viernes, 21 de marzo de 2025

 


La Gran Escena del Templo en la imponente presentación visual de Aida, original de Roberto Oswald  en reposición de Anibal Lápiz. Foto: Prensa Teatro Colón, Carlos Villamayor.



AIDA – Función Abono Vespertino 09 de marzo 2025


En función de Abono Vespertino, el Teatro Colon abrió su temporada 2025 con Aida de

Giuseppe Verdi, interpretada por el primero de los tres elencos dispuestos para esta reposición

y que contó con la presencia de cantantes extranjeros en los roles principales.

En el rol de Aida, se presentó la soprano Carmen Giannattasio, ya conocida en el Colon cuando

cantó Desdémona, en Otello, junto a José Cura en 2013. Pese a estar pasando por un doloroso

momento familiar, Giannatassio intervino en esta función en forma muy profesional y sacando

adelante su rol de manera correcta dentro de las circunstancias que atraviesa. Seguramente,

en otras condiciones su lucimiento hubiera sido mejor.

Daniela Barcellona, retornó al Colon para ser Amneris en esta Aida. Buen desempeño vocal y

escénico, matizando sus frases, dando sentido a la palabra y los requerimientos vocales y

actorales de su personaje.

El tenor Martin Mühle fue Radames. Si bien su voz es importante y su registro agudo es de

gran calidad, carece totalmente de sutileza en su canto por lo que resulta inexpresivo y hasta

monótono; sobre todo en la II escena del acto IV, donde las circunstancias del momento

argumental requieren (y Verdi o pide), menos volumen y más expresión.

El barítono Youngjun Park como Amnoasro, hizo un muy buen debut en nuestro teatro. Una

voz importante, contundente y expresiva.

Otra muy buena interpretación fue la del bajo Simon Lim. Una voz importante y rica en

matices, que pudo mostrarla en un rol que no es de gran lucimiento para los cantantes de su

cuerda y que sin embargo, lo hizo sobresalir entre el elenco.

Diego Bento como El Mensajero y Marina Silva como Sacerdotisa cumplieron con sobrada

calidad sus pequeños roles.

No todo fue muy feliz con la Orquesta Estable y el Maestro Stefano Ranzani al frente. Hubo

desajustes en algunos momentos con los cantantes, y las trompetas, en La Marcha Triunfal

tuvieron alguna imprecisión. Seguramente eso se irá corrigiendo en el devenir de las

funciones.

La vieja puesta de Roberto Oswald lució una vez más demostrándonos que el argumento de

Aida transcurre en Egipto en la época de los faraones. Eso solo, es desde ya una novedad y

gracias a la dirección escénica de Aníbal Lápiz, quien vio esta ópera por primera vez, puede irse

del Teatro Colon con la tranquilidad de haber entendido la trama argumental de la opera Aida,

de Giuseppe Verdi.


                                                                                            Roberto Falcone

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