sábado, 28 de abril de 2018

UN ESPECTACULO DONDE  PRIMO EL TRABAJO, LA SERIEDAD Y EL RESPETO AL PUBLICO  


LA SONNAMBULA.

OPERA DE VINCENZO BELLINI –LIBRETTO DE FELICE ROMANI BASADO EN UN GUION PARA BALLET DE SCRIBE Y J.P. AUMIER CIA. DE OPERA DOV/E LA BUSSOLA

Elenco: Laura Avila, Luis Fuentes Bustos, Augusto Nureña Santi, Nair Giménez, María Lilia Laguna, Hugo Negrete Blanco,Herman Juli. Orquesta Ensamble Sinfónico 21 con dirección.  De Federico Sánchez. Dirección Ejecutiva del Ensamble 21: Fernando Kiguel. Coro: Dove e la Bussola, dirigido por Yessica Velázquez Barrientos, Ballet Dove e la Bussola?, dirigido por Marcela Ostapchuk. Dirección Escénica Diego Cosin. Dirección General y Producción Gustavo Vita, Sub dirección y Produccion Natalia Quiroga Romero. Función del viernes 27 de abril de 2018. Teatro Asturias.




Anoche concurrimos al recuperado Teatro Asturias para presenciar una función hecha con esfuerzo y calidad  por la Compañía Dove e la Bussola?, que trabajó con  el Ensamble Sinfónico 21 y contó con el apoyo de la Fundación Valta Tharsen.
Cualquier valoración que intente hacerse sobre el espectáculo ha de ser bajo el  tamiz  del sacrificio y del esfuerzo que caracteriza a las producciones liricas independientes. En otras palabras, no estamos en el  Teatro Colón, no contamos con sus medios técnicos, ni con su maravilloso escenario.
La Sonnambula en el Teatro Asturias fue, al fin y al cabo, una aventura que produjo un resultado agradable para el espectador. Se notó la seriedad  y profesionalismo con que se encaró el proyecto y la calidad de algunas de las voces que escuchamos.
Las dificultades fueron muchas. comenzando por la falta de foso, dificultad que afecta a la mayoría de las producciones independientes y que atenta contra el resultado final de la concertación del  sonido y sobre todo de la comunicación entre lo que pasa arriba y abajo del escenario.
En este caso se contó con una orquesta sinfónica excelente, como lo es el Ensamble  Sinfónico 21, dirigida en la oportunidad por Federico Sánchez. Y remarco muy especialmente que se trata de una orquesta sinfónica porque  en algunos pasajes de la opera esta calidad primó  por sobre el resultado y la orquesta sonó demasiado “sinfónica”. Es que el estilo operístico es único y tiene sus propios códigos, que aquí, no se notaron. Carga la responsabilidad el. Director, quien, evidentemente, no posee la mano operística para conducir espectáculos de esta naturaleza.
Aclarado lo anterior, destacaré  la calidad de los ejecutantes, quienes si hubieran encarado el espectáculo  bajo la forma de una suite, por ejemplo, hubieran hipnotizado al público.
Todo esto paso en el improvisado “foso”. Mientras tanto arriba del escenario se desarrollaba la acción.
La ópera es teatro más música.
Desde el punto de vista musical, el espectador contó con una muy buena soprano en el rol de Amina. Laura Avila, con un agraciado aspecto, dio perfectamente el rol de la bella protagonista, cantando muy bien, llegando a todas las  notas e incluso cargando su voz con el carácter y el sentimiento que  el papel exige.  A su lado, su enamorado, Elvino, fue encarado por el joven tenor Luis  Fuentes Bustos, de quien sólo diremos que tiene una voz que enamora. Auguramos al artista un  futuro venturoso porque además de belleza, su voz  posee el volumen y  el carácter que le permitieron encarar el rol magníficamente.
 La Lisa  de Nair Giménez fue  excelente. Graciosa en sus movimientos, afinada y con bella voz, fue una digna contrafigura de la protagonista.  Con ella, la mezzo, María Lilia Laguna se lució en los pasajes en los que cantó como solista y su  voz y su experiencia se notaron claramente en las oportunidades en las cuales se sumó al coro. Aplauso  mayor para esta artista  que merece más que un comprimario.
En cuanto al Conde Rodolfo, encarado por Augusto Nureña Santi, lamentablemente no hemos de elogiar su faena.  Naturalmente dotado de presencia física, logra imponerse en el escenario solo por esta condición. Su voz, en cambio, se escuchó gastada y abúlica. En algunos pasajes superada en sonoridad por la soprano, este bajo, no tuvo ayer, una de sus mejores noches.
El resto del elenco, Hugo Negrete Blanco y Herman Juli, en  roles  demasiado pequeños  como  para evaluar su calidad vocal, tuvieron un desempeño muy correcto, pese a los defectos o a la falta de marcación actoral.
 En cuanto al coro, hay en él todas las voces necesarias  para que “suene”. Y todas esas voces “suenan” individualmente. Falta al coro concertación y trabajo de dirección para que pueda considerarse como tal y no como un conjunto de gente, que canta muy bien, pero que  jamás canto junta y desconoce cómo ensamblarse para que suene como una sola voz matizada.
                   Finalmente, y siempre recordando las dificultades  espaciales que presenta el teatro que no posee proscenio y cuyo escenario es pequeño y con una boca estrecha, me ocupare de la puesta en escena y la dirección actoral.
En primer lugar  señalaré que la traslación en tiempo y lugar pergeñada por la regie “aguantó “ perfectamente el libretto que se estaba desarrollando. Fue, en principio muy raro encontrarnos en una playa con bañistas vestidos a la usanza de los años 50,  enmarcados por el recurso de una proyección sobre  una pantalla que ocupaba  todo  el ancho de la escena y sobre la cual se proyectaba  un mar que  llegaba a la playa con un bello cielo. Esta imagen me pareció un hallazgo estético. Incluso llegare a decir que el recurso técnico utilizado salvó las dificultades de movimiento que demostraba el coro. Demasiada gente en el escenario y todos mirando al  Director para saber cuándo les daba la  entrada.  Si bien  la regie se ocupó de distribuir algunas acciones a los coreutas, las mismas resultaron insuficientes como para disimular la dificultad del amontonamiento que  las dimensiones del escenario generaban.
Finalmente, fue  como si promediando el primer acto, hubieran descubierto el escenario secundario al costado  del escenario, que, mal iluminado, albergó  mayoritariamente al coro, durante el resto de la función.
En suma, la puesta, con una propuesta simpática, adoleció de falta de imaginación, proponiendo una “Sonnambula “que, vestida a la usanza de los 50, era actuada  a la manera de esa época. Los cantantes, por ejemplo, en pleno dúo de amor, giraban hacia el director, sin mirarse entre ellos, y dedicándose, a la vez, las frases amorosas más tiernas.
           Tampoco fue muy acertada la marcación de la escena entre Amina (dormida) y Rodolfo. Todo resultó en un confuso revoltijo de sábanas que, contrariamente a lo que marca el libretto, generaban en el público una duda razonable en relación  con la caballerosidad del conde. Tal fue el desorden en esa escena, que pasó totalmente desapercibida la acción que resuelve el argumento. Nadie notó que Lisa perdió su pañuelo (aquí reemplazado por un chal) y mucho menos que Rodolfo  cubrió con el mismo a la protagonista.
                   A la mejor manera de las  manifestaciones que diariamente vivimos en  la Ciudad de Buenos Aires, el coro se presentó como la “hinchada de Amina”, portando inclusive, carteles que rezaban “VIVA AMINA”, invadiendo el escenario en unos de los momentos claves de la  obra.
                      El mismo coro, ahora desde el escenario secundario, decidió, cual político moderno, cambiarse de  bando) (y de carteles)  y alabar a Lisa, la contrafigura.
               En fin, todo terminó muy bien, con gran beso y abrazo entre los protagonistas y los espectadores que, abandonamos el teatro con una sonrisa y la certeza de que la gente de Dove é la Bussola?  Había puesto mucho trabajo y mucho respeto al público para enseñarlo..
                                               Ahora la temporada de la compañía en el Teatro Asturias continuará con dos títulos interesantes que presentan sus dudas. “ L Orfeo” de Monteverdi  y   La Serva Padrona “ de Pergolesi. Mientras sigan manejando estos estándares de trabajo y respeto hacia el público, podremos hablar, como lo hacemos hoy, de  espectáculos  dignos de verse.
                                                                                 MONICA ROSSI

INTIMA (¿Y AUTOBIOGRAFICA?)

“Otoño”, Concierto Teatral y Musical basado en “Sonata Otoñal” de Ingmar Bergman, en una idea original de  Karine Grosso. Interpretes: Karin Lechner (Piano/Actuación) y Anne Dutoit-Argerich (Actuación). Iluminación: Facundo Luna, Colaboración Artística: Tomás Mesa Llauradó, Dirección: Martín Morgenfeld. Se Interpretaron obras de  Bach, Brahms, Schumann, Chopin, Beethoven y Rachmaninoff. CCK-Cúpula, 27 de Abril de 2018.

NUESTRA OPINION: BUENO.
   
  Cuando acallaron los aplausos y salía de la Cúpula del CCK,  revoloteaba en mi interior una sola pegunta: ¿Cuánto hay aquí de Autobiográfico?. Y es que “Sonata Otoñal” de Bergman (de quien se cumplen cien años de su natalicio) solo es el disparador, la idea movilizadora de este “Concierto Teatral y Musical”, tal como reza en el suelto de mano que se nos entregó al ingresar a la sala. Y si de autobiográfico se trata, me estoy refiriendo fundamentalmente a Anne Dutoit-Argerich, quien se expresa en un correctísimo “Porteño” (mas que en castellano) y quien durante sus intervenciones en el doble rol de protagonista y narradora nos irá advirtiendo de una infancia difícil, de la abstracción de la madre, de la relación entre esta última y el padre (nada fácil) y los períodos de separación física, para a pesar de todo esto decir que ahora vive en Argentina (¿conexión que faltaba en su historia?) y revivir ese último encuentro hace unos años con la madre,  tras otros siete años de distancia entre ambas.  Y allí la música forma parte fundamental de la trama, el Concerto Italiano de Bach, El Estudio Nº 9 de Chopin, el Vals nº 11, op. 39 de Brahms, volver a Chopin con el Preludio en La menor Nº 2, la Parte inicial del tercer Movimiento del Concierto para Piano y Orquesta Op. 54 de Schumann, El Estudio-Escena Nº 5, Op. 39 de Rachmaninoff, Momentos del tercer movimiento del Concierto para Piano y Orquesta Nª 1 de Beethoven y los Nºs. 12 y 7 de las “Escenas Infantiles” de Schumann. Como se puede apreciar, todo repertorio Argerich y si vamos uniendo cabos, Anne nos ha estado contando su vida, sus vivencias,  su relación de familia,  unido además por la música a través del repertorio al que su madre es afín. Karin Lechner (Como es sabido amiga personal de Martha), asumió el rol de la madre demostrando mucha corrección en la actuación, en donde se enfatizó el enfoque de la severidad y el “Yo por sobre todo” y fue una soberbia  interprete musical, a la que se escuchó sin fisura alguna. Un final abierto (“hace tiempo que no la veo y no se si la volveré a ver…..”), con una buena y dinámica Dirección de Martín Morgenfeld,  sumada a una cálida e intima iluminación de Facundo Luna,   corolario de un relato fuerte, tal vez la necesaria catarsis en esta Buenos Aires,  la que quizás sea la otra punta de la historia.

Donato Decina

viernes, 27 de abril de 2018


TRADICIÓN SINFÓNICA DE ALTO NIVEL

Descollante interpretación de la Orquesta Estatal de Rusia en el Teatro Coliseo

El Ciclo Nuova Harmonía ofreció su segunda función de Abono el pasado 23 del corriente en el Teatro Coliseo, donde se presentó la Orquesta Sinfónica Estatal de Rusia “EvgenySvetlanov”, bajo la dirección de TerjeMikkelsen, con la participación del pianista PhilippKopachevsky.
El programa comprendió las siguientes obras: Suite n° 1 de Peer Gynt, de EdvardGrieg; el Concierto n° 2 para piano y orquesta de Sergei Rachmaninov y la Sinfonía n° 5 en Mi menor, Op.64 (“Los Presagios del Destino”),  de PiotrTchaikowsky.
En todo momento, la orquesta descolló desde los primeros compases del primer número de la Suite n° 1 de Peer Gynt (“La mañana” o Morgenstemming, en su idioma original), logrando un colorido impecable en los tonos graves, a lo cual, se le suma el contrapunto de violines y violas en los agudos. Hubo un perfecto equilibrio de las maderas y cornos en los trinos y un magnífico cierre del mencionado número. Pero en lugar de continuar con la Muerte de Aase, Mikkelsen siguió con la Danza de Anitray, posteriormente, para sorpresa de todos los oyentes, continuó con El Regreso de Peer Gynty el célebre Lamento de Solveig. Ambos números pertenecen a la Suite n° 2 de la mencionada obra y, si bien no estaban incluidos en el programa, la orquesta los ejecutó magníficamente, con una sonoridad impecable en los tutti del Regreso y en el Cantabiledel Lamento de Solveig. Finalmente, cerró con En la cueva del Rey de la Montaña, donde el pizzicato que abre dicha pieza- a cargo de violoncellos y contrabajos, seguidos de fagotes- sonó espectacularmente bien. Al sumarse el resto de los instrumentos en el crescendo que representa la danza de los trolls– duendes maléficos, en la mitología noruega- la orquesta brilló  en el tuttifinal. Al dirigir esta obra de memoria, Mikkelsen se ganó los aplausos por parte del público.
El pianista PhilippKopachevsky no sólo sorprendió por su juventud, sino también por su pulsación, puesta de manifiesto desde los primeros 8 compases que abren el Concierto n° 2 de Rachmaninov – a cargo del solista- . Posteriormente, también sorprendió por su digitación y técnica, al igual que por su entusiasmo – por momentos, exagerado en demasía- en su interpretación. No obstante, al ejecutar el 2° movimiento (Adagio sostenuto) lo hizo con gran maestría y calidad interpretativa, sin caer en excesos, lo que se mantuvo hasta el final de la obra. La orquesta lo acompañó creando un diálogo perfecto con el instrumento solista durante todo el concierto,  en una impecable demostración de equilibrio. Esto se puso aún más de manifiesto en el celebérrimo 3° movimiento (Allegro scherzando) y, hacia el final, el público estalló en aplausos. Kopachevsly interpretó como bis la Danza Húngara n° 4 de Johannes Brahms, donde una vez más deslumbró con su interpretación, demostrando ser heredero legítimo de la  escuela pianística rusa.
De todas las sinfonías de Tchaikowsky, la 5° Sinfonía en Mi menor presenta un leitmotiv que aparece en sus 4 movimientos: el Destino (introducido desde el inicio de la misma por los clarinetes, seguido por las cuerdas graves, en el Andante, y posteriormente, desarrollado en los distintos movimientos). En este aspecto, la orquesta demostró poseer una larga tradición académica intacta, logrando una interpretación sublime del Allegro con animay el Andante cantabiledel 2° movimiento (introducido en forma magistral por corno solista). Todos los instrumentistas  se lucieron en sus diferentes solos, en una interpretación deslumbrante e impecable. Esto se puso aún más de manifiesto en el célebre vals del 3° movimiento (Vals: allegro moderato), donde el tema del Destino aparece solapado hacia el final del mismo. Por último, el Allegro vivace del 4° movimiento sonó de manera apoteótica y sublime, interpretado con pasión por parte del director y de los músicos. De más está decir cuál fue la respuesta del público hacia el final: los aplausos y los vítores estallaron, ovacionando a cada uno de los solistas a medida que el director los iba señalando.
Con una orquesta de semejante magnitud, no podía faltar un bis. En este caso, la  Obertura de Russlan y Ludmilade MikhailGlinka fue sumamente apropiado, ya que la orquesta venía de interpretar un Allegro vivace y siguió con un Molto presto vivacissimo, característico de esta obra. Hacía rato que no se interpretaba en los habituales programas de conciertos locales, de modo que también fue muy esperado y ovacionado.
Durante prácticamente 30 años, EvgenySvetlanov fue director estable de la ex Orquesta Sinfónica del Estado de la URSS (actual Orquesta Sinfónica Estatal de Rusia), imponiéndole su sello y su estilo personales. Fue un director extraordinario, experto en clásicos de su país, que le imprimió su estilo, su impecable fraseo y que no sólo realizó escuela en su manera de interpretar las obras, sino que además, las grabó casi todas en la famosa Antología de Música Clásica Rusa para el sello MELODIYA. Tras su desaparición física, la Orquesta que tanto amó y dirigió hoy lleva su nombre. Un justo homenaje al Maestro, en el marco de una tradición sinfónica que perdura con el mismo brillo que él supo imponer y que persiste con el paso de los años.
                                                                            Martha CORA ELISEHT

          UN CLÁSICO MUY BIEN LOGRADO

Excelente versión de “Cosí fan Tutte” de Mozart por el Teatro Argentino de La Plata en Avellaneda





Dentro de la Temporada Itinerante del Teatro Argentino de La Plata, el pasado sábado 21 del corriente tuvo lugar en el Teatro Roma de Avellaneda una impecable interpretación de “COSÍ FAN TUTTE” a cargo del elenco del mencionado coliseo, donde actuaron como solistas la soprano Marina Silva (Fiordiligi), Estefanía Cap (Dorabella), el tenor Santiago Martínez (Ferrando), el barítono Pablo Bemsch(Guglielmo),  el bajo Sebastián Sorarrain(Don Alfonso) y la soprano ligera Constanza Díaz Falú (Despina). La puesta en escena estuvo a cargo de Rubén Szuchmacher, mientras que Diego CenzabellaFarré estuvo a cargo de la dirección orquestal. El Coro de la mencionada institución estuvo a cargo del Maestro Hernán Sánchez Arteaga y Jorge Ferrari, a cargo de la escenografía y vestuario.
Esta producción se ha venido interpretando con gran éxito desde 2016 en adelante, ofreciéndose durante tres temporadas consecutivas. En este caso en particular, los solistas no sólo demostraron ser grandes cantantes líricos, sino también grandes actores. Todos interpretaron sus respectivos roles con gran profesionalismo, gracia y talento, pero hubo tres que sobresalieron: Marina Silva, Santiago Martínez y Constanza Díaz Falú. Esta última interpretó una Despina inolvidable en cuanto a su fraseo, lírica (muy bien logrados los Cantabiley las arias en falsete) y una soberbia actuación plagada de dinámica y gracia, demostrando ser una estupenda comediante. En resumen: todo lo que es el rol de Despina sobre el escenario y lo demostró con creces.
En cuanto a Marina Silva, Boris Laures la definió como “la Glenn Close de la l´írica nacional”, y con justa razón: además de poseer un gran caudal de voz, es una excelente actriz. Se destacó en las arias correspondientes a su rol, con buenos efectos tonales en los pianissimosy trinos. Y junto con Estefanía Ces, los duettosentre Fiordiligi y Dorabella sonaron magníficos. Una lección de buen canto y actuación sobre el escenario.
La voz de Santiago Martínez ya había sorprendido en el Stabat Mater de Rossini en el Colón, y volvió a demostrarlo en esta ocasión. Sin lugar a dudas, es uno de los mejores tenores de la lírica nacional actual e interpretó un excelente Ferrando. Además, demostró ser un excelente bailarín, junto a Pablo Bemsch y Sebastián Sorarrain, que  interpretó un Don Alfonso impecable. Tanto en la escena final del primer cuadro (1° Acto) como en el final de la obra, los tres protagonistas masculinos bailaron al ritmo de la música, lo que hizo divertir mucho al público que se había dado cita esa noche.
En líneas generales, se trató de una producción muy bien cuidada, donde todos los cuerpos intervinientes ofrecieron un balance perfecto entre música, canto y actuación. Y, en lo personal, hacía rato que no se veía un Mozart/ Dal Ponte tan bien logrado y tan equilibrado. Esto demuestra una vez más que, cuando se quiere y se cuenta con buenos elementos y recursos a nivel local, se puede. No hace falta traer cantantes extranjeros para interpretar un clásico mozartiano. Los tenemos aquí y hay que brindarles la oportunidad que se merecen, para que descuellen en los escenarios de los teatros líricos más importantes del país y se les brinde un justo y adecuado reconocimiento.
                                                                                         Martha CORA ELISEH

martes, 24 de abril de 2018



POR UN INSTANTE, EL ARTE CERRO (PARCIALMENTE) LA GRIETA

Teatro Argentino de La Plata, espectáculos fuera de sede Temporada 2018 en el Teatro Municipal Roma de Avellaneda. Opera: “Cosi Fan Tutte”, comedia lírica en dos actos y ocho cuadros con Libreto de Lorenzo Da Ponte y Música de Wolfang Amadeus Mozart. Reparto: Marina Silva (Fiordiligi), Estefanía Cap (Dorabella), Constanza Díaz Falú (Despina), Santiago Martínez (Ferrando), Pablo Bernsch (Guglielmo), Sebastián Sorrarain (Don Alfonso). Coro Estable del Teatro Argentino de La Plata, Director: Hernán Sánchez Arteaga, Orquesta Estable del Teatro Argentino de La Plata. Escenografía y Vestuario: Jorge Ferrari. Iluminación: Gonzalo Córdova. (Producción Temporada 2016  realizada íntegramente en Talleres del Teatro Argentino de la Plata). Dirección Musical: Diego Censabella. Puesta en Escena: Rubén Szuchmacher.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.


Al arribar el pasado Sábado a Avellaneda, mientras desandaba las cuatro cuadras que median entre la Av. Belgrano del Teatro Municipal Roma, me topé con un cartel que cubría parte del frente del edificio del Instituto Municipal de Teatro, en el cuál el Intendente Municipal del Distrito, Ing. Jorge Ferraresi, acusaba a la Gobernadora Provincial María Eugenia Vidal del recorte de fondos que motivan una reducción presupuestaria para las actividades de Enseñanza Artística. Al llegar finalmente a la Sala, atendido con la cordialidad de siempre por el personal de la misma y por la Encargada de Prensa de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad, la Lic. Josefina  Uner, me entregan el programa de Mano confeccionado en La Plata por el Teatro Argentino y figuran en su reverso las Autoridades Provinciales pero no las Municipales. ¿Casualidades Ambas?. Sería deseable que no, máxime cuando hay programado un espectáculo del Ballet Estable del Argentino también en el Roma y ya de por si es alentador de que mas allá de estos lamentables desencuentros se envíen producciones de una institución provincial a un municipio gobernado por un frente absolutamente antagónico al oficialismo gobernante en la Provincia.

  Al iniciarse el espectáculo comprobé con satisfacción dos cosas:

1º) Que la extraordinaria producción de Rubén Szuchmacher se acopló de manera estupenda al escenario del Teatro Roma. Fue  un deleite apreciar una puesta colorida, llena de vida con vestuario acorde a la puesta (realizada por Jorge Ferrari) y una iluminación a tono con lo anterior, plena de brillo (realizada por Gonzalo Córdova)
2ª) Que la remodelación que se le efectuó a la Sala del Roma entre el 2013 y el 2015, realizada no solo con fondos Municipales, sino que también incluyeron aportes Nacionales y Provinciales decididos por las respectivas autoridades de ese entonces, dio sus frutos. Fue un placer escuchar el sonido de la Estable Platense situada en el remodelado foso (Una de las cuatro mejores Orquestas Sinfónicas Argentinas), las voces corrían por la sala de manera formidable, por lo que de ninguna manera quedó afectada la magnífica acústica que al Roma se le reconoce.

  Al unirse estas cosas  mencionadas, podemos decir entonces que durante el espectáculo nos olvidamos de la grieta y por fin hablaremos solo de Arte.

  Por tratarse de una clásica Comedia de Enredos “Cosi…” resiste perfectamente un “aggiornamento”. Szuchmacher la situó alrededor de los años cuarenta a cincuenta del pasado siglo, de ahí los colores,  los vestidos que me hicieron recordar a la aparición de las telas de fibra sintética causando sobre todo en el elenco femenino el efecto acampanado que todo vestido nuevo de esa época presentaba. Los hombres lucieron vestimentas militares acordes con sus personajes y, llamativamente, ropas de cuero en el cambio de roles. Despina como la clásica “Mucama” luciendo sus uniformes de diario y de gala y Don Alfonso caracterizado como un veterano hombre mas de Puerto que de Mar. Las marcaciones de todos, los desplazamientos escénicos, el movimiento de los figurantes, con la responsabilidad en estos de realizar los movimientos de objetos en los cambios de cuadro fueron sumamente precisos y dieron dinámica a la acción. Se podría decir que tal vez se excedió en el uso de la danza para rematar algún gag o alguna secuencia. De todos modos no disminuye  en nada el acierto de su labor

  En cuanto a los interpretes vocales, todos lucieron a pleno, todos mostraron dotes para la comedia y se los vio absolutamente sueltos, por lo  que fue una actuación espontánea y sin sobrecargas, también logro compartido con Szuchmacher.

Vocalmente entonces, digamos que Marina Silva descolló en Fiordiligi, con  presencia escénica, canto franco y sin fisuras, línea melódica impecable, demostrando que también puede abordar Mozart con la misma solvencia que a Verdi, Leoncavallo o Dvorak. Santiago Martínez ya es la revelación de esta temporada. A su triunfo en el “Stabat Mater” de Rossini, se suma ahora este Ferrando de impecable factura. Voz fresca, impecable fraseo, adecuado a este repertorio que tanto como el rossiniano son para El. ¡Bravo!. Constanza Díaz Falú como Despina, literalmente hablando, se “Comió” la cancha. Magnífica actuación, dotes de comedia, voz estupenda, memorables impostaciones para El Médico y El Notario. Sebastián Sorrarain como Don Alfonso estuvo en su salsa y tuvo el Physique du Rol ideal. Imponente tarea. Pablo Bernsch hizo divertir al público como Guglielmo con una actuación memorable, rematada en el momento en que descubre la infidelidad de Fiordiligi, meritoria labor. Y Estefanía Cap fue de menor a mayor, con timbre algo tirante al comienzo para luego sí, asentarse y estar al mismo nivel del resto, mostrando sobradas condiciones para este tipo de roles.

  En el aspecto musical, observamos a un Diego Censabella mas maduro como conductor con momentos de notable acierto  en la concertación. Ida y Vuelta permanente con el Palco Escénico, magnífico ajuste de Orquesta, en algunos casos debería darle mayor dinámica ya que “Cosi…” es un muy buen trabajo de Mozart, pero por momentos tiene algunos baches de escritura como en los extensos fragmentos de segundo acto de Soprano y tenor y es allí en donde hay que actuar, empero su labor fue muy buena. El Coro Estable, aun en sus breves intervenciones, lució a pleno sabiamente guiado por otro especialista en éste repertorio como Hernán Sánchez Arteaga.

  El final nos deparó la alegría de comprobar que durante la función nos olvidamos de las grietas y disfrutamos de un notable espectáculo.

Donato Decina


UN CONSOLIDADO CONDUCTOR
Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Apertura del Ciclo “Mi Primera Sinfonía”, Director: Sebastiano De Filippi. Solista: Kristine Bara (Viola). Programa: Obras de Rossini, Stamitz y Dvorak. Usina del Arte, 20/04/18.

NUESTRA OPINION: MUY BUENO

  Este ciclo a desarrollarse fuera de sede en la Usina del Arte, tiene como temática de fondo mostrarle al público los trabajos iniciales de muchos grandes de la música entre los que descuellan Beethoven y Dvorak, pero que también integra entre otros un nombre importante como Carl Nielsen. Va de forma espaciada en días Viernes a las  20 horas y como ocurre en los fuera de sede no hay intervalo, por lo que en días en los que hay futbol a unas pocas cuadras en “La Bombonera” permite también una salida antes de los finales de Partido y entonces el público no se topa con los hinchas.

  El Concierto le fue confiado a un habitué y amigo del programa y de esta página: Sebastiano De Filippi, de quien puedo decir que se consolida cada vez mas como Director de Orquesta. Muy buen programador (El Soplo renovador que le imprimió a la Orquesta del Congreso es mérito absolutamente suyo), estudioso del repertorio que encara, fue capaz de hacer circular un interesante escrito de su autoríaa través de las redes sociales en donde ya que no habría comentarios en el escueto suelto de mano que la Usina entrega (al que de  ninguna manera se lo puede llamar Programa), anticipaba el enfoque a aplicar y anunciar que en esta oportunidad la Sinfonía Nº 1 “Las Campanas de Slonice” de Dvorak sería escuchada por vez primera en forma total, sin los cortes que se le aplicaran en ocasión de su estreno.

  La noche comenzó con una buena lectura de la Obertura de “El Barbero de Sevilla de Rossini”. En este año en que se cumplen 150 de su fallecimiento, no estuvo nada mal su inclusión. Rossini no habrá aportado trabajos eminentemente sinfónicos,  pero las oberturas de sus Operas bien pueden ser consideradas para el inicio de los conciertos. “El Barbero….” O también “Elisabetta Regina D’Inghilterra” (Que es casi la misma), es la mas popular y para un programa completado con dos “Rarezas”, se justifica plenamente su inclusión. De Filippi construyó una interpretación en base a un buen ajuste de la Orquesta, le dio gran prolijidad al discurso orquestal, tal vez sacrificando dinámica en los “Tempi”, pero de ningún modo ello disminuye un ápice a la buena versión ofrecida.

  Luego tuvimos la oportunidad de apreciar el Concierto par Viola y Orquesta en Re mayor Op, 1 de Carl Stamitz, músico contemporáneo de Mozart, Haydn y el primer Beethoven. Kristine Bara (también solista de su Instrumento en la Orquesta) fue una correcta solista de la Obra, interesante sonido, llevó adelante en muy buena forma el discurso musical de su instrumento, logrando un acople inmejorable con la Orquesta a la que De Filippi logró extraerle matices, ideas,  redondeando un acompañamiento muy bueno.

  El final mostró a esta Primera de Dvorak, con una versión superlativa, cuerdas homogéneas de insuperable tersura, vientos muy ajustados, bronces brillantes y estupendo timbal, para una versión plena de Color y “canto” de Orquesta. La Apertura de los cortes de la primera interpretación posibilitó entender un discurso que aquí lució solidificado, merito del Conductor que demostró porque por propio derecho debutó por fin al frente de la Filarmónica. Ojalá sean muchísimas veces mas.

Donato Decina

domingo, 22 de abril de 2018


¿PODRIA EXISTIR ACASO UN INICIO MEJOR?

Mozarteum Argentino: Concierto de Inicio de la temporada 2018 (Segundo Ciclo): Actuación de la Camerata Salzburg con la participación de Bernarda Fink (Mezzosoprano). Programa: Obras de Stravinsky, Dvorak, Bach y Mozart. Teatro Colón, 17 de Abril de 2018.

NUESTRA OPINION: EXCELENTE.

  Comienzo de temporada y al finalizar el concierto uno se pregunta si acaso este no será uno de los puntos mas altos del año cuando justamente aún es el comienzo y queda mucho camino por desandar. Y es que la enorme categoría que desplegaron Ntra. Compatriota Bernarda Fink y la Camerata Salzburg sobre el escenario del Colón ha sido tan abrumadora que ha llevado a que uno se formula la pregunta ya al salir de la sala de la calle Libertad. Pocas veces se ha escuchado una demostración de enorme categoría, expresada con una línea de canto tan refinada y exquisita por parte de Ntra. Querida interprete que terminó demostrando que está en la plenitud de sus nobles medios vocales con un fraseo, matices y expresividad irreprochables en un repertorio que requiere de todos esos recursos para hacer  versiones acordes con las obras presentadas. Las “Canciones Bíblicas” de Antonin Dvorak, obra de su último período compositivo, dedicadas a la memoria del Director de Orquesta Hans Von Bulow y en momentos en que su padre se hallaba seriamente afectado en su salud. Basadas en Salmos del Antíguo Testamento tomados de la primera traducción al  Idioma Checo, Dvorak plantea una obra reflexiva que requiere de máxima concentración para poder compenetrarse en un universo en donde hay mucho para decir a través de la música y mucho por descubrir. Párrafo aparte, el extraordinario ropaje instrumental que la Camerata Salzburg guiada desde el primer arco  y de manera extraordinaria por Gregory Ahss  brindó a la versión para que uno descubra esta obra maravillosa lamentablemente poco frecuentada en Ntro. Medio. ¿Será que tal vez unos pocos interpretes locales estén en condiciones de abordarla?. El inicio de la segunda parte estuvo dado por un fragmento de la cantata “Ich  habe genug” Nº 82 del Catálogo BWV y que corresponde al Aria “Dormid Ahora Cansados Ojos”, en el que nuevamente Fink volvió a dar muestras de su consumada sabiduría interpretativa.

  En las puntas del programa, la Salzburg lució a pleno con una magnífica interpretación de la Suite “Pulcinalla” de Stravinsky en la que intervino invitado como refuerzo el Trombonista Argentino Pablo Fenoglio (Miembro de la Estable del Colón y de la Sinfónica Nacional), a quien le cupo un extraordinario desempeño en el solo para su instrumento en el pasaje “Vivo” y que encajó en el perfecto “Puzzle” que es este conjunto. Y el cierre tuvo en la agrupación a la mas perfecta interprete de la Sinfonía Nº 35 “Haffner” de Mozart, en una versión vibrante, plena de empuje y de sonoridad, empaste y colorido brillantes. No puede destacarse a nadie por sobre los demás instrumentistas. Todos empujan por igual y por si algún interrogante quedaba (no en mi caso), todo culminó por disiparse con una fantástica versión del último movimiento de la Tercera sinfonía de Schubert con la que se cerró el programa de la noche anterior. ¿Mas perfecto?. Imposible.

Donato Decina


EXPERIENCIA Y EXCELENCIA

Ciudad Cultural Konex: “Festival Konex de Música Clásica 2018: Bach-Vivaldi y el Barroco”. 18/04/18: Actuación de “La Barroca del Suquía” (Concertino y Director: Manfredo Kraemer). Programa: Obras de Vivaldi-Purcell-Pachelbel-Corelli-Bach y Häendel . 19/04/18: Actuación de “Los Solistas de la Academia Bach” (Director: Mario Videla). Programa: Obras de Heinichen, Zipoli, Telemann, Häendel y Bach.

NUESTRA OPINION DE AMBOS CONCIERTOS: MUY BUENOS.

En lo que ya es un clásico desde hace cuatro temporadas, en todos los comienzos de las mismas, la Fundación Konex de la mano de su incansable mentor y creador el Dr. Luís Ovsejevich viene realizando festivales de música clásica de una semana de duración con la coordinación y programación desarrolladas por Andrea Merenzon. Este año la temática fue dedicada a Bach, Vivaldi y el Barroco, serio compromiso si lo hay, dada la profusión de obras, compositores y períodos que el género contiene. Es posible que se haya pensado en la inclusión de obras fácilmente reconocibles para el común del público y que al ver la programación completa, dado que solo pude cubrir estas dos noches, tal la profusión de los variados e importantes espectáculos que se presentan en esta semana, se ve una repetición de algunos títulos, lo que puede ser interpretado como pensado en que no todo el público concurre a todas las noches y que para este último caso, quien vaya todas las noches pueda apreciar una misma obra en diferentes enfoques. Por supuesto que hay ausentes (gran parte de la escuela francesa: Lully, Rameau, entre otros. También Monteverdi y algunos contemporáneos suyos, y tal vez mayor  presencia de conjuntos de temática revisionista actual.  Pero también logros: Zípoli y canto coral de la época colonial Sud-Americana. Por lo que el saldo puede catalogarse como sumamente positivo.

  Las dos noches que comentaré a continuación, fueron seguidas y concitaron mi interés ya que tenían como objeto el que a lo largo de esas dos noches se confrontaran los criterios, es decir, revisionista la primera y de instrumentos modernos la segunda. El primer concierto fue absolutamente superior al segundo, pero en favor de este último, el esfuerzo que realiza Mario Videla a través de la Academia Bach y su conjunto de solistas, la investigación permanente que desarrollan y el aporte a la programación con  la inclusión de Doménico Zípoli, el sacerdote y compositor fallecido en Ntras. Tierras para una aproximación a las composiciones del género en esta zona y en aquella época, compensan sobradamente las diferencias notorias entre ambos enfoques interpretativos.

  El primer concierto mostró una estupenda actuación de “La Barroca del Suquía”, el conjunto liderado por Manfredo Kraemer, quienes ofrecieron una programación con lógico basamento en Bach y  Vivaldi, pero también con la inclusión de nombres notables del género como Purcell de quien se escuchó íntegra la Suite “Abdelazer” Z.570 a la que siguió sin solución de continuidad de “La Reina de las Hadas” Z.629 Preludio y “Dance of the Haymakers”. De Johann Pachelbel su célebre “Canon” y la Giga en Re mayor, en una versión insuperable y plena de frescura. No faltaron tampoco Arcangelo Corelli y su “Concerto fatto per la Notte di Natale” y Häendel con el “Concerto Grosso en Fa mayor, Op. 6 Nº 2 del catálogo HMV.320 y en los que hace a los dos compositores centrales, de Vivaldi se escuchó  de “L’Estro Armónico”, los conciertos en Re menor para dos Violines ,Violonchelo y Cuerdas Nº 11 del Op. 3, RV.565, y el Nº 10 del Op. 3 en Si menor para Cuatro Violines, Violonchelo y  cuerdas Rv. 580 . En cuanto a Bach se oyó el Concierto correspondiente a Dos Violines, Cuerdas y Bajo Continuo en Re menor del Catálogo BWV. 1063 y un simpático “Pasticcio” que incluyó fragmentos de las célebres Suites para Orquesta Ns. 3 (BWV. 1068) y 4 (BWV.1069), Bien denominado de esa manera ya que el conjunto no cuenta con los aerófonos y el timbal que la Orquestación de ambos trabajos incluye. En esta imponente programación, tal vez la mas rica de todo el festival, encontramos a un conjunto sólido, de sonoridad maravillosa, magníficamente ajustado, haciendo honor a su reputación en este género y con descollante labor no solo del líder, sino que también lucieron Federico Ciancio desde el clave, haciendo el “Contínuo”, el Violista Alberto Lepage con magnífica sonoridad, las Violinistas Graciela Chamale y Guadalupe del Moral (Esta última residente en Europa y plenamente dedicada al género) y, fundamentalmente, la hermana de esta última, Sofía del Moral, instrumentista de la Orquesta Sinfónica de Córdoba y exquisita interprete de Violonchelo antiguo con sonoridad maravillosa.

    La segunda noche mostró la sabia disposición de las obras programadas por parte de Mario Videla, con una primera sección dedicada a Heinichen, Zípoli, Telemann y Häendel, para dedicar íntegramente la segunda sección a Bach. Didacticos y fácilmente entendibles para el público los comentarios que el Director hizo para la concurrencia. De Johann David Heinichen se escuchó el Concierto para Oboe, Cuerdas y Bajo Continuo en Sol menor, catálogo SEI.237, que permitió el lucimiento de un especialista como Andrés Spiller, muy eficaz en ese repertorio. De Doménico Zípoli se apreció la cantata “En Este Mundo Inconstante” con una estupenda Soledad de la Rosa en la interpretación vocal, para dar paso luego al Concierto para Viola, Cuerdas y Bajo Continuo en Sol mayor, del catálogo TWV 51:c1, en donde Marcela Magin hizo gala de su innegable oficio cerrándo la primera sección con la Sarabande para Soprano Cuerdas y Bajo Continuo de la Suite en Re menor, HWV. 437, en donde nuevamente De La Rosa lució a pleno.

En la segunda sección dedicada a Bach, llamó la atención que se incluyeron fragmentos de obras y no trabajos completos tal vez por el enfoque general de programación. Tranquilamente se podría haber hecho una cantata completa, teniendo a un especialista de la talla de Videla y esa es una de las claves de las falencias que la programación presentó.

  Entonces apreciamos dos fragmentos de la “Cantata Nupcial” BWV. 202 con Soledad de la Rosa luciendo otra vez. El “Aria de la Cuerda de Sol” de la Suite para Orquesta Nº 3 BWV. 1068 (También incluida por “La Barroca” la noche anterior), realizada a un “tempi” de Orquesta moderna, contrastando notablemente con la versión de la noche anterior la que resultó plena y fresca. Luego el “Aria” de comienzo de la Variaciones Goldberg BWV. 988 en versión instrumental, para finalizar la noche como sucede siempre con la participación del público con un estupendo Videla indicando y explicando los dos primeros párrafos de “Jesús Alegría del Hombre” que integra la Cantata BWV.147 “El Corazón y la Boca, y las Obras y la Vida”.  Es la didáctica de Videla la que concita el interés, supliendo con esa sabiduría a la interpretación la que se ve superada por el revisionismo actual, claramente superior como se pudo apreciar la Primera noche.

Donato Decina