martes, 6 de septiembre de 2022

 

EL MEJOR NELSON GOERNER BRILLO EN EL COLON

 

Mozarteum  Argentino, temporada 2022: recital del pianista Nelson Goerner. Programa: Obras de Chopin, Debussy y Albeniz.  Teatro Colón, 05 de Setiembre de 2022.

 

NUESTRA OPINION: EXCELENTE (+)

 

  Cuando con el correr del tiempo los que tuvimos el enorme privilegio de presenciar este recital hagamos memoria, seguramente diremos que ha sido de lo más grande que uno haya escuchado en el Colón y en los ciclos del Mozarteum Argentino. Nelson Goerner ha demostrado aquí que es un intérprete absolutamente consumado. Formula sus programas con rotunda inteligencia sin caer en lugares comunes y con ello le amplía al oyente el espectro de obras, las que en manos suyas terminan siendo reveladoras. Técnicamente perfecto, sutil como pocos, capaz de trazar filigranas sensibles y exquisitas para pasar a los ataques más enérgicos con total seguridad. Dedicó toda la primera parte a Chopin con sus baladas : Nos 1 en Sol menor, op.23, 2 en Fa menor, Op. 38, 3 en La bemol mayor, Op- 67 y 4 en Fa menor, Op. 52. extrayendo de cada una hasta los mínimos detalles y queriendo formularlas con continuidad,  aunque una parte del público no lo entendió y por eso hubo aplausos entre una y otra (lo que desgraciadamente se repitió a lo largo de todo el recital). Goerner ofreció una versión absolutamente visceral de un compositor que está entre sus preferidos y al que lo interpreta como pocos. Transitó cada una de esas composiciones reflejando todo lo que Chopin expuso en los pentagramas. Así de este modo se inició el triunfal recorrido del concierto.

 

  Tras la pausa, Goerner  retornó al escenario para ofrecer la poco frecuentada “Estampas” de Claude Debussy. Tres postales en música que describen tres escenas diferentes: “Pagodas”, inspirada en sonidos de Java (Indonesia) apreciados por el compositor durante la Exposición Universal de 1889 en Paris, en la que Goerner dio en el punto exacto, recreando la atmósfera exótica que esa música expresa.  “La Tarde en Granada” con todo el acento y gracejo español, tal como acontece en “Iberia” el otro gran trabajo del genial compositor francés y que el extraordinario pianista sampedrino plasmó de manera formidable, para cerrar con “Jardines bajo la lluvia” en donde Debussy plasma en música el ambiente de Normandía en verano y que Ntro. intérprete tradujo a la perfección.

 

  Y en el cierre, Isaac Albeniz, uno de los más grandes músicos españoles del siglo diecinueve con una de las pinturas más hermosas de su tierra: “Iberia”, de la que de sus doce números, Goerner tomó el cuarto y último cuaderno que la integra, compuesto por “Málaga”, evocación y pintura de esta región de Andalucía  que el intérprete la transcribió con toda sutileza. “Jerez”, la zona que no solo produce el célebre vino, sino que con sus paisajes y todo lo que enmarca a ese lugar llevó a producir a Albeniz una exquisita paleta sonora que el pianista expuso maravillosamente y cerrar con “Eritaña” evocación de las ventas de las afueras de Sevilla con su movimiento, ajetreo y bullicio que  el compositor plasmó gloriosamente en el pentagrama y que Goerner la ofreció con todos los detalles.   

 

     Si algo había quedado en el tintero, Nelson Goerner lo ofreció en sus bises. Un magnífico Intermezzo Op. 18 de Brahms , seguido de un muy sentido Estudio de Chopin y cerrando con la Rapsodia Húngara Nº 6 de Liszt en una versión electrizante que levantó al Colón entero y en la que el intérprete reafirmó con creces porque es uno de los más grandes pianistas Argentinos de la historia.

 

Donato Decina

 

 

 

 

UNA VERSION FORMIDABLE

 

Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional “Libertador General San Martín”, Director Invitado: Pablo Boggiano. Solista: Ayako Tanaka (Soprano). Programa: Obras de Skoryk, Esteban Benzecry y Mahler. Centro Cultural Kirchner (Auditorio Nacional), 04 de Setiembre de 2022.

 

NUESTRA OPINION: EXCELENTE

 

  El pasado Domingo 4 se registró una nueva presentación de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional “Libertador General San Martín” en el Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner para abordar un programa muy exigente en el que el conjunto respondió con creces a la Dirección de Pablo Boggiano, quien como lo recordó al comienzo del concierto durante el comentario de las obras a interpretarse fue Asistente de Dirección de la Orquesta en sus comienzos profesionales. Como solista volvió a presentarse en Ntro. medio la soprano japonesa Ayako Tanaka, la que como podrán apreciar líneas más abajo alcanzó un rutilante desempeño.

 

  El concierto se inició con la interpretación de “Melodía para Orquesta” del compositor Ucraniano Myroslav Skoryk. El Mtro. Boggiano manifestó que la inclusión de esta obra (que revistó el carácter de primera audición latinoamericana) se debía a elevar su pensamiento hacia esa nación en la que llevó a cabo su labor durante trece años y en la que además se registró discográficamente la obra con la que continuaría el programa (Grabación que Ntro. programa de Streaming presentó en exclusiva en una espectacular emisión al aire el 4 de Julio de 2020).  Es una obra sencilla y absolutamente tonal. La melodía es muy melancólica y parece sugerir lejanía y la nostalgia por ese territorio, potenciada por la devastación que hoy la guerra ha producido. La orquesta respondió a la perfección y el público recibió de muy buen modo esta audición.

 

  Como expresé anteriormente, hizo su ingreso Ayako Tanaka para interpretar el Ciclo de Canciones de Esteban Benzecry, quien a mi entender es Ntro. Compositor más representativo en el mundo luego de Alberto Ginastera y Astor Piazzolla y que la dupla Tanaka-Boggiano ya las ofreciera en el año 2019 en el mismo auditorio pero en aquella ocasión con la Orquesta Sinfónica Nacional. Recordamos entonces que son cinco poemas los musicalizados con textos de Fernanda Caputi Monteverde, Alfonsina Storni, Ana Lía Bercaitz, Gabriela Mistral y que la última (“Altar de la Existencia”) es un texto Quechua traducido al castellano. Aquí impresionó muy gratamente la evolución vocal de Tanaka, con estupenda coloratura, un comienzo arduo pero muy seguro en una “Vocalise” a cappella que da paso a la intervención de la orquesta (lo que se repite en la última canción). Las intensidades, la potencia de la música y el énfasis en la interpretación de los textos por parte de la intérprete fueron dignas del mayor encomio al igual que la labor de la San Martín bajo la segura guía de Boggiano. La música reúne muchas melodías autóctonas y una pátina de corte oriental, casi un preanuncio del tratamiento musical que Esteban Benzecry le dio a posteriori a su monópera “Garasha” de la que Ayako Tanaka es dedicataria y que se estrenara con rotundo suceso durante 2020 en Kyoto (Japón).

 

  La segunda parte correspondió a una espectacular versión de la Cuarta Sinfonía de Gustav Mahler, en la que se aunaron la madurez interpretativa de Pablo Boggiano, adquirida justamente en estos años de permanente labor en Austria, con su consecuente consustanciación con este repertorio. La espectacular camada actual de instrumentístas que integran la “San Martín”, los que están absolutamente amalgamados brindando un sonido profundo y homogéneo. Comienzo impecable reflejando el paisaje campesino austríaco que inspira a esta sinfonía. Un muy buen Concertino abordando el difícil segundo movimiento con violín preparado.  Formidable “canto orquestal” en el tercero, constituyéndose en una de las mejores versiones del mismo que este cronista recuerde en casi 40 años de recorrer auditorios  y un final absolutamente “celestial” acorde al título de la canción que cierra la obra (“La Vida Celestial” correspondiente al ciclo de poemas “El Cuerno Mágico de la Juventud” de Armin y Brentano). Sumado a ello la muy eficaz intervención de Tanaka en la parte vocal, moviéndose con comodidad y expresando el texto de modo impecable. No sorprendió entonces la favorable reacción del público, casi inmediata con el final (no hubieran venido nada mal algunos segundos más de silencio) para saludar este estupendo trabajo que entregó este formidable conductor argentino, el que al igual que no menos de otros cinco colegas suyos de idéntica situación de residencia y trabajo en el exterior merecen ser incluidos en las programaciones  de la sala principal del Colón y no solo ser convocados para presentaciones fuera de sede. A esta altura tanto Boggiano como sus colegas no necesitan demostrar nada más.

 

Donato Decina

sábado, 3 de septiembre de 2022

 

Orquesta de Cámara al día…

                                                                                        Por Jaime Torres Gómez

 

Nutrida ha estado la actividad de la Orquesta de Cámara de Chile en todo el primer semestre e inicio del segundo, y enmarcada en su histórico perfil itinerante.

 

Si bien fue de las últimas agrupaciones en insertarse tras la reapertura de las presentaciones con público en pandemia, hoy está en normalidad de actividades y con una atractiva parrilla programática. Sin embargo, sus presentaciones se han alterado ante la inutilización de su sede del ex Teatro California, en Ñuñoa, debido a refacciones que han demorado más tiempo de lo previsto, esperándose un pronto y necesario retorno, conforme sus excelentes condiciones acústicas. Mientras tanto, el ciento por ciento de las presentaciones se han realizado en iglesias y auditorios de diversas comunas de Santiago y regiones.      

 

Cabe señalar que, felizmente, la línea editorial de la OCCH no ha sido sacrificada, no cayendo en errados criterios de “captación de audiencias”, contemplando, en más de la mitad de los programas, obras de compositores nacionales, como propuestas de obras raras veces difundidas localmente (incluyendo estrenos), y no descuidando el repertorio tradicional muy querido por transversales públicos.   

 

Ha sido posible estar presente en la mayoría de las presentaciones de lo que corre el año -con debida cobertura crítica-, siendo menester ofrecer una “puesta al día” de las últimas presentaciones del primer semestre, incluyendo parte de agosto.

 

El primero de los programas “pendientes…”, correspondió al regreso a la OCCH del excelente y carismático maestro argentino Carlos Vieu. Presenciado en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen en Ñuñoa, incluyó un repertorio clásico-romántico y muy ad-hoc a la sensibilidad de la batuta trasandina.

 

Comenzó con una idiomática versión de la Obertura de la ópera La Italiana en Argel de G. Rossini, constituyendo cierta novedad que la OCCH abordara una pieza rossiniana… Con reposados tempi (quizás para acomodar el sonido y brindar debida transparencia ante la fuerte reverberancia), el espíritu rossiniano (crescendos y vivaces diálogos instrumentales) tuvo cabal omnipresencia.

 

Posteriormente, una notable versión de la Serenata para Cuerdas de E. Elgar. Con elocuencia discursiva, hubo enjundiosa exposición de las líneas melódicas más excelentes contrastes, balances y transparencias.

 

Como colofón, una importante entrega de la Cuarta Sinfonía de L.V. Beethoven, encontrando al maestro Vieu a sus anchas. Empáticos tempi, completa claridad (y cantabilidad) de voces, calibradas matizaciones más notables progresiones expresivas a lo largo de esta contrastada sinfonía beethoveniana. Otro triunfo a las reconocidas contribuciones de Carlos Vieu en Chile…        

 

A las dos semanas siguientes, otro destacado director argentino fungió de invitado con la OCCH, tratándose del joven maestro Christian Baldini. Después de algunos años, Baldini (1978), residente en Estados Unidos y titular de dos orquestas allí, retornó a esta agrupación. Con una importante trayectoria, sus credenciales tuvieron pleno correlato con los resultados exhibidos, dando cuenta de una sólida formación iniciada con el recordadísimo maestro Guillermo Scarabino (de importantes aportes en Chile), y perfeccionada en Estados Unidos.

 

Presenciado en la Iglesia Nuestra Señora del Rosario y nuevamente apoyado por la Corporación Cultural de Las Condes, consultó un contrastado programa de obras clásicas junto a una pieza del destacado compositor nacional Miguel Farías (1983). Iniciándose con “Un Súspiro” de este último, se trata de una obra de notable factura compuesta en 2007 y estrenada por la misma OCCH, disponiendo de un escrupuloso tratamiento del color, timbre y ritmo, amén de una bestial exigencia a todo el orgánico instrumental, de por sí atípico. Comprometido trabajo de Baldini, obteniendo una bien ensamblada respuesta de los camaristas.

 

Seguidamente, con radical giro estético, una secuencia de arias de óperas mozartianas, contando con la prestigiosa soprano nacional Claudia Pereira. Con ajustada vocalidad y consumada musicalidad, la magnífica cantante deslumbró en las arias “Giunse alfin il momento- Deh vieni, non tardar” (Susanna, en Bodas de Figaro), “Batti, batti, o bel Masetto” y “Vedrai, cariño” (ambas de Zerlina, en Don Giovanni), y “Una donna a quindiei anni” (Despina, en Cosí fan tutte). Notable complemento de Baldini, y totalmente consubstanciado con la formidable solista.

  

Con una importante versión de la Sinfonía N° 103 “El Redoble del Tambor” de F.J. Haydn finalizó el reencuentro de Christian Baldini con la OCCH. Prolijo trabajo en texturas, balances y matices. Gran labor del solista en timbal Miguel Zárate, más descollantes otros rendimientos solísticos y de conjunto. Y sólo esperar un regreso de Baldini a la OCCH como a otras agrupaciones nacionales.

 

Continuando con la temporada de la OCCH, el siguiente programa se realizó en el Teatro de la Corporación Cultural de Carabineros, constituyendo su reapertura al público desde el inicio de la pandemia. Sólidamente dirigido por David Navarro, maestro chileno radicado en Bélgica y con anteriores colaboraciones con los camaristas nacionales, consultó otra vez obras clásicas junto a una nacional. Cabe señalar lo oportuno de volver a contar con el Teatro de Carabineros, ante la escasez de salas en Santiago, y especialmente ahora, mientras no concluyan las refacciones del ex Teatro California, sede la de OCCH. 

 

Iniciando con una transparente versión de la Obertura de la ópera Don Giovanni de W.A, Mozart, pudo calibrarse la excelente formación musical de Navarro más su liderazgo de conducción, obteniendo ajustada respuesta de los músicos.

 

Luego, del destacado compositor chileno Aliosha Solovera, se ofreció “Tramas Discontinuas”, obra de magnífica factura (acabado tratamiento de colores, rítmica y planos sonoros) e interesante inmanencia discursiva. Comprometido trabajo de Navarro más una entusiasta respuesta de los camaristas.        

 

Finalizó con una notable versión de la Séptima Sinfonía de L.V. Beethoven, obra muy ofrecida localmente, aunque siempre bienvenida... No obstante su alta recurrencia, siempre es un desafío para cualquier orquesta, amén de una inmejorable plataforma para calibrar las capacidades de los directores. Con admirable visión unitaria, hubo excelentes exposiciones de las líneas melódicas más un escrupuloso trabajo en diferenciaciones de planos sonoros y acentos. Con estos logros, sería oportuno conocer de otras colaboraciones del maestro Navarro con orquestas nacionales que aún no han contado con su presencia…

viernes, 2 de septiembre de 2022

 

Donizetti: Viva la Mamma

Teatro 25 de mayo – 01/09/2022

 Le convenienze ed inconvenienze teatrali, es el título original de esta opera buffa, inicialmente compuesta en un acto, que Donizetti escribió para su “Serata a beneficio”, con libreto de Domenico Gilardoni. Estrenada en el Teatro Nuovo di Napoli, el 21 de noviembre de 1827 está inspirada en una pieza con ese mismo título de Antonio Simone Sografi (1795-1818).

Más tarde, en 1831, Donizetti amplía la obra a dos actos, con parte de música propia original, y temas tomados de otros compositores, como por ejemplo el aria de Desdemona, del Otello de Rossini “ Assisa al pie d’un salice”. La presenta en Milán, en el Teatro de la Cannobiana, en 1831.

En 1963 se exhuma en el Teatro dei Rinnovati de Siena una versión revisada por Vito Frazzi en base al manuscrito autógrafo de Donizetti, y sobre esta revisión, nace una adaptación que el director cinematográfico Helmut Käutner  da a conocer en Munich en 1969 bajo el título de “Viva la mamma” . De esta manera nace “Viva la mamma”, título que jamás pensó Donizetti.

 Esta farsa lírica que satiriza con gran sentido del humor el mundo de cantantes, músicos y empresarios no era ajena a Donizetti, quien vivía, en cierto modo, en carne propia las circunstancias que el argumento relata y que por cierto, no dejan de tener actualidad.

Ciertamente, no fue Donizetti el primero ni el último en abordar el tema del mundo del teatro. Lo hicieron anteriormente, Pergolesi con “Il maestro di música”; Mozart con “Der Schauspieldirektor; Cimarosa con “L’impresario en angustie”, e “Il Maestro di Capella”; Fioravanti con “I cantatrice villani” y más adelante, Richard Strauss con su “Ariadna en Naxos”.

“Viva la mamma” es una crítica a los excesos y tiranía de los divos, sus mezquindades, envidias y luchas de poder; una parodia sobre las jerarquías en el seno de las producciones operísticas, con los creadores -compositor y libretista- subordinados a los caprichos de los cantantes, disposiciones de los empresarios y arbitrariedades del público.

La versión que la Opera de Cámara del Teatro Colon ofreció en el Teatro 25 de mayo fue excelente. Una gran labor de todo el conjunto de intérpretes.

Descollante trabajo de Victor Torres, como Mamma Agata, con un estupendo desempeño vocal y actoral; sin desbordes ni exageraciones, hilarante, divertidísimo y sobrio a la vez, interpretando un personaje travestido con el que sería muy fácil caer en el ridículo o en lo chabacano si no se es un artista experimentado como Torres.

Igualmente estupendo Luis Gaeta, quien demostró una vez más sus cualidades histriónicas en el rol de Briscoma, el músico.

También, en el mismo sentido que Torres y Gaeta, Gustavo Gibert, en el rol del poeta, fue parte de este trio de estupendos artistas quienes con su experiencia, fueron el pilar del éxito de este Viva la mamma.

Marina Silva cantó con solidez el rol de Daria, la prima donna. Muy bien interpretada el aria “E puoi goder tiranno”,  donde desplegó estupendamente sus cualidades vocales.

Alejandro Spies protagonizó el rol de Procolo, (el marido de la prima donna), con solvencia y eficacia. Ivan Meyer como Guglielmo (el tenor), cumplió un rol muy decoroso.

Hay muchas versiones de Viva la mamma, y algunas incluyen números musicales que otras no ofrecen, y son reemplazadas como en este caso, por números musicales de otras operas que no pertenecen a Donizetti. En esta versión no aparecen las arias de Procolo y  de Ligia, que fueron escuchadas en el 2002 en la versión ofrecida por La Casa de la Opera, en el Teatro Margarita Xirgu. En cambio se introdujo “In fernem land”, del Lohengrin de Wagner interpretada por Ivan Meyer,  y el dúo “Mira o Norma”, de Norma de Bellini interpretada por Florencia Bugardt y Estefania Cap.

Muy buena dirección orquestal del Maestro Javier Mas.

La puesta de Pablo Maritano fue muy inteligente y sobria potenciando la actuación de cada personaje, donde sobresale el humor sin dar golpes bajos.

En síntesis, una gratificante y divertidísima versión de “Viva la Mamma”

Roberto Falcone

miércoles, 31 de agosto de 2022

 

 

 

UNA LABOR MUY INTERESANTE

 

Auditorio de la Fundación Beethoven, temporada 2022. Concierto a Cargo de la “Nueva Sinfonietta”, Director: Carlos Calleja. Solista: Alejandra Malvino (Mezzosoprano). Programa: Obras de Wagner, Mahler y Mussorgsky interpretadas con re-orquestaciones del Director. 30 de Agosto de 2022.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

 

  A comienzos del pasado otoño recibimos la noticia de la creación de la “Nueva Sinfonietta” por parte del Mtro. Carlos Calleja, quien lógicamente se erigió en el titular de la agrupación. Se trata de un conjunto integrado por 13 importantes instrumentistas de Ntro. medio encabezados por Elías Gurevich como primer violín, convocados para interpretar partituras de frondosa orquestación en reducción para este conjunto. Podemos decir que este tipo de  trabajos para interpretar estos clásicos en versión “camarística” reconocen su origen en el hemisferio norte ya desde las décadas del 20 y 30 del pasado siglo, con Arnold Schönberg haciendo “punta” con una muy interesante reducción de “La Canción de la Tierra” de Mahler, la que tuviéramos oportunidad de escuchar en el Teatro Colón el año pasado al comenzar el levantamiento de restricciones luego de los momentos más fuertes de la pandemia en el que fuera el primero de los conciertos de abono de la Filarmónica de Buenos Aires. Con el correr de los años (y las décadas) se fue teniendo noticia de la aparición de más orquestaciones reducidas de obras de gran envergadura. Empresa nada fácil.  Hacer que un arreglo, en este caso para 13 instrumentistas, suene lo más parecido posible a conjuntos de casi un centenar de músicos. Por fortuna debo decir, que en las obras que aquí se escucharon se logró prácticamente en un todo.

 

  La “Nueva Sinfonietta” está compuesta por dos violines, una viola, un violonchelo, un contrabajo, una flauta, un oboe, un clarinete, un fagot, un corno, una trompeta, un percusionista (que debe trabajar con varios instrumentos de ese tipo) y un piano (el que muchas veces asume y cubre la labor que otros instrumentos desarrollan en la orquestación original y que aquí no intervienen). Los instrumentistas que integran esta agrupación son extraordinarios músicos, en su mayoría integrantes de las tres primeras orquestas de Ntro. País: Filarmónica de Buenos Aires, Sinfónica Nacional y Estable del Teatro Colón).

 

  El programa estuvo compuesto por tres obras de sumo compromiso: el “Preludio” y la “Muerte de Amor” de Tristán e Isolda de Richard Wagner. Las “Canciones para los Niños Difuntos” de Gustav Mahler sobre poemas de Friederich Rückert y “Cuadros de Una Exposición” de Modest Mussorgsky.

 

  Con respecto al comienzo, ya desde el arranque con una certera intervención de Gloria Pankeva en Violonchelo, el “Preludio y la Muerte de Amor” de “Tristán e Isolda” de Wagner nos mostró un conjunto solido que brindó desde lo colectivo e individual interesantes respuestas. Hubo momentos de sonido muy homogéneo e instantes de grandes logros. La reducción que el Mtro. Calleja efectuó  fue muy aceptable, llegando a obtener un final absolutamente reconcentrado ante un público que se mantuvo en inalterable silencio y con total expectación.

 

  En los “Kindertotenlieder” de Mahler participó la Mezzosoprano Alejandra Malvino, interprete absolutamente consustanciada con este repertorio. Aquí, tratándose de una obra en la que si bien Mahler dispuso una gran orquesta, la misma  muchas veces va desarrollando cada canción por sectores de instrumentos, por lo que la reducción efectuada por Calleja fue muy satisfactoria, llegando al fondo de la obra. Los momentos de tensión, de carga dramática y la atmósfera de resignada aceptación que la canción de cierre de este trabajo expresa fueron expuestos de manera admirable por el conjunto guiado con total sabiduría por Calleja. Alejandra Malvino descolló en su aporte vocal, con una expresividad sin límites y una entonación formidable. Aquí se alcanzó el nivel más alto de la noche.

 

  En la parte final, la “Nueva Sinfonietta” presentó la versión reducida de “Cuadros de una Exposición” de Modest Mussorsky. Más allá del inevitable paralelismo que se quiera trazar con la célebre orquestación efectuada por Maurice Ravel, aquí fue muy loable el trabajo de Calleja, haciendo inteligente uso de los instrumentos, con un discurso musical de conjunto que no decayó en absoluto y sosteniendo en todo momento el interés que la obra en sí tiene. Y para los instrumentistas el desafío interpretativo, ya que al ser tan reducido el conjunto queda expuesta ante el público la labor de cada integrante. Así las cuerdas todas respondieron en muy buena forma. Trompeta y trompa tuvieron una labor prácticamente sin fisuras. Una muy buena respuesta por parte de los vientos, trabajo a destajo de la percusión a cargo de Cristian Ibañez que respondió con creces  y un apoyo fundamental del piano. Todos respondieron a los requerimientos de Calleja quién trazó una versión clara, contundente y muy bien lograda.

 

  Desde aquí deseo lo mejor para Carlos Calleja y a la “Nueva Sinfonietta”. Informaremos a Uds. desde la agenda musical de Ntro. programa de Streaming sus presentaciones. Vale la pena que concurran, el nivel es muy bueno.

 

Donato Decina

lunes, 29 de agosto de 2022

 

Muy buen concierto de la Sinfónica Nacional en el CCK

 

CON ACENTO ARGENTINO

Martha CORA ELISEHT

            Dentro del Ciclo de conciertos que la Orquesta Sinfónica Nacional viene desarrollando en la Sala Sinfónica -Auditorio Nacional- del Centro Cultural Kirchner (CCK), el pasado viernes 26 del corriente tuvo lugar un concierto formado íntegramente por obras de compositores argentinos bajo la dirección de María Laura Muñiz y con la participación del Trío LUMINAR, integrado por Patricia Da Dalt (flauta), Marcela Magin (viola) y Lucrecia Jancsa (arpa), en un programa compuesto por las siguientes obras:

-          Elegía para orquesta- Manolo JUÁREZ (1937-2020)

-          “Videbimus lumen” (en homenaje a Gerardo Gandini) (Estreno)- Pablo ORTIZ (1956)

-          Poema del Iguazú, Op.115- Alberto WILLIAMS (1862-1952)

 

Luego de la tradicional afinación de instrumentos, la directora anunció las obras comprendidas en el programa, de las cuales, la Elegía para orquesta de Manolo Juárez fue compuesta en homenaje a Horacio Honorio Sicardi, quien fuera su profesor en el Conservatorio de Música de Córdoba. Es una de las tantas obras que este gran compositor argentino escribió para orquesta sinfónica, estrenada en 1969 en el Colón por la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires bajo la dirección de Pedro Ignacio Calderón. Es un Adagio elegíaco que comienza con un cantábile en cuerdas, seguido de contrapunto en percusión y glissandi en xilofón. Posteriormente, la línea melódica desemboca en un tremolo en cuerdas que contrasta con la entrada de percusión y metales, creando un efecto de suspenso muy bien logrado. Tras un contrapunto con el arpa -previamente al tutti orquestal-, las cuerdas en tremolo introducen un segundo tema más lírico en contrapunto con las maderas hasta la entrada de los metales. La dirección y marcación de María Laura Muñiz fue muy buena, al igual que el desempeño de las cuerdas, logrando un muy buen fraseo hasta desembocar en el solo de violín previo al final, donde el concertino Luis Roggiero tuvo una destacada actuación.

Al igual que la obra de Juárez, Videbimus lumen -que se representó en calidad de estreno- es un homenaje a Gerardo Gandini (1936-2013), quien fuera no sólo integrante de la Sinfónica Nacional, sino también uno de los compositores argentinos más prestigiosos de su generación y profesor en la Universidad Católica Argentina (UCA). Precisamente, uno de sus alumnos fue Pablo Ortiz, quien luego de completar sus estudios en dicha universidad, se trasladó a New York para estudiar con Mario Davidovsky en la Universidad de Columbia y actualmente se desempeña como profesor en la Universidad Davies de California. Consta de tres movimientos (Inicio/ Homenaje a Gerardo Gandini/ In lumine tuo), donde cada uno de los instrumentos del trío juega un rol fundamental en cada movimiento. En el primero, el solo de flauta al inicio de la obra permite el lucimiento del solista,  tras el cual se unen cellos y violas previamente a la introducción del arpegio y solo de arpa en un estilo semiatonal, con imprompta minimalista.  Además, posee unos contrapuntos magníficos entre las cuerdas, maderas y el trío instrumental -que precisamente, celebró sus 20 años de existencia con esta obra-. De más está decir que una intérprete de los quilates de Marcela Magin se lució en todas sus intervenciones -especialmente, en el solo de viola que abre el mencionado homenaje a Gandini en el 2° movimiento-, mientras que el solo de arpa del 3° movimiento representa un auténtico desafío por una sucesión de arpegios de gran complejidad para el solista, que Lucrecia Jancsa supo resolverlos perfectamente logrando una excelsa interpretación, además de demostrar con creces por qué es una de las mejores arpistas del país. Por su parte, Patricia Da Dalt también ejerció una magnífica labor junto a sus compañeras del trío, mientras que la orquesta supo acompañar con un sonido parejo, muy bien ensamblado. Al finalizar, no faltaron los tradicionales ramos de flores para las intérpretes y se invitó al compositor a subir al escenario, ya que se encontraba presente ante un auditorio con muchísima gente joven (probablemente, integrado por estudiantes del conservatorio o músicos noveles).

Compuesto en 1943, el Poema del Iguazú, Op.115 es un poema sinfónico compuesto por 4 movimientos que describen el cauce del río Iguazú, la selva y las cataratas que forma antes de su desembocadura en el Paraná (La selva dialoga con las cataratas/ Barcarola del Iguazú/ La luna ilumina las cascadas (nocturno)/ La Garganta del Diablo). Lleva el sello característico de las obras de Alberto Williams y comienza con una fanfarria introducida por los cornos, siguiendo con un staccato en los primeros violines en contrapunto con los metales y tremolo en cuerdas. Posteriormente, las trompetas introducen una segunda fanfarria repicada por las maderas y cierra con golpes de timbal, que deben ser ejecutados de forma muy precisa. La labor desempeñada por los músicos de la Sinfónica Nacional fue soberbia, al igual que el trino inicial del fagot en el 2° movimiento, previo al tutti orquestal y el solo de tuba con sordina. La dirección y marcación de María Laura Muñiz fue muy precisa durante toda la obra, pero principalmente, en el Nocturno (La luna ilumina las cascadas), donde el ostinato de cuerdas con sordina sonó magnífico, al igual que la vidala de dicho movimiento. La obra cierra con otra monumental fanfarria a cargo de los metales, que sonó prolija y majestuosa. Una obra de una exquisita musicalidad, que se representa en muy contadas ocasiones y que recibió numerosos aplausos por parte del público.

Es un auténtico placer conformar un programa íntegramente vernáculo, con estrenos y obras bellísimas raramente ejecutadas. Independientemente que forme parte del estatuto de creación de la Sinfónica Nacional, la orquesta viene creciendo semana tras semana, tanto en innovación del repertorio como en calidad de sonido. Es la mejor orquesta del país y lo demuestra en cada presentación, poniendo especial énfasis en un repertorio bien nuestro.  

domingo, 28 de agosto de 2022

 

EL REENCUENTRO ENTRE LA MUSICA Y LA HISTORIA

 

Ciclo “Música e Historia en Los Palacios”, edición 2022. Actuación del “Cuarteto de Amigos” (Haydee Seibert, Gustavo Mulé [Violines], Carla Regio [Viola], Siro Bellisomi [Violonchelo]). Comentarios: Profesora Noemí Pilar Molinero. Programa: Obras de Alberdi, Alcorta, Esnaola, Ginastera, Gianneo y Piazzolla. Universidad Católica Argentina (Pabellón de las Artes Puerto Madero-C.A.B.A.), 25 de Agosto de 2022.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

 

  Retornó a esta ciudad el muy buen ciclo “Música e Historia en los Palacios” el que en esta edición se desarrollará en una verdadera maratón de tres fechas consecutivas de la que tuve posibilidad de hacerlo en la inaugural. Para el día siguiente estaba previsto continuarlo en el edificio de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la U.B.A. y en el posterior en la legendaria sede del Club Belgrano también de Buenos Aires.

 

  Fue como siempre muy interesante apreciar el espacio físico que albergó a esta actividad. En este caso, fue el ”Pabellón de las Artes” de la Universidad Católica Argentina, el que ocupa parte del espacio de los legendarios “Docks” de Puerto Madero, un lugar que puede albergar una exposición de Artes Plásticas tanto como para que en el espacio restante pueda transformarse en un auditorio para escuchar en simultáneo música de cámara. Ante una concurrencia que cubrió las instalaciones, compuesta fundamentalmente por alumnos, profesores y hasta directivos de las cátedras de música de esa alta casa de estudios, se tuvo oportunidad de escuchar los siempre interesantes relatos históricos de la Profesora Noemí Pilar Molinero, quien en esta oportunidad enlazó la historia de la Ribera del Río de la Plata desde el descubrimiento hasta la erección del puerto y su posterior conversión al barrio más joven de la Capital de la República, con la historia de los aportes realizados por la iglesia católica a la educación en Ntro. País desde las antiguas misiones jesuíticas hasta los primeros intentos a comienzos del siglo XX por establecer la casa de estudios y su posterior concreción a finales de la década del cincuenta de ese siglo  para llevarla a ocupar el lugar preponderante del presente en Argentina y América. Mientras se sucedían dichos relatos el “Cuarteto de Amigos”   intercaló los mismos con pasajes musicales de compositores argentinos. En cuanto a la historia de la música se refiere no podían estar ausentes los “Tres Minués Argentinos” (Amancio Alcorta, Juan Pedro Esnaola y Juan Bautista Alberdi), siguiendo luego con el último movimiento del Cuarteto Nº 1 Op.20 de Alberto Ginastera (Primer Decano de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales de esta casa), en una interpretación sumamente vibrante y contundente. Dos de las tres piezas argentinas de Don Luís Gianneo (las célebres “Lamento Quechua” y “Criolla”) y cerrar con dos verdaderos “caballitos de batalla” del conjunto: “Oblivion” y “Fuga y Misterio” de Astor Piazzolla, la última en una versión sumamente electrizante que enfervorizó al público. El conjunto en su actual conformación ha adquirido una solidez interpretativa, acorde con los maestros que la integran y eso se nota mucho a partir de las respuestas que el público brinda al cuarteto en cada presentación. Merece este ciclo el que se siga sosteniendo en el tiempo. La oportunidad de conocer lugares con historia a través de la música y el relato es sumamente reconfortante.

 

Donato Decina

martes, 23 de agosto de 2022

 

 

 

YERUHAM SCHAROVSKY EN SU NOCHE MAS FELIZ

 

Mozarteum Argentino, temporada 2022. Presentación de la Orquesta Sinfónica de Jerusalem, Director: Yeruham Scharovsky. Solista: Danielle Akta (Violonchelo). Programa: Obras de Ben -Haim, Elgar y Tchaickovsky. Teatro Colón, 22 de Agosto de 2022.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

 

 Promediando ya la temporada 2022 (o 2021/2022 si tomamos en cuenta la presentación de Diciembre pasado de Joyce Di Donato), el Mozarteum presentó a la segunda y última de las Orquestas Sinfónicas comprometidas dentro del abono anual, en este caso la Sinfónica de Jerusalem ,nacida como orquesta de la la radio de esa ciudad a finales de la década de 1930 del pasado siglo (casi coetánea en cuanto a antigüedad de la mayor orquesta Hebrea, la primitiva Sinfónica Palestina, hoy Filarmónica de Israel también traída tantas veces por el Mozarteum) en tiempos de la presencia Británica en esa región. Tras la independencia del hoy Estado de Israel, la agrupación tomó el nombre de “Kol Israel Orchestra” siempre bajo la tutela de la Radio de jerusalem, la que ya había tomado el nombre de Autoridad Radiodifusora de Israel, hasta que en la década de 1970 adopta su actual nombre y  la Municipalidad de Jerusalem suma su aporte económico al de la Radio para el mantenimiento del conjunto. Grandes batutas fueron titulares de la agrupación, dos de ellas bien conocidas por gran parte del público argentino: Gary Bertini y Frederic Chaslin. Grandes solistas, compositores y Directores invitados han trabajado con ella (nombar algunos significaría dejar de lado a otros tan importantes como los primeros) El Maestro Steven Sloane es su actual titular y en esta gira el conjunto viene conducido por un nombre muy ligado a El: Yeruhan Scharovsky, director Argentino-Israeli quién no deja de resaltar en su semblanza del programa de mano que se formó musicalmente en Buenos Aires en el viejo Conservatorio Carlos López Buchardo (hoy sede de la Facultad de Música de Ntra. Universidad Nacional de las Artes) teniendo como uno de sus profesores al Mtro. Jacobo Ficher en composición,  completando sus estudios en el Estado de Israel con la guía de Mendi Rodan en la célebre academia Rubin de música. Para la entidad organizadora, una vez más solo cabe el reconocimiento, ya que en los momentos de crisis económicas muy profundas (¡y vaya si desde 1952 hasta el presente han habido!)  núnca dejó de honrar sus compromisos y de presentar los conjuntos anunciados. Todo esto trae aparejado una logística de cachets, traslados, alojamientos, viajes, fletes entre tantas otras cosas que aún con un orgánico ajustado como el traído por la orquesta visitante (similar al que Ntras. Orquestas emplean en sus conciertos habituales) significan costos altísimos.El Mozarteum volvió a cumplir frente a su público.

 

  La Sinfónica de Jerusalem hizo honor a su visita al Colón, más aún que en la anterior ocasión en el 2018 en el teatro Coliseo. La acústica colonera permitió percibir de manera muy nítida un sonido mate, típicamente Europeo, con una magnífica cuerda enrolada en la mejor tradición judía, una muy equilibrada sección de vientos, metales muy ajustados y una estupenda sección de percusión, la que no cayó en excesos en ningún momento de la noche.

 

  La velada dio comienzo con “Fanfarria para Israel” del Compositor germano-israeli Paul Ben-Haim, compuesta en 1950 para la celebración del segundo aniversario de la proclamación del estado hebreo. Está compuesta por un tema central que se va reiterando y en cada ocasión gana en intensidad para alcanzar un final brillante. Scharovsky le dio la interpretación y el justo sentido a esta página que abrió el concierto de modo muy efusivo.

 

  El programa continuó con una obra de sumo compromiso como sín dudas lo es el Concierto para Violonchelo y Orquesta de Sir Edward Elgar en la que la joven solista Israeli de 20 años Danilelle Akta hizo su presentación. Es la  última obra completa del gran compositor Inglés, la que es concebida como una despedida de un estilo de composición  y de una forma de expresarlo (el post-romanticismo). Momentos de plena melancolía que dan paso a un énfasis mayor, como en el cierre, deben ser expuestos por solista, director y orquesta en un verdadero trabajo de equipo y aquí lo hubo a partir de una refinadísima Dirección de Scharovsky en un acompañamiento en que dirigió de memoria a la agrupación con justeza y elegancia de gestos que dieron por resultado una  respuesta directamente proporcional de los músicos. Su entendimiento con Akta fue total. Y si de la solista hablamos, es una muy delicada interprete. Su versión del concierto de Elgar fue muy correcta con pasajes de pleno lirismo y vuelo interpretativo. Aun cuando su sonido no es muy caudaloso, le extrae a su instrumento todo lo mejor. Aquí me cabe consignar que es becaria de la Fundación Vladimir Spivakov , que actuó justamente bajo la Dirección de este gran Maestro  junto a sus “Virtuosos” de Moscú y se está perfeccionando en Berlín en la Academia Barenboim-Said en la sede que Ntro, compatriota estableció en el edificio de la Staatsoper Unter den Linden. Muy visiblemente conmovidos tanto la solista como el Director salieron a saludar al público ante los sostenidos aplausos. Sín embargo y a mi entender con muy buen criterio no hicieron bis, tal vez por semejante obra abordada y por aquello de “lo bueno si breve….”.

 

 Tras el  intervalo, la obra de fondo. En este caso la Cuarta sinfonía en Fa menor, Op.36 de Tchaickovsky la que fue muy bien presentada por Scharovsky. Sumo equilibrio, sin excesos, guiada con elegancia y con estupendas respuestas del orgánico orquestal. Acentuación justa en los instantes de carga dramática. Brilo en los pasajes festivos. Un tercer movimiento de exquisita factura por parte de las cuerdas en el célebre “Pizzicato”.  Todo ello llevó a una muy buena versión bien recibida por el público que ovacionó con justicia al conjunto visitante.

 

  Fue notoria la emoción y felicidad del maestro, quien explicó que ansiaba una presentación así (tal vez por aquel axioma de “nadie es profeta en su tierra”) y en los bises unió sus dos lugares en el mundo. Con la presencia solista del bandoneonista y arreglador Roberto Fogel, una muy emotiva versión de “Mi Buenos Aires Querido” de Gardel y Lepera en un finísimo arreglo. Y como cierre definitivo, el que se considera como el segundo himno nacional israelí: “Jerusalem de Oro” en el que Scharovsky deseó que esta capital de tantas religiones y culturas se transforme prontamente en “Ciudad de Paz” y no puedo menos que estar de acuerdo.

 

Donato Decina

lunes, 22 de agosto de 2022

 Ante un Auditorio entusiasta, que brindó calurosos aplausos después de cada interpretación, se presentó el Dúo Medina & Biggeri, el sábado pasado en el Auditorio del Museo Raggio de Vicente López.

Con un programa  dedicado al compositor italiano Giovanni Bottesini, quien fue uno de los primeros contrabajistas virtuosos del siglo XIX y quien tocaba con un contrabajo de tres  cuerdas afinadas un tono arriba.El concierto se inició con Elegía N°1 siguiendo la Fantasia "Lucia de Lammermoor" pudiéndose apreciar finalmente Elegia N°3
En la segunda  parte, el Dúo brindó "Allegro di Concerto Alla Mendelssohn" que fue, para quien escribe, el punto culmine de la presentación, finalizando con Capriccio de Bravura
Fuera de programa brindaron Ave María de Piazzolla, hermosa pieza en arreglo para contrabajo y piano, obra poco difundida del compositor
Se pudo apreciar una gran compenetración del Dúo, con un empaste perfecto y una expresividad casi vocal del instrumento de arco en algunas ocasiones, demostrando el contrabajista una gran técnica en la ejecución de los pasajes más difíciles.
Teniendo en cuenta cuenta la complejidad del instrumento ,Medina dio prueba de su arte consumado y, al igual que se dice de Bottecini, dio carta de nobleza al contrabajo.
Alberto Biggeri supo tambien demostrar su posibilidad expresiva en los pasajes solistas de piano de las obras. Otra excelente elección de intérpretes y programas de la M° Haydee Seibert en el Ciclo de Cámara 2022
Y como siempre la cordial recepción de la anfitriona, Alejandra Krusemann

                                                                            Marta Lugo de Palacio