martes, 10 de abril de 2018


SALIR MARAVILLADO

CCK-Sala Sinfónica, Temporada 2018. Actuación de la Orquesta Sinfónica Juvenil Nacional “José de San Martín”, Director: Mario Benzecry. Programa: Gustavo “Cuchi” Leguizamón/Virtú Maragno: “Preludio y Jadeo”. Anton Bruckner: Sinfonía Nº 7 en Mi menor (Versión Robert Haas) . 08 de Abril de 2018.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

Conmovedor. Es el único calificativo que le cabe a este concierto con el que se inició oficialmente la actividad de la Sinfónica Juvenil Nacional “José de San Martín” para este año 2018.  Conmovedor, porque ya se aproxima a la vigesimoquinta temporada regular consecutiva. Porque es uno de los pocos organismos musicales nacionales que incluye una composición de autor nacional en cada programa. Porque incluyó una de las obras capitales de uno de los mas grandes compositores del Post-romanticismo de finales del siglo diecinueve. Y porque en la interpretación del segundo movimiento de la Séptima de Bruckner, en el  que el compositor despide a Wagner que acababa de fallecer, se despidió también al inspirador de este conjunto y padre no solo del sistema de Orquesta Infanto-juveniles de Venezuela, sinó que tambien de gran parte de las América Latina, Don José Antonio Abreu, quien falleció el 24 de Marzo pasado, el que hace veinticinco años le insistió al Mtro. Benzecry en la necesidad de crear una Orquesta de estas características, habida cuenta de la disolución por esa época (Menemismo), de la Orquesta Juvenil de Radio Nacional (Gestión Julio Maaharbiz) acaso en ese tiempo el único conjunto consolidado de práctica orquestal ante el público.

  El comienzo mostró un increíble trabajo de Gustavo “Cuchi” Leguizamón, original para piano, al que Virtú Maragno, adaptó y arregló para orquesta. “Preludio y Jadeo”. Una composición reveladora de la faceta mas desconocida del “Cuchi”, al que Maragno le aportó una Orquestación muy ajustada, acorde con las sonoridades de la página, la que es una exploración sonora a partir de acordes casi de raigambre folcklórica (fiel a su estilo y sus raíces), por lo que saludamos la visión de Benzecry y su decisión de programarla, la saludable intención de la familia Maragno de abrir el archivo de su patriarca y podríamos decir que el estreno propiamente dicho de la página en este arreglo, ya que en la Salta natal del “Cuchi”, El Mtro. Eduardo Alonso Crespo presentó una orquestación suya.

  Y llegamos a la séptima de Bruckner. Interpretada en la versión de Robert Haas, de la que puedo afirmar sin temor a equivocarme de que es la versión también utilizada en 1993 por Kurt Masur con la Filarmónica de Nueva York en el Colón y que cuenta con dos observaciones principales. No hay Orquesta de Tubas Wagnerianas y son únicamente los Cornos los que intervienen en gran número en toda la obra.  Y tampoco  no hay percusión en el segundo movimiento (Triangulo, Platillos), por lo que solo interviene el timbal también en toda la obra. Primer movimiento arrollador, con todas las tensiones y momentos de fuerza a flor de piel. Segundo movimiento, reflexivo, con toda la carga dramática y las imágenes de Wagner y de Abreu que nos vienen a la memoria. El scherzo “ del Gallo” expuesto de manera formidable y un cierre con toda la progresión y la energía que la obra libera, llegando a un final brillante, magistralmente resuelto. Conmueven y emocionan estos jóvenes, los que se entregan a la música en forma total, con un formador que insisto, está en plenitud de medios, recursos y atravesando el mejor momento de su fructífera carrera.

Donato Decina

domingo, 8 de abril de 2018


ORGULLO SANJUANINO Y NACIONAL


   Visita guiada al Teatro del Bicentenario en San Juan, uno de los más modernos del país




Después de casi 40 años de espera, el antiguo proyecto de construir un Centro Cívico moderno en la ciudad de San Juan se hizo realidad. Finalmente, en 2016 tuvo lugar la inauguración del mismo, donde además de albergar dependencias oficiales, ministerios, secretarías y ambas Cámaras de Diputados y Senadores de la Provincia, comprende un espacio abierto – construido a la vera de la antigua estación del ferrocarril San Martín- que posee, entre otras cosas, una  fuente de aguas danzantes compuesta por 19 chorros (en alusión al número de Departamentos  en los cuales se divide la provincia), un anfiteatro griego y la antigua estación, con sus baños públicos aparte (donde funciona la actual Dirección Municipal de Turismo).  Se levantaron las antiguas vías y se aprovecharon los durmientes que estaban en buenas condiciones para construir la fuente, y se dejó el viejo tanque de agua donde abrevaban las locomotoras, como homenaje al tren.
Pero además, el moderno Centro Cívico alberga una auténtica joya, inaugurada también hace dos años atrás, construida según los más modernos cánones arquitectónicos  y dotada con estupendos elementos de tecnología: el Teatro del Bicentenario, que fue concebido para transformarse en referente de cultura de la región.
Con una superficie de 18500 m2 cubiertos, el teatro cuenta con un arco de grandes proporciones que enmarca la entrada al hall principal, donde no sólo están la boletería y el espacio donde se organizan las visitas guiadas -con entrada libre y gratuita, a cargo del personal del organismo- , sino que también se realizan exposiciones culturales. Su luminosidad y sus 1275 m2 de superficie ofrecen un excelente preludio antes de pasar a la sala principal. Desde allí se accede al foyer, donde se produce el primer aislamiento de sonido, mediante una sala vidriada de doble altura. Este vidriado hermético actúa como aislante de sonido y optimiza la temperatura del ambiente.  Además, cuenta con ascensores, rampas para personas con discapacidad física, baños y guardarropas. Los pisos y escaleras que conducen a los diferentes sectores de la sala principal se hallan recubiertos de travertino (procedente de las localidades de Albardón y Valle Fértil) y las cuatro arañas de iluminación que adornan el foyer fueron fabricadas en Italia. Pese a ser imponentes, son livianas, a causa de la actividad sísmica de la provincia.
De allí se accede a la sala principal, construida en diseño alla italiana (en forma de herradura, como los grandes teatros líricos del mundo). Posee una capacidad para 1129 espectadores, distribuidos de la siguiente manera:
-        Platea: 558
-        Palco Bajo: 194
-        Palco Medio: 168
-        Palco Alto: 176
-        Palco Presidencial: 33

Al estar aislada del exterior por el hall y el foyer, posee un campo acústico de excelencia, ya que los mismos actúan como filtros. Por otra parte, al estar cubierta por materiales aislantes, la sala se transforma en una enorme caja de resonancia. Por lo tanto, el espectador se siente protagonista de una sensación acústica envolvente. También posee un aro acústico para que todos aquellos con discapacidad auditiva puedan disfrutar de los espectáculos que allí se ofrecen.
En cuanto al escenario, la sala cuenta con maquinaria y tecnología de última generación, con materiales traídos especialmente desde España y Alemania. Posee un plato giratorio para cambios de escenografía en vivo, gran variedad de elementos de luminotecnia, rieles de soporte para los diferentes tipos de telones y la torre del escenario, con altura  mayor que la propia sala. El soporte técnico está dado por una sala de aire acondicionado y una sala de bombeo de agua.
El otro protagonista es el foso de la Orquesta, de diseño Bayreuth, que posee importantes dimensiones y que está acondicionado mediante sistema Spiralift, que permite la regulación de la altura del mismo según las necesidades artísticas en forma rápida y eficiente.
Por debajo del escenario y de la sala principal, se encuentra la Sala Auditorium, concebida como espacio multiuso para actividades complementarias, pero que además, permite ofrecer espectáculos al mismo tiempo y en forma simultánea con la sala principal. Se accede en forma independientemente de la entrada principal y posee boletería y guardarropa propios. Tiene una capacidad de 196 butacas rebatibles- similares a las de la Usina del Arte o el CCK- y un escenario de 99 m2. Posee las mismas cualidades y propiedades acústicas que la sala principal y telones ignífugos.
Hacia la derecha de la sala principal, se encuentra el sector de infraestructura complementaria, que alberga al sector de soporte técnico e integración artística. Allí funciona la Administración del teatro y  se encuentran las numerosas salas de ensayo y Orquesta, la sala de danza, los camarines- de diversas dimensiones-, los montacargas y talleres de sastrería. Y, como si todo esto fuera poco, cuenta con un amplio estacionamiento para 120 vehículos, con acceso exclusivo para personas con discapacidad. 
La programación es diversa, variada y comprende espectáculos líricos, coreográficos y conciertos- tanto de música clásica como popular-  y puede consultarse en la página web:www.teatrodelbicentenariosanjuan.org. Han actuado artistas de la talla de Iñaki Urlezaga, Dimitri Maseev, el Ballet Estable del Teatro Colón, La Fura dels Baus, la Orquesta de cámara del Concertgebouw de Amsterdam, el Sestetto Stradivari (Italia), John Malkovich, Jorge Drexler y la Orquesta Sinfónica local, dirigida por Emanuel Seifert, quien tuvo a su cargo el Concierto de Apertura con Carmina Burana el 22 de Agosto de 2016.
Sin lugar a dudas, la fama del Teatro del Bicentenario ya superó las fronteras. Si en un principio, su misión era ser un motor y referente cultural de la región, ya se ha transformado en patrimonio cultural de todos los argentinos. Un muy buen motivo más para visitar la capital sanjuanina, realizar una visita guiada- se recomienda reserva previa - y disfrutar de un excelente espectáculo en alguna de sus salas. Representa un motivo de orgullo sanjuanino y nacional.

                                                                             Martha CORA ELISEHT

jueves, 5 de abril de 2018


UNA ESPLÉNDIDA NOCHE DE GALA

Homenaje por el 150° aniversario de la muerte de Giacchino Rossini en la apertura del  No sólo lo logró perfectamente, sino que, a

Por cumplirse el sesquicentenario del fallecimiento del compositor italiano Giacchino Rossini, la mayor parte de los teatros de ópera del mundo están rindiéndole todo tipo de homenajes mediante la representación de sus obras. Luego de haber escuchado una monumental versión de su ópera Semiramide en las transmisiones HD del Metropolitan Opera House de New York- a cargo de Angela Meade, Elizabeth De Shong y Javier Camarena, entre otros-, el pasado miércoles 28 de Marzo se interpretó en el Teatro Colón el Stabat Mater de dicho compositor, inaugurando el primero de los tres conciertos comprendidos en el Ciclo de Abono Sinfónico Coral en el Teatro Colón.
En dicha oportunidad, actuaron la Orquesta y el Coro Estables del mencionado organismo, dirigidos por Silvio Viegas y Miguel Martínez, respectivamente, con la presencia de los solistas Monserrat Maldonado (soprano), Adriana Mastrángelo (mezzosoprano), Santiago Martínez (tenor) y el bajo italiano Riccardo Zanelatto.
Este oratorio se ha brindado en muy pocas oportunidades en el país, y la versión anteriormente mencionada ha sido excelente en todos sus aspectos: una destacable actuación de los solistas, con un muy buen equilibrio vocal – tanto por parte de los solistas como del Coro-, buen fraseo, impecable equilibrio orquestal y un Coro muy bien preparado, que se destacó en  los diferentes números que integran la obra.
Si bien los cuatro solistas mantuvieron un equilibrio sonoro y una actuación muy destacada en sus respectivas arias, el tenor Santiago Martínez fue la figura sobresaliente de la noche. Su aria- Cujus animam- es de difícil interpretación, donde la voz del tenor debe alcanzar un Si natural casi al final de la misma. No sólo lo logró perfectamente, sino que, además, fue ovacionado al final de la obra.
La dirección orquestal estuvo a cargo de Silvio Viegas, quien debió reemplazar a Luis Fernando Malheiro- designado originariamente para esta función- y que logró sacar un sonido insuperable a la Orquesta Estable. Al culminar la función, tanto él como Miguel Martínez fueron recibidos con una ovación de aplausos.
Ha sido una versión memorable en todos los sentidos, en el marco de una auténtica noche de gala en el Colón, con una excelente apertura del Abono Sinfónico Coral y un muy merecido homenaje a Rossini al cumplirse 150 años de su fallecimiento.

                                                                           Martha CORA ELISEHT


NOCHE NEGRA Y SIN ESTRELLAS
Inauguración del ciclo Nuova Harmonia e Italia XXI en el teatro Coliseo


La apertura del tradicional ciclo de conciertos de Nuova Harmonia y del nuevo ciclo cultural Italia XXI – auspiciados por la Embajada de Italia y la Fundación Cultural Coliseum- se vio deslucida por una actuación mediocre y monótona, a cargo del tenor italiano Vincenzo Constanzo, acompañado al piano por su compatriota Giovanni Auletta, que tuvo lugar en vel teatro Coliseo el pasado miércoles 4 del corriente.
El programa consistió en arias de ópera de Puccini, Verdi y tradicionales canzonettas napolitanas, alternando con piezas para piano solista de diversos compositores, tales como la Balada n° 1 en Sol menor de Frederik Chopin, la transcripción para piano sobre temas de la ópera Aída de Verdi compuesta por Franz Liszt y la Tarantella del libro Année de Pélegrinage, del mismo compositor.
Si bien el mencionado tenor consta de un nutrido curriculum, con antecedentes de haber cantado en importantes escenarios de Europa los principales roles para su cuerda en óperas de Verdi, Puccini y otros compositores italianos, llamó la atención la escasa longitud de las arias a ser interpretadas (aproximadamente, 20  minutos de tiempo neto de actuación). La otra cosa que llamó poderosamente la atención entre los  críticos y periodistas especializados que se dieron cita esa noche fue que el piano se encontraba amplificado y con efecto sonoro de cámara acústica, lo que opacó el desempeño de Giovanni Auletta en los forti y los tutti. Esto se hizo más evidente en la Balada en Sol menor Op.23 de Chopin, al igual que en la mencionada obra de Liszt sobre la escena final de Aída.
            Pese a poseer un bello timbre vocal, la actuación e interpretación de Constanzo resultaron monótonas y un tanto aburridas; sobre todo, al cantar las canzonettas ”Core ´Ngrato”, de Salvatore Cardillo y “Torna a Sorrento”, de De Curtis. Por tratarse de un tenor nacido en dicha ciudad, faltó el sentimiento característico que sienten los napolitanos por su tierra, al interpretar sus melodías típicas. Y, a pesar de tener buena voz, no difiere mucho de algunos cantantes locales ce la talla de Leonardo Pastore y otros, quienes, además, poseen caudal de voz suficiente como para cantar arias de ópera y música popular italiana sin necesidad de usar un micrófono. Vincenzo Constanzo no se desprendió de dicho elemento durante todo el recital. Sólo soltó su calidad interpretativa hacia el final, cuando cantó “Volare”, de Franco Migliacci y Domenico Modugno.
            Posteriormente, al conversar en el intervalo con los colegas y numerosos artistas que asistieron esa noche, se comentó que la condición impuesta por el tenor fue, precisamente, de cantar con micrófono.
            La labor de difusión de la cultura italiana ejercida tanto por la Embajada de Italia en la Argentina como por las autoridades del ciclo es una tarea loable y un  clásico desde hace muchos años, patrocinando a sus artistas y fomentando actividades relacionadas con el patrimonio cultural y la tradición italiana en  nuestro país. Precisamente, por los fuertes lazos existentes entre Italia y la Argentina y por respeto a la acendrada raigambre italiana existente en el país, los descendientes de aquellos inmigrantes – entre los cuales, quien escribe se incluye- han sabido mantener sus tradiciones intactas, desarrollando un gran gusto por la ópera y la música popular típica del mencionado país.  Por ende, parece mentira que un tenor de dicha nacionalidad sea incapaz de cantar prescindiendo del micrófono.
            Previamente al inicio del recital, el pianista Auletta mencionó las siguientes palabras, en un español aceptable:
“El recital comienza con una noche oscura y triste, presagiando la muerte de Mario Cavaradossi en “E lucevan le stelle”, de Tosca, pdero que termina con una esperanza en “Nessun Dorma”, de Turandot. Y puede tener un alto vuelo”, en alusión a Volare. Salvo que  en vez de ser una noche para poder volar de emoción y placer en aras del bel canto, fue una noche triste y monótona. Una noche negra, donde las estrellas brillaron por su ausencia.       
                                                                                                                                                                Martha CORA ELISEHT


A LA ESPERA DE NOCHES MEJORES

“Nuova Harmonia” 2018: Concierto de Apertura de la Temporada e inicio del Abono “Italia XXI”: “Gala Lírica”, con la actuación de Vincenzo Costanzo (Tenor), acompañado por Giovanni Auletta (Piano). Programa: Obras de Puccini, Cordiferro/Cardillo, Chopin, Verdi, Liszt, De Curtis y Migliacci/Modugno. Teatro Coliseo, 04 de Abril de 2018.

NUESTRA OPINION: MALO.

  Veinticuatro horas antes de este espectáculo y ante la invitación personal que me cursara S.E., el Sr. Embajador de la República de Italia ante la República Argentina, el Sr. Giuseppe Manzo, asistí en la sede diplomática, con la presencia, entre otros. del Sr. Ministro de Cultura de la Nación, el Lic. Pablo Avelluto,   a la presentación de “Italia XXI”, un ciclo que combinará tradición e innovación en la sala del Teatro Coliseo, mas alguna actividad a llevarse a cabo fuera de sede (como por ejemplo en el CCK), en donde se contará  con la participación de Artistas exclusivamente Italianos, entre los que cabe citar no solo a la totalidad de los que participarán en “Nuova Harmonía”, sino que también podemos consignar la nueva visita de Stefano Bollani (el notable pianista y jazzista) y un cierre muy fuerte en Diciembre el cual será una puesta de “Filomena Marturano”, el clásico de Eduardo Di Filippo en versión de esa notable Cineasta y Directora Escénica llamada Liliana Cavani. Por lo que esta apertura con el tenor Vincenzo Costanzo, acompañado al piano por Giovanni Auletta para los dos ciclos en una misma función, concitó la atención de todo el medio musical de Buenos Aires, dados los interesantísimos antecedentes de ambos interpretes consignados en las comunicaciones de prensa previas que los organizadores remitieron y que el programa de mano ratificó. Grande fue mi inquietud al ingresar a la sala y observar sobre el escenario de frente al piano de un pié portando un micrófono (Que bien podía ser para una grabación). Ingresó el pianista Auletta y micrófono portátil en mano ensayó una breve explicación de la estructura del espectáculo y de lo que se escucharía en primer lugar, nada menos que “E lucevan le stelle” la inmortal aria de “Tosca” de Puccini, la que no me pareció adecuada para abrir un recital, pero según el detalle explicativo, se trató de graficar un viaje desde la noche mas cerrada hacia la luz y la libertad que estarían expresadas en “Volare”, el clásico de Domenico Modugno con letra de Franco Migliacci  con el que se cerraría el recital. La expectativa de inmediato se hizo trizas ya que al arrancar el piano comprobé que estaba amplificado y que el cantante también lo hizo de la misma forma. Es inconcebible y no acepto explicación alguna del porque de esta insólita decisión, impropia para un interprete vocal que dice haber actuado bajo las ordenes de, entre otros, Daniel Oren, Francesco Ivan Ciampa y  Andrea Battistini, mas un pianista interprete y acompañante el que su semblanza manifiesta acreditar cátedra nada menos que en la Accademia Nazionale di Santa Cecilia” de Roma. Decididamente Bochonoso. Y eximo a los Organizadores y al Sr. Embajador de Italia de la responsabilidad, ya que creo que tomó también a ellos por sorpresa semejante determinación. Vocalmente (y mas allá de la amplificación) Costanzo mostró ser un discreto interprete lírico y un entusiasta en el repertorio de corte popular. Auletta puede ser un buen interprete “Lisztiano” y un discreto “Chopiniano”, pero la decisión también suya de amplificar invalida por completo cualquier otra consideración e igualmente criticable  el hecho de que el repertorio pianístico (Balada Nº1 de Chopin, Transcripción de la Danza Sacra y Duetto final de Aida por Liszt y la “Tarantella” de “Años de Peregrinaje” del mismo compositor) casi iguala (y no se si supera) al repertorio vocal (“E Lucevan le Stelle”, Core’ngrato, “Ah la Paterna mano” “La Donna e Mobile”, Torna a Surriento”, “Addio Fiorito Assi”, “Nessun Dorma” y “Volare”), todas en la misma tesitura, sin matices, sin expresividad, sin sentido del fraseo. Verdaderamente creo haber presenciado, sin dudas, el mayor bochorno en mis 36 años ininterrumpidos de concurrencia a los espectáculos clásicos. Ni las Autoridades, ni el Público merecíamos esto. Cuando se anunció  que bisarían “O sole mío” me retire. Ya era demasiado.

Donato Decina

viernes, 30 de marzo de 2018

Macbeth excerpts Mersin State Opera(Turkey) conductor Nathalie Marin, los invito a conocerla. Ha venido varias vces a Ntro. País, valdría la pena que regrese.


UNA VERSION DE EXCELENCIA EN EL INICIO DE UN NUEVO Y PROMETEDOR CICLO

Teatro Colón, Temporada 2018, Primer Concierto del Ciclo Sinfónico-Coral. Orquesta y Coro Estables del Teatro Colón, Director del Coro: Miguel Martínez, Director de Orquesta: Silvio Viegas. Solistas: Montserrat Maldonado (Soprano), Adriana Mastrángelo (Mezzo-soprano), Santiago Martínez (Tenor), Riccardo Zanellatto (Bajo). Programa: Gioacchino Rossini: “Stabat Mater”, Himno Litúrgico para Cuatro Voces Solistas, Coro y Orquesta. 28 de Marzo de 2018.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE

“El Colón se debía desde hace mucho tiempo un ciclo donde el Coro Estable pudiera ofrecer toda su calidad artística, junto a los Músicos del Teatro Colón, en los grandes frescos sonoros concebidos para Coro y Orquesta, con solistas vocales”, así reza el zócalo informativo del programa general de año 2018 que el Teatro nos entregara en ocasión de la presentación de su temporada anual. Y evidentemente estas expresiones vertidas se hicieron notoriamente realidad en este primero de los tres conciertos programados en la sala principal (a los que se sumará en la Usina del Arte la Novena de Beethoven bajo la dirección de Diemecke). Mas allá de que no se informaron los motivos del reemplazo del Brasileño Luíz Fernando Malheiro y la convocatoria a su compatriota Silvio Viegas para la concertación, lo cierto es que el producto final vertido en el escenario fue de una suprema excelencia. En primer lugar, por la disposición de la Orquesta de 50 músicos en el escenario, ideal para Rossini, sin ninguna clase de sobredimensionamientos. En segundo lugar, la presencia de un cuarteto solista que demostró estar al nivel de la obra y al nivel de la propuesta sonora que el Concertador plasmó  en el escenario. En tercer lugar por un Coro Estable impecablemente preparado y ajustado, emitiendo como nunca con una homogeneidad que hace mucho no le podíamos apreciar. Y finalmente la estupenda concepción de Silvio Viegas con una concertación impecable, sin mácula alguna, con una estable que respondió magníficamente, por lo que el  empaste fue óptimo y este mensaje de reflexión, homenaje y adoración a la figura de la sufrida Madre que acepta con valentía la muerte de su hijo y acompañarlo hasta la última exhalación, llegó pleno al espectador. Coronaron la labor, una estupenda Montserrat Maldonado con timbre de insuperable frescura, impecable emisión y soberbias notas altas, la sobriedad y el buen decir de Adriana Mastrángelo, la revelación de la estupenda voz de Santiago Martínez, de quien ya nos había sorprendido su breve pero muy eficiente aporte junto a Pablo Pollitzer en el dúo de oficiales de “Tres Hermanas” de Eötvos tan solo dos semanas antes. Su “Cujus Animam” fue de una imponente factura, estupendo timbre, muy buena emisión, gratísimo decir. Si sabe manejar y administrar de manera inteligente sus recursos vocales, estaremos en presencia de una figura a la que solo cabe augurarle un muy grato porvenir.   Y finalmente, la imponencia en la voz y en la presencia en el escenario del muy apreciado internacionalmente Riccardo Zanellatto, con un “Pro Peccatis” de notable factura, continuado con un “Eja Mater” acompañado con el Coro de un permanente Ida y Vuelta, en donde demostró el porque es tan requerido por importantísimos directores y muy importantes casas de ópera en el mundo entero.

  Ojalá encontremos el mismo nivel en los restantes conciertos y que se pueda mantener el extraordinario nivel de público presente que con sepulcral silencio acompañó la interpretación, estallando en el final con una justiciera ovación que premió una versión de superlativa excelencia.

Donato Decina


NOBLE PERSISTENCIA


Usina del Arte de Buenos Aires, Sala Sinfónica: Presentación de los Solistas de la Academia Bach de Buenos Aires: Soledad de la Rosa (Voz Solista), Pablo Saraví-Gabriel Pinette (Violines), Marcela Magin (Viola), Gabriela Massun Sovic (Violonchelo), Fernando Fieiras (Contrabajo), Andrés Spiller (Oboe), Fernando Ciancio (Trompeta Piccolo), Mario Videla (Organo y Dirección). Programa: Cantatas BWV 12, BWV 199, BWV 156 y BWV 51. 28 de Marzo de 2018.

NUESTRA OPINION:  MUY BUENO

  Incansable y persistente. Solo así cabe calificar a la labor que Mario Videla viene realizando desde 1983 al frente de la Academia Bach de Buenos Aires.  Infinidad de conciertos vespertinos en día Sábado en el Gran Templo de la Iglesia Metodista Central de Buenos Aires en Almagro. Difusión radial a través de “La cantata del Domingo”, en donde emisión tras emisión explica la Cantata  Bachiana que se corresponde con el evangelio de ese día. Los aportes realizados a las temporadas de los lamentablemente desaparecidos “Festivales Musicales de Buenos Aires” (“Pasiones” de Bach incluidas). Es un gran acierto por parte de las autoridades de la “Usina del Arte”, el haber programado para esta Semana Santa este concierto al que se lo tituló ”Cantatas Sacras para Celebrar”.  Con su natural espontaneidad, Videla explicó cada una de las obras elegidas, la etapa histórica de la composición, el lugar, los encargos y hacia quienes iban dirigidas y desde el vamos quiero dejar especificado un punto de partida. Si bien es conocida mi posición desde el  punto de vista interpretativo de mi preferencia por las versiones realizadas con instrumentos construidos a semejanza de la época del genero, con las concepciones de esa época y con la limpieza de sonido y los “tempi” mas aproximados posibles, se sabe bien de que Mario Videla lo hace de acuerdo a su forma de verlo, con instrumentos de la Orquesta moderna, como lo han hecho además sus grandes referentes: Michel Corboz y Hellmuth Rilling y mas allá de que también inmensos interpretes del genero a través de los insrumentos a la usanza de época como (entre otros) Jordi Savall y su conjunto y el “Café Zimermann” vinieron a prestigiar la labor de “Festivales…”. Ahora bien, usted amigo lector tiene todo el derecho a preguntarse que hacía Yo allí. Y bien, es por la didáctica de Videla y por esta última etapa que viene realizando, en donde desarrolla sus versiones con ”Tempi” casi a la uzansa de esa época, y justamente es lo que encontré una vez mas en esta oportunidad en la “Usina”. La primera parte incluyó la “Sinfonía” (U obertura) de la  Cantata BWV 12, a la que se le enlazó la Cantata BWV 199 “Mein herze Schwimmt in blut” (“Mi corazón está bañado en sangre”), elección casi emblemática para estas fechas. Aquí en la “Sinfonía” de la cantata BWV12 una muy importante labor de Andrés Spiller como Oboe solista realzando  ese tema  inicial  dio paso de corrido a la cantata BWV 199 propiamente dicha y aquí encontramos un perfecto ajuste del conjunto, la justeza de los tiempos adoptados por Videla y a una estupenda Soledad de la Rosa, cada vez mas consustanciada con este repertorio, con gratísimo tímbre y estupenda emisión.

  La segunda parte ofreció la “Sinfonía” que inicia la cantata BWV 156, con el reconocidísimo aporte de Spiller y la Celebérrima cantata BWV 51 “Jauchezet Gott in allen landen” (Alabad a Dios en todas las naciones) que se inició inmediatamente tras la “Sinfonía” y aquí descolló la labor del trompetista Fernando Ciancio en Trompeta Piccolo que fue de una perfección absoluta, la voz estupenda de de la Rosa,  la interesante labor solista de Marcela Magin en viola, mas el notable aporte de Gabriela Massun Sovic con una estupenda intervención del Violonchelo y el magnífico “tempi” de Videla, mas ágil aún que eln la parte inicial para redondear una labor de muy buena factura.

  El final tuvo un simpático agregado como fue preparar junto al público que hizo de coro la versión en castellano del “Coral Schübler”, una obra del siglo XV orquestada por Bach , en la que todos aportamos voces a la música y redondeamos una exquisita experiencia.

Donato Decina


UN PRE-ANUNCIO DE LOGROS MAYORES

“Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación”, Director: Sebastiano de Filippi. Solistas: Oriana Favaro (Soprano), Graciela Oddone (Soprano), Mariana Rewerski (Mezzosoprano), Osvaldo Ledesma (Tenor), Gustavo Gibert (Barítono), María Inés Natalucci (Organo), Ensamble Vocal Nubia, Ensamble Vocal Elí, Director de ambos conjuntos: Pablo Zartmann. Programa: Obras de Gilardi, Palmeri y Häendel. Palacio del Congreso Nacional (Salón de los Pasos Perdidos), 26 de Marzo de 2018.

NUESTRA OPINION: MUY BUENO.

  Iniciando su quinta temporada consecutiva de conciertos en los diferentes salones del Edificio del Congreso Nacional, la agrupación musical del Poder Legislativo se presentó con un interesantísimo programa que marca una vez mas el compromiso con el público y el esfuerzo permanente del Director y todos sus jóvenes integrantes por presentar un nivel de excelencia en cada concierto.

  En el inicio mismo de la Semana Santa fueron ofrecidas obras de tres creadores, dos de ellos argentinos y el otro un gigante universal, con el aditamento de que en la mayoría de las presentaciones la creación argentina de cualquier época está presente en los atriles. Sumado a ello, la participación de relevantes figuras vocales de Ntro. Medio, algunas con amplísima experiencia en el repertorio ofrecido, mas el aporte como Organista de una reconocidísima preparadora lírica y dos ensambles manejados sabiamente por un muy buen Director Coral, aumentaron mas el interés de una concurrencia que desbordó el Célebre “Salón de los Pasos Perdidos” hasta ocupar los pasillos laterales con público de pie.

  En el comienzo, el Director De Filippi anunció que esta presentación marcaba la despedida del guía de segundos violines Emilio Díaz Garat, quien tras catorce años de desempeño en la agrupación se alejaba del conjunto tras ganar por concurso un cargo titular en la Orquesta Sinfónica Municipal de General Pueyrredón (Mar del Plata). Tras la consabida ovación al instrumentista y luego de un breve silencio para superar las intensas emociones, la música nos deparó la primera sorpresa del atardecer, “Mística” para cuerdas y órgano de Gilardo Gilardi, el gran compositor de comienzos de siglo veinte, integrante de una corriente renovadora de raigambre nacional. Se trata de una obra de inocultable estilo post-romántico con un tratamiento melódico interesantísimo y de momentos reflexivos y reconcentrados, breve, concisa  y muy efectiva. Prácticamente desconocida para la mayoría del público actual, fue un acierto su programación.

  Luego otra obra Argentina de un  creador actual,  reconocido no solo en Ntro. Medio, sino en importantes plazas del mundo: Martín Palmeri. Compositor, Director de Orquesta, Director de Coro, su “Misa Tango” ha sido interpretada en Europa (Francia, Austria) con notable éxito. Se trata de un “Ave María” de sencilla melodía y de escritura para el lucimiento de la voz tenoril. Osvaldo Ledesma fue quien tuvo a su cargo esa parte solista y salió airoso del desafío, exhibiendo grato timbre, voz bien colocada y mucho oficio en el decir. La Orquesta y el órgano brindaron un magnífico acompañamiento y el resultado fue de un impacto certero para el público.

  La primera parte culminó con un  Recitativo y Aria de “El Mesías” de Häendel, “For Behold. The People That Walked in Darkness"”(La gente que camina en la oscuridad). Y aquí el oficio y la sabiduría en el decir de Gustavo Gibert se hicieron notorios para obtener una versión digna del mayor encomio, poniéndole el clima justo al comienzo de esta, la mayor semana para la cristiandad.

  Tras un brevísimo intervalo, que permitió acomodar a todas las fuerzas que intervendrían en la obra de fondo, tuvimos la magnífica posibilidad de escuchar el “Dixit Dominus” del catálogo HWV 232 para solistas, coro, órgano y orquesta de un jovencísimo Häendel de ¡Veintiun años!, quien la compuso en Roma a pedido de la celebérrima familia Colonna, mecenas importantísimos de la época. La versión escuchada fue sencillamente estupenda a partir de la solidez del conjunto orquestal, el firme sostén dado por María Inés Natalucci desde el órgano,  el aporte vocal coral de los Ensambles “Vocal Nubia” y “Vocal Eli”, muy bien preparados por Pablo Zartmann, quienes brindaron una emisión muy homogénea, ajustada, logrando un sonido magnífico. Cinco solistas de excepción dieron marco vocal a las comprometidas partes solistas, partiendo de la frescura en la voz y el gratísimo tímbre de Oriana Favaro, quien se movió con absoluta comodidad en su tesitura, la inmensa experiencia en este repertorio para Graciela Oddone y Mariana Rewerski, verdaderas especialistas para esta obra, una vez mas la sapiencia de Gibert y el grato timbre de Ledesma. De Filippi condujo a todas las fuerzas con pulso firme, gran pericia y notable sentido del “tempi” interpretativo. Una vez mas salimos del Congreso plenamente satisfechos, la música se impuso defintivamente. La programación que se irá abordando abarcará momentos de sumo interés. Se recomienda estar atentos y no dejar de concurrir.

Donato Decina