martes, 30 de julio de 2019


EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD

Teatro Colón, Temporada 2019, Función Extraordinaria. Concierto Sinfónico: Presentación de la Orquesta Filarmónica de Israel, Director: Zubin Mehta, Solistas: Christopher Bowman (Oboe), Daniel Mazaki (Fagot), David Radzinski (Violin), Emmanuele Silvestri (Violonchelo). Programa: Obras de Haydn y Mahler. 29 de Julio de 2019.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

  Para quienes como en mi caso tuvimos la fortuna de seguir la trayectoria de Zubin Mehta desde hace mas de 40 años, no podemos dejar de señalar la admiración que provoca el hecho de que a pesar de las dificultades físicas que tiene (fundamentalmente motrices), su empeño es tal que al subir al podio y sentarse en la silla elevada que allí se le colocó, se transforma y comienza a dirigir para que fluyan extraordinarias sonoridades. Al igual que su inolvidable colega y amigo Claudio Abbado, la música opera como un estímulo y un bálsamo en Mehta.  Y como sucede desde sus tres últimas visitas, ya no será el despliegue enérgico de antaño sinó que ahora se han abierto paso los gestos claros y precisos, las sonoridades irán apareciendo y las sutilezas harán de las suyas, para que cada sector de la Filarmónica de Israel pueda ser distinguido con pasmosa transparencia.

  Una grata sorpresa para este programa que hoy nos ocupa la constituyó la elección de la Sinfonía Concertante Op. 84, Hob I:105 en Si bemol mayor, para Fagot, Oboe, Violín y Violonchelo de Franz Joseph Haydn. Sabido es que desde siempre, el gran conductor Indio elige obras del período clasicista como parte central de sus conciertos. Cada visita a lo largo de tantos años nos ha ido mostrando el gran crecimiento interpretativo en este género. No puedo menos que recordar su gran interpretación de la Sinfonía Nº 40 Kv. 550 de Mozart, la misma noche en que de fondo descolló en la interpretación de la Quinta Sinfonía de Mahler, con esta misma Orquesta de Hoy. Allí fueron el señorío, el gesto distinguido y los exactos “tempi”. Aquí fueron la intimidad, la expresión reconcentrada y la precisión interpretativa, cualidades para secundar a un sólido cuarteto solista integrado por instrumentistas de la propia agrupación del Estado Hebreo. Fueron ellos: El Holandés Christopher Bowman en Oboe, dueño de un refinadísimo sonido. Daniel Mazaki en Fagot, con total dominio de su instrumento,. El Estadounidense David Radzynski en Violín, quien extrajo un sonido puro y delicado , muy apropiado para esta Obra  y el Italiano Emmanuele Silvestri en Violonchelo, con gran solvencia interpretativa. Los cuatro mantuvieron un ida y vuela permanente con la Orquesta y Mehta logró un perfecto empaste en la Concertación.

  La segunda parte nos trajo una nueva versión de la Sinfonía Nº 1 en Re mayor  “El Titán” de Gustav Mahler , verdadero “Capolavoro” del querido Maestro. Es increíble ver la evolución interpretativa que hay en Mehta frente a cada versión ofrecida en la Argentina. Claro, hay una friolera de 51 años ininterrumpidos de mutuo vínculo con la agrupación y han pasado infinidad de músicos por sus atriles, y frente a esto Mehta ha logrado perfeccionar al conjunto en paralelo con su crecimiento como interprete. Y entonces nos encontramos con un “Titan” que no es exultante, no es brillante, pero es sutil, transparente, preciso. Con un envidiable refinamiento. Con la inclusión de “Blumine”, movimiento que Mahler descartara, Benjamin Britten rescatara como pieza independiente de Concierto, Franz Paul Decker estrenándolo de la misma manera entre Nosotros, el mismo Mehta con la Filarmónica de Munich haciéndolo ya dentro de la Sinfonía, Diemecke haciéndolo de igual forma, para llegar a la mejor versión aquí, con un discurso interpretativo increíble y dándole al fragmento un sentido y una coherencia con el resto de la  sinfonía que dudo que vuelva a repetirse una versión al menos similar. Y el final nos mostró el “brillo Mehta” con un justo remate y con una distinción de sectores de instrumentos verdaderamente estremecedora.

  No quiso dejar de brindar un “Bis” y los de Mehta no son trillados. Fue una “Polka” de Josef Hellmsberger, Compositor, Director de Orquesta y Director del Conservatorio de Viena en tiempos en que Mahler era estudiante allí y Anton Bruckner titular de Cátedra. Chispeante y Vital. La voluntad de Mehta todo lo puede.

Donato Decina

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