miércoles, 12 de junio de 2019


PLENA JERARQUIA

Mozarteum Argentino, Temporada 2019. Actuación de la Irish Chamber Orchestra, Solista y Director: Jörg Widmann (Clarinete). Programa: Obras de Mozart, Widmann y Schumann. Teatro Colón, 10 de Junio de 2019.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

    Tal como venimos haciendo en cada comentario en gran parte de lo que va de la presente temporada, es evidente que la situación socioeconómica actual de la Argentina obliga a las entidades privadas de conciertos a adoptar decisiones como las de programar pequeñas agrupaciones u Orquestas de Cámara extranjeras por sobre agrupaciones sinfónicas o solistas de alto renombre. Pues bien, la sesión anterior nos trajo a la Orquesta de Cámara de Munich en reemplazo de la agrupación sinfónica de China y se constituyó en un gran suceso, enriquecido por la presencia como solista de la Pianista Francesa Lise de La Salle. Aquí,, si bien ya estuvo programado desde el comienzo, volvió a reiterarse el formato con la presencia de la Irish Chamber Orchestra, agrupación con sede en Limerick,  liderada desde hace 7 años por el Compositor, Director y Clarinetista Alemán Jörg Widmann, quien justamente se presentó ante el público argentino en todas sus facetas, abordando un programa harto comprometido.

  Ya de movida nomás, Widmann acometió junto a la agrupación como solista y Director el Concierto para Clarinete y Orquesta Kv. 622 en La mayor de Mozart. Obra que a lo largo de sus tres movimientos muestra amplio discurso, melodísmo a toda prueba y desafíos permanentes al solista. Widmann se reveló como un muy buen clarinetista, capaz de llevar el discurso musical mozartiano hasta los últimos detalles. Trabaja como pocos los “pianissimi”, aún durante la interpretación se acerca hacia el sector de la agrupación pronto a atacar para acompañar esas entradas con su cuerpo Sonido refinadísimo por parte del conjunto al que le extrajo todos los detalles. Podría  decir que fue una versión exquisita en todo sentido, donde la transparencia mozartiana estuvo hasta en el menor pasaje.

   “Con Brío”, es una obra compuesta en 2008 por Widmann debido a un encargo efectuado por Mariss Jansons y la Orquesta Sinfónica de la Radio Bávara, para ser interpretada durante los conciertos en los que la Orquesta y el Director Letón  interpretaron la integral de sinfonías de Beethoven. Al igual que lo hiciera Ntro. Compatriota Oscar Strasnoy en “The End”, estrenada entre Ntros. El pasado año con la Filarmónica de Dresde, Widmann toma citas de los movimientos “Con Brío” delas Sinfonías Nºs. 7 y 8 del Gigante Alemán, para desarrollar una escritura muy personal, la que incluye solo soplos por parte de los vientos de la Orquesta. Daniel Barenboim y la Orquesta del Diván fueron aquí en la Argentina, los encargados de revelarnos este trabajo de Widmann. Lógicamente el hecho de estar el propio compositor al frente de la Orquesta en esta oportunidad acrecentó mi inquietud y realmente no defraudó en absoluto. Al hacerlo con un conjunto de cámara, además de sacrificar masa orquestal, asume el riesgo de quedar mas descubierto. En este caso eso posibilito la percepción de un mayor número de detalles quw con una gran orquesta no acontece. Las citas a Beethoven más el estilo de otros compositores posteriores a El. El desdoble del percusionista, el que se prodigó totalmente, la justeza de la cuerda y la firmeza de vientos y metales, para que esta obra eminentemente atonal pudiera ser disfrutada  de punta a punta. Los sostenidos aplausos del final rubricaron la labor de Widmann, quien indiscutiblemente fue el centro de la escena en ese segmento.

  La otra gran sorpresa de la noche fue la inclusión en la segunda parte de la Sinfonía Nº 2 en Do mayor, Op. 61 de Robert Schumann. Son pocas, lamentablemente, las agrupaciones que incluyen Schumann en sus programas de concierto. Sea por su escritura, por la necesidad de encontrar interpretes supremos y hasta orquestas virtuosas, la realidad indica que muchas veces se prefieren las obras para mayor masa orquestal y dejar elegantemente a un costado a las obras de este gran compositor. Widmann se inscribe sin ningún lugar a dudas entre la corriente “Schumaniana”, la que influye hasta en sus composiciones y demostró ser un “Schumaniano” de fuste. Logró del conjunto bellísimas sonoridades, riqueza tímbrica, infinidad de matices y un “tempi” absolutamente acertado para lograr una de las más imponentes versiones que este cronista recuerde. Habrá que mirar muy atrás y recordar tal vez la ofrecida en 1985 por Bernad Haitink (Quien en Setiembre próximo a los 94 años deja el podio) y la Royal Concertgebow Orchester para comparar algo semejante.

  La justiciera ovación tributada marcó el final de la noche. Nadie necesitó más.

Donato Decina

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