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domingo, 10 de julio de 2022

 

UNO DE LOS CONCIERTOS MAS IMPORTANTES DE SU HISTORIA

 

Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”. Concierto: Directora: Mtra. Lucía Zicos. Solista: Azusa Saito (Violín). Programa: Obras de Gómez, Ginastera y Torrá. Centro Cultural Kirchner (Auditorio Nacional), 08 de Julio de 2022.

 

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

 

  Nació de la mano del creador de “Caminito” (acaso uno de los tangos más emblemáticos de toda la historia) como una orquesta de temática ciudadana. El primer gobierno del Tte. Gral. Perón  la nacionalizó en 1948, mientras que el tercer gobierno Justicialista le dio el nombre de su creador como distintivo: Orquesta Nacional de Música Argentina “Juán de Dios Filiberto”. De los tangos, valses y milongas del inicio se incorporó luego la música folcklórica. Y así fue como a partir de la base de los sonidos nacionales  se fue incorporando la raíz latinoamericana, para luego llegar al Rock Argentino. Todo este panorama es el que le ha correspondido siempre por ser lo más distintivo de la creación popularvde origen nacional en todas sus variantes. Pero luego comenzó a abrirse una ventana y fue la incorporación de música clásica de compositores argentinos en un momento en que el panorama para los estrenos de gran orquesta o exhumaciones de páginas importantes se fue reduciendo a lo que la Orquesta Sinfónica Nacional (que nació en paralelo a la nacionalización de la “Filiberto”) podía ofrecer en cuanto a fechas de programación.  Comenzando a recordar, aparecen “El Matrero” como soporte de la presentación del Programa Federal de Opera y Ballet, los rescates de partituras promovidos por el Mtro. Lucio Bruno Videla que tuvieron en esta Orquesta su principal vehículo de difusión y a partir de la gestión como titular del Mtro. Luís Gorelik, un impulso decidido a la incorporación para el repertorio de los conciertos de música académica argentina.

 

  Desde hace aproximadamente unos tres años, reiteradas invitaciones a Mtros. Nacionales de primer nivel dieron por resultado conciertos notorios. Nombres como Guillermo Becerra, Carlos Vieu, Pablo Boggiano, Mariano Chiacchiarini, Natalia Salinas y Lucía Zicos fueron subiendo al podio de la Filiberto y lograron imponer en el público este repertorio académico, reforzado con realizaciones como por ejemplo los conciertos de Compositoras Argentinas en forma paralela a que estupendos solistas vocales e instrumentales  del medio local fueran integrando las programaciones. Y aquí es preciso detenernos en el nombre de Lucía Zicos ya que evidentemente ha logrado con el conjunto una gran empatía, ha demostrado una absoluta versatilidad interpretativa y son estas características fundamentales las que la han llevado a ser la principal Directora convocada para asumir los conciertos de la presente temporada.

 

  De estos conciertos vamos observando una gran evolución. Tanto de la Directora como de los integrantes de la Orquesta, algunos de los cuales registran trayectoria previa en agrupaciones de gran envergadura de Ntro. País. Solo con mencionar a Pablo Agri como concertino (que además de provenir del Tango como su padre tuvo paso como integrante de la fila de primeros violines de la Sinfónica Nacional) o Elisabeth Ridolfi como viola solista (de paso por la Filarmónica de Buenos Aires)  vamos dando la pista de cómo está conformada esta agrupación. Ya se pudo apreciar calidad en el Concierto dedicado a mujeres compositoras de este año. Un interesante empaste en cada versión escuchada y el fruto de todo este trabajo es este concierto en vísperas del día de Ntra. Independencia que incluyó obras de tres creadores nacionales de diferentes períodos: una de la etapa nacionalista que fue virando a un lenguaje “americanista”, otro, tal vez hoy Ntra. mayor carta de presentación musical ante el mundo en su etapa de comienzo de la vuelta a la raíz “americanista” y una tercera creadora que aborda una temática “contemporánea”. Tres obras. Tres estilos de los cuales dos de ellos observan puntos de contacto. Ardua labor para poder ensamblar este programa que llegó a muy buen puerto. Resultado: Excelencia absoluta.

 

    La velada se inició con la obra de lenguaje actual, en este caso “Arcos en Abstracto” de la compositora Nelly Gómez quien estuvo presente en la sala. Una página muy reflexiva, compacta,  en donde las cuerdas desde las notas más profundas van enlazando temas en forma tonal que reflejan  estados de ánimo. Muestra un interesante desarrollo tanto como una efectiva resolución.   Aquí tuvimos un primer indicio de cómo se desarrollaría la velada ya que a partir de la muy buena afinación de las cuerdas y las respuestas que Zicos fue logrando en el desarrollo de esta versión dieron por resultado la base para el estupendo desarrollo posterior del concierto.

 

  En el centro del programa la página principal: el Concierto para Violín y Orquesta de Alberto Ginastera, obra de 1963 perteneciente al período central del compositor donde si bien el lenguaje es del periodo dodecafonísta ya comienzan a percibirse detalles del regreso a la raíz de corte latinoamericana a partir de la inclusión de instrumentos de percusión que serán quienes expresen esta característica en la obra. Aquí se presentó como solista la joven violinista japonesa de 19 años Azuko Saito, con estudios iniciados en su país, continuados en Brasil adonde actualmente su familia reside y que desde 2017 se perfecciona en Argentina con el Mtro. Rolando Prussak. Ha obtenido además el 1º premio para la 1ª categoría en el Festival que el Violinista Shlomo Mintz realizó en San Miguel de Tucumán. Es portadora de un sonido amplio, muy segura en cada intervención o ataque que efectúa y demostró total compenetración con la obra dando a lo largo de los tres movimientos que la integran pruebas de absoluta solvencia, resolviendo de modo contundente las dificultades que esta página plantea. Junto a Ella, Zicos no solo estableció un ida y vuela permanente sino que realizó una concertación decididamente espectacular en la que la Filiberto se mostró como una notable Orquesta Sinfónica. Hubo total equilibrio sonoro, marcación hasta los mínimos detalles (como los que permitieron que en el movimiento final se perciban con nitidez las citas al Capriccio 24 de Paganini por parte de la solista), formidable amalgama sonora que llevaron a un remate final sencillamente extraordinario. Fue ampliamente justificada la ovación que el público tributó a esta labor como el que afortunadamente se haya guardado un absoluto silencio a lo largo de todo el concierto. Sin especificar compositor (pero que decididamente no era argentino y en este caso es lógico que se le haya permitido hacerlo) la joven Saito ofreció una pequeña pieza fuera de programa en donde reafirmó todas las virtudes que destacamos líneas más arriba.

 

  

  La parte final encontró a Zicos y a la Filiberto en la exhumación de la Suite “Incaica” de Celia Torrá, la compositora que mayor relevancia alcanzó como creadora mujer  dentro del grupo nacionalista de compositores de 1930.  Es una partitura que permanece extraviada en su original. Que se cree que la compositora la ofreció al frente de una orquesta en el mismísimo Teatro Colón de Buenos Aires y que la decidida acción del Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega” permitió la reconstrucción de la Orquestación, la que ha sido subida a su plataforma de Internet y que ha sido declarada de dominio público ya sea para su consulta o interpretación. A lo largo de sus tres números “En Piragua” (Momento este que Martha Cora Eliseht ofreció en Ntro. programa sabatino por On Radio en versión Violín y Piano), “Cortejo” y “Fiesta Indígena , Zicos desplegó una muy buena concertación obteniendo un sonido muy equilibrado, sin excesos de ninguna índole, en donde la percusión (al igual que en Ginastera) desarrolló una labor sin fisura alguna, alcanzando el punto justo en estas páginas coloridas, descriptivas de raíces profundamente telúricas. Por todo esto es que celebramos este concierto en donde la Filiberto alcanzó con todas las de la ley el nivel de una Orquesta Sinfónica de gran magnitud, capaz de brindarle a los Argentinos lo mejor de Ntro. patrimonio musical en todas sus formas y para Lucía Zicos el reconocimiento a una de las mejores faenas de toda su trayectoria profesional.

 

 

Donato Decina

viernes, 21 de junio de 2019


EL CRECIMIENTO DE UNA NOTABLE DIRECTORA

Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, Directora Invitada: Lucía Zicos. Solistas: Lucrecia Jancsa (Arpa), Armonía Opus Trío (María Marta Ferreyra (Fagot), Fanny Suarez (Piano), David Lheritier (Clarinete). Programa: Obras de Zorzi, Montero, Herrerías y Gómez Carrillo. CCK-Sála Sinfónica, 21 de Junio de 2019.

NUESTRA OPNION: MUY BUENO.

  Muchas veces Ud. Como espectador/oyente y en mi caso como cronista nos preguntamos el por qué no se incluyen más seguido determinadas obras de compositores Argentinos, como así también de autores Nacionales actuales con los que se siente alguna clase de identificación. Pues bien, mucho de esto ocurrió en este concierto, en donde la Filiberto una vez más dió prueba de sobradas personalidad y valía, afrontando un programa compuesto por notables creadores Argentinos y otros que pretenden serlo y van camino a ello.

  El concierto fue confiado a Lucia Zicos, reciente premio Estímulo de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina. Oriunda de Avellaneda, interprete de Viola, prosiguió sus estudios de Dirección Orquestal bajo la guía de Guillermo Scarabino en la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la U.C.A., en la que hoy es catedrática de la misma. Formadora de una Orquesta Joven en Avellaneda, asistente de la hoy Academia Orquestal del Teatro Colón, comenzó a recorrer un extenso camino de casi dos décadas como conductora. Muchos de Uds. recordarán su concertación de “Loreley” de Alfredo Catalani para la Casa de la Opera de Buenos Aires en el Teatro Avenida lógicamente con Adelaida Negri en el protagónico. Días atrás se presentó en los Conciertos del Mediodía del Mozarteum estrenando una Obra de Cláudia Montero, de la que también se escuchó una obra suya en este concierto y que el próximo 27 estrenará otra más, encargo de la Filarmónica en el Colón.

Justamente si hubo una arista saliente en esta velada fue el crecimiento de Zicos como interprete. Guió con inteligencia, con plena expresividad gestual y logró del conjunto respuestas por momentos formidables. Su entendimiento con todos los solistas participantes de la programación fue total y todas las versiones tuvieron pleno equilibrio.

 Una obra por muchísimo tiempo ausente de los atriles de Ntras. Principales orquestas es “Música para Calesita” del inolvidable Juan Carlos Zorzi. Obra que es una invitación a recordar los tiempos “de Pibe”, pinta como pocas aquel Buenos Aires de los Años cincuenta del pasado siglo y el ritual de concurrir a la calesita de la plaza los fines de semana. Por momentos descriptiva, por momentos melancólica. Orquestada para vientos y percusión a partir de su original para dúo de pianos, Zicos logró llegar hasta el fondo de la página con total autoridad. Los integrantes de la Filiberto lucieron ajustados en todo momento. En la Obertura (Primero de los cuatro números del trabajo que se repite al final como cierre), algún bronce sonó de manera despareja, cosa luego corregida en la mencionada repetición final

  Dentro de los tres compositores que últimamente presentan trabajos de modo continuo, Claudia Montero se encuentra entre Ellos. Aquí la Filiberto presentó ”Mágica y Misteriosa Buenos Aires”, un concierto para Arpa y Orquesta de Cuerdas dedicado a Floraleda Sacchi. Lucrecia Jancsa, la extraordinaria Arpista Argentina, solista de la Sinfónica Nacional, asumió la interpretación de su instrumento. Tres son sus movimientos, el primero un Risoluto de estilo claramente “Piazzoleano”, un “Molto Espressivo” muy llamativo, de corte clásico, tomando como molde la Orquesta típica de los años cincuenta, aún cuando si hubiese que dar un nombre, yo me acercaría al de Raúl Garello, el que si bien tuvo su esplendor por los años setenta, su formación remite a los años cincuenta justamente. El “Preciso” que cierra la obra se inicia de manera vertiginosa para luego recapitular con el Risoluto inicial. Obra muy bien escrita, encontró en Jancsa a la interprete ideal. Tuvo magnífica sonoridad, lirismo, delicadeza y los pasajes más comprometidos  los abordó con limpieza de sonido absoluta. Tuvo en Zicos a una aliada con la que mantuvo un ida y vuelta permanente. Las Cuerdas de la Filiberto a partir de Brigitta Danko su Concertino Titular hasta el último instrumentista dieron brillante respuesta con pasajes de bellísimo sonido.

  Luego fue el turno para el Armonía Opus Trío que integran María Marta Ferreyra en Fagot, Fanny Suarez en Piano y David Lheritier en Clarinete, quienes junto a la Orquesta estrenaron el concierto que para Este Conjunto y Orquesta compusiera Mario Herrerías, lamentablemente fallecido el año pasado. Se trata de una muy interesante composición en un solo movimiento que trasunta un cierto aire “Bartokiano” en su inicio, la que va virando a rasgos inconfundiblemente porteños con un inteligente tratamiento de la Orquesta y una interesante escritura para el Trío solista.El Armonía Opus Trío se “floreo” en la interpretación, sentido homenaje que efectuaron al Compositor. Zicos logró llevar a la interpretación a un justo equilibrio, ganando todos aquí el mayor aplauso de la noche, lo que motivo que el Conjunto Solista brindara el arreglo de José Bragato de “Tres Munitos con la Realidad” de Astor Piazzolla a modo de Bis.

  El cierre trajo a los atriles “Fiesta Criolla” de Manuel Gómez Carrillo. En mi caso particular, debí escuchar esta obra en el Colón y por la Filarmónica de Buenos Aires hace ya 36 años como homenaje al compositor de quién en ese año se cumplia el Centenario de su nacimiento. Aparentemente un problema de material de orquesta impidió que sea interpretada. Lo cierto es que hasta esta velada, jamás tuve oportunidad de escucharla. Es un trabajo en cuatro movimientos, el que tiene en comun con el inicial de Juán Carlos Zorzi y también con la Obra de Claudia Montero, que repite al cierre su número inicial, el que recrea el clima festivo en el Interior de Nuestro País. Gómez Carrillo pintó como pocos a Santiago del Estero (Paradojas del destino, ese mismo año del centenario de su nacimiento la “Rapsodia Santiagueña” fue interpretada por la Sinfónica Nacional bajo la Dirección de…..Juan Carlos Zorzi).  Zicos logró llevar la expresividad al máximo, logrando que la Orquesta se soltara por completo y luciera cómoda a lo largo de toda la obra. Ha logrado un crecimiento interpretativo extraordinario y es de esperar que podamos verla mas a menudo dirigiendo. Sin duda lo merece.

Donato Decina

sábado, 28 de mayo de 2022

 

UN CONCIERTO FORMIDABLE

 

Orquesta Sinfónica Nacional, Temporada 2022. Concierto Sinfónico, Directora: Lucía Zicos. Solista: Daniela Tabernig (Soprano). Programa: Obras de Williams, Strauss y Hindemith. Centro Cultural Kirchner (Auditorio Nacional), 27 de Mayo de 2022.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

 

  Este concierto de la Sinfónica Nacional ha marcado una saludable intención de renovar en parte el repertorio de la agrupación, algo de lo que se habla permanentemente, como así también registró el debut de la Directora Lucía Zicos con el conjunto. Además, se logró la presencia como solista de la soprano Daniela Tabernig, acaso uno de los mejores valores del medio local, a tan solo 72 hs. de culminar en la ciudad de Rosario una actuación consagratoria asumiendo el protagónico de “Tosca” de Giacomo Puccini, de la que podrán ver en este mismo blog la opinión de Marta Lugo de Palacio.

 

 

  El concierto dio comienzo con la interesante exhumación del “Poema de los Mares Australes” de Don Alberto Williams. Obra surgida a partir de escritos suyos de 1929, describe de modo casi “pictórico” cuatro momentos diferentes en relación con el mar. Lucía Zicos desarrolló una labor ardua y sumamente efectiva, en donde la mayoría de los  sectores de la Sinfónica respondió con sonido homogéneo. A lo largo de esos cuatro momentos, influenciados muchas veces por la música de sus formadores y por mucho de lo que en esas épocas se escuchaba,  se sucederán instantes de plenitud sonora, intensidad y también otros más calmos y reflexivos. Una obra inexplicablemente ausente de los atriles,  la que espero sea interpretada con mayor asiduidad.

 

 

     Luego fue el turno de Richard Strauss y sus “Cuatro Ultimas Canciones” de las que en lo vocal Daniela Tabernig fue su muy correcta traductora.  Obra de 1948, basada en la musicalización de 3 poemas de Hermann Hesse y 1 de Joseph Von Eichenhorn, marca la despedida de un gigante que sentía ya estar en la etapa final de su existencia. Concebidas  para registro de soprano, incluyen solos instrumentales tanto de corno como de violín y los títulos de los poemas elegidos dan una idea acabada de lo que expresó Strauss a modo de despedida (“Primavera”, Setiembre”, “Al Irme a Dormir” y “En el Ocaso”). Daniela Tabernig construyó una interpretación admirable desde todo punto de vista, ya sea por su expresividad en donde transmitió la intención de cada texto, su musicalidad sin fisuras y una muy refinada línea de canto por lo que solo cabe pedirle que ahonde más esta incursión en el terreno del “lied”, un género en el que a no dudarlo la podrá contar como una muy buena interprete. Por su parte Zicos logró extraerle a la Sinfónica pasajes estupendos con notables intervenciones de todos los sectores del conjunto. Aquí me detengo para recalcar que no se compare este trabajo con interpretaciones anteriores a modo de parámetro, lo que no vale. Se ha logrado una muy buena versión a partir de una labor seria y reconcentrada que logró hacer pié en una Orquesta que está superando momentos difíciles, y eso ya es meritorio tanto por parte de la Directora, la solista y el conjunto.

 

    El cierre vino de la “Konzertmusik”, op. 50 para cuerdas y metales de Paul Hindemith, la que lamentablemente es poco frecuentada en los  conciertos y que posee muchos más méritos que otras que se han programado hasta en la sopa. En mi caso particular no la escuchaba desde 1988 cuando la interpretó la Orquesta de Filadelfia bajo la dirección de Riccardo Muti en la misma jornada en la que el Maestro estreno en la Argentina la Sinfonía Nº 3 “El Poema Divino” de Alexander Scriabin y mi conocimiento provino por la difusión televisiva que el inolvidable Julio Palacio (esposo de Ntra. colaboradora) realizara en el Canal 11 (hoy Telefé) en un ciclo que el mismo presentara, bajo la dirección del mismísimo Hindemith al frente de la Orquesta Sinfónica de Boston. Pieza en dos movimientos, homogénea, contundente, con una fuga de increíble concepción en la parte final, la que va dando paso a un discurso más calmo. Lucía Zicos realizó un trabajo que le permitió redondear una estupenda labor, la que sí o sí debe derivar en más invitaciones para guiar a la Sinfónica. Momentos de brillo y noble tersura en la cuerda y muy buenas intervenciones del bronce dieron por resultado la inmediata aprobación del público, el que por tres veces requirió el saludo de la Directora. Un programa como hace mucho tiempo no se veía, tal vez desde cuando batutas como Calderón o Rettig asumían esos compromisos.

 

Donato Decina

lunes, 9 de marzo de 2020


Gran concierto en homenaje al Día Internacional de la Mujer con Lucía Zicos en el CCK

DE MUJER A MUJER
Martha CORA ELISEHT

Entre los numerosos festejos y homenajes en conmemoración del Día Internacional de la Mujer –que tendrá lugar el 8 de Marzo próximo-, el Centro Cultural Kirchner (CCK) decidió organizar un concierto de homenaje a la mujer en la música académica, que se llevó a cabo en el Auditorio Nacional –Sala Sinfónica- el pasado viernes 6 del corriente a cargo de la Camerata Argentina de Mujeres, bajo la dirección de Lucía Zicos, con la presencia de la pianista Natalia González Figueroa en calidad de solista.
La mencionada directora de orquesta es una de las mejores de la actualidad y cuenta con un extenso curriculum. Cursó sus estudios en la Facultad de Música de la Universidad Católica Argentina (UCA), bajo la tutela de Guillermo Scarabino y  Carlos Vieu -entre otros-hasta obtener el título de doctora en Música que otorga dicha Universidad. Ha dirigido numerosas agrupaciones sinfónicas en nuestro país y en el exterior con gran suceso de público y crítica. Entre sus próximos compromisos figuran conciertos con las Orquestas Sinfónica Nacional y Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, así como también las representaciones de la ópera “IRIS” de Mascagnien el Teatro Roma de Avellaneda, con producción de Boris Laures.
Debido a la ausencia de programas de mano, Zicos fue anunciando y explicando las diferentes obras de siete compositoras argentinas, ya que el espectáculo fue grabado para ser transmitido por la Televisión Pública y la plataforma digital CONT.AR.
Desde el inicio del concierto, la Camerata logró un sonido muy compacto, afinado y afiatado que alcanzó bellísimos matices en “Devisel” de la compositora platense Micaela Canualdo. Esta música se escribió para ilustrar un cortometraje que narra las aventuras de un niño (Devisel) que vive en una cápsula y sueña con conocer las estrellas. Finalmente, toma una llave para poder salir de su encierro y concretar su sueño. Pero vuela un pájaro, que toma la llave y la rompe con su pico. Al escuchar el llanto desgarrador del niño, el ave rompe la cápsula con su pico y permite que Deviselcumpla su sueño. La música se inicia con un cantábile en los violines, que es tomado posteriormente por los cellos. Que da una sensación de misterio e inquietud ante la curiosidad del niño. Luego de un trémolo en cuerdas, el piano ejecuta una melodía alegre y majestuosa, mientras los cellos retoman el tema principal. Seguidamente, el cello ejecuta variaciones sobre el tema principal, que es retomado por los violines en 4/4, con cadencias que remedan el viaje al espacio, mientras el piano y los violines toman la línea melódica lenta hasta el final de la obra.
La segunda de las obras pertenece a la cordobesa María DE CANSO y es una fantasía en ritmo de zamba y tango (“El amor no es la zamba; La zamba es el amor”). Se inicia con una melodía con ribetes folklóricos (cantábile) en los cellos, retomada por los violines, lográndose un perfecto contrapunto entre los tonos agudos y graves. Mientras que el primer tema posee una hermosa línea melódica envolvente en ritmo de zamba –el amor se esconde bajo el pañuelo de la zamba, envolviendo a la pareja-, el segundo tema posee ribetes tangueros en 2/4, que se fusiona con el primero mediante trémolo en cuerdas.
La tercera de las obras, denominada “Amor en Abstracto” pertenece a Denise Arteshoven y según comentarios de la autora, representa “la lucha entre el mundo interior y el exterior. Es la carga pesada que nos toca vivir a diario, pero siempre se encuentra una salida cuando uno se siente abrumado”. En este caso, los tonos graves dan la sensación de desazón y preocupación, mientras que los tonos agudos representan la esperanza y la posibilidad de encontrar una solución. La obra comienza en tono menor por parte de los cellos y contrabajos, sostenido por las violas y violines en tono grave, con ribetes que –por momentos- remiten al Adagio para cuerdas de Samuel Barber y al 3° movimiento de la Sinfonía n° 4 (“La Inextinguible” de Carl Nielsen. Esto se muestra más en el trémolo en cuerdas, que da esa sensación de claroscuro a la que alude su autora. El final consta en un diáfano contrapunto introducido por las violas y los violines en tono mayor, que da la sensación de alivio y ánimo ya descripta.
El concierto continuó con “Alma de Tango” de la compositora mendocina Adriana Figueroa Magna. Es una obra escrita según la tradición y el estilo clásico de composición, con ritmos de tango y ribetes experimentales, con una línea melódica agradable, ágil y armónica desde su inicio. No sólo posee elementos del 2/4, sino también ribetes mozartianos, de ciertas composiciones de Dvorak y también, de la Suite Argentina de Eduardo Falú. El fraseo del violín solista contrasta perfectamente con el contrapunto del contrabajo en la experimentación, que posteriormente toma el ritmo del tema principal mediante una cadencia “en cascada”, con ribetes de melodía española, que desemboca en el crescendo final.
Seguidamente, se presentó el Adagio para orquesta de cuerdas de Dina FIGI, que alterna dos melodías: una introvertida y otra, extrovertida, que lleva a la meditación y la introspección, alternando luminosidad con oscuridad. Se inicia con un cantábile en violines y cellos, con ribetes del Nocturno de la Suite n° 2de Grieg y de Stenhammar, cin desarrollo que desemboca en un crescendo sostenutocon cierto aire de misterio, sin interrupción de la línea melódica. Posteriormente, las violas recapitulan el primer tema y la línea melódica, seguida por la orquesta hasta el final.
Tras un breve intervalo, Lucía Zicos anunció las dos últimas obras, donde se desempeñó como solista Natalia González Figueroa. Pertenece a la nueva generación de pianistas argentinos y su desempeño durante el presente concierto ha sido excelente, merced a su prodigiosa digitación y su excelente pulsación. Posee una técnica que le permitió sortear sin dificultad los arabescos, arpegios y otros elementos de técnica pianística en las obras interpretadas. La primera de ellas, denominada Clouds (Nubes) pertenece a Lucía Caruso –compositora argentina radicada en Estados Unidos- y está considerada como abstracta por su autora. No obstante, posee una línea melódica armónica y agradable, fácil de escuchar. El piano inicia con una melodía sencilla, que posteriormente es retomada por un vibratoen cuerdas (pianissimo/ in crescendo), hasta que el piano retoma el tema principal y su recapitulación por parte de las cuerdas. Por último, el concierto cerró con el Concierto en blanco y negro de la compositora bonaerense Claudia Montero –también radicada en Estados Unidos-. Posee tres movimientos: Allegro/ Lento/ Elegíaco y el primero se inicia con un punteo de las cuerdas en 2/4, hasta que el piano hace su entrada triunfal en ritmo de tango, tomando la melodía principal. Posteriormente, la orquesta toma el tema principal mientras que el piano ejecuta un glissandimediante numerosos arabescos y arpegios. Luego, la orquesta recapitula el tema principal y se repiteesta alternancia entre piano y orquesta dos veces más.La melodía posee ciertos ribetes característicos de las composiciones de Mariano Mores o Atilio Stampone, quienes llevaron al tango sinfónico a su máxima expresión. El movimiento Lento se inicia con una melodía grave en cellos y contrabajos, en contrapunto con violines y violas en tono menor, seguida por el piano, quien introduce una melodía en tono mayor en contrapunto con el cello. El último movimiento se inicia con el piano en compás de 4/4 en una melodía que es tomada por la orquesta y que si bien posee ribetes de tango, también tiene un estilo propio y personal.  Seguidamente, luego del cantábile de las cuerdas, el piano toma el tema principal y lo desarrolla mediante una serie de escalas cromáticas para recapitular con el 1° tema del 1° movimiento, seguido por la orquesta.
Tras los numerosos aplausos del público, Natalia González Figueroa interpretó un bis a tono con la última composición: un número de la Suite “En blanc et noir” (En Blanco y Negro), de Débussy.  Y luego de los consabidos aplausos, tanto las integrantes de la orquesta como las compositoras de las diferentes obras y la pianista salieron a saludar juntas desde el escenario del Auditorio Nacional. Un concierto donde se representaron obras compuestas por mujeres, interpretado por mujeres y dirigido por una mujer. De mujer a mujer y para la mujer, grandes protagonistas –muy a menudo, olvidadas- de la música sinfónica argentina. 

viernes, 5 de julio de 2024

 A Continuación, secuencia fotográfica realizada por Martha Cora Eliseht con la progresión escénica para la interpretación de la Obra de Alejandro Iglesias Rossi













Espectacular concierto de la Sinfónica Juvenil Libertador Gral. San Martín en el CCK

ENTRE ESTRENOS Y RESCATES, LOS CHICOS CRECEN
Martha CORA ELISEHT

“Una imagen dice más que mil palabras”. Este viejo aforismo periodístico
cobra más vigencia que nunca para poder describir la experiencia que una vivió en el
concierto ofrecido por la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil “Libertador General San
Martín” el pasado jueves 4 del corriente en la Sala Sinfónica del Centro Cultural
Kirchner (CCK), donde el mencionado organismo se presentó en forma conjunta con el
Ensamble Vocal Siglo XXI, dirigido por Miguel Pesce y la Orquesta de Instrumentos
Autóctonos y Nuevas Tecnologías de la Universidad Nacional de Tres de Febrero
(UNTREF) bajo la dirección de Lucía Zicos para brindar el siguiente programa:
- “Itinerarium Peregrinationis” (Cánticos de traición y redención) (estreno
mundial)- Alejandro IGLESIAS ROSSI (1960)
- Sinfonía n°2- (partitura cedida por la Asociación Argentina de Compositores)-
Celina KOHAN de SCHER (1931-2015)
- Sinfonía n°7 en Fa menor- Emilie MAYER (1812-1883)
Al entrar a la Sala Sinfónica, una se quedó sorprendida al ver la escenografía que se
muestra en las fotografías que acompañan esta nota y la abundante cantidad de
instrumentos autóctonos -principalmente, de percusión- sobre el escenario.
Posteriormente, tras los anuncios de la locutora, los músicos de la Libertador Gral. San
Martín fueron tomando posición en el escenario, mientras que los pertenecientes a la
Orquesta de Instrumentos Autóctonos de la UNTREF lo hicieron vestidos de monjes y
soldados otomanos, y los coreutas del Ensamble Vocal XXI, de cruzados.
Seguidamente y, ante la ausencia de programas de mano, Lucía Zicos hizo su
presentación sobre el escenario para explicar las obras comprendidas en el programa. La
primera de ellas fue compuesta por Alejandro Iglesias Rossi para celebrar el 20°
aniversario de la creación de la Orquesta de Instrumentos y Nuevas Tecnologías de la
UNTREF y se presentó en calidad de estreno mundial. Itinerarium Peregrinationis
narra una historia de traición y redención entre tres personajes históricos de diferentes
religiones: Ricardo Corazón de León (cristianismo), Saladino (islamismo) y
Maimónides (judaísmo). Al regresar de las Cruzadas, Ricardo Corazón de León es
tomado prisionero y despojado de su corona. Pese a ser su enemigo, el sultán Saladino
le ofrece a su médico personal -Maimónides- para que cure sus heridas en combate. A
partir de allí, nace una profunda amistad entre los tres hombres, representada por un
cántico que posee elementos de las tres religiones. La orquestación es profusa, con
órgano, abundante percusión, cuerdas, instrumentos autóctonos en gran proporción
(tambores y bombos de diferentes tamaños, bombo legüero, cajas, cahschas (sonajero de
pezuñas) y otros). Se inicia con un tutti a cargo de la percusión y cadenas hasta la
entrada del lamento árabe, donde Ricardo Corazón de León hace su presentación
cantando en francés antiguo. Mientras tanto, el coro vocaliza mientras cantan dos voces

femeninas. Los graves en trombones y tuba unidos al sonajero de pezuñas anuncian la
captura del rey inglés, quien canta un lamento acompañado de clarinetes y fagotes. Dos
actores encarnan a Saladino y Maimónides, quienes hacen su presentación mediante una
fanfarria a cargo de los cornos. Posteriormente, le devuelven sus atributos al rey-
anunciados por un poderoso tutti orquestal- seguido por el coro, donde se interpreta el
cántico de redención que reúne elementos de las tres religiones. La producción se logró
en cooperación con las Escuelas de Educación Artística de la Ciudad de Buenos Aires,
el organista Miguel Maturo, la Escuela de Gong Terapia, Tawa Movimiento, la
Licenciatura en Música Autóctona, Clásica y Popular de América; la Maestría en
Creación Musical, Nuevas Tecnologías y Artes Tradicionales; Escuela Loto Blanco,
Medievalcon y el CIDEM- UNTREF. Aproximadamente, se estima que participaron
más de 200 artistas en escena entre músicos, cantantes y figurantes. La puesta en escena
y la coreografía estuvieron a cargo de Susana Ferreres y el resultado fue espectacular,
pese a su breve duración. Una marcación con entradas muy precisas por parte de Lucía
Zicos y un gran desempeño de todos los intérpretes lo hicieron posible. El público la
recibió calurosamente con un aplauso sostenido.
La Sinfonía n°2 de Celina Kohan de Scher se estrenó en el Teatro Colón en 1983 por
la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y, curiosamente, nunca más se volvió a tocar
hasta la presente versión, cuya partitura fue cedida por gentileza de la Asociación
Argentina de Compositores. Consta de tres movimientos: Allegro/ Adagio/ Rondó-
allegro y posee numerosas influencias de la Sinfonía n°5 de Beethoven y su homónima
de Gustav Mahler -las cuales, a su vez, inspiraron a John Williams para componer La
Guerra de las Galaxias-, aunque también pueden apreciarse atisbos de Nino Rota en el
movimiento final. La orquesta le imprimió su sello propio, logrando un excelente
sonido -particularmente, en la fanfarria del movimiento inicial, a cargo de las trompetas
y la tuba-. También se destacaron las maderas en el movimiento final. Ha sido un
acierto poder volver a escuchar esta obra de una compositora vernácula tras 41 años de
olvido.
Emilie Mayer fue una compositora alemana muy prolífica, que vivió prácticamente
en la misma época que Wagner y cuyo estilo se encuadra dentro del romanticismo
vienés. Su producción comprende 8 sinfonías, un concierto para piano y orquesta,
numerosas obras de cámara, lieder y una ópera (Die Fischerin). Lamentablemente, su
música cayó en el olvido y recién ahora se están recuperando muchas de sus obras. Su
sinfonía n°7 en Fa menor fue compuesta entre 1855 y 1856, pero se estrenó recién en
1862. Consta de 4 movimientos (Allegro agitato/ Adagio/ Scherzo/ Finale) y está escrita
en forma de sonata a la usanza clásica. Pese a que se la conocía como “la Beethoven
con faldas”, su estilo de composición remeda más la línea melódica de Schumann, con
numerosos contrapuntos entre maderas, cuerdas y metales. Dentro de este último grupo
de instrumentos, los cornos de la Gral. San Martín sonaron impecables en los solos y en
todas sus intervenciones, al igual que los solos de trombón en el 2° movimiento. La
marcación e interpretación de Lucía Zicos se vio correspondida por una perfecta
interpretación por parte de los músicos, logrando un excelente resultado.
A menos de dos meses de su primera gira internacional por Japón, la Orquesta
Sinfónica Juvenil Gral. San Martín es un orgullo nacional y lo demuestra en cada
concierto. Su crecimiento profesional es extraordinario y es capaz de abordar un

repertorio complejo. En este caso, entre estrenos y rescates de obras inéditas o de
compositoras nacionales injustamente olvidadas.

jueves, 10 de marzo de 2022

 

LA JUSTA VALORACION PARA LA MUJER

 

Centro Cultural Kirchner, Temporada 2022. Dirección Nacional de Organismos Estables. Presentación de la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, Directora: Mtra. Lucía Zicos. Solistas: Nora Sarmoria (Piano y Voz), Nuria Martínez (Aerófonos andinos y Flauta), Sonia Posetti (Piano), Eleonora Eubel (Canto), Ingrid Feniger (Saxo Tenor y Clarinete Bajo),María Laura Antonelli (Piano y Electrónica), Patricia Sosa (Canto). Auditorio Nacional, 09 de Marzo de 2022.

 

NUESTRA OPINIÓN: MUY BUENO.

 

  Puntualmente a la hora pactada para el inicio se rebajó la luz de la sala del Auditorio Nacional y se iluminó el escenario del mismo para que el Mtro. Sebastián Prussak (Delegado de la Orquesta por el Sindicato U.P.C.N.)  irrumpiera en escena para dar la bienvenida, en nombre de la agrupación que integra , al público y a las autoridades nacionales presentes encabezadas por el Ministro de Cultura de la Nación Tristán Bauer, destacando  que el ciclo que en minutos se iniciaba puede ser considerado el más ambicioso en la historia de la Orquesta. Valoró el hecho de la equidad de género que existe en la aagrupación y que sea la Directora Invitada Lucía Zicos la que tenga a su cargo la cuarta parte de la programación de conciertos a ofrecerse. Tras los muy respetuosos aplausos del público comenzó el concierto propiamente dicho.

 

  El programa ofrecido incluyó una combinación de música popular y clásica. Dado que Ntro. enfoque pertenece a esta última, mencionaré en primer lugar que dentro de lo popular intervinieron la Compositora, Pianista y Vocalista Nora Sarmoria, quien acompañada en aerófonos andinos y flauta traversa  por Nuria Martínez ofreció tres composiciones de su autoría: “Bolivian Buey” de interesante instrumentación y muy efectiva, en donde Martínez se lució como muy buena interprete de aerófonos, “Respirando Simple y Trunca” y cerrar con “Culebrón”  un tema muy pegadizo en tiempo de candombe rioplatense en donde el juego de palabras que interpretó Sarmoria me recordó al estilo cultivado por Rubén Rada.  Respecto a Eleonora Eubel, quien actuó  junto a la participación de  Ingrid Feniger en Saxo Tenor y Clarinete Bajo, desplegó tres temas propios “Orquidea Salvaje”, “Una Mujer y una Gallina” y “Oigame Mamasara”. Aquí encontré una imaginativa  fusión entre el folcklore y el canto en estilo del blues, algo en lo que la compositora trabajó muchísimo y que en un tema como “Oigame Mamasara”  lo subrayó con creces logrando un efecto muy interesante, reforzado por una muy buena instrumentación para que la Orquesta la acompañara con un sonido homogéneo. Y qué decir de Patricia Sosa. Innegable oficio, fuerza interpretativa, y sus impactantes notas bajas para cerrar la noche con tres temas, dos con música de Daniel Vilá y el restante con música de su pareja Oscar Mediavilla. Fueron “Bendigo”, “El Valor de Mis Sueños” y “Por un Mundo sín Violencia”, este último en estreno, compuesto en pandemia, lejos de imaginarse que esta primera versión además de esta  pandemia trajo la antítesis del título con la Guerra Rusia-Ucrania que tanto ha impactado en el mundo entero. Una letra muy pegadiza, hizo que el púbico reaccionara muy favorablemente, al punto que Sosa bisó la estrofa final “a cappella” y de modo muy emotivo, marcando el instante más alto de la velada.

 

  Yendo ya entonces a la parte clásica se presentó la compositora y pianista Sonia Posetti, la que interpretó cuatro composiciones de su autoría. Abreva en el folcklore urbano ahí en donde es innegable la influencia de Astor Piazzolla (ha marcado un rumbo tras el cual los compositores jóvenes se identifican y realizan su propia búsqueda). Las obras están compuestas en forma mayoritariamente tonal y los solos fueron reservados en su totalidad al guía de segundos violines. “Sepia” (muy contundente), “Desmonte”, “Papel PIcado” y el muy interesante candombe “Bullanguera” son los nombres de estas muy efectivas composiciones, con orquestaciones que aprovecharon todos los recursos instrumentales de la Filiberto y que obtuvieron la aprobación y el sostenido aplauso del público.

 

 Y finalmente hablo ahora de la presentación de María Laura Antonelli, la que compuso para esta velada y en calidad de estreno mundial “Gravitación de los Oceanos Internos”, un desafío en sí mismo para una composición compacta, con matices para mostrar y dificultades tanto para la Orquesta como para la solista, los que fueron resueltos de modo estupendo. Me detengo aquí para resaltar la espectacular labor de Lucía Zicos tanto en los trabajos de corte “popular” como para este repertorio clásico. Ofreció calidad sonora, la labor no decayó en ningún momento y el rendimiento de todos los sectores de la Filiberto fue óptimo. Retornando a María Laura Antonelli, es una exploradora de los sonidos urbanos en los que se sumerge para extraer toda la fuerza e impactar y realizar como solista una labor sin desmayos. Ha sido una inteligente decisión incluir dos números de la recordada “Infernadero” del año 2019, en este caso los Números 3 “Dejar Morir” y 4 “Esqueletos de Barcos y Gritos Olvidados” en donde en estos últimos encontramos, pregones, discursos públicos y sonido ambiente de calle. Antonelli logra captar al oyente con todo este dispositivo y  ¿por qué no?  tambien  con esa captación logra otra creación en sí misma.

 

Donato Decina

 

 

lunes, 22 de marzo de 2021

 

Homenaje a compositoras argentinas de todas las épocas en el CCK

 

CON  ALMA, ESPÍRITU Y ESENCIA DE MUJER

Martha CORA ELISEHT

 

            Durante el mes de Marzo se rendirán homenajes a la mujer con la consigna “NOSOTRAS MOVEMOS EL MUNDO”, que abarca una serie de muestras, conciertos y exhibiciones en todo el territorio nacional y en todos los organismos oficiales. El Centro Cultural Kirchner (CCK) adhirió a la convocatoria y decidió brindar un concierto el pasado domingo 21 del corriente en la Sala Sinfónica –Auditorio Nacional- con obras de compositoras argentinas de todas las épocas denominado CREADORAS EN EL TIEMPO, bajo la coordinación y dirección general de Lucía Zicos.

            El ensamble instrumental estuvo integrado por las siguientes intérpretes: Lucía Herrera (violín), Julieta Bril (violín), Dolores López Mac Kenzie (viola), Paula Pomeraniec (cello), Diana Lopszyc (piano), Cecilia Carriza (flauta), Estefanía Schanton (saxo) y la soprano Marina Silva, quienes interpretaron el siguiente repertorio:

-          “Pampa en sus cuerdas”- Viviana DAL SANTO

-          “Idilio”- Ana CARRIQUE

-          “Mocqueur Polyglotte”- Marta LAMBERTINI

-          “Cajita de música” de “De mi infancia”- Isabel ARETZ

-          “Vocalise” de “Cánticos para vivir y soñar”- Irma URTEAGA

-          “Saltos transparentes- Teresa LUENGO

-          “El espíritu de la montaña” (dúo para flauta y saxo)- Silvina WAINSZELBAUM

-          “Adiós” de “Prohibido suicidarse en primavera”- Mailén UBIEDO MYSKOW

-          “Toccata”- Alicia TERZIÁN

 

Tras anunciar el propósito del concierto, Lucía Zicos hizo su presentación en escena munida de un micrófono para comentar las obras y hacer una breve reseña sobre las compositoras y cada una de las obras comprendidas en el programa. Se trató de armar una especie de caleidoscopio con miniaturas de diferentes géneros y tendencias musicales. La primera de las obras pertenece a una compositora actual –que estuvo presente en la Sala- y es el último movimiento de la suite “Tres piezas sobre cuerdas pampeanas”, donde el cuarteto de cuerdas comienza con un ostinato a cargo del cello en ritmo de malambo, que es retomado posteriormente por los violines. Posteriormente, el primer violín ejecuta un cantábile que refleja la quietud de la pampa. El contrapunto logrado por la cellista Paula Pomeraniec y la violista Dolores López Mac Kenzie fue estupendo, al igual que el solo de violín a cargo de Lucía Herrera. Acto seguido, se presentó una canción de Ana Carrique (1886-1979), donde Diana Lopszyc brindó un muy buen acompañamiento para que Marina Silva ofreciera una exquisita versión de “Idilio”. La soprano se encuentra atravesando un gran momento en su carrera profesional y recibió numerosos aplausos.

Marta Lambertini fue una compositora que no sólo poseía un magnífico sentido del humor, sino también una muy sólida formación musical. Prueba de ello es su pieza para flauta “Mocqueur Polyglotte” (Políglota que se mofa), donde no sólo explora los matices agudos y graves escritos para dicho instrumento, sino que en un momento determinado, el solista debe vocalizar la letra O en el medio de la ejecución. Posee reminiscencias de La Consagración de la Primavera de Stravinsky y del Concierto para flauta y orquesta de Carl Nielsen y culmina con una fuga en agudo. La interpretación de Cecilia Carriza fue magistral y se retiró sumamente aplaudida por el público. Le siguió Diana Lopszyc con una exquisita versión de Cajita de música, de Isabel Aretz. Esta compositora recorrió todo el país en busca de los sonidos característicos de cada región y los plasmó en una denominada “De mi Infancia”, al cual pertenece este fragmento. Los glissandi al piano producen un efecto sonoro similar al de una caja musical, donde –por momentos- suena más similar a una celesta. En cambio, Irma Urteaga se caracterizó por ser una compositora de vanguardia. Marina Silva cantó a capella el Vocalise de los Cánticos para vivir y soñar de dicha compositora, con un estilo muy expresivo y libre donde debió vocalizar solamente la letra A. Su interpretación fue estupenda y le valió nuevamente el aplauso del público.

A continuación, Diana Lopszyc interpretó Saltos transparentes, de Teresa Luengo. Se trata de una serie de consonancias y disonancias sin seguir un ritmo determinado, que ofrece un efecto de desvanecimiento. Es una miniatura para piano de tinte impresionista, que brinda ese efecto de transparencia mediante arpegios y trinos en crescendo y diminuendo. Fue la más atonal de todas las obras que se interpretaron durante el concierto, pero no por ello dejó de ser agradable al oído del espectador. Seguidamente, se interpretó El espíritu de la montaña para saxo y flauta de Silvina Wainszelbaum, quien también estaba presente en la sala. Durante una víspera de Año Nuevo Judío en San Juan, la compositora tomó contacto con el paisaje y según sus propias palabras, “fue la montaña quien me dictó cómo componer la música”.  Consta de dos movimientos: el primero, compuesto en escala pentatónica en ritmo de carnavalito, que narra el paisaje montañoso y el espíritu que lo rodea. Mientras la flauta da los tonos agudos, el saxo barítono hace lo mismo con los graves en alternancia melódica. El efecto impresionista está muy bien logrado y sucede lo mismo con el segundo movimiento, en ritmo de zamacueca. El tema está introducido por el saxo y es retomado por la flauta, muy bien ensamblado. Tras los aplausos, su autora agradeció al público.

Basada en el drama de Alejandro Casona “Prohibido suicidarse en primavera”, Mailén Ubiedo Myskow compuso una ópera homónima que se estrenó en Buenos Aires en 2018. El aria “Adiós” –a cargo de la soprano- está escrita en ritmo de baguala. En este caso, Lucía Zicos dirigió el cuarteto de cuerdas, donde el efecto de percusión se logró mediante golpes en el cello. La interpretación de Marina Silva fue excelsa y recibió numerosos aplausos y vítores por parte del público, al igual que la compositora. El programa cerró con Toccata de Alicia Terzián, una obra de juventud de esta compositora argentina reconocida a nivel mundial por su estilo de vanguardia. Es un auténtico desafío para el pianista por su gran virtuosismo, pero una intérprete de los quilates de Diana Lopszyc supo sortearla sin mayor dificultad y se retiró sumamente aplaudida.

Es un auténtico placer y un privilegio gozar de este tipo de conciertos con obras inéditas o muy poco conocidas, que permiten valorar y apreciar el talento de la mujer argentina en materia de composición musical. Tras haber sido injustamente relegadas durante mucho tiempo, sus obras no han tenido la difusión que se merecen. Afortunadamente, hoy en día existe una reivindicación de la mujer en todos los aspectos, a lo cual las compositoras de música no constituyen la excepción a la regla. Al fin y al cabo, la música también posee esencia y espíritu de mujer.

jueves, 1 de junio de 2023

 

Importante debut de directora...

   Por Jaime Torres Gómez

Excelentes han sido las presentaciones de la Orquesta de Cámara de Chile desde enero, con una sólida línea programática más triunfales momentos a cargo de su actual titular, solistas y directores invitados.

Dentro de este contexto, muy acertada la convocatoria a una importante cantidad de directoras, iniciándose con un buen debut de la danesa Rose Munk Heiberg, continuando, desde Argenina, con la solvente directora Lucía Zicos, debutando en Santiago tras esta presentación.

Sólidamente formada (alumna del maestro Guillermo Scarabino, bien recordado en Chile), Zicos dio cuenta de un desbordante talento y consumada musicalidad, traducido en formidables respuestas de los camaristas nacionales.

Dentro de la tradicional itinerancia en Santiago y alrededores, se asistió a la correspondiente al Teatro California de Ñuñoa, sede de la OCCH, y nuevamente ante un fiel y numeroso público.

Saliéndose en esta oportunidad del recurrente perfil con obras de compositores nacionales, se consultó un atractivo programa clásico-romántico, incluyendo obras de repertorio habitual y otras largamente ausentes.

Sólido inicio con la Obertura de la ópera Don Giovanni de W.A. Mozart (asiduamente programada por la OCCH), con debida claridad de discurso en un asertivo carácter, inteligente adopción de tempi y completa claridad de voces.

De Joachim Raff, compositor de origen suizo-alemán del siglo 19, se ofreció su Sinfonietta para Vientos, Op. 188. Con un amplio catálogo de obras (sinfonías, suites para orquesta, conciertos y operas), fue cercano a Franz Liszt (llegando a ser su secretario en Alemania), y antes de Felix Mendelssohn, quien recomendó a su editor sus primeras obras para piano.

La Sinfonietta, obra de madurez y quizás la más conocida, posee una atrapante linealidad auditiva, con magnífico tratamiento de texturas (transparencias y timbres) más una entusiasta expresividad (en lo rítmico y melódico), elementos que aseguran buena recepción en transversales públicos.

Gran trabajo de la maestra invitada, quien hilvanó un continuum discursivo de jerarquía. Magnífica plasticidad sonora, precisas marcaciones, calibrados acentos y notable manejo de las dinámicas. Y de entera justicia la entusiasta retribución del público ante la notable entrega de la sección vientos junto a la autorizada batuta.

Y como última obra, una triunfal versión de la Sinfonía N° 1 de F. Mendelssohn. Sobre esta sinfonía, si bien es una obra compuesta a los 15 años -y en buena parte experimental-, empero, refleja una notable proyección de la mejor tradición de Bach, Mozart, Haydn y Beethoven. A la vez, punto de inflexión en sus trece sinfonías de cámara previas, respecto a posibilidades expresivas, estructura y orquestación.

De absoluto empoderamiento, la directora invitada dio cuenta de profundo conocimiento, develando con entera propiedad la trama interna de la obra. Convincente empuje en el frenético Allegro di molto inicial, con neurálgicos tempi y excelentes contrastes, continuando con una idiomática exposición del Andante, asimismo, un soberano manejo del Trio en el Menuetto (de gran profundidad, dándose gran sentido cantable de las “voces internas”), amén de notables progresiones expresivas en el Allegro con fuoco final. Completa adhesión de los camaristas chilenos ante los autorizados requerimientos interpretativos, logrando excelente calidad de sonido y completo ajuste.

En suma, un importante debut en Santiago de una de las más destacadas directoras latinoamericanas, ameritándose mayores colaboraciones con orquestas nacionales…

domingo, 18 de junio de 2023

 

TEMA DE HOY TRATADO CON GRAN ALTURA

 

Compañía “Lírica Lado B”, temporada 2023. Opera: “Secretos del Arbol” en dos actos, original de María Suarez. Elenco: Laura Polverini (Ama/Alma del Arbol), Fermín Prieto (Amadeo/Amadeo Zorzal), Alejandra Malvino  (Terapeuta/Guardiana del Agua), Rocío Arbizu (Irene), Rocío Giordano (Madre de Alma), Augusto Nureña (Padre de Alma), Lucía Cloppet (Terapeuta). Coro de “Lírica Lado B”, Director: Ricardo González Dorrego, Orquesta de “Lírica Lado B”. Ambientación e Iluminación: Rodrigo Parise. Visuales y Operación de Video; Malen Bruna Lewin. Vestuario: María Josefina Vecchietti. Dirección Escénica: Ximena Belgrano Rawson. Dirección Musical: Lucía Zicos. Usina del Arte, 18 de Junio de 2019.

 

NUESTRA OPINION: MUY BUENO

 

  Este retorno de “Lírica Lado B” vino de la mano del estreno de una Opera Argentina, “Secretos del Arbol” con Libro y Música de María Suarez, quien propone a través de una historia incursionar en el tema de la discapacidad,  donde se entrecruzan el rechazo, la falta de integración, el bullyng, los miedos y angustias y como se concibe al amor desde una perspectiva diferente de aceptación.

 

  La historia gira en torno a Alma, una joven mujer que debe desplazarse en silla de ruedas. Ingresa a una editorial para trabajar como correctora. Tiene en Irene a una  compañera de labores, amiga y confidente. Conoce allí a Amadeo quien será su jefe, el que queda impactado por su belleza personal e intelectual. Será recíproco porque Alma ha fijado en El su atención. Desde ese disparador la historia refleja todo lo que desgraciadamente en muchos aspectos se vive en Ntros. días.  El rechazo, la burla, la agresión, el desprecio y la falta de empatía corporizada en los compañeros de labor encarnados por el coro. Los dos personajes principales se atraen mutuamente pero ninguno da el primer paso. Llevan en paralelo su terapia, reconocen allí estar enamorados el uno del otro. Amadeo manifiesta tener una recurrente pesadilla y es que ve en sueños a Alma corporizada en un árbol del que ella justamente es el “Alma”, mientras que su terapeuta resulta ser el guardián del agua de un río imaginario que corre detrás del árbol y El se ve a sí mismo como un zorzal herido que encuentra el refugio en ese árbol. Justo El, que tiene a la caza por pasión y que en una partida con amigos manifiesta no poder tirar porque son solo pájaros los que revolotean a su alrededor. La historia se completa con los padres de la joven quienes sufren frustración y descreen que la muchacha pueda ser feliz en una vida de pareja,  inclusive que pueda realizarse y quedar embarazada. Después de un largo trecho que incluye un episodio de una caída de la joven de su silla de ruedas con la total indiferencia de sus compañeros y Amadeo sin reacción por el Shock, la historia queda enfocada en este último y a través de la metáfora de esa recurrente pesadilla logrará encontrar el coraje para por fin poderle brindar como un verdadero pájaro libre a Alma su amor.

 

  El tratamiento musical que María Suarez le da a su Opera es absolutamente tonal. Cuenta con melodías muy bien trabajadas las que son gratas al oído del oyente. Hay empleo de muchos elementos de raigambre folcklórica por lo que hace a una esencia verdaderamente nacional.

 

  En cuanto a la parte escénica, hay aquí una labor formidable de Ximena Belgrano Rawson en la marcación  de los personajes ya que no solo deben cantar, sino también trabajar en modo actoral, logrando extraer todo lo mejor de los intérpretes  por lo que debo decir con énfasis que ha sido una labor muy cuidada y lograda. 

 

  En lo que hace a la labor de las voces, Laura Polverini realiza una labor descollante en el protagónico desde la gestualidad en la caracterización de la mujer discapacitada, hasta en su total expresividad en lo que hace al tema del amor. Vocalmente impecable sabe transmitir en cada escena suya. Fermín Prieto sale airoso del compromiso ya que en la primera parte su rol tiene muchos pasajes con notas de registro bajo. Luego su participación crece y su zona aguda es firme, segura y desarrolla su labor vocal sin fisuras. Muy correcto en lo actoral supo extraer todas las tribulaciones de su personaje. Excepcionales tanto  Alejandra Malvino en el doble rol de la Terapeuta y el Guardián del agua  como Rocío Arbizu en su rol de Irene, amiga, compañera y confidente de Alma. Ambas tuvieron muy buen decir y fueron muy buenas en lo actoral. Breves en lo que les toca actuar, pero impactantes por la carga dramática que tienen sus respectivos personajes fueron las intervenciones de Rocío Giordano y Augusto Nureña como los padres de Alma, mostrando sus dudas, temores y escepticismo por la suerte de la relación amorosa de la hija. Estuvieron ambos a la altura del compromiso. Finalmente resulta muy simpática e interesante la labor de Lucía Cloppet como la terapeuta psicológica de Alma en este caso desde lo actoral ya que luego forma parte del coro, el que es chico pero excelentemente preparado por Ricardo González Dorrego, emitiendo sus voces como un conjunto de gran dimensión.

 

  De muy buen gusto es la realización de vestuario por parte de María Josefina Vecchietti, mientras que fueron muy ajustadas y cuidadas tanto la ambientación como la iluminación  de Rodrigo Parise, las que fueron reforzadas por imágenes operadas desde el video por Malen Bruna Lewin quien desplego en la escenas de ensoñación un verdadero caleidoscopio de colores que reforzó visualmente a las mismas.

 

  Finalmente ha sido de excelencia la concertación de Lucía Zicos, la que al frente de un conjunto de tipo camarístico logró un empaste perfecto con un ida y vuelta permanente con todos los interpretes vocales redondeando una labor sin fisuras.

 

  Es otro logro acorde a los pergaminos de la ya consagrada marca “Lírica lado B”. Las fechas acordadas con la Usina del Arte hacen que sean solamente esta y la del día siguiente, 19 de Junio. La entrada es libre y gratuita.  Los que puedan, concurran, vale la pena.

   

 

Donato Decina