domingo, 6 de noviembre de 2022

 

SENCILLAMENTE FANTASTICA Y CONMOVEDORA

 

Teatro Colón, Temporada 2022. Función de Abono a cargo del Ballet Estable del Teatro Colón, Director: Mario Galizzi. Programa: “Romeo y Julieta” Ballet en tres actos basado en la obra homónima de William Shakespeare con música de Serguei Prokofieff y coreografía de Kenneth Mac Millan en reposición de Susan Jones y  Robert Tewsley. Principales protagonistas: Isabella Boylston (Julieta), Herman Cornejo (Romeo) (Ambos bailarines invitados solistas del American Ballet Theatre), Emmanuel Abruzzo (Mercucio), Nahuel Prozzi (Teobaldo), Gerardo Wyss (Benvolio), Alejo Cano Maldonado (Conde Paris), Natalia Saraceno (Lady Capuleto), Igor Gopkalo (Lord Capuleto), Norma Molina (Gertrudis, la nodriza), Julián Galván (Fray Lorenzo), Escenografía y vestuario: Nicholas Georgiadis, Iluminación: Rubén Conde. Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Director: Carlos Prazeres . Función del 06 de Noviembre de 2022.

 

NUESTRA OPINION: EXCELENTE

 

  En lo que va de la presente temporada hay dos espectáculos que dejarán indelebles recuerdos en la memoria del público “balletomano”: uno la estupenda “Giselle· de Natalia Ossipova y otro este “Romeo y Julieta” que ha sido bellísimo en su presentación y conmovedor en el desempeño de su formidable pareja protagónica: Isabella Boylston  y Herman Cornejo. Ambos con el “physique du role” exacto para encarnar la historia de los dos jóvenes de Verona pertenecientes a familias rivales que defienden su amor hasta más allá de la muerte. Boylston es dueña de una formidable plasticidad, desplazamientos laterales increíbles, estupendas dotes actorales y una permanente conexión con su compañero protagonista. Cornejo por su parte se desplaza con brío y gracia en todo el escenario. Deja aflorar una estupenda veta dramática y le da vida a una composición de Romeo plena de fuerza interpretativa. Uno ha sido un complemento absoluto de la otra. Probablemente nos encontremos ante  una de las más perfectas parejas que se recuerden en el escenario del Colón desde los tiempos en que Julio Bocca y Maximiliano Guerra llevaran a este título a la cumbre. Junto a ellos se erigieron tanto Emmanuel Abruzzo como Mercucio (pleno de frescura, vital histrionismo y  lleno de simpatía) y Nahuel Prozzi como Teobaldo, el duro hermano que no permite que Julieta haga realidad su amor por Romeo, en los complementos perfectos de la dupla protagónica. Me detengo aquí para saludar las escenas de esgrima tanto en el primero como en el segundo acto, con precisión de movimientos y de contundencia visual. Cumplimentó muy eficazmente Gerardo Wyss como Benvolio el trío de amigos encabezado por Romeo.

 

  Resta saludar a quienes cumplieron los principales roles de flanco por sus muy acertadas intervenciones y son Natalia Saraceno como Lady Capuleto, Igor Gopkalo en un señorial Lord Capuleto, Norma Molina como Gertrudis la muy simpática nodriza, Alejo Cano Maldonado como el no correspondido Conde París y Julián Galván como un muy querible Fray Lorenzo. De impecable factura tanto la escenografía como el vestuario de Nicholas Georgiadis, resaltada por la justa iluminación de Rubén Conde enfatizando cada escena con suma efectividad. Finalmente le cupo una muy buena labor a Carlos Prazeres el frente de la Filarmónica de Buenos Aires, extrayéndole todo lo mejor al conjunto y a sus solistas y prestando total atención al escenario y a los bailarines, estableciéndose así el necesario ida y vuelta.  Formidables pasajes tanto la escena del balcón, el duelo del mercado, la despedida de los amantes y la dramática escena final para completar de esta manera la fiesta visual y auditiva que honró al escenario del Colón.

 

 

Donato Decina

No hay comentarios:

Publicar un comentario