viernes, 11 de septiembre de 2026

 




SIN ESCENA NO ES LO MISMO



Teatro Colón, temporada 2026. Opera: “Manón Lescaut”, tragedia lírica en cuatro actos basada en “La Historia del Caballero Des Grieux y Manon Lescaut” del Abate Prévost. Música: Giacomo Puccini, Libreto de diversos autores (Ofrecida en versión de concierto). Principales Intérpretes: Chiara Issoton (Manón Lescaut), Francesco Pío Galasso (Renato Des Grieux), Junhyeok Félix Park (Lescaut), Ricardo Seguel (Geronte di Ravoir), Andrés Cofré (Edmondo), Lidice Robinson (Músico), Ramiro Pérez (Maestro de Baile), Juán Barrile (Posadero), Gastón Oliveira Weckesser (Un Farolero), Claudio Rotella (Oficial), Carlos Esquivel (Comandante de Marina), Coro Estable del Teatro Colón, Director: Miguel Martínez. Orquesta Estable del Teatro Colón, Director y Concertador: Henrik Nánasí. Palacio Libertad, Auditorio Nacional, 10 de Setiembre de 2026.



NUESTRA OPINION: MUY BUENO


  Necesitaba la sala del Colón y otro marco. La insólita decisión de las autoridades del Teatro de mudar al Auditorio Nacional del Palacio Libertad esta versión de “Manon Lescaut” de Puccini en versión de concierto para dar prioridad al estreno mundial del ballet “Principio de Extasis” con música de Gustavo Santaolalla y coreografía de Goyo Montero y, además de ello, entre las funciones del mencionado ballet, albergar al “Mundial de Tango”, es no tener en cuenta que la ópera es la razón de ser de la casa. Sea por las cuestiones que fueren, lo cierto es que el Auditorio Nacional no rebalsó de público. Es evidente que para muchos ópera es sinónimo de “Colón” y en casi cuarenta años a esta parte ocurre siempre lo mismo. El Colón anuncia espectáculos líricos en otros ámbitos y quedan lugares sin vender.


  Pués bien, luego de 22 años “Manon Lescaut” fue nuevamente programada por la sala de la calle Libertad en las condiciones señaladas líneas arriba. Tras las declaraciones efectuadas por la pareja protagónica en Ntro programa de “Streaming”, creció mi interés por escucharlos.  Afortunadamente, no defraudaron.


  Antes de continuar el análisis, y a la luz del movimiento que efectuaron los solistas vocales en el escenario, es evidente que al menos debió efectuarse un semi montaje. Se notó muchísimo en los momentos de mayor dramatismo en los actos tercero y cuarto en que guiados por la intuición los protagonistas desarrollaron movimientos escénicos dada la intensidad de la música y así canalizar esos instantes. Otro tanto cabe señalar para la iluminación del escenario, en donde no me cabe duda que estuvo a cargo del equipo del Auditorio Nacional subiendo y bajando las luces como lo hacen en los conciertos de los Elencos Estables, muchas veces en momentos inoportunos. El Colón debió enviar a su personal de luminotecnia que si sabe como se hacen estas cosas. 


  Entremos ahora de lleno en la función del Jueves 10 de Setiembre, que es la que presenciamos junto a Graciela Morgenstern y  Roberto Falcone de quienes tendrán también en este blog sus opiniones. La concertación estuvo a cargo de Henrik Námasí, conductor húngaro de interesantes antecedentes como el de haber sido Director Musical General de la Komische Oper de Berlín entre 2012 y 2017. Es un conductor por momentos visceral, con marcaciones en los ataques un tanto “eléctricas”, por lo que en algunos momentos el fraseo culmina de manera “seca”, privandose y privándonos de pasajes que podrían culminar de manera más elegante dejando “fluir” en mejor modo la música. La acústica del Auditorio Nacional no ayudó  a percibir las voces solistas en los pasajes de bravura, en donde los intérpretes debieron esforzarse al máximo por no ser devorados por las masas Coral y Orquestal. Con todo fue positivo su versión del célebre “Intermezzo” entre los actos segundo y tercero con lucimientos de Stamir Todorov (Violonchelo), Gabriel Falconi (Viola) el Concertino Freddy Varela Montero, y a lo largo de toda la obra la sobresaliente actuación de Jorge de la Vega en flauta. A propósito, seguramente revistando como “refuerzos”, pude distinguir a profesores ya retirados de la Estable junto a sus antiguos compañeros. Bienvenidos nuevamente,



  Brillante actuación le cupo una vez más al Coro Estable. Sólidamente preparado por Miguel Martínez descolló en el concertante del tercer acto. Desde sus entrañas actuaron Juán Barrile (Posadero), Lidice Robinson (Músico),Ramiro Pérez (Maestro de Baile), Gastón Oliveira Weckesser (Un Farolero), Claudio Rotella (Oficial) Y Carlos Esquivel (Capitán de la Marina) siendo el propio Maestro Martínez quién hizo saludar a dichos cantantes de manera individual como “destaque” para que sean debidamente aplaudidos por el público. ¿No debieron haber actuado al menos desde el borde del escenario y no tan fríamente desde el espacio del coro de la bandeja superior al mismo?.


  Pasando ya al análisis de las voces principales fue muy interesante el aporte de Andrés Cofré como Edmondo el estudiante amigo y confidente de Des Grieux mostrando soltura e interesante registro. Ricardo Seguel compuso un estupendo Geronte di Ravoir. Voz sólida, de características cavernosas, dicción impecable y estupendo fraseo. Vaya si merecía estar en una puesta completa. En cuanto a Junhyeok Félix Park, cuenta con una interesante voz  y no le vendría nada mal ajustar matices para lograr una expresividad aún mayor que la que se le percibió desde el escenario. Actoralmente exhibió todo el cinismo del canallesco e inescrupuloso hermano de la protagonista. 



        Finalmente la pareja protagónica. Francesco Pio Galasso fue convenciendo con el correr de la función. Durante los dos primeros actos tuvo un gran caudal agudo el que sin embargo al tratarse de las notas graves bajaba a un registro baritonal. Pero al entrar de lleno en el drama del tercer acto no hubo fisuras y hasta actoralmente convenció con su entrega en el “Guardate!. Pazzo io son”. Un pequeño detalle como quitarse el moño del frac y quedar así para el resto de la obra graficó el tránsito desde el dejar Francia y caer ruinosamente en Louisiana.  Desató la primera ovación sostenida. Podemos decir que el “rugido” del Colón se trasladó al Auditorio Nacional.


  La gran triunfadora de la noche fue Chiara Issoton como la protagonista. Podrá decirse que su registro no es lírico en el primer acto, pero desde el segundo en adelante se adueñó de la escena y su paso fue arrollador comenzando “In Quelle Trine Morbide” hasta arribar a “Sola, Perduta, Abbandonata”. Junto a Galasso desplegaron el magnífico dúo de amor del segundo acto y expresó de modo estupendo las frases finales.


  De esta manera transcurrió “Manon Lescaut”. Debió haberse ofrecido escenificada en el Colón. Sus protagonistas harto lo merecían.


Donato Decina 


  



   La Ilustración fotográfica corresponde a una estupenda toma del día del estreno de Juanjo Bruzza para Prensa Teatro Colón.

  


   

  


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