miércoles, 2 de septiembre de 2026

 



Las Cuerdas de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional "Libertador General San Martín" en plena faena captadas en esta imagen por el Autor del presente comentario.



Concierto de la Orquesta Juvenil Nacional Libertador General San

Martín

.Orquesta Juvenil Nacional Libertador General San Martín

.Director: maestro Pablo Boggiano

.Solista: Ayako Tanaka, soprano

.Coro Nacional de Música Argentina

.Director: Maestro Emiliano Linares

.Palacio Libertad, Auditorio Nacional, 30 de agosto, hora 19.

Bajo la dirección del maestro Pablo Boggiano La Orquesta Juvenil

Nacional General San Martín llevó a cabo un extenso y demandante programa

en el Auditorio Nacional.

La primera obra de la presentación fue el poema sinfónico Preludio a la

Siesta de un Fauno, de Claude Debussy (1860-1918), obra de gran

refinamiento tímbrico y armónico; se la toma como el equivalente francés de

Preludio de Tristán e Isolda por la influencia del Acorde de Tristán en la

concepción estilística de Debussy. Su carácter de obra revolucionaria es un

indicador, por sí mismo, de las dificultades de la interpretación, que residen

además de la pureza, inflexiones y evanescencia de los timbres, en la

continuidad de un fraseo que en algunos lugares tiene una resolución definida y

que en otros en la falta de tal resolución. La coda final, una cadencia conclusiva

en mi mayor, es un ejemplo de las referidas demandas.

La soprano Ayako Tanaka abordó, de Aleksandr Alyabyev (1787-1851)

Le Rossignol; y de Ambroise Thomas (1811-1896) Je suis Titania.

A renglón seguido, miembros de los bronces de la orquesta ofrecieron la

Fanfarria de La Peri, de Paul Dukas (1865-1935)

La primera parte concluyó con Les Oiseaux dans la charmille, de Los

Cuentos de Hoffman, de Jaques Offenbach (1819-1880) por Ayako Tanaka,

la famosa aria en la que la muñeca Olympia se detiene cuando se le acaba la

cuerda, para soprano de coloratura. En este sentido, la solista tuvo una

performance actoral muy lograda, así como los bellos pasajes de la pieza, con

una voz sutil, elegante y de excelencia tímbrica.

La segunda parte fue iniciada con De otros cielos, otros mares, para

orquesta y coro, de Esteban Benzecry (1970)

Concebida para un gran orgánico orquestal, discurre en una sucesión de

atmósferas sonoras con intensidades variables tanto en el coro como en las

secciones instrumentales, en algo que parece una eterna pregunta sin

respuesta, sin un desarrollo melódico, en lo que aparece como un

distanciamiento del lenguaje tonal en favor de la exploración de otras

posibilidades sonoras. Conviven así, en las diferentes secciones, elementos

con una existencia virtualmente autónoma.

No hay referencias melódicas que sirvan para armar el conjunto, no hay

motivos ni temas a seguir, sino diferentes climas, lo cual es indicativo de las

dificultades para la interpretación.

El coro, con pasajes extensos, evanescentes por momentos y marcados

por otros momentos, forma parte de un todo orquestal.


Es difícil en una simple audición encontrar referencias en cuanto a

rítmica y a las escalas o modos de los cuales se vale. Si podemos decir que los

climas que crea son cambiantes, siempre misteriosos y que hay un muy eficaz

manejo de la orquesta.

El Mar, tres bocetos sinfónicos para orquesta, de Claude Debussy

cerró el extenso programa. Los movimientos, que el autor llama bocetos, son

claramente descriptivos, desde: Desde el amanecer hasta el mediodía en el

mar; Juegos de olas y Diálogo del viento y el mar.

Más que en un desarrollo melódico extenso, los motivos se suceden

como frases que discurren en el tejido orquestal llevando a cautivantes

atmósferas sonoras. Demanda una enorme precisión en el fraseo, el pasaje de

elementos de la frase de un instrumento a otro y la unidad del clima del cual

cada instrumento forma parte.

El grado de dificultad y complejidad de cada obra fue muy diferente en

una orquesta que sonó en todo momento como una totalidad. Asimismo, la

obra de Benzecry fue de grandes demandas para el coro.

El resultado habla del nivel y de la preparación de la orquesta para tan

particular programa así como del trabajo de preparación y dirección del

maestro Boggiano, con obras que requieren, cada una, un armado muy

específico.


Eduardo Balestena


  

No hay comentarios:

Publicar un comentario