Esta magnífica toma de Eduardo Balestena muestra en acción a la dupla protagónica: Aristo Sham-Srba Dinic
Concierto de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires
.Orquesta Filarmónica de Buenos Aires
.Director: maestro: Srbaa Dinic
.Solista: Aristo Sham, piano
.Teatro Colón, Buenos Aires, 29 de agosto, hora 20.
Bajo la el título Dos miradas de Rusia la Orquesta Filarmónica de
Buenos se presentó en el Teatro Colón, dirigida por el maestro serbio Srba
Dinic.
La Sinfonía nro. 15, en la mayor, opus 141 de Dmitri Shostakovich
(1906-1975) fue interpretada en la primera parte del programa.
Obra enigmática y musicalmente compleja en su formulación musical, el
primer movimiento, Allegreto, comienza con un solo de piccolo a partir del cual
comienza un desarrollo temático de elementos incisivos, diferentes entre sí, en
las distintas secciones, en esa atmósfera circense tan propia del autor. La
intervención de las distintas secciones construye un volumen sonoro
sumamente expansivo, en el cual la cita de Guillermo Tell, de Rossini, en
distintos registros aparece como un material recurrente y a la vez contrastante,
como el motivo inicial.
El Adagio – Largo – Adagio – largo respeta el esquema tonal habitual,
ya que está en modo menor, comienza con un solo de cello y sigue como un
coral en los metales. El pasaje de las cuerdas apenas comienza la segunda
intervención del cello recuerda al adagio de la quinta sinfonía del autor. Es una
de las pocas concesiones a la belleza melódica –seca y con acordes
disonantes- que hay. Es de una belleza despojada y engmática, que sugiere
una marcha fúnebre. La pregunta que nos formulamos es la misma que con la
Eroica, ¿A quién está destinada la marcha fúnebre? ¿Quién es el héroe?
Podemos pensar que está dedicaba a la vida y a la sinfonía como género
musical. El movimiento es rico la alternancia tímbrica y dinámica –del piano al
forte en un mosaico de timbres-.
El cuarto movimiento, Adagio-Allegretto-Adagio-Allegretto en la mayor
comienza con una cita de Amanecer y Viaje de Sigfrido por el Rhin, de Wagner
a la que sucederán otra, una de ellas será el comienzo del preludio de Tristán e
Isolda, con lo que ello musicalmente implica: pasar de un lenguaje cromático a
un esquema tonal diferente y también a un esquema rítmico ternario y a otra
índole de fraseo. La sensación es que al mismo tiempo que son evocadas
diferentes obras y sus significados, no hay un camino claro a seguir: o se trata
de una exploración (¿a dónde lleva esta idea?) o del ocaso de la forma
sinfónica. Sea como fuere, se trata de una obra de grandes demandas,
compleja rítmica, dinámicamente y en sus muy diversos registros.
En la segunda parte, fue interpretado el Concierto nro. 3, para piano y
orquesta en re menor, opus 30, de Sergei Rachmaninov (1873-1943)
actuando como solista Aristo Sham.
En comentarios anteriores de esta obra comencé señalando que “Se
trata una de las obras más extensas, virtuosas y técnicamente difíciles para
piano y orquesta”. Solamente puede ser interpretado por un gran pianista, dada
la complejidad de la obra, no solamente en sus aspectos dinámicos, en los
breves fragmentos melódicos, que surgen a partir del sencillo material del
comienzo y el diálogo con la orquesta.
Además de esas señas de identidad es necesario subrayar su
permanente transformación motívica, con modulaciones que nos permiten
asistir a un material que se expande permanentemente y que siempre nos
parece distinto. La variación es un aspecto esencial: elementos tomados de
diferentes partes del motivo inicial son expandidos convirtiéndose a su vez en
otros. No resulta sencillo reconocer las distintas partes de la forma sonata
ampliada del primer movimiento, por ejemplo, debido al permanente cambio.
El tema del intermezzo-adagio, es un desprendimiento del motivo inicial
y en a presentación del segundo tema se produce un cambio a la tónica. El
tema con variaciones concebido en una forma ABACA y no es para nada un
movimiento lento. Rachmaninov utiliza aquí técnicas que llevaría a la Rapsodia
sobre un tema de Paganini (1934): el tema expuesto en forma más rápida y
compacta, con el agregado de notas; el desarrollo de episodios tomando un
intervalo de una parte; la aparición de notas que subrayan partes del tema y
omiten otras y el enriquecimiento por la orquesta, que lo toma y expande,
también de diversas maneras, todo ello a lo largo de un extenso y cambiante
desarrollo que conduce y se resuelve, casi sin solución de continuidad.
En el Finale: alla breve, de gran fuerza, es una forma sonata modificada
que recapitula sobre el tema del primer movimiento y utiliza, para marcar sus
distintas secciones, un estribillo que aparece dos veces, una luego de la
introducción y la segunda previa al final, contrasta con el resto del material y es
a la vez una suerte de pausa con un llamado de atención a lo que vendrá, que
es un desarrollo ulterior sobre el primer tema. El concierto es rapsódico, libre
en su forma y a la vez riguroso en el tratamiento del material.
Aristo Sham es un pianista ampliamente galardonado y de mucha
experiencia con distintos organismos orquestales. Ha estudiado en Harvard su
maestría en el Conservatorio de New England; en su repertorio se encuentra el
registro completo de las