EL “KANTOR” Y SU MUSICA. GRATA CULMINACIÓN DEL FIN DE SEMANA
Teatro Empire, temporada 2026. Presentación del Ensamble Historicísta “Tempo Barroco”, Director y Violín Solista: Fabrizio Zanella. Solista Instrumental: Juan Revello (Oboe Barroco). Programa: Obras de Johann Sebastian Bach. 06 de Setiembre de 2026.
NUESTRA OPINION: MUY BUENO.
En estos momentos de severas estrecheces económicas, es de aplaudir las iniciativas de músicos que a través de la autogestión aúnan esfuerzos, consiguen un espacio de importancia para poderse presentar al público, preparan un programa comprometido, emplean instrumentos fabricados con características historicistas para aproximarse en el momento de la interpretación a un sonido lo más fielmente posible a la época del compositor y con ello, lograr que un público entusiasta se de cita en uno de los espacios alternativos más importantes en lo que a música se refiere un Domingo a las cuatro de la tarde. Eso es lo que ha logrado Fabrizio Zanella junto su ensamble “Tempo Barroco” para esta muy reciente presentación, íntegramente dedicada a Johann Sebastian Bach y que el público se retirara sumamente satisfecho luego de todo lo escuchado.
El inicio vino de la mano del concierto para Oboe, Violín Solista, cuerdas y continuo con el número de catálogo BWV 1060 en el que lució Juan Revello en oboe barroco con un sonido muy puro y transparente, secundado de manera muy precisa por el propio maestro Zanella y una formación instrumental sumamente afiatada atenta a cada indicación del Maestro.
A posteriori se escuchó una magnífica versión del Concierto Brademburgués número tres, catálogo BWV 1048 en donde se apreció empaste, sonido homogéneo y una entrega enjundiosa de todos los instrumentistas intervinientes.
Sin solución de continuidad se ofreció el primero de los conciertos Brademburgueses, el que lleva número de catálogo BWV 1046 e indicado para tres oboes, dos trompas, fagot, violín píccolo, cuerdas y continuo. Me detengo en este punto para elogiar la extraordinaria interpretación dada la calidad profesional de cada uno de los instrumentistas convocados. Disfrutar al maestro Zanella empleando el violín piccolo, en mi caso pocas veces apreciado, de la precisa guía de Pablo Pereira supliendo al propio Zanella en esa función. Ver a Pablo Saraví en la hilera de violas tanto como a Benjamín Baez en el sector de Violonchelos o a Hugo Asrin en Violone, reiterar la muy buena impresión dejada por Juán Revello en la línea de Oboes y rescatar ampliamente la participación de los trompístas Rodrigo Novoa y Laureanne Gebel (en el caso de ésta última es francesa radicada actualmente en Bahía Blanca) en donde pese a todos los temas de afinación obtuvieron gratísimo sonido de sus respectivos instrumentos.
Ya en el final y con la pertinente aclaración del Maestro Zanella en el sentido de que se trataba de una reelaboración del primer movimiento del tercer concierto Brademburgues se apreció una magnífica versión del la “Sinfonía” (Obertura) de la cantata número 174, verdadero “fin de Fiesta” para un apasionante recorrido que nos hizo dejar en la puerta de la sala todo recuerdo de lo difícil del mundo exterior.
Donato Decina