viernes, 6 de septiembre de 2019



¿POR QUE SIN ESCENA?

Teatro Colón, Temporada Lírica 2019. Opera: “L’Incoronazione di Poppea”: drama musical en un prólogo y tres actos, con música de Claudio Monteverdi y libreto de Giovanni Francesco Busenello. Intérpretes: Verónica Cangemi (Poppea), Raffaele Pé (Nerón), Luigi Di Donato (Séneca-Líctor-Tribuno 2), José María Lo Mónaco (Octavia-Virtud-Damisela),Filippo Mineccia (Otón-Familiar 1), Mariana Flores (Fortuna-Drusila),  Emilie Rose-Bry (Amor-Valet-Palas), Juan Sancho (Lucano-Liberto-Soldado 1-Consul-Familiar 2), Jose Lemos (Nodriza de Octavia-Arnalta), Matthieu Toulouse (Mercurio-Tribuno 2 -Familiar 3), Marco Angioloni (Cónsul  2 – Soldado 2). Ensamble Matheus. Dirección Musical: Jean-Christophe Spinosi. Teatro Colón, 04 de Setiembre de 2019 (Versión de Concierto).

NUESTRA OPINION: MUY BUENO

  Al recibir el programa general de la presente temporada en su presentación a la prensa especializada a fines del pasado año, me sorprendió la inclusión de éste título barroco con intérpretes y director musical de primerísimo orden solo en versión de concierto. Sea porque esas fueran las condiciones en que se contrató a los protagonistas o porque en términos presupuestarios solo podía hacerse de esta forma, lamenté muchísimo el hecho de que ésta “Incoronazione” se hiciese  bajo la forma antes mencionada, máxime cuando la versión anterior fue la inmensa de Rene Jacobs a la que los habitués del Colón ya la han elevado al “mito” o “versión de culto”. También el elenco sufrió mutaciones hasta último momento en la función que presencié, no solo respecto al anuncio oficial, sino que alcanzó a nombres anunciados en el programa de mano. Ya me llamó la atención en la presentación de temporada la ausencia entre las voces que se mencionaban de Verónica Cangemi, siendo que ésta fue la artífice de la primera venida al País de Jean-Christophe Spinosi, quien condujo éste título. Finalmente Cangemi cantó. Y las demás voces intervinientes en mayor o menor medida demostraron su solvencia, estando todas a la altura del compromiso.

  Las ambiciones del poder, los deseos amorosos, las intrigas, celos y pasiones, son genialmente expuestas por Giovanni Francesco  Busenello en un libreto sencillamente impresionante y extremadamente avanzado para su época. El poder del emperador Nerón, el repudio a su esposa Octavia y la consumación de su nuevo matrimonio con Poppea, hasta entonces amante de Otón, general del ejército, entre los años 62 a 58 antes de Crísto,  fueron temas disparadores para esta creación. Un refinadísimo Monteverdi (ya éste en la etapa final de su  vida), la musicalizó con detalles de instrumentación y de expresividad que colocan a este trabajo como una de las cumbres de la forma Barroca.

  En esta oportunidad se obtuvo el concurso del Ensemble Matheus, formación creada y dirigida por Jean-Christophe Spinosi (originalmente un cuarteto) en 1991. Es una agrupación cuyos instrumentistas emplean ejemplares a la usanza de época de acuerdo con el revisionismo histórico en boga en la actualidad. Logran un bello sonido, muy parejo y muy homogéneo, por lo que su presencia en el escenario del Colón fue muy bienvenida.

  En cuanto a las voces,  podemos decir que al igual que ocurriera en “Giulio Cesare” de Haendel, el Colón se dio el lujo de contar con un número importante de contratenores, buenas sopranos y mezzosopranos que ayudaron  a moldear y redondear a ésta presentación, desde la eficacia en los registros de Marco Angioloni, Juan Sancho y Matthieu Toulouse en los roles menores, pasando por el despliegue generoso en escena de José Lemos como Arnalta y la Nodriza de Octavia, dándole un fuerte tinte dramático a éste último rol. Una voz de muy buen tímbre y con generosa actuación fue la de Emilie Rose-Bry, tanto en el papel del Amor en el prólogo, como el Valet de Octavia  y la diosa Palas. Gratísima sorpresa la constituyó la actuación de la soprano argentina Mariana Flores en los roles de la Fortuna en el prólogo y Drusila en la acción, tiene desenvoltura escénica, proyecta muy bien y sabe decir. Otón fue encarnado por Filippo Mineccia, quien tuvo momentos de muy buen desempeño, pudiendo plasmar la naturaleza atormentada de su personaje. Y llegamos así a las que a mi entender fueron las cuatro voces principales de la noche. El Bajo Luigi de Donato que no tendrá tal vez graves profundos y penetrantes pero que sabe decir y actuar un rol como el de Séneca, con una escena de muerte estupenda. La Mezzosoprano José María Lo Monaco, a quien recuerdo de grabaciones que hemos difundido en la inolvidable etapa de mi paso por el “Opera Club”, dueña de una versatilidad increíble, bellísima voz y estupenda labor escénica. Una increíble composición de Octavia de estupenda carga dramática, una fresca emisión como la damisela y grata presencia en el prólogo encarnando a la Virtud. Raffaele Pe como Nerón, tuvo buen timbre, correcta presencia y momentos de buena actuación como Nerón. Verónica Cangemi ofreció una Poppea con muchísimo oficio, buena actuación y momentos de muy buen canto. El dúo final con Pe fue estupendamente expuesto. Cabe destacar que todos los cantantes ofrecieron un semi-montaje escénico en donde caminaron por el escenario y tuvieron actuación, al menos para compensar la falta de escenografía, no hacer algo rígido y estático y de esta forma predisponer mejor al público.

 Jean-Christophe Spinosi lleva al máximo extremo a la forma Barroca. Desde su trabajo de los tempi lentos llevados a una tensión abrumadora, pasando por la increíble resolución de los momentos de carga dramática en donde el ensamble instrumental nos pone en el centro de la acción y detalles de fraseo muy personales que aportaron una nueva visión de Monteverdi desde el revisionismo. Tuvo plena empatía con las voces y plasmó, de esta forma, una concertación interesantísima.

  Sería bueno poder lograr en algún momento al menos el regreso del Director. Y que la nueva propuesta sea completa en todo sentido como corresponde.
   

Donato Decina 

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