domingo, 25 de febrero de 2024

 

RETORNÓ LA FILARMONICA EN UNA MUY INTERESANTE PERFOMANCE

 

Dirección de Música  del Ministerio de Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Festival de Verano 2024. Concierto a Cargo de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Directora Invitada: Annunziata Tomaro. Programa: Obras de Strauss II, Verdi, Tchaickovsky y Dvorak. Anfiteatro Eva Perón del Parque del Centenario, 24 de Febrero de 2024.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO

 

 

  Además de Ntros. comentarios en este sitio y en Ntro. programa en On Radio, seguramente han llegado muchas voces protestando por el desorden que imperó el pasado Domingo 17 en ocasión de la presentación de la Orquesta Estable del Teatro Colón. Y es así que en esta oportunidad en la previa del concierto de la Filarmónica, ya se encontraban en la periferia del Anfiteatro Eva Perón del Parque Centenario tanto el jefe de sala del Colón como parte de su personal de control y una dotación del personal de seguridad del Teatro como para imponer orden desde el vamos, cosa que aquí hay que recalcar y agradecer.  Se entregaron las entradas a la fila a la hora estipulada. Una de las referentes de Prensa de la sala, Romina García Sena, pasó personalmente por la fila  para que el público que tuviese instalado scanner en sus celulares pudiese desde ahí mediante el código QR acceder a las notas al programa.  Se instalaron sillas para personas mayores o con movilidad reducida y espacio para que pudiese colocarse el público en silla de ruedas. Cuarenta y cinco minutos antes se habilitó el ingreso de público y a la hora fijada, hasta con público que pudo ingresar sin localidad luego de que quienes sí la tenían ya lo hubieran hecho,  se inició el concierto. Parece mentira, pero luego de tantas temporadas estivales y a casi veinte años de la inauguración del Anfiteatro en su actual ubicación y composición física, tener que señalar todo esto que debería ser lo normal da mucha pena. Que no se tengan que volver a padecer situaciones como las del concierto del 17 de Febrero pasado.

 

  Retornó la Filarmónica de Buenos Aires. Y lo hizo con instantes de sumo brillo guiada por la Mtra. Norteamericana Annunziata Tomaro, quién desde hace algunos años está afincada entre Nosotros. Un programa interpretado de principio a fin en un solo bloque que se repartió en dos partes bien diferenciadas, la primera en fragmentos orquestales operísticos y la segunda con uno de los “Pezzo Grosso” de toda la historia del género sinfónico.

 

  La Maestra Tomaro explicó al público el contenido del programa identificando  las partes y la reseña de cada composición a ofrecerse. En el caso de la sinfonía de Antonin Dvorak con la que culminó en programa, al igual que lo hiciera su colega Gustavo Fontana en el accidentado concierto de la Estable del Domingo anterior, aclaró que estaba dividida en cuatro movimientos dejando la opción al público  si quería aplaudir entre los mismos pero también dejando en claro que si se mantenía el silencio hasta el final sería mejor.

 

  El concierto se inició con una chispeante versión de la obertura de la opereta “Die Fledermaus” (“El Murciélago”) de Johann Strauss II en una interpretación que tuvo instantes de tempi agil tanto en el comienzo como en las danzas  que la integran pero un tanto lentos en las partes en que la obertura aborda pasajes que serán luego cantados en su transcurso. Aun así el público celebró y aplaudió sostenidamente este comienzo.

 

  A continuación, los Filarmónicos bajo la segura guía de Tomaro abordaron el preludio al primer acto de “La Traviata” de Verdi, en donde las cuerdas con un glorioso sonido verdaderamente mórbido intervinieron de modo magistral, alcanzando la primera cumbre de la noche.

 

 El cierre de esta primera mitad fue con el que a lo largo del tiempo se constituyó en un verdadero “Caballito de Batalla” de la Filarmónica con la gran polonesa que abre el acto final de “Eugene Onieguin” de Tchaickovsky , abordada con el genuino brillo que esta página dispara desde el vamos, causando impacto en el público que con justicia ovacionó ésta muy buena versión.

 

  Finalmente se entró de lleno en la obra de fondo del programa que fue la Sinfonía Nº 9 “Desde el Nuevo Mundo” de Antonin Dvorak, otro de los “caballitos de batalla” en el repertorio de la Filarmónica, a la que tantas veces se recurrió en épocas como esta  de escasos fondos para salvar la parte final de algún programa, pero que ofrecida aquí como fondo de esta presentación lució con instantes de verdadera jerarquía. Hubo una muy buena amplificación a lo largo de todo el programa, la que aquí permitió con total nitidez la percepción de todos los planos sonoros,  desde las magníficas labores de Michelle Wong en el célebre solo de Corno Inglés del segundo movimiento, pasando por la dupla Claudio Barile (Flauta) – Néstor Garrote (Oboe). Precisos ataques de la sección de cornos guiada por su titular, Fernando Chiappero y el octeto de cuerdas que interviene en el final del segundo movimiento guiados por el Concertino Titular, Xavier Inchausti. Momentos de enjundia, pasajes de  notable lirismo y seguridad ante cada ataque o intervenciones marcadas dieron como corolario ésta muy buena versión, sumamente valorada por el público que sumido en un gran silencio siguió cada momento de la interpretación.

 

  Fue un cierre brillante, lamentablemente opacado una vez más por la torpeza del personal de escenario del Anfiteatro, el que a la tercera llamada a escenario del público a la Mtra. Tomaro, volvió a faltarle el respeto al soberano y a los intérpretes cerrando el telón  de manera intempestiva, logrando que al igual que la semana anterior como sus colegas de la Estable, los músicos y la Directora reaccionaran con estupor en sus miradas y que el público, lejos de silbar, hiciera una airada exclamación de  desaprobación, que es peor que un silbido. ¿Hasta cuándo se pueden tolerar éstas barbaridades?

 

Donato Decina

 

Una feliz iniciativa de los Organismos Nacionales.  Felicidad a través del arte.

 

Concierto en el Auditorio Nacional

Viernes 23 de febrero de 2024

Orquesta Sinfónica Nacional

Coro Polifonico Nacional

Solistas: Marina Silva, Florencia Machado, Mónica Ferracani y Fermín Prieto

Dirección General:Maestro Carlos Vieu

 

La sala preparada con un público ansioso que llenó todas las localidades fue el marco ideal para este concierto de “ pretemporada” de los Organismos Nacionales.

Se dieron cita artistas altamente reconocidos en nuestro medio para brindar un concierto de jerarquía que sin ninguna duda va a ser uno de los puntos altos de este ciclo  2024.

 

En una variada selección de fragmentos con temática acerca del amor en la Opera pudimos disfrutar de interpretaciones emocionantes desde todo punto de vista.

La Orquesta Sinfónica Nacional mostró sus filas renovadas con jóvenes integrantes que se van amalgamando al cuerpo y asegurando continuidad.

Los fragmentos solamente orquestales escuchados fueron la Fantasía de Romeo y Julieta de Tchaicovsky y el intermedio de Manon Lescaut de Puccini.

Las formas interpretativas de la ópera son bien distintas de las requeridas para el repertorio sinfónico y el organismo supo captar y adaptarse merced a un trabajo profesional y minucioso bajo la guía del maestro Carlos Vieu quien realmente domina ambos terrenos y sabe transmitir a sus colegas la pasión y el perfeccionamiento que se pudo ver en el sonido aterciopelado de las cuerdas, la delicadeza en los vientos y un equilibrio musical que se constituyo en el marco deseado para los fragmentos siguientes.

Los segmentos operísticos elegidos fueron :

Habanera de Carmen de Bizet, plasmado con sensualidad y energía con Florencia Machado como protagonista, brillantemente acompañada por el Coro Polifónico y destaco la parcipación del cello solista de la orquesta.

Aria del acto II del Don José de la misma ópera, en donde Fermín Prieto mostro un canto visceral y lleno de emoción.

Macha Nupcial de Lohengrin de Wagner interpretada por el Coro Polifínco Nacional: Que alegría escuchar a Wagner con tan sublimes cantantes. Los miembros de nuestro Coro Polifónico Nacional son todos cantantes de alta experiencia los cuales hemos podido disfrutar en distintos circuitos, con lo cual la masa coral suena como coro lírico dando un conjunto colorido y con precisiones estilísticas que muestran cuán versátil puede ser .

Llego el turno de La Boheme con los soberbios momentos del acto I: Che gélida manina en la cual Fermín Prieto obtuvo la más alta performance de la noche con una línea refinada de canto que fue perfectamente acoplada con Si, mi chiamano Mimi cantado por Marina Silva con suavidad e intensidad. Vino el remate del dúo O soave fanciulla en donde ambos artistas transmitieron emoción en alta dosis.

Y siguieron las interpretaciones para el recuerdo…MOnica Ferracani regalando Cio Cio San junto nuevamente a Prieto para el duo de amor de Madama Butterfly del Acto I. Fue en cierto modo, un regalo para el público que el año pasado se quedó con las ganas de ver a la soprano en el Colón. Demostró con técnica envidiable el dominio del papel y del estilo verista.

 

Para el final ( y luego bisado) el brindis de La Traviata….un infaltable

 

En resumen:

Puntos destacados

Profesionalidad de los cuerpos estables

Dominio del repertorio lírico desde el punto de vista interpretativo

Elenco de solistas de jerarquía ( dignos de las más altas consideraciones y que en cualquier situación muestran entrega sinigual)

Brillante batuta del maestro  Carlos Vieu

Sala colmada de público que se comportó con respeto y educación

Necesidad cubierta de espectáculos de jerarquía durante el receso estival ( ya fue marcado en este portal que hay terreno fértil y avido que desafía al calor, los mosquitos y otros en pos del tener una caricia al espíritu)

 

Elementos a corregir:

Sistema de reserva de entradas…se perdió la posibilidad de la gestión virtual, lo cual obliga a disponer de cuatro o más horas entre la espera de entrega y el ingreso para disfrutar del concierto. Esto también impide el libre acceso de mucha gente que viene de lejos o que por su trabajo o actividades no dispone de tiempo para la cola de espera. Sería justo retomar un sistema mixto

Esto es un inicio auspicioso.

En estos tiempos de incertidumbre no queda más que agradecerles a cada uno delos señores profesores de la Orquesta, el Coro ,los solistas y quienes desde el silencio han puesto su aporte para que quienes estuvimos en el Auditorio Nacional salgamos reconfortados, felices y con ganas de que estas iniciativas sean habituales.

La ovación sostenida y los comentarios escuchados en la salida y que fueron publicados en las redes sociales son evidencia indiscutible de lo vivido.


                                                                                      Ing. Andrés Berretta

lunes, 19 de febrero de 2024

 

LO VISTO Y ESCUCHADO EN LO QUE VA DEL VERANO

(En mares, campos, parques junto a demás yerbas)

 

Quienes me conocen saben  que desde hace mucho tiempo vengo sosteniendo que la Republica Argentina por su conformación cultural y el ámbito de la música clásica en particular necesitan un gran festival de verano a la usanza del hemisferio norte. Tal vez las tres únicas plazas que por infraestructura, capacidad de alojamiento y facilidad de desplazamiento sean capaces de poder albergar un evento de tales características sean:

1º) La plaza Prospero Molina de Cosquin con su escenario Atahualpa Yupanqui sede del mítico festival folcklórico, la que en 1991 albergó un festival de una semana de duración bajo la tutela de Julio Mahaarbiz (así era su apellido) con transmisiones directas por AM de Radio Nacional en las que paradójicamente no participó la Sinfónica Cordobesa pero sí lo hicieron la Sinfónica Nacional con Mario Benzecry a su frente y la Sinfónica de Rosario con Juan Carlos Zorzi que de hecho cerró el festival interpretando la celebérrima obertura 1812 de Tchaickovsky. El entonces ATC grabó los conciertos y emitió un compilado de todo el festival.

2º) El Anfiteatro Frank Romero Day de Mendoza, sede de la Fiesta de la Vendimia, que albergó presencias tanto de la Sinfónica Nacional como de la Filarmónica de Buenos Aires, en ambas ocasiones con un Director en Común: Pedro Ignacio Calderón.

 

3º) Cinco puntos de la Ciudad de Mar del Plata, los que han albergado espectáculos masivos de música clásica a saber: A) La escalinata de Playa Grande, sede de la lamentablemente desaparecida Gala del Mar. B) El Parque San Martín en donde se ha montado el escenario para los conciertos de apertura y cierre de temporadas estivales con las Orquestas del Teatro Colón, en los que se ignoró por completo a la Sinfónica local, la que bien podría haber obrado de anfitriona, cuando tanto en ese momento como ahora Buenos Aires y Mar del Plata están gobernados por el mismo signo político. C) Parque Camet: el que posee suficiente espacio para albergar un evento de estas características .D) los terrenos linderos al Museo MAR, institución ésta creada por el actual Director General y Artístico del Colón de Buenos Aires, Jorge Telerman y E) El Playón de Las Toscas, el que albergó días atrás a los principales eventos artísticos que dieran marco a los festejos del sesquicentenario de la fundación de la Ciudad.

 

Mientras tanto, organismos, instituciones y  particulares ofrecen en muchos puntos del País encuentros anuales ya sea bajo el formato de campus, clínicas o cursos musicales los que cada año reciben a jóvenes quienes de manera mayoritaria demuestran su talento, como así también organismos oficiales en programaciones estivales. Dentro de esta escala debemos mencionar: A) La labor de la Academia Bernardo Di Marco en El Calafate y El Chalten con conciertos variados. B) El encuentro EPI que coordina José Luís Juri en el Campus Musical de Bariloche, el que va por la decimoquinta edición con profesionales de la talla de Edith Fischer, Edda María Sangrigoli, Patricia Da Dalt, Alejandra Malvino y el propio Juri. C) Los Cursos de la Asociación Filarmónica Siete Lagos en Villa La Angostura (Neuquén). D) Los cursos de perfeccionamiento en Dirección Orquestal que el maestro Luís Gorelik brinda en Bariloche a comienzos de cada año calendario. D) El Campus Musical Santa María de la Armonía para solistas, Música de Cámara y Directores de Orquesta que desde hace 33 años brinda el Maestro Jordi Mora, el que viene especialmente desde España cada año. E) Las Galas Líricas con producción de María Paula González siendo la base la participación del tenor Miguel Silva Macías junto a calificadísimos intérpretes invitados. F) la serie de recitales que brindan los cantantes Edith Villalba y Antonio Grieco, ahora con sede en la zona de Playa Grande. G) Aunque en el corriente año no ha podido efectuar presentaciones, siempre ha hecho aportes positivos la agrupación “Lirica Libre” con la Dirección de Pablo González Aguilar. H) Los espectáculos líricos que ofrece el conjunto “Show Opera Bis”  con intérpretes tanto marplatenses como invitados de otros lugares de Argentina. I) La actividad que de manera ininterrumpida ofrece la Asociación Amigos de la Zarzuela de Mar del Plata desde hace 50 años. J) Las temporadas estivales que ofrecen los conjuntos estables Marplatenses (Orquesta y Banda Sinfónicas, Coral Cármina y el aporte de la Camerata Mar del Plata). J) Finalmente la actividad de plazas cordobesas como Córdoba Capital (Teatro Real) y Río Cuarto.

 

   En cuanto a la Capital Federal de la República, este año el Ministerio de Cultura de la Ciudad ha organizado un llamado “Festival de Verano” el que a través de la Dirección de Música de la Ciudad alberga una serie de encuentros en el Anfiteatro “Eva Perón “ del Parque Centenario en el que al momento de escribir el presente comentario ya han participado la Camerata Porteña bajo la tutela de Pablo Agri y la Orquesta Estable del Teatro Colón bajo la guía de Gustavo Fontana. Se anuncia para el próximo Sábado 24 la presencia de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires con la dirección de Annunziata Tomaro.

 

 Mientras tanto el CCK dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación efectúa también un festival estival en el cual en estos días se están presentando las agrupaciones dependientes de la Dirección Nacional de Elencos Estables. En lo que a Ntro. tema respecta, el próximo Viernes 23 retornan dentro de este festival la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la Dirección del Mtro. Carlos Vieu y el Coro Polifónico Nacional bajo la Dirección del Mtro. Antonio Domeneghini, y para ese momento ya se habrán presentado la Compañía Nacional de Danza Contemporánea, la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto” y el Coro Nacional de Música Argentina.

 

  Hechas estas primeras reflexiones y también de brindarles estas informaciones, me referiré ahora a lo que he tenido la oportunidad de apreciar.

 

  El 4 de Enero pasado asistí al que fue mi primer espectáculo a cubrir del corriente año y se trató del ofrecido por la Asociación Amigos de la Zarzuela de Mar del Plata en el Teatro Municipal “Colón” en el poco frecuente horario de las 23,30 hs. Solo la tenacidad de los integrantes de la Compañía, capitaneada ahora por el Sr. Albornoz (quién heredó  la Dirección del legendario Arturo Vega Godoy) y de un público entusiasta deseoso de escuchar fragmentos del Género Chico Español , se puede lograr que la sala ofreciera un interesantísimo marco de público. Así fueron transcurriendo, entre otros, fragmentos de “Luisa Fernanda”, “La Tabernera del Puerto”, “La Gran Vía”, “La del Soto del Parral” y “La Verbena de la Paloma”, con un magnífico acompañamiento al piano de Horacio Soria, el entusiasmo de muchos integrantes tanto en roles breves como haciendo coro y un grupo de cantantes muy bien conocido por todos, no solo por ser muchos de ellos marplatenses que trascendieron la Ciudad y se han presentado en Buenos Aires, sino también por voces que se han acercado de una manera u otra a contribuir y aportar lo mejor de sí mismos. Hablar de Edith Villalba, Laura Pirruccio, Fernando Santiago, Ramiro Montero y Norberto Fernández (de recordado paso en el Off Colón porteño y ahora radicado en Mar del Plata) es decir que otorgan con su presencia escénica un plus de calidad.

 

  El 13 de Enero mientras tanto tuve la suerte de poder presenciar el inicio del ciclo estival 2024 de la Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata bajo la dirección de su titular, Guillermo Becerra, quién siempre formula los programas a abordar con suma inteligencia. En este caso apreciamos un enfoque muy personal del director con respecto a la Obertura de la Opereta “Die Fledermaus”  (El Murciélago) de Johann Strauss II, sobre todo en lo que respecta al manejo de los “Crescendos” en las danzas que integran dicha obertura. También se escucharon  tres danzas de la ópera “La Novia Vendida” de Bedrich Smetana tan raramente abordadas en programas de concierto como la representación integral en una sala de este título. Las tres tuvieron vivacidad en su desarrollo y una total entrega de los músicos en la interpretación. El final le cupo a una por momentos muy vibrante versión de la Sinfonía Nº 4, Op. 90 “Italiana” de Félix Mendelsohn, con un electrizante movimiento de cierre en el que Becerra plasmó una muy buena versión y demostró su ascendente sobre el conjunto.

 

  Retorné a la ciudad balnearia durante el fin de semana extendido por la celebración del Carnaval y el Domingo 11, merced a la gestión de Ntro. corresponsal Eduardo Balestena asistí al extenso concierto de clausura del Campus Musical que por trigésimo tercera vez tuvo lugar en la estancia Santa María de la Armonía en Estación Cobo a 20 km. de Mar del Plata. Fue un concierto que demandó tres horas treinta minutos con una pausa de treinta minutos una vez transcurridas la mitad de las obras programadas. El Maestro Jordi Mora es el Director General del Campus y se han admitido a jóvenes desde los 12 a más de 30 años de edad, algunos de ellos dotados de sumo talento, los que deberán seguir acompañados de las sabias guías que los han llevado a este venturoso presente. Quiero resaltar, entre todos los que participaron de este concierto, las labores de: la joven pianista de 12 años Ana Paula Rodríguez, quien interpretó de memoria y con suma solvencia el primer movimiento de la primera sonata para piano de Beethoven. La ya conocida violista Dolores López Mac Kenzie, integrante de la fila de su instrumento en la Orquesta Sinfónica Nacional, quien abordó la transcripción a viola de la suite nº 4 para violonchelo de Johann Sebastian Bach. Juan Simón Tori, joven intérprete de 22 años quién deslumbró  con su versión del “Carnaval” Op.9 de Schumann. El Pianista Juan Ignacio Videla y su formidable versión de las raramente interpretadas “Variaciones Serias” del Op. 54 de Félix Mendelsohn y finalmente con el trío conformado por Sebastián Powter en Violonchelo, Roberto Gutierrez en Clarinete y Lucio Shinichi Talarico en Piano en la composición para esta formación que lleva el Nro.4 del op. 11 de Beethoven. Ovaciones al por mayor, publico en aumento durante el transcurso del concierto, fervor en la entrega de diplomas y agradecimiento al Mtro. Mora una vez más por su tiempo, su docencia y su paciencia para guiar a estos notables jóvenes que año tras año allí se dan cita. Especial mención cabe para la Sra. Zuqui Pérez, docente, coordinadora y aglutinadora en el campus y las servidoras de Santa María de la Armonía, sin las cuales muchas cosas (hasta becar jóvenes) no serían posibles.

 

  Vuelto ya a la C.A.B.A., asistí ayer, 18 de Febrero, a la presentación que en el marco del Festival de Verano organizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad efectuó la Orquesta Estable del Teatro Colón, bajo la guía de Gustavo Fontana en el anfiteatro “Eva Perón” de Parque Centenario. En el horario estipulado de las 17 hs. comenzaron a distribuirse con normalidad las ubicaciones y el público comenzó a ubicarse en la fila para el ingreso al lugar. Sin embargo, la afluencia fue superior a lo previsto. Quienes no consiguieron ubicaciones permanecieron en el ingreso obstruyendo a quienes si la tenían y por lo tanto el acceso al espacio fue caótico, más aún, cuando el concierto se inició prácticamente en hora cuando restaba mucho público por ingresar. Llamó poderosamente mi atención el hecho de que el Colón no envió esta vez a su personal de sala y de seguridad a reforzar al personal del Anfiteatro (¿tal vez por función Pixar en la calle Libertad?), el que se vio absolutamente desbordado por la situación.

 

  Pude apreciar (todavía desde afuera durante gran parte de la versión) una interesante interpretación de Gustavo Fontana de las “Danzas Polovtsianas” de la Opera “El Príncipe Igor” de Alexander Borodin en versión puramente Orquestal, bien llevadas y sin excesos, para luego si, ya ubicado convenientemente,  poder apreciar merced a una muy equilibrada amplificación una muy consistente versión de la Sinfonía Nº 5, Op.64 de Tchaickovsky, en donde Fontana resaltó pasajes, estuvo atento a todos los detalles y obtuvo de los solistas de la Estable las mejores respuestas. La justiciera ovación que Orquesta y Director se hicieron acreedoras de parte del público se vio abruptamente interrumpida por la grosera decisión del personal de escenario de correr el telón casi de inmediato para que el público se retire. Jamás presencie una falta de respeto semejante. Ojalá Las autoridades allí presentes hayan tomado nota y que el próximo Sábado 24 con la visita allí de la Filarmónica no se repitan semejantes desatinos.

 

 Finalmente el balance me indica espectáculos con momentos de muy alta jerarquía y que si hay alguna autoridad capaz de tomar nota (¿la habrá?), puede llevar a cabo el Festival Estival que Argentina está capacitada para darle a este sector del continente.

 

Donato Decina

martes, 13 de febrero de 2024

 


Trío Gutierrez - Powter ´Shinichi Talarico con cuya actuación concluyó el Concierto de Clausura del Campus 2024 de Santa María de la Armonía, Cobo (Pdo. Mar Chiquita), Rep. Argentina Cred.:Eduardo                                               Balestena, Autor del presente comentario.

           

Concierto Final de la XXXIII Edición del Campus Musical de Santa María de la Armonía.

 

.Director: Maestro Jordi Mora

.Intérpretes: Lucas González (piano); Ana Paula Rodríguez (piano); Dolores López Mac Kenzie (viola); Nerea Baldi (viola); Walter Jesús Vilches Pérez (piano); Santiago Julián Bravo (violín); María Paula Corrarello (violín); Nahuel Silberstein (piano); Juan Simón Tori (piano); Carolina Cho (piano); Agustín Correa (piano); Felipe Garese (cello); María Juliana Rufall (viola); Sofía Carmona (violín); Juan Ignacio Videla (piano); Roberto Gutiérrez (clarinete); Sebastian Powter (cello); Lucio Shinichi Talarico (piano)

.Santa María de La Armonía, Cobo, 11 de febrero, hora 18.

 

El Campus Musical de Santa María  de la Armonía cumplió su trigésima tercera edición. No es un dato menor: lleva resistiendo crisis económicas, devaluaciones varias (unas encima de otras o unas detrás de otras o a consecuencia de otras) e inclusive una pandemia. Lo hizo sin apoyo, por persistencia de trabajo y por la escuela que ha ido formando a lo largo del tiempo y que convoca tanto a profesionales de organismos musicales como a estudiantes. Cada vez más, va incorporando a alumnos del proyecto Creciendo en Armonía, que lleva ya veinte años.

 

Intérpretes y obras

En el concierto final son interpretadas, de forma total o parcial los opus que los asistentes han llevado al campus luego de una preparación anterior y cuyo abordaje desean perfeccionar.

Este enunciado en sí, supone un nivel musical muy alto y un manejo tanto de los aspectos técnicos como estéticos.

En esta edición fueron abordadas: por Lucas González (piano) la Sinfonía de la Partita nro. 2 BWV 26 de Johan Sebastian Bach; por Ana Paula Rodríguez (piano) el I Allegro de la Sonata nro. 1, opus, de Ludwig van Beethoven. La intérprete, de 12 años de edad, fue becada por las servidoras del campus; Dolores López Mac Kenzie (viola) abordó la Suite nro. 4 para cello (en transcripción para viola) de Johann Sebastian Bach; Nerea Baldi (viola) y Juan Simón Tori (piano), interpretaron el movimiento I Vivace de la Sonata en sol mayor BWV 1029 de Johann Sebastian Bach; Walter Jesús Vilches Pérez, tocó el movimiento I Allegro de la Sonata en mi bemol mayor, nro. 62 Hob, XVI-52 de Franz Joseph Haydn; Santiago Julián Bravo interpretó el I Adagio y la II Fuga de la Sonata nro.1 en sol mayor BWV 1001, de Johann Sebastian Bach; María Paula Corrarello (violín) y Manuel Silberstein (piano), abordaron  el I Allegro y II Tempo di Menuetto, de la Sonata para violín y piano K.304, de Wolgang Amadeus Mozart; en el final de la primera parte, Juan Simón Tori (piano) tocó el Carnaval, opus 9 de Robert Schumann.

La segunda parte abrió con Carolina Cho (piano) con el I Allegro Moderato de la Sonata en la Mayor, D. 664 de Franz Schubert; Agustín Correa (piano) abordó la Sonata op. 53, “Waldstein”, de Ludwig van Beethoven; Felipe Garese (cello) y Agustín Correa (piano) interpretaron el movimiento I Allegro non troppo de la Sonata para cello y piano nro. 1, op.38 de Johannes Brahms; María Juliana Rufall (viola) tocó el movimiento I Molto sostenuto de la Suite nro. 1 en sol menor de Max Reger; Sofía Carmona (violín) y Carolina Cho (piano) abordaron el movimiento I Allegro amabile de la Sonata para violín y piano nro. 2 opus 100 de Johannes Brahms; Juan Ignacio Videla (piano) interpretó las Variaciones serias op. 54 de Félix Mendelssohn; el concierto concluyo con las presentaciones de Roberto Gutiérrez (clarinete); Sebastián Powter (cello) y Lucio Shinichi Talarico (piano), con el Trío nro. 4, op.11 de Ludwig van Beethoven.

Diferentes lenguajes y requerimientos:

Hay dos experiencias: la de ser testigos del trabajo sobre las obras y la de asistir al resultado final. Aquello que, en el hábito auditivo, parece sencillo y fácil de lograr es así gracias a un trabajo prologado –con las articulaciones del fraseo, las relaciones internas entre los pasajes de una obra y su concepción total y otros factores- que son elementos muy distintos de una estética en otra y que requieren del dominio formal y de las inflexiones, los cambios dinámicos, las distintas intensidades y las particularidades del sonido de cada estética –barroco, clasicismo, romanticismo- .

La precisión, la continuidad de frases claras y gráciles, al mismo tiempo formando parte de un todo, hacen a la gracia de un Haydn (para citar un ejemplo). Lo mismo Brahms, con los dulces pasajes de sonatas donde un instrumento se imbrica en la elaboración del elemento que le brinda el otro.

Si algo es evidente, es que en todos los casos se trata de obras de envergadura –como las Variaciones serias de Mendelssohn: que al mismo tiempo es inspirada y cerebral, así como un testimonio del amor por Bach de ese enorme compositor.  El trío de Beethoven es de una gran demanda en la amalgama que requiere en los intérpretes, en frases de gran musicalidad y desarrollos que combinan lo melódico con las inflexiones motívicas que la melodía requiere en una construcción tan grácil como rigurosa.

La somata “Waldstein”, opus 53 de Beethoven o el Carnaval opus 9 de Schumann, son en sí mundos sonoros, representativos de dos lenguajes muy propios y muy diferentes: en un caso el desarrollo en distintas capas de una célula temática –con sus perfectos crescendos y sus distintos volúmenes y en el otro de los permanentes cambios de intensidades, el predominio de la dinámica y de lo rítmico sobre lo melódico y el trabajo con determinados elementos motívicos que le dan unidad a una obra que no da respiro al intérprete. Las decisiones en lo que hace el tempo, a los acentos, hacen al efecto que la obra tiene. También esos pasajes extremadamente rápidos  

Muchos de estos intérpretes abordaron estas obras de memoria, lo que significa básicamente dos cosas: el grado en que las tienen interiorizadas y la seguridad en sí mismos que los lleva a dar –sin vacilaciones- semejante salto al vacío.

 

Una experiencia

Durante los seis días del campus comparten un lugar –privilegiado en su paz y belleza- donde no se hace nada más que música.

En todos los casos –músicos ya experimentados- y estudiantes predominan la claridad del objetivo que se proponen y la persistencia con la que lo persiguen.

Es esto lo que comparten con nosotros en la sesión final del concierto y al hacerlo nos brindan un testimonio de lo que es la música y la entrega a la música.

Renglón aparte merecen las servidoras, siempre presentes sin hacerse notar nunca y que hacen que cada cosa esté allí cuando es necesaria.

Como decía, el Campus lleva treinta y tres años de vigencia. El maestro Mora nos decía que es en sí una experiencia muy diferente a las que vive en otros países de Europa.

Tres horas y media de música nos dejan un mensaje: el de las obras, el del trabajo de quienes la hacen y el acto de afirmación de todo lo que ello significa.

 


                                                                                                        Eduardo Balestena





 Ilustración del Mtro. Walter Jesús Vilches Perez, participante del Campus y solista en el Concierto de Clausura.                  

                                                          Cred..: Eduardo Balestena