sábado, 27 de abril de 2024

 

LA ARMONIA FRANCESA EN UNA NOCHE DE EXCELENCIA

 

Concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional

Dirección: Natalia Salinas

Solista: Florencia Machado – mezzosoprano

26 de abril de 2024

Auditorio Nacional

 

Programa:

 

Maurice Ravel: La Valse M 71

Herctor Berlioz: Las Noches de Estío Op 7

Cesar Franck: Sinfonía en Re

 

Un programa realmente desafiante nos propuso la Orquesta Sinfónica Nacional en la noche del viernes.

Música Francesa de fines del siglo XIX y principios del XX que presentan un desafío de interpretación mayúsculo.

El concierto se inició con el Poema Coreográfico La Valse de Maurice Ravel que requirió el orgánico completo.

Esta magnífica creación compuesta entre 1919 y 1920 lleva en su génesis por un lado el homenaje a Johann Strauss que el compositor pensó inicialmente, y el impacto que en su espíritu generó la Primera Guerra Mundial.

Me permito transcribir el texto de Orrin Howard en uno de los programas de mano de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles que describe perfectamente la obra:

“Las nieblas se crean primero con violonchelos y contrabajos apagados que tocan trémolos; a ellos se unen las cuerdas más agudas, el arpa y los timbales. A partir de ahí, una figura intenta tomar forma en los fagotes, luego en el clarinete bajo y los clarinetes, y después en las cuerdas. Las flautas y los violines añaden sus voces fragmentadas, hasta que por fin las violas y los fagotes emergen para hacer una declaración melódica definida incluso a través de los continuos remolinos orquestales, que ahora amenazan con dispersarse. Finalmente, las cuerdas se imponen y presentan el primer tema en toda su exuberante gloria de vals. Esta es la señal para que la danza comience en serio, y otras melodías aparecen en profusión, por ejemplo, una cadenciosa cantada por un oboe, una boyante ofrecida por una trompeta, etc. Intrigantes combinaciones instrumentales animan la escena en un deslumbrante despliegue de incomparables colores orquestales ravelianos. Pero esta elegancia está destinada a ser violada. El vals se distorsiona grotescamente cuando los ritmos y las armonías chocan salvajemente y la orquesta inicia una erupción tumultuosa que prosigue en una orgía instrumental caótica hasta que, agotadas todas las energías, cinco unísonos estruendosos a toda orquesta ponen fin a la obra de forma estremecedora.”

 

Es el espejo de la destrucción que la guerra hizo sobre esa sociedad vienesa ideal y que nuestro Organismo sinfónico plasmó de manera elegante, pudiendo apreciarse cada linea instrumental dejando en quien escribe un asombro y una sensación de valoración de los seres humanos que movidos por intereses no nobles dañamos aquellas bellezas que hemos sido capaces también de crear….

El clima estaba dado para podernos llevar a la serena reflexión que nos ofrece el ciclo de  Canciones Las Noches de Estío Op 7 de Héctor Berlioz en su versión orquestal y mezzosoprano original de 1856.

John Mamgum ,también para la Orquesta de Los Angeles expresaba: “, En Les nuits d'été, Berlioz seleccionó seis poemas del volumen La comédie de la mort (La comedia de la muerte) de su amigo íntimo Théophile Gautier (1811-72). Los poemas consideran el amor desde diferentes ángulos, pero la pérdida de amor los impregna a todos. Cuando se interpretan como un ciclo, las canciones transmiten esta pérdida con mayor fuerza, no sólo como composiciones individuales tocadas por la melancolía, sino como una concepción coherente, en la que el anhelado "siempre" de la primera canción, "Villanelle", se vuelve inalcanzable en la última, "L'île inconnue". El arrebatador e idealista amor de Berlioz por Harriet se había desvanecido - la brisa había hecho volar su barco en un rumbo muy alejado del "siempre" de sus sueños de juventud.”

                                  

Estos sentimientos, que también quedan de ver la desolación que genera la guerra, llevaron a una conmovedora interpretación de la mezzosoprano rosarina Florencia Machado que supo interpretar el espíritu individual de cada una de ellas y dotarlas del dramatismo requerido. Una emisión y dicción perfectas que llenaron la enorme sala, y el adecuado acompañamiento de una orquesta reducida permitieron un espacio intimista que fue muy bien recibido por los asistentes.

 

Y ante esta sensación de vacío, soledad, tristeza….emerge la Sinfonía en Re de Cesar Franck….

La obra compuesta entre 1886 y 1887 retoma el esquema cíclico de la sinfonía romántica germana; pero uniéndola con el color expresionista de los creadores franceses de la época.

Sus tres movimientos Lento- Allegro ma non troppo; Allegretto y Finale Allegro non Troppo nos fueron mostrando como mostrar la unidad en un entorno complejo sin rivalizar con las individualidades.

La versión que tuvimos oportunidad de escuchar permitió apreciar a cada línea: la delicadeza de las cuerdas perfectamente amalgamadas, los vientos madera creando los climas de cada movimiento (destaco los clarinetes y el corno ingles que pudieron apreciarse en forma superlativa); los metales que tuvieron una performance excepcional, compacta, firme y definida acompañados de la percusión intensa que requirió un alto grado de concentración de los ejecutantes. Vale aquí destacar el trabajo en el segundo movimiento de la solista de arpa que llenó con su sonido único el inicio y final del segundo movimiento.

La maestra Natalia Salinas asumió con solvencia y amplio conocimiento la concertación, llevando a un resultado superlativo el desempeño de los profesores integrantes, quienes se volcaron con disciplina y concentración a este programa complejo con un resultado de excelencia.

 

El público permaneció extasiando al final de la velada aplaudiendo vivamente a los artistas.

 

COMENTARIO AL MARGEN:

En el pasado, los periódicos de distribución masiva incluían en su sección de Espectáculos comentarios de diversos conciertos, que aparte de su opinión se convertían en escuela para aquellos que recién nos iniciábamos.

Hoy solamente refieren a las funciones del Teatro Colón y alguna otra muy esporádicamente.

Ese vacío lo cubren hoy este portal con el equipo de Donato, Martha, Graciela y Roberto en el cual me honran con su permiso para participar y el portal colega Por Siempre Coloneros liderado por Ricardo Mandel.

Vaya entonces mi profundo reconocimiento a tan noble y desinteresada labor y un llamado de atención a los responsables de los diarios….han olvidado una parte muy importante del quehacer artístico.



                                                                                                          Ing. Andres Berretta

 

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