martes, 17 de julio de 2018


CORRECTAMENTE VERTIDA, DESPUES DE TANTO TIEMPO

Orquesta Sinfónica Nacional junto al Coro Polifónico Nacional y al Coro Nacional de Jóvenes, Director: Carlos Vieu. Dirección del Coro Polifónico Nacional: Darío Marchese. Dirección del Coro Nacional de Jóvenes: Pablo Banchi. Solistas: Daniela Tabernig (Soprano), María Luísa Merino Ronda (Mezzosoprano), Ricardo Gonzalez Dorrego (Tenor), Hernán Iturralde (Bajo-Barítono), Xavier Inchausti (Violín). Programa: Ludwig Van Beethoven: “Missa Solemnis”, en Re mayor, op. 123. CCK-Sala Sinfónica, 06 de Julio de 2018.

NUESTRA OPINION: BUENO.

   Este concierto fue dedicado tanto por el Director y mucho mas aún por los integrantes de la Orquesta al inolvidable Leo Viola, por tantos años solista de Violonchelo de la Sinfónica, integrando junto a Eduardo Vasallo  una dupla solista de incalculable calidad y que le dio a la agrupación lo mejor de sí a lo largo de su dilatada trayectoria. Gran docente (formador entre otros de Sol Gabetta), interprete solista, integrante del grupo “Encuentros” durante muchísimos años, titular de la cátedra del Conservatorio “Manuel de Falla”, será muy recordado por siempre y me sumo al homenaje a su memoria.

  Como festejo por los cincuenta años del primer concierto público del Coro Polifónico Nacional, se programó la “Missa Solemnis” de Ludwig Van Beethoven. Bienvenida su inclusión. Una obra que no debe estar ausente mucho tiempo de los atriles de cualquier Orquesta que se precie de ser buena. Se convocó para esta ocasión a Carlos Vieu, no solo un gran Director y Concertador, sino que también fue requerido en innumerables ocasiones como Director Coral, invitado como tal a Dirigir al Polifónico en Diversas oportunidades y en distintos escenarios. Un “Hermano Menor” como lo es el Coro Nacional de Jovenes , preparado en esta oportunidad por su Sub-Director Pablo Banchi , mas cuatro reconocidos solistas: Daniela Tabernig, Maria Luísa Merino Ronda, Ricardo Gonzalez Dorrego (Estos dos últimos, miembros también del Polifónico) y Hernan Iturralde. Y el Coro Polifónico, preparado en esta ocasión por un “Histórico” como su Sub-Director, Darío Marchese.

  La versión ofrecida tuvo momentos de gran intensidad, alta expresividad y respuestas notables de la gran masa coral dispuesta en el sector reservado a los coros en la sala, al que debió adosársele ambos laterales del mismo para permitir ahí la presencia del Nacional de Jóvenes. Los solistas respondieron en un nivel adecuado, destacándose entre Ellos Ricardo González Dorrego, un verdadero especialista en este repertorio. La Obra, como es sabido,  es casi coetánea con la Novena Sinfonía a punto tal que en su primera interpretación en Viena, fue vertida en forma parcial como previa del estreno en esa misma velada de la Novena. Pasajes complejos, con mucha fuerza expresiva, participación de un Organo integrado al conjunto Orquestal, tiene tanto en el “Gloria” como en el “Credo” los mayores momentos emotivos y un pasaje reservado al Violín solista, aquí expuesto por Xavier incháusti de manera sobresaliente. Vieu mantuvo en todo momento el control de todas las fuerzas dispuestas, algún pequeño desacople entre Orquesta y coreutas no empaña en modo alguno el resultado final, aunque en el balance me cabe preguntar si habrán sido suficientes los ensayos previos. Tal vez con algunos mas, el resultado hubiese sido aun mas satisfactorio.

Donato Decina

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