lunes, 11 de octubre de 2021

 

“Il Mondo dell’Operetta Italiana”

 

COMENTARIOS

EDUARDO CASULLO

 

MIEMBRO DE ACMA

 

La Quinta de Apolo

Asociación civil para la promoción de la Zarzuela y la Opereta

 

 

“Il Mondo dell’Operetta Italiana”

Con pasajes de:

 

I Paesi dei Campanelli (Carlo Lombardo/ Virgilio Ranzato)

La Duchesa del Bal Tabarin (Leo Bard)

La Danza Delle Libellule (Franz Lehar/ Carlo Lombardo)

I Milioni D’Arlecchino (Riccardo Drigo)

Cin- Ci- Lá (Carlo Lombardo Virgilio Ranzato)

Scugnizza (Mario Pasquale Costa/Carlo Lombardo)

Madama di Tebe (Carlo Lombardo)

L’Acqua Cheta (Giuseppe Pietri/Augusto Novelli)

 

Con la actuación de las sopranos

Verónica Díaz Benavente, Paula Mena, Adriana Poch

 Los tenores

Lautaro Damonte, Pablo López Reggiani

 Los barítonos

Franco Gómez Acuña, Esteban Salvador Gómez

Asistencia técnica:

Roxana Deviggiano, Natalia Rosselot, Alberto Sposetti

Maquillaje y caracterización:

Mirta Dora Festa

Iluminación y ambientación escénica:

Zacarías Gianni

Piano:

Maximiliano Menin Cela

Piano y Dirección musical:

Cecilia Prieto

Asistencia de dirección:

Adriana Poch

Puesta en escena y comentarios:

Carlos Iaquinta

 

Sábado 9 de octubre 20:00 hs – Teatro IFT – Boulogne Sur Mer 549 CABA

 

Antes de entrar en detalles, creo importante, vale la pena destacar el tremendo esfuerzo que la Asociación Civil La quinta de Apolo viene realizando una labor estupenda en os de la recuperación de la zarzuela y la opereta.

Si bien su trabajo principal se lleva a cabo en La Plata y en Citi Bell, la intención de desembarcar cn CABA es sin duda un gran esfuerzo.

Esto lo vimos tanto en el programa de Una Noche en la zarzuela como en este concierto de ayer, ambas presentaciones en el teatro IFT

También es importante destacar que la música italiana, sea la opera o existe muchos ejemplos de los vínculos entre la ópera y la opereta italiana con la zarzuela española. Tal vez uno de los más significativos es El Loco y Valiente  en un ejemplo concreto de recepción de lavado y  ópera italiana en España durante el siglo XVIII, el dramma giocoso per música Il pazzo glorioso (Venecia, 1753), del compositor italiano Gioacchino Cocchi, convertido en la zarzuela El loco vano y valiente, estrenada en el Teatro del Príncipe el 31 de marzo de 1771. Este tipo de procesos fue práctica habitual durante el siglo XVIII, práctica de la que la zarzuela El loco vano y valiente constituye un caso interesante, pues en su adaptación se introdujeron varias arias y cavatinas nuevas de Antonio Rodríguez de Hita, Antonio Rosales y Juan Marcolini.

 

Otro de los rasgos que las unen es la simpleza de la textura musical, donde difícilmente encontremos modulaciones a tonalidades lejanas, porque, más que nada, están basadas en la búsqueda de melodías agradables y bonitas acordes con el sentido lúdico de las mismas.

 

 

 

En este último concierto  se presentaron hermosas obras poco conocidas que tienen un gran valor musical y que son sumamente representativas de  la opereta italiana.

Este concierto se presentó semi escenificado y con vestuario, agregando proyecciones que contribuyeron con el clima de cada momento

Muy válido e importante los comentarios de Carlos Iaquinta, quien antes de cada  escena, explico con claridad las situaciones de cada una.  Los cantantes utilizaron vestuario adecuado a cada parte y jugaron escénicamente las acciones. Mes.

El acompañamiento al piano y la dirección musical de Cecilia Prieto fue excelente tanto por la limpieza como  por la claridad del sonido logrado.

En este tipo de obras, para los cantantes, lo más importante es lograr una línea de canto acorde con lo pedido por  los compositores. No es necesario mostrar la potencia de las voces. Más importante es el equilibrio a lo largo de la partitura.

Desde esta perspectiva no todos los cantantes mostraron ese equilibrio, pudiendo notarse en la cuerda baritonal muchas notas crecidas en los agudos, cosa muy natural, por cierto, en algún afán de mostrar una impedancia notable.

En definitiva, una velada que vale la pena rescatar, sobre todo porque siempre que se presentan repertorios no conocidos es muy difícil atraer al público.

 

DE LA MANO DEL REFINAMIENTO Y DEL BUEN GUSTO

 

Teatro Colón, temporada 2021: Concierto a cargo de la Orquesta Estable: Director: Rodolfo Saglimbeni. Solista: Mariana Rewerski (Mezzosoprano). Programa: Obras de Elgar y Ravel. 10 de Octubre de 2021.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO

 

  Un programa muy bien armado y balanceado fue el que el Teatro Colón confió a su Orquesta Estable para esta serie de conciertos del mes de Octubre. En esta oportunidad, la Dirección fue asumida por el muy buen Maestro Venezolano Rodolfo Saglimbeni (TItular de las Sinfónicas Nacional de Chile y de la Universidad Nacional de Cuyo), quien debía venir para ello en el pasado mes de Agosto, pero al hallarse en esos momentos en la hermana nación trasandina y dadas las restricciones y medidas que Ntro. Gobierno Nacional mantenÍa en vigencia en ese tiempo por el tema Covid-19, no pudo hacerlo en ese momento y por fin ahora pudo concretarse su visita.  Debo decir que la elección no pudo ser más acertada. Su forma de preparar y concertar las obras, su buen gusto, expresividad, gestualidad y comunicación con Orquesta y Solista, hicieron de esta presentación un hito en sí misma.

 

  Ya desde el comienzo, Saglimbeni guió con mucha precisión al conjunto en tres canciones de Edward Elgar orquestadas para cuerdas, de las cuales la última de las ofrecidas “Salut d’amour” de 1888, dedicada al mejor estilo Wagner como presente musical a quien sería su esposa, es la más conocida. Previamente se interpretaron las que conforman el op. 15 de su producción “Chanson d’matin” y “Chanson d’nuit” éstas ya de 1897. En todas ellas se encuentran las dos características centrales del gran creador Inglés, su férrea adscripción a los cánones del post-romanticismo y, dentro de ello, el empleo de melodías de esencia típicamente inglesa. Ei Director extrajo todo lo mejor de la cuerda de la Estable (la expresión más acabada fue justamente “Salut d’amour”) y queda la puerta allí abierta para ver a este notable interprete (¿porque no?), en uno de los mayores trabajos de Elgar, la Sinfonía Nº 1, de la que entiendo puede ser uno de sus mejores traductores.

 

  Entrando de lleno a las obras de Maurice Ravel y con el concurso de la Mezzosoprano Mariana Rewerski, se ofreció una exquisita versión de “Tres Poemas de Stéphane Mallarmé”. Podría decirse respecto a la orquestacion que se emplea en esta obra (como muy bien lo explica Luciano  Marra de la Fuente en sus comentarios del programa) compuesta por cuarteto de cuerdas, dos clarinetes, dos flautas y piano, tiene su origen en Arnold Schönberg con su “Pierrot Lunnaire” (1912), lo continúa Igor Stravinsky para sus “Tres poesías líricas japonesas” y por la referencia que este último le hiciera a Ravel en 1914, se llega con la misma a esta obra del gran creador galo. Ravel escogió tres poemas: “Souphir” (dedicado a Stravinsky), “Placet futile” (dedicado a Florent Schmitt) y “Surgi de la croupe et du bond” (dedicado a Erik Satie). El texto de cada poema motiva a Ravel a plasmar en el pentagrama toda una serie de sonoridades, timbres, sutilezas y climas que verdaderamente atrapan  al oyente. El trabajo de verdadera orfebrería que Saglimbeni realizó junto a los músicos de la Estable, se inscribe entre los mejores que se haya escuchado en los últimos tiempos y si le agregamos las extraordinarias intervenciones de Mariana Rewerski, siempre seguras, con exquisito manejo de la voz, su reconocida dicción francesa y el apoyo que provee su gestualidad, damos cuenta así de la categoría de la versión ofrecida. También fue impecable la labor del flautista Jorge de la Vega con estupendas intervenciones solistas. Lamentablemente gran parte del clima logrado se vio opacado por un sector del público evidentemente novato, el que permanentemente aplaudió fuera de lugar y que debe llamarnos a la reflexión sobre qué debe hacerse para formarlo, educarlo  y que esté preparado para que disfrute por igual junto a los habitués de la experiencia del concierto en vivo. Ocurrió lo mismo durante gran parte de la versión posterior de “Mi Madre la Oca”, que como verán después también rayó en la excelencia. Las autoridades del Colón deberían tomar nota de esto que viene aconteciendo en los últimos diez años con cada vez mayor frecuencia y que ya comienza a molestar a una porción cada vez mayor del público fiel de la sala.

 

   Y lo ya anticipado. Pudo apreciarse la que tal vez haya sido la mejor interpretación de “Ma mère l‘oye” que se le haya escuchado a una Orquesta Argentina y esto habla de las virtudes que estamos reconociendo del Maestro Saglimbeni en el presente comentario. Fue el exacto traductor de Ravel para esta versión, que tuvo el aditamento de ser completa, ya que muchas veces (ignoro el porqué) muchos directores (alguno de ellos muy famoso) prescinden del preludio inicial en el que se anticipan (como en una obertura operística), muchas de las melodías que se escucharan durante los cinco números centrales y  que enlaza también con el tema de la apoteosis final. Puede decirse Ravel trabajó en esta obra tal como lo hizo en “Daphnis et Chloe”. Los climas logrados por Saglimbeni, su justeza en los tiempos empleados, una vez más la estupenda labor de los miembros de la Estable (si hubo algunas pequeñísimas imperfecciones, éstas en modo alguno empañan el espectacular resultado), por lo que el público asistente disfrutó  a pleno de todo el concierto,  de una Orquesta  afortunadamente recuperada a pleno, de una exquisita cantante y de un extraordinario Director a quien quisiéramos ver mucho más seguido por aquí.

 

Donato Decina

domingo, 10 de octubre de 2021

 

LA ALEGRIA DEL REENCUENTRO LARGAMENTE ESPERADO

 

Ciclo “Música e Historia en los Palacios”, Concierto de la Temporada 2021. Actuación del “Cuarteto de Amigos” (Haydee Seibert-Gustavo Mulé [Violines], Carla Regio  [Viola], Marina Arreseygor [Violonchelo]). Comentarios Históricos: Profesora Noemí Pilar Molinero. Programa: Obras de Mozart, Esnaola, Alcorta, Alberdi, Ginastera, Mendelsohn y Piazzolla. Museo de la Fundación Rómulo Raggio (Vicente López), 09 de Octubre de 2021.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

 

   Veintitrés meses pasaron desde el último concierto celebrado en el salón principal del Museo de la Fundación Rómulo Raggio de Vicente López, tanto como de la última actuación del “Cuarteto de Amigos”, responsable también del sostén musical del Ciclo “Música e Historia en los Palacios”. Ambos protagonistas (Cuarteto y Fundación) aunaron esfuerzos gracias al mecenazgo cultural y así el Museo Raggio abrió su sala nuevamente a la música recibiendo a uno de sus puntales de la programación  (El Cuarteto) y al ciclo que estos interpretes sostienen en donde son fundamentales las intervenciones de la Profesora Noemí Pilar Molinero como historiadora, en donde aprendimos mucho más de lo que ya sabíamos dado que su intervención abarcó desde la etapa del reparto de tierras de la época de la conquista por Juan de Garay, la presencia de integrantes de la Primera Junta de Gobierno Patrio en la zona y las decisiones de sus descendientes para donar parte de esas tierras al Estado y erigir la “Residencia Presidencial de Olivos”,  hasta nuestros días , la llegada al lugar de la Familia Raggio  y sus contribuciones a la Educación. Entre los sabrosos aportes históricos, la música como protagonísta y así, tras la cálida bienvenida que tributó la Sra. Alejandra de Raggio a los presentes,  el Cuarteto de Amigos ofreció una muy buena versión del Divertimento “Una Pequeña Música Nocturna” de Mozart, tres exquisitos momentos de danzas de salón compuestos por figuras históricas nacionales como Amancio Alcorta con “Los Abrazos”, Juan Pedro Esnaola con su “Minué en Fa Mayor” y una sentida interpretación de “Figarillo” de Juan Bautista Alberdi, autorretrato del padre de la Constitución Nacional que traza una melancólica imagen  de sí mismo. Seguir con una espectacular versión del último movimiento del “Cuarteto nº 1” de Alberto Ginastera, una apasionada interpretación del “Capriccio” de Félix Mendelsohn y culminar con dos magníficas versiones de “caballitos de batalla” del Cuarteto como “Oblivion” y “Fuga y Misterio”  de Astor Piazzolla, este último en un muy buen arreglo con enérgico final. Los integrantes del conjunto cumplieron todos faena de excepción, desde una Haydee Seibert inspiradísima, pasando por la acostumbrada solidez de Gustavo Mulé. Carla Regio cada vez más asentada como una extraordinaria interprete de Viola y Marina Arreseygor con muy buena técnica y precisas intervenciones. Entre  los cuatro entregaron una magnífica labor de conjunto la que se vio enriquecida por los aportes y presentaciones de la profesora Molinero  y devolviéndonos a los espectadores un espacio y un ciclo que nos trae a los mejores edificios de exquisita historia y a un muy buen conjunto, cada vez más afianzado que aporta la mejor música.

 

Donato Decina

sábado, 9 de octubre de 2021

 

LA CALIDAD SIEMPRE VIGENTE

 

Teatro Colón, temporada 2021. Concierto Extraordinario a cargo de la Camerata  Bariloche, Director-Concertino: Elías Gurevich. Solista: Andres Spiller (oboe). Programa: Obras de Schubert, Alsuyet, Grieg, Janacek, Plaza, Piazzolla y Bartok. 07 de Octubre de 2021.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO

 

Si hay un organismo musical argentino al que el público siempre acompañó y sostuvo, ese es, sin dudas, la Camerata Bariloche. Desde su creación misma, con la formación que fuese, guie quien guíe y hasta con su recordado conjunto de solistas, el público siempre estuvo a su lado. La razón es sencilla: calidad en todos los sentidos. Por repertorio, Integrantes, guías, artistas invitados, obras encargadas estrenadas de notables compositores. El inolvidable Horacio Carballal en oportunidad de la presentación en las recordadisimas “Veladas de Gala” del viejo Canal 9 (por ese entonces bajo intervención estatal) del conjunto de “Los Solistas”, sostenía que la Camerata Bariloche era Ntra. carta de presentación cultural ante el mundo. No se equivocaba. Y aquí en el Colón, en la que entiendo ha sido la primera función post restricciones de pandemia con aforo al 100 %, la Camerata realizó un extenso recorrido musical integrado por repertorio romántico, del folclore nacionalista europeo, latinoamericano y argentino, en donde se incluyó la primera audición nacional en vivo de una obra de Claudio Alsuyet.

 

  En esta oportunidad el conjunto se presentó con la guía desde la posición de Concertino de Elías Gurevich y debo recalcar que en todo momento el enfoque de las obras fue muy incisivo, con notables solos del propio Gurevich y homogeneidad absoluta de sonido, razones por las cuales el público siempre respondió con sostenidos aplausos llegando en ocasiones a justicieros vítores.

 

  El concierto dio comienzo con una transcripción para mayor conjunto de cuerdas de  “Quartettsatz”(movimiento para cuarteto de cuerdas) de Franz Schubert que lleva el D.703 en el catálogo de obras. Versión sin fisuras, sostenida a pleno por la Camerata que tuvo en un final pleno de energía el remate justo para esta muy buena versión.  Ya con la participación como solista del Mtro. Andrés Spiller (histórico miembro del conjunto), la Bariloche ofreció la primera audición en vivo en Ntro. País de “De noche finalmente Buenos Aires” de Claudio Alsuyet para Oboe y Orquesta de cuerdas, la que tuvo su estreno mundial a comienzos del corriente año en un concierto vía Streaming de la orquesta de la Illinois State Music University bajo la dirección de su titular el Mtro. Glenn Block  (por ese entonces la vacunación se hizo recién más intensiva en Estados Unidos. Illinois, junto con New York y California eran los únicos tres estados completamente cerrados a toda actividad no esencial) y cuya difusión local muchos de  Uds, queridos lectores recordarán, tuvo lugar en Ntro. programa Sabatino en On Radio a fines de Marzo pasado con el propio Mtro. Alsuyet en vivo en Ntros. estudios y el Mtro. Block participando vía enlace desde Florida (E.E.U.U.) en donde se hallaba pasando una temporada de descanso. Recordando palabras del propio Claudio Alsuyet en Ntro. estudio, la obra está inspirada en los sonidos que la noche entrega en esas zonas del Gran Buenos Aires (En este caso la Florida Bonaerense en la que el reside). Paso de trenes, sobrevuelo obligado de aviones que van rumbo a la aeroestación metropolitana  (y acaso también a distancias mayores), viento, hojas. Spiller desgranó desde su oboe una versión rica en matices, reforzada por los solos de Gurevich y el delicado sonido del conjunto, provocando la aceptación y los sostenidos aplausos del público, acentuados con la salida del compositor al escenario.

 La continuidad del concierto nos trajo una refinadísima versión de las “Dos melodías elegíacas” de Edward Grieg (“Corazón Herido” y “La Ultima Primavera”) , las que en manos de la Camerata resultaron una exaltación del buen gusto, para seguir luego con la “Suite para pequeña Orquesta de Cuerdas” de Leos Janacek en una versión por momentos electrizante y sumamente ajustada.

 

  Hubo un, a mi entender, inteligente cambio de orden de programa y fue ofrecer las dos fugas “latinoamericanas” en primer lugar y dejar para el final a Bela Bartok. Del venezolano Juan Bautista Plaza la Bariloche ofreció una muy buena versión de “Fuga Criolla” inspirada en las fugas Bachianas pero con indisimulable sabor local y en su centenario no podía faltar Astor Piazzolla (quién compuso para la Camerata la “Suite del Este”, estrenada por el compositor como solista y el conjunto en 1979 en el Auditorio de Belgrano, en el marco del ciclo “Los Interpretes” de Radio Rivadavia, con Rodlofo Arizaga y Virtu Maragno como programadores. Aun así todavía hay una compositora local, quien tuvo en Alberto Ginastera a un Maestro en común con Piazzolla, quién sostiene en un fórum nacional de internet que Astor solo compuso tangos). En este caso se escuchó una adaptación de “Fuga y Misterio”, tal vez el momento más celebre de la Opera “María de Buenos Aires”. Una vez más las delicadas filigranas del solo final en manos de Elías Gurevich fueron la perfecta síntesis del nivel de la versión. Y para el final, las brillantes “Danzas Folcklóricas Rumanas” en donde la Bariloche toda expuso el brillo y el color de esta magnífica obra, broche de oro para un ansiado reencuentro en vivo con el público. Ante el pedido insistente, el bis no se hizo rogar de la mano de un movimiento de Divertimento de Mozart, con el mismo nivel de excepción que en en todo el programa.

 

Donato Decina

domingo, 3 de octubre de 2021

 

Recital de zarzuela con ciertos altibajos en el Teatro IFT

 

NO TODO LO QUE RELUCE ES ORO

Martha CORA ELISEHT

 

            La zarzuela es uno de los géneros musicales más hermosos y populares que existen. Es la carta de presentación de España en el mundo entero y un género costumbrista por excelencia. Por lo tanto, se requiere no sólo una muy buena preparación vocal, sino también ciertos detalles en la postura y en el vestuario (sombreros, boinas, sombrillas, abanicos, una flor en el cabello o un mantón de Manila) que no sólo ayudan a engalanar tanto a la escena como a los cantantes, sino que también contribuyen a acentuar el acento y garbo español. Algunos de estos ingredientes no estuvieron debidamente contemplados en el recital ofrecido el pasado sábado 2 del corriente en el Teatro IFT, denominado “ESTAMPAS DE ZARZUELA” que contó con dirección general de Carlos Iaquinta y la participación de los siguientes cantantes: Marisú Pavón (soprano), Cecilia Díaz (mezzosoprano), Pablo Politzer (tenor) y Norberto Crespi (barítono). La dirección musical estuvo a cargo de Susana Frangi, quien actuó como pianista acompañante junto a Matías Fernández.

            Ante la consabida ausencia de programas de mano, Carlos Iaquinta actuó como presentador, anunciando a los cantantes y a los pianistas y haciendo una breve reseña de los fragmentos de las diferentes zarzuelas que compusieron este recital, matizando con algunos chascarrillos -al mejor estilo Marcos Mundstock- sobre el curriculum de los cantantes. Cecilia Díaz y Pablo Politzer abrieron el recital con el célebre dúo de Rafael y Dolores de LA DOLOROSA de José Serrano. Por momentos, el caudal de voz de la mezzosoprano eclipsó al tenor -quien tuvo que reemplazar en último momento a su colega Gustavo López Manzitti-, quien cantó muy bien su parte, pero apenas se lo escuchaba. No hay que olvidarse que es un tenor especializado en repertorio barroco y de oratorio y por lo tanto, puede que no tenga el caudal de voz necesaria para cantar zarzuela. No obstante, a medida que el recital fue progresando, su voz fue creciendo y se destacó en las romanzas de DOÑA FRANCISQUITA (“Por el humo se sabe dónde está el fuego”) y de LA TABERNERA DEL PUERTO (“No puede ser”). Lo mismo sucedió en el dúo de LUISA FERNANDA junto a Marisú Pavón (“Caballero del alto plumero”). La soprano demostró un nivel vocal e interpretativo muy parejo y preciso en todas sus intervenciones -tanto en calidad de solista como participando en dúos y el cuarteto de EL BARBERILLO DE LAVAPIES-. Y encaró arias de zarzuelas poco conocidas como Barcarola veneciana de EL CARRO DEL SOL de Serrano y la romanza de Rosa de EL CABO PRIMERO de Fernández Caballero. Junto a Cecilia Díaz fueron las más aplaudidas de la noche y las que tuvieron una actuación sumamente destacada. Por su parte, la mezzosoprano interpretó el famoso Tango de la Meregilda de LA GRAN VÍA de Chueca y Valverde, la romanza de Rosa de LOS CLAVELES de José Serrano y el dúo entre Vidal y Luisa Fernanda de la zarzuela homónima (“En mi tierra extremeña”) junto a Norberto Crespi. Todas y cada una de sus intervenciones estuvieron perfectas.

            Por su parte, Carlos Iaquinta se permitió una intervención en la consabida Canción del soldadito de LUISA FERNANDA, brindando una bellísima interpretación de la misma, acompañado al piano por Susana Frangi. No puede decirse lo mismo del barítono Norberto Crespi, ya que no tuvo una buena noche. Si bien posee una voz caudalosa, tuvo tendencia a calar y a no redondear las notas cuando la melodía lo requería en sus solos (“Por el amor de una mujer” de LUISA FERNANDA y “La Canción del Platero” de LA PARRANDA de Francisco Alonso). Estuvo algo mejor en los dúos junto a Cecilia Díaz y Marisú Pavón en LUISA FERNANDA y EL BARBERILLO DE LAVAPIES respectivamente y en el cuarteto final de esta última zarzuela, que cerró el recital. Fue en este último número donde los cantantes recién utilizaron los elementos mencionados al principio de esta nota y donde – finalmente- surgió el acerbo español.

            Merece una mención aparte la excelente dirección musical de la Maestra Susana Frangi, quien también se lució como pianista acompañante. Y Matías Fernández resultó una auténtica revelación como músico y pianista acompañante. Es muy joven y se perfila como un músico con un futuro muy promisorio.

            En general, se gozó de un buen espectáculo, pero que presentó numerosos altibajos desde el pinto de vista vocal y actoral. Hubiera sido bueno haber incluido dúos y romanzas de las zarzuelas más populares (LA VERBENA DE LA PALOMA, LA DEL SOTO DEL PARRAL, LA ROSA DEL AZAFRÁN o LA REVOLTOSA, entre otros tantos títulos) para apreciar el acerbo y el garbo español que -en este caso- brillaron por su ausencia.

sábado, 2 de octubre de 2021

 

HISTORIAS PARALELAS, PUNTOS DE ENCUENTRO FORZADOS

 

Teatro Colón, temporada 2021: “Theodora”, Oratorio con libro de Thomas Morell y música de Georg Friederich Häendel, basado en una obra homónima de Robert Boyle estrenada en 1750. (Versión escenificada para Actriz, Solistas y Orquesta). Intérpretes: Mercedes Morán (Actriz), Yun Jung Choi (Theodora),  Martín Oro (Didymus), Santiago Martínez (Septymus), Víctor Torres (Valens), Florencia Machado (Irene), Iván Maier (Mensajero), Florencia Burgardt-Daniela Prado-Iván Maier-Felipe Carelli-Mariana Rewerski-Romina Jofré (Cristianas, Cristianos, Romanas y Romanos). Espacio y Vestuario: Oria Puppo, Iluminación: Rubén Conde, Video: Oria Puppo-Matías Otálora, Serigrafía en Vivo: Estanislao Moyano, Cámara en Vivo: Martín Antuña, Bajo Continuo: Benoit Babel, Investigación y Textos: Franco Torchia, Versión Dramatúrgica y Dirección de Escena: Alejandro Tantanian, Orquesta Estable del Teatro Colón, Dirección Musical: Joahannes Pramsohler. Viernes 01 de Octubre de 2021.

 

NUESTRA OPINION: BUENO.

 

  Esta segunda propuesta que el Teatro Colón presentó para esta temporada de emergencia del año 2021 dio por resultado una correcta intervención vocal, una aceptable dirección musical y una muy polémica realización teatral. A la propuesta de rescatar el poco transitado Oratorio “Theodora” de Georg Friederich Häendel, se le añadió el valedero recurso de la escenificación, apto para las actuales circunstancias en que deben guardarse distancias, protocolos y un número limitado de personas tanto en escena como en foso.  Se convocó nuevamente a Alejandro Tantanian conocido Director de Escena quien desempeñara también el cargo de Director del Teatro Nacional Cervantes, el que también realizó para el Colón la puesta en escena de “Beatrix Cenci” de Alberto Ginastera.  La versión ofrecida fue reducida, justamente dado que las extensiones de los espectáculos no deben sobrepasar cierta cantidad de tiempo,  y la visión de Tantanian a quien Franco Torchia secundó con un trabajo de investigación y colaboración en los textos se centró en trazar un paralelismo entre la historia de la protagonista, católica practicante quien en el siglo IV después de Cristo contraviene una disposición de Valens, Gobernador de Antioquia, de venerar con sacrificios a Júpiter el cumpleaños del emperador Dioclesiano, con la de Marcella Althaus-Reid, teóloga Argentina quién debió abandonar el país para poder realizar sus estudios teológicos (los que aquí le eran impedidos) y que falleciera en el año 2009 en Escocia, su lugar de residencia. Mientras Theodora se niega a cumplir con las disposiciones del Gobernador, Irene, su amiga, trata de hacer escapar a los cristianos, pero la protagonista  decide defender a sus hermanos de fe, es arrestada y condenada a ejercer la prostitución. Didymus, un hombre que guarda en secreto su fe católica llega a donde está recluida la protagonista, le confiesa su devoción cristiana y su amor hacia ella y toma su lugar intercambiando ropas para salvarla. Theodora escapa y se reúne con los Cristianos, recibiendo la noticia de que Valens ha cambiado el veredicto condenando a muerte a la supuesta Theodora, por lo que la protagonista decide enfrentar dicho veredicto y salvar a quién tomó su lugar. Al enfrentar al Gobernador, este condena a ambos al suplicio, lugar en donde la acción se detiene. Esta historia esta intercalada con narraciones de la teóloga argentina en donde justamente pone a la iglesia en tela de juicio, sobre todo en Ntro. país  durante la última dictadura militar. Así mientras Theodora defiende la fe, los textos de Althaus– Reid se centran en remarcar las consecuencias de la política económica llevada adelante por la dictadura, la pobreza, la estigmatización de la mujer y las actitudes de las jerarquías locales de la iglesia durante ese período. Puedo resumir  que mientras Theodora es víctima de las jerarquías políticas y Dios no está presente,  Althaus-Reid también se ha sentido víctima de un sistema político y de la complicidad de la iglesia con ello al verse impedida de realizar su carrera teológica, dando como corolario que también aquí Dios no estuvo presente. La labor de Mercedes Morán adquirió más bien el rol de narradora, enfatizando el fondo de los textos de Althaus-Reid, y en cuanto a la marcación actoral de los personajes del oratorio, la misma fue muy correcta, con una cámara mostrando en un plano cercano las expresiones, gestos y hasta posturas de los mismos , mientras que en un segundo plano se pudo ver la labor de un serigrafista que trazó sinuosidades acordes a la historia que se narró. Un asistente fue  colocando postes de caña para  marcar 14 escenas, tantas como 14 son las estaciones del vía crucis de Jesús. La postura de crucifixión que mostró la pareja protagónica del oratorio en la escena final, acenuó el dramatismo de la acción, la que fue rematada con un simbólico abrazo final entre Theodora y la narradora quien corporizó a Marcella Althaus-Reid.  Un sector del público exteriorizó su disconformidad con la puesta al finalizar la representación, emitiendo murmullos de desaprobación, focalizándolos de manera errónea a mi entender en la persona de la Sra. Mercedes Moran a la salida de esta al escenario para el saludo final, los que se reiteraron al salir a saludar el equipo de realización, mientras que otro sector del público empezó a vitorear intentando tapar tales murmullos. Tal clima de “asamblea deliberativa” que se instaló en todos los sectores de la sala hacía muchísimo tiempo que no se registraba y muy probablemente habrá que remontarse al polémico “Buque Fantasma” con puesta de Daniel Suarez Marzal y escenografía de Guillermo Kuitca para encontrar algo semejante. En cuanto a la faz musical, la versión fue realizada con instrumentos de orquesta moderna, algo que a mi entender, como todos los que me siguen en esta página bien saben, yo no concuerdo. Aun así la Dirección de Johannes Pramsohler fue correcta, con una aceptable respuesta de los miembros de la Estable y un sostén impecable en el bajo continuo a cargo de Benoit Babel, más alla de que en más de una ocasión algunos pasajes solistas hayan tenido un tempi algo más pesante de lo habitual. Y ya entrando en lo estrictamente vocal, tanto la Sur-Coreana Yun Jung Choi en el rol protagónico como Florencia Machado en el rol de Irene, su amiga y confidente, tuvieron un correcto desempeño. Víctor Torres hizo gala de su experiencia en este repertorio asumiendo el rol de Valens, el tiránico gobernador, mientras que Martín Oro logró uno de sus mejores trabajos en el Colón encarnando a Didymus el enamorado de la protagonista. Santiago Martínez entregó una notable labor como Septymus. Destacable fue el desempeño de Iván Maier como el mensajero al igual que junto a los demás elementos convocados, quienes cubrieron las partes de Cristianos, Cristianas, Romanos y Romanas (textual del programa), algunos de los cuales tienen los recursos vocales suficientes para afrontar roles de mayor importancia en las programaciones del Teatro. Por todo esto es que digo que fundamentalmente las voces son el sostén de esta presentación y  que quienes rigen los destinos artísticos del Colón deberán tomar nota de que hay un sector del soberano al que no le está gustando últimamente los enfoques visuales y de dramaturgia.

 

Donato Decina        

 

Extraordinaria interpretación de la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación

 

ARGENTINA CLÁSICA Y MODERNA, CON SONIDO EUROPEO

Martha CORA ELISEHT

 

            Bajo el título “ARGENTINA CLÁSICA Y MODERNA”, la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación ofreció su segundo concierto presencial de la Temporada 2021 el viernes 1ª del corriente en el Salón de los Pasos Perdidos, con dirección de Sebastiano De Filippi y la participación del guitarrista Rudi Flores, donde se interpretaron las siguientes obras:

-          “Erks, la ciudad metafísica” Mario GARCÍA ACEVEDO (1926-2013) - (orquestación de Lucio Bruno VIDELA)

-          Sinfonía nº3, Op.87 (“Romántica”) para cuerdas- Guillermo ZALCMAN (1956-2021)

-          “Por cielos lejanos” (chamamé)

-          “Nuestra primavera” (chamamé)

-          “Bohemia parisina” (vals)

-          “Canto a mi terruño” (chamamé)

-          “Cielo correntino” (chamamé) Rudi FLORES (1961) (arreglo para guitarra y cuerdas del propio compositor y de Niní FLORES)

 

Habitualmente, la mencionada agrupación ofrece sus conciertos los últimos lunes de cada mes, pero se pasó a un viernes por situación de excepcionalidad, lo que permitió la asistencia de quien escribe. Y se encontró con un conjunto integrado por músicos de primer nivel, con un sonido muy compacto, homogéneo, bien afinado y afiatado, que se notó desde los primeros compases de la obra de García Acevedo. Fue compuesta en 1987 y se inicia con un tono profundo y grave de modo continuo en violoncellos y contrabajos, posteriormente tomado por violas y violines en contrapunto para crear un clima de misterio. El trémolo en violines desemboca en un crescendo seguido por un cantábile con participación de violas y cellos, mientras los violines conservan el trémolo en agudo hasta llegar a la capitulación final. Es una obra con ciertas reminiscencias de Bartok y Holst, agradable al oído y que tuvo muy buena aceptación por parte del público. Al finalizar la misma, Sebastiano De Filippi dedicó el aplauso a Lucio Bueno Videla, quien se encontraba presente.

Compuesta en 2018, la Sinfonía para cuerdas nº 3 “Romántica” de Guillermo Zalcman es una obra de estilo neoclásico donde se engarzan melodías folklóricas argentinas (carnavalito, taquirari, copla, huella) con pasajes clásicos que recuerdan a diferentes compositores argentinos de la talla de Alberto Williams, Constantino Gaito y Julián Aguirre y que también posee ciertas reminiscencias tanto de la Suite Argentina de Eduardo Falú como de TURANDOT de Giacomo Puccini en los 4 movimientos en los que se divide la misma (Moderato mosso, ma impetuoso/Adagio malinconico/ Scherzino: Allegro giusto/ Finale: Allegro), pero con una imprompta personal.  El conjunto ofreció una versión magistral, caracterizada por un sonido prístino, muy bien equilibrado, que permitió el lucimiento de los principales solistas -especialmente, la violista Mercedes Sánchez, el concertino Pablo Pereira y la cellista Mariana Levitin, de sobresaliente actuación-. Por su parte, la dirección de De Filippi fue soberbia, con una excelente marcación de tempi.  Al finalizar la obra, rindió homenaje al compositor elevando al cielo la partitura, ya que falleció por COVID 19 durante el transcurso del corriente año.  

La segunda parte del concierto estuvo a cargo del guitarrista y compositor correntino Rudi Flores, quien presentó cinco composiciones de su autoría con arreglo para orquesta de cuerdas en conjunto con su hermano Niní. Es uno de los mejores intérpretes de música popular del país y posee una formación clásica, lo cual permitió que una pudiera apreciarlo como compositor y arreglador. Si bien el sonido de la guitarra estuvo amplificado, se logró un muy buen equilibrio con la orquesta en todas las obras. Los solistas principales también pudieron lucirse e interactuaron junto al solista de manera brillante.  

Cuando se estudia periodismo, generalmente se enseña que el título de una nota representa la síntesis más perfecta de la misma. En este caso, el título del programa ofrecido durante el concierto hizo alusión al de esta nota: una orquesta de cámara dedicada a interpretar música argentina clásica y moderna, que sonó como un conjunto homólogo al mejor estilo europeo.

lunes, 27 de septiembre de 2021

 

ALTO NIVEL EN “LA MEDIUM” EN EL TEATRO IFT.

 

Comentarios de Eduardo Casullo - Miembro de ACMA.

 

Antes de entrar en los detalles de la presentación considero que es importante mencionar que el Espacio IFT se ha transformado, gracias al enorme trabajo de Adriana Segal, en la primer sala con todos los elementos necesarios para presentar cualquier opera. La buena capacidad para instrumentistas dada por la ampliación del foso, el tamaño del escenario, y sobre todo la importante acústica lo llevan sin dudas a ser una opción para todos aquellos que quieren hacer opera completa. Así lo va demostrando la amplia programación con la que contará en el resto del año. Las medidas de seguridad se cumplen perfectamente y dan mucha tranquilidad a los espectadores.

Con una sala llena, pese a no ser una ópera que genera una gran convocatoria, se presentó La Medium. Esta obra fue preestrenada en 1946 en la universidad de Columbia y luego estrenada oficialmente al año siguiente en Nueva York.

No es una ópera fácil y no se suele representar frecuentemente.

Profundamente dramática, pone al espectador en constante tensión, no  solo por la factura orquestal sino también por una línea dramática de gran profundidad. La locura de Baba se va desarrollando a lo largo de los dos  actos y mezcla momentos de gran dulzura, como el dúo con Mónica del primer acto, y momentos de locura dignos de Macbeth.

Excelente el trabajo de Verónica Cano tanto en lo vocal como en lo actoral quien asumió con soltura y convicción un rol tan difícil. El rol de Mónica, a cargo de Sabrina Schulthess fue impecable con un hermoso color vocal y gran compromiso con el personaje. Toby a cargo de Guillermo Seijas mostro una ductilidad enorme para tan difícil rol actoral mudo.

La orquesta, a cargo de Facundo Sacco respondió en todo momento a las dificultades de semejante partitura. La puesta en escena de Urdapilleta respondió perfectamente a las necesidades dramatúrgicas que el libreto exige. El trío de asistentes a la sesión de espiritismo acompañaron con calidad tanto vocal como escénica a los exigentes momentos. Ellos fueron: Andrés Asencio, Sol Risé y Elsa Gärtner.

En definitiva una función de excelencia, que pese a ser una obra que no convoca la cantidad de gente como otras más famosas, en ésta oportunidad fue acompañada por una gran cantidad de espectadores, con lo cual, creo, la necesidad del público de la opera de ver obras de calidad, compensa en mucho los temores de asistir a los teatros por la pandemia.

domingo, 19 de septiembre de 2021

 

Gala lírica dedicada a Giuseppe Verdi en los salones del Palacio Paz

 

NUEVOS VALORES Y CLÁSICOS TRADICIONALES

Martha CORA ELISEHT

 

            Con el retorno de la presencialidad y levantamiento gradual y progresivo de las restricciones, Buenos Aires va tomando nuevamente su ritmo habitual en materia de espectáculos. Unido esto a un mayor aforo, permite que el público pueda asistir tanto a instituciones oficiales como entidades privadas. Una de ellas es la Asociación Amigos de la Lírica, que ofreció el pasado viernes 17 del corriente una gala en el Palacio Paz compuesta íntegramente por obras de Giuseppe Verdi (1813-1901) denominada “TUTTO VERDI”, donde participaron la soprano María Daneri, la mezzosoprano Laura Domínguez, el tenor Lucas Arrieta y el barítono Norberto Crespi, con concertación y acompañamiento al piano a cargo de Eduviges Piccone.

            El programa estuvo integrado por los siguientes fragmentos:

-          Ingemisco (aria del tenor)- MISA DE REQUIEM

-          “Stride la vampa”- IL TROVATORE

-          “Udite?...Comme albeggi…Mira, de acerbe lagrime…”- IL TROVATORE

-          “Ciel!...Non m’inganna quel fioco lume”- IL TROVATORE

-          “Ritorna, vincitor”- AÍDA

-          “Dío, che nell’alma infondere”- DON CARLO

-          “Nel giardin del bello”- DON CARLO

-          “Felice ancor io son… Per me giunto…O Carlo, escolta”- DON CARLO

-          “Gia nella notte densa”- OTELLO

-          “Un di si bel rammentano… Bella figlia dell’amore”- RIGOLETTO

-            “Va pensiero”- NABUCCO

Bajo una asidua concurrencia, el concierto comenzó en forma puntual con la presentación del tenor Lucas Emmanuel Arrieta, quien sorprendió al público con una voz melodiosa, rica en brillo y matices y con gran lirismo. Mostró mucho sentimiento en cada una de sus interpretaciones y descolló junto a la soprano María Daneri en el duetto de amor entre Otello y Desdémona. También tuvo una destacada actuación en la escena de la amistad entre Don Carlo y Rodrigo (“Dío, che nell’alma infondere”), en el trío ente Azucena, Manrico y Leonora de IL TROVATORE y como el Duque de Mantua en el celebérrimo cuarteto de RIGOLETTO. Era la primera vez que esta cronista lo escuchaba y resultó ser una auténtica revelación. Lo mismo sucedió con el barítono Norberto Crespi, a quien asimismo quien escribe lo escuchó por primera vez. Si bien posee una voz caudalosa, le faltó redondear mejor las notas en algunos pasajes -duetto de Leonora y El Conde de Luna en IL TROVATORE y el mencionado duetto de DON CARLO-. No obstante, se lo vio más seguro en el cuarteto de RIGOLETTO y en el aria de la muerte de Rodrigo de Posa y fue sumamente aplaudido.

Laura Domínguez es una de las mejores mezzosopranos del país y tuvo una brillante actuación como Éboli en el aria del velo de DON CARLO (“Nel giardin del bello”). Sin embargo, no tuvo un buen dominio de los trinos en el aria de Azucena (“Stride la vampa”), donde los mismos abundan. Tanto en el trío de IL TROVATORE como en el cuarteto de RIGOLETTO se lució con una muy buena interpretación.

En cuanto a la soprano María Daneri, posee una voz refinada y una muy buena técnica, que le permitió abarcar personajes tan diversos como Leonora, Desdémona, Aída y Gilda. Se destacó en el duetto de IL TROVATORE junto a Norberto Crespi y en el de OTELLO y supo acompañar muy bien a Laura Domínguez como coprimaria en el aria de Éboli. Sin embargo, no tuvo un buen desempeño vocal en el aria de AIDA (“Ritorna, vincitor”), pese a que sí lo logró desde el punto de vista actoral. Y como Gilda, quizás sonó un poco fuerte dentro del equilibrio que se necesita dentro del consabido cuarteto. Probablemente se deba a que los mármoles que cubren la sala del Palacio Paz actúan provocando mucha reververancia, lo cual dificulta poder apreciar mejor las voces.

El acompañamiento y la dirección musical de Eduviges Piccone fueron estupendos y no sólo el cuarteto vocal sonó muy bien en el celebérrimo “Va pensiero”, sino que además, hubo tiempo para otra célebre aria: el brindis de LA TRAVIATA, que arrancó muchísimos aplausos por parte del público.

Esta bellísima sala será escenario de varias actividades relacionadas con la lírica dentro de lo que resta del año y brinda un elegante marco para conciertos y recitales de cámara. En este caso, se han podido apreciar nuevas voces y nuevos valores para interpretar una parte del vasto y rico universo verdiano.