James Conlon y la Filarmónica de Buenos Aires en un extraordinario concierto de apertura del abono del octogésimo aniversario de la creación de la Orquesta. Creditos:Prensa Teatro Colón en una nueva y espectacular toma de Juanjo Bruzza.
APERTURA MAS QUE
AUSPICIOSA DE LA OCTOGESIMA TEMPORADA
Teatro
Colon, temporada 2026, Concierto de apertura del octogésimo ciclo de abono a
cargo de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Director Invitado: James
Conlon. Programa: Dimitri Shostakovich (1906/1975): Sinfonía Nº 7 en Do menor
Op. 60 “Leningrado”- 28 de Febrero de 2026.
NUESTRA OPINION: EXCELENTE.
En 1946 la
entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires promovió la creación de una
Orquesta de Conciertos para la metrópoli a la que se le asignó como sede el
edificio original del Teatro Municipal General San Martín. Se la denominó Orquesta Sinfónica Municipal.
Su primer Director Titular fue Bruno Bandini y sus primeros concertinos los
violinistas Ernesto Mampaey y Luís Michal, quienes luego desarrollarían
importantísimas carreras en el viejo continente, al punto q ue en la década del
80 del pasado siglo retornarían al escenario del Colón pero ya en calidad de
destacados solistas.
En el verano de 1947 fue la ciudad de Mar del
Plata la que albergó a la Orquesta en sus primeras presentaciones frente al
público, La Sinfónica Marplatense aún no existía y desde 1943 era el Maestro
Héctor Panizza quien se presentaba en la sala del Teatro Auditorium realizando
música sinfónica. Si a ello le sumamos que desde finales de la década del 10,
los hermanos Castro (Juan José, José María y Washington [quien culminaría
justamente en Mar del Plata su brillante
trayectoria]) realizaban conciertos de cámara en los salones del desaparecido
hotel Bristol, por lo que como vengo sosteniendo desde hace años, Mar del Plata
debe albergar un festival estival de música clásica como la República Argentina
se merece.
Pocos años después de estos hitos, las
autoridades municipales consideraron que el mejor encuadre para el conjunto era
depender de la entonces LS1 Radio
Municipal, cuyos estudios se ubicaban en los que hoy es el espacio C.E.T.C. del
Teatro Colón, comenzaba entonces el acercamiento a la sala de la Calle
Libertad. Pasó a denominarse Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires y
el Compositor y Director de Orquesta Jaume Pahissa asumió la titularidad. En
1958 se asentaría definitivamente en el ámbito del Teatro Colón como Orquesta
de Conciertos y de acompañamiento de Ballet, adquiriendo de manera definitiva
el nombre de Orquesta Filarmónica de Buenos Aires tal como hoy se la conoce.
Sería larga de enumerar la lista de
Directores Titulares e Invitados, como las importantes personalidades que han
trabajado con el conjunto, en cuyo caso nos ocuparemos, Dios mediante, para su
real octogésimo aniversario a fines del corriente año.
Una ocasión tan importante debía iniciarse
marcando tendencia en el festejo. Para ello se contó con el concurso del
gran Maestro Norteamericano James Conlon
quien eligió la Séptima Sinfonía en Do menor Op.60 “Leningrado” de Dimitri
Shostakovich. Compuesta entre 1941 y 1942 durante el sitio alemán, la ciudad y
sus habitantes son en todo momento los
héroes anónimos hacia quienes va dirigido este frondoso trabajo. Con mano
maestra, el compositor plasma en el pentagrama una orquestación ingeniosa en
donde encontramos desde la descripción de la ciudad previo al asalto alemán, el
ataque enemigo, las sirenas de alarma, el combate, la caída, las remembranzas
de tiempos mejores, la reflexión sobre todos los que faltan y la esperanza en
el futuro que paradójicamente ocurriría en 1944 con un inmenso contraataque que
doblegaría a las tropas germanas y que haría desaparecer al mariscal Von
Paulus, jefe del ejército Nazi en la Unión Soviética de entonces.
Estrenada en la hoy Samara, luego en la
eterna San Petersburgo (Por esos tiempos “Leningrado”) con formaciones
integradas por instrumentistas que se encontraban al borde del agotamiento,
producto de los bloqueos con su consecuente escasez de víveres y por las
bajísimas temperaturas. La obra encendió un fervor patriótico único. La salida
de la partitura microfilmada vía Teheran para ser pasada a las tropas
norteamericanas y que en vuelo militar se la transporte a New York en donde Arturo
Toscanini la estrenaría al frente de la Sinfónica de la N.B.C., constituye un
libro en sí mismo. Buenos Aires también se sumó a la vanguardia. Juan José
Castro la estrenaría en el teatro Gran Rex en 1944 al frente de la Orquesta
Filarmónica de la Asociación del Profesorado Orquestal con transmisión de la
cadena de Radio Belgrano por ese entonces comandada por Don Jaime Yankelevich.
Pensar esta partitura y traerla a nuestros días con los múltiples focos de
conflicto abiertos al momento del concierto y de escribir este comentario,
estremece.
James Conlon realizó junto a los músicos de
la Filarmónica una labor digna del mayor encomio. Desde las presencias de
Charles Dutoit y Vasily Petrenko en 2023 que no se estaba frente a una
Filarmónica en tan alto nivel. Hubo ajuste, empaste, una cuerda de rendimiento
y refinamiento memorables, bronces ajustados y contenidos, maderas magníficas y
una percusión ajustadísima con especial destaque en la labor del maestro
Christian Frette como solista en el redoblante
para el célebre tiempo de marcha del primer movimiento.
Por todo lo expuesto, sumado a la inteligente
decisión de los directivos de repetir al día siguiente los conciertos
principales, cosa que no ocurría desde hace larguísimo tiempo, no debo dudar en
calificar como excelente esta presentación, deseando que sean muchas más a lo
largo de la presente temporada las que se hagan acreedoras de este
calificativo.
Donato Decina
No hay comentarios:
Publicar un comentario