñas en el Barra de Tijuca, por ejemplo.
La escenografía integra el diálogo con el público, que así se siente más cercano a la historia. Se utiliza una piscina de mármol de la mansión para dar la idea de la Isla de Naxos. Todos estos  conforman una puesta muy ágil y divertida, que le da un aire innovador.
Asi se dio cierre  a la Temporada Lírica/2022 del Theatro São Pedro , que acaba de ser nombrado como la sede oficial de la Compañía de Ópera de Río Grande do Sul
Para los que tengan oportunidad de visitar São Paulo, a tener en cuenta esta bella sala de teatro, con una variada programación

                                                                              Marta Lugo de Palacio

martes, 13 de diciembre de 2022

 

CON EL SELLO DE CALIDAD ORQUESTA ESTABLE

 

Teatro Colón, temporada 2022. Quinto y último concierto a cargo de la Orquesta Estable del Teatro Colón, Director: Rodolfo Saglimbeni. Solista: Jorge de la Vega (Flauta). Programa: Obras de Revueltas, Márquez, Santero y Villa-Lobos. 11 de Diciembre de 2022.

 

NUESTRA OPINION: EXCELENTE

 

  Llegó a su fin otro de los buenos ciclos que el Teatro Colón ha producido en la presente temporada y es el llevado a cabo en días Sábados y Domingos con conciertos a cargo de la Orquesta Estable de la casa.  Balance ampliamente positivo con resultados sobresalientes en los realizados por Sylvain Gasançon (sobre todo con un estupendo Concierto de Elgar para Violín y Orquesta en donde se lució como solista Freddy Varela Montero, primer concertino de la agrupación) y éste último en el que el muy buen maestro Venezolano Rodolfo Saglimbeni (Actual Titular dela Sinfónica Nacional de Chile) reemplazó a Enrique Arturo Diemecke originalmente anunciado y llevó a la Orquesta a descollar a lo largo de la tarde. Apreciable cantidad de público con marcada presencia de turistas extranjeros, pero que lamentablemente evidenció un total desconocimiento de las costumbres de las salas de conciertos, aplaudiendo fuera de lugar entre movimientos de las obras,  o lo que es peor hacerlo cuando aún en un momento de la “Bachiana Brasileira” Nº 2  de Heitor Villa-Lobos en donde el timbal completa el movimiento con notas en “pianissimi” comenzaron los aplausos cuando el solista de la orquesta aún interpretaba, por lo que sugiero a las autoridades del Colón que a partir de la próxima temporada se eduque ya sea en la explicación de los directores o en “Off” para que estos problemas tan desagradables no se reiteren.

 

  Resultó un muy interesante inicio la interpretación de la versión de cámara del año 1935 de “Sensemayá” de Silvestre Revueltas. Inspirado en “Canto para Matar a una Culebra” del cubano Nicolás Guillen (Hubo aplausos cuando en la explicación el Maestro Saglimbeni mencionó el nombre del escritor). Aquí, con una orquestación para pequeño conjunto de instrumentos que recuerda a la que el mismo Revueltas empleó en “Ocho por Radio”, la potencia de la música se impone por sobre todas las cosas. La graficación del ritual que la melodía expresa y que en un pequeño conjunto el sonido amplio no se resienta, habla a las claras de la meritoria labor del maestro Saglimbeni y del pequeño conjunto capitaneado desde el primer violín por Oleg Pishenin. Versión de altísima calidad que marcó el primer hito de la noche.

 

  Hablar de Arturo Márquez refiere de manera inmediata a su “Gran Danzón” Nº 2. En este concierto tuvo lugar el estreno de su “Concierto Son” para Flauta y Orquesta que culminado  en el año 2017 mereciera este mismo año una revisión del compositor y es la que se ofreció en el Colón. El comienzo de su composición tuvo lugar a inicios de la década de 1990 en donde Márquez completó sus dos primeros movimientos mientras que recién en 2017 completó los dos restantes y como señalé líneas arriba este año la obra fue íntegramente revisada y se estrena entre nosotros. Cada movimiento describe a un elemento de la naturaleza. Es así que llevan por nombres: “De Tierra”, “De Mar”, “Vientos Cálidos” (Cadenza) y “De Fuego”. No pudo existir mejor solista que Jorge de la Vega para este estreno. Su innata musicalidad va plenamente de la mano con la tonalidad que Márquez emplea en esta obra. Sonido limpio y grato, exquisita técnica, estableció un diálogo pleno con Saglimbeni y sus compañeros. En el tercero (“Vientos Cálidos”) que es una cadenza, toda su intervención fue absolutamente irreprochable. En “De Fuego”, el movimiento de cierre que está escrito en ritmo de conga, la versión adquirió un voltaje que enfervorizó al público otorgándole una bien merecida ovación, la que sin embargo culminó un tanto abruptamente privando a este solista exquisito de brindar un bis que harto merecía.

 

  En la segunda parte pudimos apreciar el muy interesante estreno mundial de “Tres Tiempos para Orquesta” de Santiago Santero, compuesta por encargo del Teatro Colón. La obra se interpreta sin solución de continuidad, lleva gran orquesta, se inicia con un  primer fragmento denominado “Impetu” en el que la percusión presenta una célula a partir de la que la música se desarrolla y da paso a una sección central de densa atmósfera para culminar con un fuerte trabajo de percusión y cuerdas graves que se van diluyendo, cerrando de este modo la composición. La labor del Maestro Saglimbeni fue estupenda con una Estable ajustada en todos sus sectores y acreedor de un aplauso cerrado final para el maestro Santero, no solo del público sino de la propia orquesta, lo cual habla a las claras de la aceptación de este trabajo y que debe persistirse en esta línea de encargos.

 

El cierre vino de la mano de las ya mencionadas “Bachianas Brasilleiras” Nº 2 con una versión de impecable factura que lo tuvo todo; Colorido, expresividad, canto orquestal, culminando con el célebre “Trencito del Caipira” tal como internacionalmente se lo conoce para una muy buena faena de Rodolfo Saglimbeni, largamente ovacionado. Una vez más los maestros al culminar el concierto, exhibieron sus pancartas solicitando una urgente recomposición salarial y  escalafón de carrera que tuvo el apoyo de la totalidad de la concurrencia y del propio Maestro Invitado quien permaneció junto a los músicos durante ese instante. Esperemos que las instancias de diálogo arrojen saldo positivo a la mayor brevedad posible. A los Maestros les corresponde y lo merecen con creces.

 

Donato Decina

jueves, 8 de diciembre de 2022

 

VERDADERAMENTE EXCEPCIONAL

 

Centro Cultural Kirchner, Auditorio Nacional: Concierto a cargo de la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, Directora Invitada: Natalia Salinas. Solistas: Natalia Salardino (Soprano), Nicolás Enrich (Bandoneón), Matías Grande (Violín), Coro Nacional de Música Argentina, Director: Guillermo Tesone. Programa: Obras de Nante, Enrich y Tolosa. 07 de Diciembre de 2022.

 

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

 

  Otro hito más para la historia. Entiendo que es la única expresión que le cabe a este concierto de la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”. Dos estrenos mundiales uno de ellos comisionado  por la propia Orquesta y una primera audición de compositor Argentino para el medio local.  Una noche con muy gratas sorpresas y una muy apreciable cantidad de público concurrente.

 

  No pudo ser más afortunada la elección de Natalia Salinas para conducir este concierto. Evidentemente la Filiberto en estos últimos tiempos se ha sentido muy cómoda trabajando  con Ella, tanto como la propia Directora con la agrupación,  y eso se evidenció con el transcurrir de las obras.

 

  Se ofreció en primer lugar “La Pérégrination vers l’Ouest” de Alex Nante en primera audición argentina. Tomado de un relato que ilustra la peregrinación de un monje budista chino hacia la India con el fin de retornar luego a su tierra imbuido aún más en su fe. Son cinco movimientos interpretados casi sin solución de continuidad, con un muy buen trabajo de las sonoridades y describiendo cinco situaciones que se plantean a lo largo de esta historia. Nante se revela como un muy buen orquestador y su música impacta de lleno en el oyente. Salinas condujo de modo esplendido a la Filiberto y todos los sectores de la Orquesta tuvieron pleno lucimiento a partir de Brigitta Danko, su concertino, que obró a lo largo de la interpretación como columna vertebral estando siempre atenta a la labor de sus compañeros.

 

  La segunda obra del programa fue el Doble Concierto para Violín, Bandoneón y Orquesta en tres movimientos de Nicolás Enrich. Aquí encontramos otra obra muy interesante en donde el compositor (integrante además de la sección de Bandoneones de la “Filiberto”) incursiona en el empleo de mayores formas de la música académica sin dejar de lado la esencia “Tanguera”. El resultado es el de una obra muy bien construida en tres movimientos. Vibrantes los de punta, más reflexivo el central. Hay en la escritura una buena cumplimentación para los dos solistas entre sí y en el diálogo con la Orquesta que la dupla de esta versión lo expresó plenamente. Matías Grande tuvo muy buen sonido, expuso sin fisura alguna sus partes y Nicolás Enrich además de revelarse como muy buen compositor extrajo lo mejor de su instrumento al servicio  de una muy buena interpretación. Aquí la Filiberto bajo la guía de Salinas ofreció una labor nítida y un sólido acompañamiento.

 

  El cierre vino de la mano del estreno mundial de “Un Hilo Sonoro” del Cordobés Juan Carlos Tolosa, que nos revela una nueva faceta de composición de este muy buen maestro mediterráneo. Dedicada a la memoria de Guillermo Pellicer, gran director de coros cordobés fallecido este año y teniendo en cuenta las posibilidades tanto de la Filiberto como del Coro Nacional de Música Argentina formado este año a partir del recordado “Coro Nacional de Jóvenes”, Tolosa empleó un dispositivo que comienza con la distribución en tres diferentes puntos del escenario de los tres bandoneones de la Filiberto, los que al inicio de cada nuevo fragmento aportaran acordes a modo de sostén que se irán trasladando a las demás secciones de la Orquesta. Tras cada uno de esos inicios, cuyo primer fragmento es el que le da título a la obra,  interviene la voz solista acompañada por la orquesta, mientras que el coro es sostén de la intérprete cantando las mismas frases. Hay por momentos melodías muy nítidas que llegan muy claras al oyente y reminiscencias hasta folckloricas.  Mientras la parte central de este trabajo contiene la estructura antes descripta, la parte final sorprende al tratarse de una canción de cuna, una clara despedida a Pellicer, haciendo hincapié en la frase final “Esta estrella es tuya y de nadie más”, la que en cada repetición de la solista se va extinguiendo tanto en melodía en donde quedan solo las cuerdas (a la usanza de Mahler en el adagio que cierra la novena sinfonía) y en la voz que comienza a incorporar lenguaje de señas, mientras las voz se apaga y esas señas que quedan solas en el espacio son solo interrumpidas por la Directora apoyando su mano en el hombro de la interprete.   Un cerrado silencio con todos los gestos y notas flotando en el ambiente fue la clara señal de concentración en el auditorio que dio paso a una sonora ovación con público de pié a los intérpretes y al compositor quién en un momento elevó su mirada hacia arriba en claro gesto de recordación a Guillermo Pellicer. Una formidable labor solista de Natalia Salardino con exquisito timbre vocal y excelente gestualidad, fue acompañada por la sólida labor del Coro Nacional de Música Argentina, bien preparado por Guillermo Tesone y una vez más la estupenda labor de concertación de Natalia Salinas al frente de una muy buena “Filiberto”, agregando un nuevo eslabón más a la rica historia de este conjunto. Que vuelvan a reiterarse noches como esta.

 

Donato Decina

martes, 6 de diciembre de 2022

 Brillante cierre del Ciclo Scriabin en el Teatro Argentino de La Plata


UN FINAL A TODA ORQUESTA


Martha CORA ELISEHT


El hecho de haber organizado el ciclo integral de las sinfonías de Alexander

Scriabin (1872-1915) por la Orquesta Estable del Teatro Argentino de La Plata va a ser

recordado como uno de los eventos positivos de 2022. Salvo algunas interpretaciones

aisladas de las sinfonías de Scriabin por parte de las orquestas más importantes del país,

no se registran antecedentes de un ciclo completo como en este caso.

El concierto de clausura de este prestigioso ciclo tuvo lugar en el foyer del

Teatro Argentino de la capital bonaerense el pasado domingo 4 del corriente, que

coincidió con el cierre de la Temporada 2022 y donde participaron la Orquesta y Coro

Estables de la institución bajo la dirección de Carlos Alberto Vieu, con la participación

de los siguientes solistas: Iván Rutkauskas (piano), Marisú Pavón (soprano), Roxana

Deviggiano (mezzosoprano), Walter Schwarz (bajo barítono) y Arnaldo Quiroga

(tenor), quienes ofrecieron el siguiente programa:

- Concierto n°2 en Do menor para piano y orquesta, Op.18- Sergei

RACHMANINOV (1873-1943)

- Sinfonía n°5 “Prometeo, el Poema del Fuego”, Op.60- Alexander SCRIABIN

(1872-1915)

- Te Deum en Do mayor, WAB 45- Anton BRUCKNER (1824-1896)


Ante un foyer atiborrado de gente -no sólo por el gran orgánico orquestal y coral,

sino también por la numerosa afluencia de público-, el concertino Nicolás Favero hizo

su presentación para la tradicional afinación de instrumentos previamente a la entrada

de Rutkauskas y Vieu para dar inicio a la tradicional obra de Rachmaninov. El

mencionado concierto no sólo es el más célebre de los cuatro que Rachmaninov

compuso para dicho instrumento, sino también el más ejecutado. Fue compuesto entre

1900 y 1901 y dedicado al médico Nikolai Diehl, quien salvó al compositor de una

depresión profunda ocasionada luego del fracaso del estreno de su primera sinfonía. Sus

tres movimientos (Moderato/ Adagio sostenuto/ Allegro scherzando) requieren un gran

virtuosismo del solista desde los primeros compases (in crescendo mediante una

sucesión de arpegios hasta que la orquesta introduce el primer tema). Iván Rutkauskas

demostró su pulsación, digitación y maestría desde los 8 primeros compases con los

cuales el piano abre el concierto hasta la incorporación de la orquesta, logrando una

excelsa interpretación. Por su parte, Carlos Vieu mostró un perfecto dominio de los

tempi y un acompañamiento caracterizado por u n sonido sumamente equilibrado. Una

dupla perfecta para una excelsa interpretación.

La Sinfonía n°5, Op.60 de Scriabin es, en realidad, un poema tonal para orquesta,

coro místico y clavier à lumières (“chromola”) compuesto entre 1909 y 1910, basado


en el mito de Prometeo -titán que robó el fuego a los dioses para entregárselo a los

hombres y que fue atado a una roca para la eternidad a modo de castigo ejemplar,

mientras un buitre devoraba sus entrañas-. En aquel entonces, Scriabin se asentó

firmemente en la teosofía para buscar una liberación del tiempo y del espacio del

presente, que permitiera el reencuentro del hombre con la Naturaleza y su lugar en el

cosmos en un mundo dominado por el materialismo y el industrialismo. Precisamente,

el medio por el cual podía manifestar sus ideas -en franca contraposición con la

revolución industrial- era la música. Scriabin utilizó la concepción wagneriana por la

cual, el coro es un instrumento más y sólo vocaliza letras. La orquestación lleva un

orgánico completo -similar al del Poema del Éxtasis-, pero en este caso, Prometeo está

representado por el cllavier à lumièr (piano a colores) con un acorde complejo

(“acorde místico”) que abre la obra. La matriz sonora está compuesta por inversiones y

trasposiciones en La, Re sostenido, Sol, Do sostenido, Fa sostenido y Si mediante

disonancias, pero luego de la entrada del coro, la obra culmina con un brillante acorde

en Fa sostenido mayor. La interpretación fue sublime, permitiendo el lucimiento de toda

la orquesta y los solos instrumentales, con una destacadísima actuación. Por su parte, el

coro estuvo muy bien preparado merced a la dirección de Hernán Sánchez Arteaga. El

público deliró hacia el final y estalló en aplausos y vítores.

Al día siguiente al concierto, mientras aguardaba la apertura de la Temporada 2023

en el Colón, quien escribe tuvo oportunidad de charlar personalmente con el maestro

Carlos Vieu, quien manifestó que no existían antecedentes sobre la ejecución de la

Sinfonía n°5 de Scriabin en el país. Por lo tanto, representa un mérito más en su vasta

carrera y el privilegio de haber estrenado dicha obra en Argentina.

Anton Bruckner compuso su Te Deum entre 1881 y 1884 para cuarteto vocal

(soprano/ contralto/ tenor/ barítono) y coro mixto. Posteriormente, escribió por separado

la parte correspondiente al órgano y la ensambló para su estreno en Viena en 1885.

Consta de 5 secciones: Te Deum laudamus (Allegro, Do mayor) / Te ergo quaesumus

(Moderato, Fa menor) / Æterna fac (Allegro, Re menor) / Salvum fac populum tuum

(Moderato, Fa menor) y In Te, Domini speravi (Maβig bewegt, Do mayor) y su

duración total no supera los 25 minutos. La obra comienza con el coro al unísono,

impulsado por un pedal de quinta a cargo del órgano y quintas abiertas en cuerdas hasta

la entrada de los solistas, mientras la orquesta ejecuta una melodía que lleva el sello

distintivo del compositor. El Te ergo quaesumus – a cargo del tenor- es sereno y

suplicante, donde la voz se luce en una bella plegaria acompañada por un solo de violín

-magníficas actuaciones de Arnaldo Quiroga y Nicolás Favero, respectivamente-,

mientras que la tercera sección (Æterna fac) posee una furia apocalíptica. Culmina

abruptamente para pasar a la bellísima Salvum fac populum tuum, donde el tenor inicia

la melodía y, posteriormente, las voces femeninas y el bajo entonan un canon a 4 voces

juntamente con el coro. Por último, la sección final comienza con el cuarteto vocal y,

luego de una alegre fuga, el coro toma la melodía hasta la capitulación final a cargo de

las cuerdas para culminar con un poderoso final entre coro, solistas y orquesta. Las

actuaciones de los solistas fueron estupendas, al igual que la organista y el coro -

magistralmente preparado por Hernán Sánchez Arteaga-, mientras Carlos Vieu hizo

brillar tanto a la orquesta como al coro, dada su amplia experiencia como director de

ópera y de conciertos sinfónico- corales. Al final de la obra, el primer “¡Bravo!” fue,

precisamente, el de Vieu al coro antes que el público estallara en aplausos y vítores. Un


perfecto ensamble entre orquesta, coro y solistas para cerrar no sólo el concierto, sino

también, la presente temporada.

Durante el intervalo, un grupo de artistas pertenecientes a los organismos estables

del Argentino emitieron un comunicado al público expresando su solidaridad y su

apoyo, además de anunciar el llamado a concurso para cargos vacantes, un principio de

acuerdo en recomposición salarial y que se les abone a los músicos el seguro para sus

instrumentos, indispensable para realizar giras. Una muy buena noticia para culminar el

año y resta esperar que se pueda desarrollar una temporada completa en materia de

conciertos, ópera y ballet. “Somos artistas y queremos estar sobre el escenario”, fue la

consigna empleada. Ojalá que se cumpla y que el Teatro Argentino de La Plata vuelva a

recuperar su consagrado prestigio.

domingo, 4 de diciembre de 2022

 UN FINAL ENIGMATICO

 

Teatro Colón, temporada 2022: Decimonoveno y último concierto de abono de la temporada a cargo de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Director: Enrique Arturo Diemecke. Solista: Sergio Tiempo (Piano). Programa: Obras de Gershwin y Mahler. 02 de Diciembre de 2022.

 

NUESTRA OPINION. BUENO.

 

  Se dice que todo tiene un principio y un fin. Pues bien, además de concluir la serIe de conciertos de abono del corriente año de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, también llegó a su final la titularidad del Maestro Enrique Arturo Diemecke al frente de la misma tras 17 años de gestión, con lo que sumado a la renuncia a la Dirección General Artística y de Producción del Teatro Colón ocurrida a mediados del corriente año da, por finalizado un vínculo que comenzó a extenderse desde el año 2000 en que fue invitado a dirigir por primera vez a la Orquesta hasta su designación como titular en el año 2005 por la férrea solicitud de los miembros de la Orquesta para que El lo fuese.

 

  Es momento de balance. Y debe hacerse este del modo más desapasionado posible. Hay un Diemecke que deslumbró en sus primeros años como Director de Orquesta en Ntro. País, desde su debut entre Ntros. como tal en 1999 al frente de la Sinfónica Nacional y que tuviera a mi entender su mayor expresión en el inolvidable ciclo integral de sinfonías de Antonin  Dvorak con la Filarmónica que resultó impecablemente articulado con el Ciclo integral Sibelius que al mismo tiempo ofreció la Sinfónica Nacional. Por ese entonces comenzamos a ver a un intérprete de fuste que se mostraba dominador del post-romanticismo y cuyas versiones de Mahler y Richard Strauss comenzaron a ser valoradas por el público del Colón. El comienzo de su labor como titular no estuvo exento de polémicas como fue el haber ofrecido la quinta sinfonía de Beethoven a días después de haberse escuchado sendas versiones de Zubin Mehta con la Filarmónica de Israel y de Daniel Barenboim en la primera visita al país de la West Eastern Divan, ambas en el mismísimo Colón y en donde junto a otros colegas nos preguntamos si ello no era contraproducente. Tras ello,  la siempre bienvenida presencia en los atriles de las grandes obras sinfónicas tratadas por el Maestro en versiones de alta calidad comenzaron a brindar el sustento de su trabajo. Con el cierre a fines de 2006 de la sala mayor del Colón, Diemecke sostuvo la actividad de la Filarmónica aun sin una sede fija que equipare al primer coliseo. Se observó la presencia del conjunto en los Teatros Gran Rex, Opera y Coliseo y es en esta última sala en donde la Filarmónica se sintió más cómoda y logró sus mejores actuaciones  de esas cuatro temporadas.

 

  Ya con la vuelta al Colón, la orquesta fue recuperando la calidad  y el  sonido a que nos tenía acostumbrados, aunque también por ese tiempo se comenzó a percibir una cierta limitación de repertorio que no llegaba más allá de compositores como Stravinsky o Shostakovich. Comencé a preguntarme si ello no sería contraproducente para la formación. Entiendo que el tiempo me terminó de dar la razón, más allá de discrepar muchas veces con otros colegas. Vino así la época de comienzos de temporadas con las integrales Beethoven y Tchaickovsky, sin dudas verdaderos triunfos tanto como haber logrado el Concierto que incluyó obras de Mauricio Kagel en su visita póstuma a Ntro. País y abordar obras no solo de Piazzolla y GInastera, sino también de creadores como Esteban Benzecry, Claudio Alsuyet, y que la Orquesta incluyera a creadores como Oscar Strasnoy y más recientemente Federico Jusid.  Sin embargo a mi entender esas temporadas no tuvieron un mayor equilibrio a saber: presencia de algunas batutas extranjeras prescindibles, carencia de presencia de muy buenos directores nacionales a los que se los derivó a ciclos paralelos fuera de sede  o a dirigir ballet. Tal vez algunas buenas presencias caso Alejo Pérez, Christian Baldini o Carlos Vieu en los abonos mitigaron en algo la situación.

 

  La designación del Maestro como Director General Artístico y de Producción del Teatro Colón trajo como consecuencia los primeros roces con la Filarmónica, los que se fueron incrementando con el tiempo. Tal vez haya sido ese el comienzo de la conclusión de esta etapa. La viralización de una misiva dirigida por los principales atriles de la Orquesta  a la entonces Directora de Teatro Sra. Alcaráz pidiendo un nuevo titular para el año próximo, sumado a un pedido de la Orquesta Estable del Teatro también viralizado solicitando que el maestro no programe los conciertos de dicha Orquesta fueron el desencadenante final para llegar a este concierto que hoy se comenta, durante el cual, aunque la mayor parte del público lo supiese, jamás se habló de despedida sino que solamente de final de ciclo 2022,  y eligió para ello la más ambigua de las sinfonías de Gustav Mahler, la N 7 “Canción de la Noche”, en la que a lo largo de la misma se entretejen los temas tanto heroicos (Movimiento de apertura (Langsam –Allegro Risoluto) como  conflictivos, remates de movimiento con suspenso como en la primera de las dos “músicas nocturnas” que son sus dos movimientos pares, o temas de sabor “amargo” como el scherzo central, para ir tras el muy romántico cuarto movimiento a una definición en la que coexisten menciones al primer preludio de “Los Maestros Cantores de Nüremberg”, tanto como al vals del Principe Danilo en “La Viuda Alegre” de Lehar y tras un suspenso un  abrupto corte de cierre que no evidencia ni la gloria de muchos finales, ni los otros dramáticos y fulminantes.  Son sus sinfonías vienesas, que van desde la aparición del amor en la quinta, el derrumbe de la sexta y este final, casi como aferrado a creer que es posible levantarse que es la séptima. Y entiendo que es esto último lo que primó en el Maestro al programarla, final ambiguo . ¿Puerta abierta a un regreso?.

 

  La versión que ofreció mostró que la Orquesta no estuvo un una gran noche. Algunos desacoples, entradas a destiempo, algunas llamativas pifias, sumadas a algunos cambios abruptos de  tiempo como en la marcha central del segundo  movimiento y una percusión por momentos desbordada hicieron rememorar justamente a las dos versiones anteriores de Diemecke, fundamentalmente la primera en el Teatro Coliseo en la que la Filarmónica estuvo a la altura de los conjuntos de la muy buena segunda línea Europea que se presentaron en los abonos privados en esa misma sala en dicha temporada. El aplauso final del público, sostenido tal vez por gratitud a tantos años, contrastó con algún silbido suelto que también pudo escucharse.

 

  El concierto se inició con una correcta versión de la “Rapsodia en Blue” de George Gershwin que contó con un muy buen Sergio Tiempo como solista, impecable en su digitación y en la concepción que evidenció de la partitura. Correctamente secundado por Diemecke, también aquí hubo contrastes en algunos tiempos elegidos, los que de todos modos no incidieron en el resultado final. Hubo tres bises de Tiempo, casi como un concierto aparte: “La Muerte del Angel” de Astor Piazzolla, “Malambo” para piano solo de Alberto Ginastera  y la Nº 25 de las “Variaciones Goldberg” de Johann Sebastian Bach que deja abierta de cara al futuro la posibilidad de escucharlo en la obra completa.

 

  Tanto al comienzo como al final del Concierto, al igual que lo hiciera en “Tosca”, la Orquesta y Coro Estables del Teatro, los músicos de la Filarmónica tal como ocurriera hasta la temporada 2019 mostraron al público las pancartas de reclamo de renegociación de convenios que incluyan Escala Salarial y Carrera Artística.  Así como lo hiciéramos con la Orquesta Sinfónica Nacional, tienen Ntro. microfono abierto para expresar sus posturas.

 

  Agradezco al Maestro Diemecke su siempre buena predisposición al diálogo y a las notas que pude efectuarle en estos años. Le deseo la mayor suerte para todo lo que encare en el futuro.

 

Donato Decina

 

HONESTAMENTE INTERPRETADA

 

Ciclo de Conciertos de Adviento de la Basílica de San Caros y María Auxiliadora, año 2022. Apertura de dicho ciclo con las participaciones de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Lanús, Dirección: Daniel Bozzani junto al Coro del Instituto Municipal de Música de Avellaneda, Director: Pablo Manzanelli y los Solistas: Laura Pisani (Soprano), Alejandra Malvino (Mezzosoprano), Ricardo González Dorrego (Tenor), Alejandro Spies (Barítono). Programa: Ludvig Van Beethoven: Sinfonía Nº 9 en Re menor, Op. 125 “Coral”. Jueves 01 de Diciembre de 2022.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

 

  Desde hace un tiempo, las autoridades de la Basílica de San Carlos y María Auxiliadora del barrio de Almagro, en la que la Orden Salesiana, titular de la misma sostiene además un cumulo de instituciones educativas y también otra iglesia, la San Antonio (cuna del Club Atlético San Lorenzo de Almagro), desarrolla una actividad de conciertos de tiempo de Adviento como una forma más de preparación espiritual hacia las fiestas navideñas. La apertura de la programación de este año no pudo ser más prometedora. No debe haber entre el público una obra de mayor convocatoria que la Novena sinfonía de Beethoven.  Al conocer las voces solistas supe desde un principio que ese flanco estaba garantizado. El interrogante a despejar es como habían trabajado y como responderían los dos cuerpos principales que sostendrían la obra: la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Lanús cuya titularidad ejerce desde hace muchísimo tiempo el Mtro. Daniel Bozzani y el Coro del Instituto Municipal de Música de Avellaneda, bien conocido por todos Uds. por comentarios en esta página, hoy bajo la guía del Mtro. Pablo Manzanelli.

 

  La versión ofrecida evidenció los frutos del largo trabajo del Mtro. Bozzani, tanto como la labor del Mtro. Manzanelli con el coro, hoy con un mayor número de coreutas en donde hay miembros históricos que se entrelazan con los nuevos integrantes. El coro emite de forma homogénea y convincente y está a la altura de muy buenas formaciones que podemos encontrar en el Gran Buenos Aires. Hubo fervor, entrega y muchas ganas de cantar. En cuanto a la Orquesta, el Mtro Bozzani tuvo claros todos los fundamentos y conceptos de la partitura Beethoveniana. La versión fue muy ajustada, el sonido del conjunto de Lanús es muy transparente, lo que permitió percibir en muchos pasajes con absoluta nitidez a todas las secciones de instrumentos, por lo que se puede afirmar que se trata de un conjunto muy bien trabajado y que respondió de manera impecable al desafío .

 

  Las voces solistas exhibieron su habitual solvencia, Laura Pisani con emisión potente y segura, los magníficos fraseos de Alejandra Malvino y Ricardo González Dorrego  (siempre impecables ambos cuando se trata de este tipo de repertorio) y la notable prestación de Alejandro Spies ya desde su invocación inicial que abra la parte cantada de la obra.

 

  Todo lo expuesto lleva a que se considere como muy buena la versión, ayudada por la buena acústica de la Basílica y que lleva a que pida a los interpretes persistir en este tipo de repertorio. Han demostrado todos estar a la altura.

 

Donato Decina